
En mayo de 2023, un caballero que en las redes atiende al apodo de Roldylane decidió que era un buen momento para matar la tarde viendo Dungeons & Dragons: Honor entre ladrones. Una cinta, basada en la popular franquicia de juegos de rol, cuyo mayor logro no era el de ser una superproducción bastante divertida. Sino el de servir para resetear de la conciencia colectiva cine matográfica el recuerdo de aquella otra Dungeons & Dragons donde padecimos a Jeremy Irons dando grima pasadísimo de vueltas entre el calvo de La momia con pintalabios azul y un Marlon Wayans interpretando a «Alivio Cómico Innecesario» en un mundo de fantasía. De Dungeons & Dragons 2 y 3, en cambio, nunca hizo falta resetear su existencia, porque esas no las recuerdan ni quienes participaron en ellas.
El caso es que Roldylane localizó Honor entre ladrones en un servicio de streaming y estuvo un rato peleándose para activar los subtítulos porque la aplicación andaba tonta y no dejaba de dar errores. Cuando por fin comenzó a ver la película, le sorprendió descubrir que la misma hacía algo muy inusual y muy arriesgado para un blockbuster: utilizar una voz en off con la que narrar en todo momento la acción, una jugada que Roldylane interpretó rápidamente como un simpático guiño al papel del máster que se encarga de conducir y describir las partidas en los juegos de rol de mesa.
A medida que avanzaba el metraje, a Roldylane le encandilaba más y más aquella ocurrencia artística, a pesar de lo inusual y chocante de la misma. Reconocía que Honor entre ladrones gozaba de un empaque visual fabuloso, pero lo que de verdad hacía especial a la película para él, lo que le daba una capa interesante al conjunto, era la omnipresencia de aquella narradora. El hombre apreció lo bien que el texto recitado aprovechaba las pausas entre los diálogos durante las escenas de acción, aunque observó que a veces la voz en off describía los hechos antes o después de que aquellos tuviesen lugar. En general, no entendía muy bien cómo una decisión tan rompedora y experimental se utilizaba en una película mainstream pero le resultaba fascinante. La mujer de Roldylane, que se encontraba en la misma habitación jugando a la Switch en modo portátil y escuchando la película pero sin prestar atención a la tele, le comentó a su compañero: «Esta sería una buena película para la gente invidente».
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Que me gustan estos artículos en los que se habla de los entresijos del cine. Gracias Diego. Solo puntualizar que el disco Lateralus es de Tool, no de Primus; muy bueno por cierto. Una de las también famosas películas fanedit es la versión del Dune de David Lynch hecha por Spicediver, sabiendo que el director no había quedado contento con el resultado final. Ya se desquitaría con Terciopelo Azul, que era el acuerdo con el que llegó con De Laurentis para rodar ambas películas bajo su producción, pero como decía en Irma la Dulce, esa es otra historia.
Muy buen artículo. He de decir que entré por la imagen de D&D y acabé leyendo todo el texto con una sonrisa en la cara de tantas ocurrencias que tiene la gente. Buena experiencia. Voy a rebuscar en la web algo más que leer y guardar este para revisitarlo más adelante.
También comentar que un fanedit muy conocido es el «Despecialized version» de la trilogía original de Star Wars por un tal Harmy, donde se «restauran» los episodios 4, 5 y 6 al corte original quitando los sinsentidos, moñadas y retoques superfluos que George Lucas añadió años más tarde y con los que poca gente estuvo de acuerdo. Este es como ver los VHS de la época, que algunos guardamos como oro en paño, en mejor resolución (en la medida de lo posible).
Y otros fanedit de los que ya hay bastantes más versiones (con mejores o peores resultados) son los de reducir la trilogía de El Hobbit de Peter Jackson a una sola película, larga pero mucho más fiel al libro, donde se quita toda la paja y los peroporqués como amores entre enanos y elfas (sin entrar a discutir si al contrario habría colado). Cosa que, por cierto, se debería hacer mirar el Jackson, porque todos estos fanedit de alguna forma suelen durar alrededor de 4 horas frente a las casi 8 horas del oficial.
Buen artículo. Como indican otros comentarios «Lateralus es de Tool». Gran artículo.
Hay un fan edit pero con la mejor de las intenciones y es que alguien colgó en una red p2p todas las temporadas de Doctor en Alaska remasterizada en full HD de los bluray (que no salieron en España) y sincronizó todos los audios (español e inglés) y los subtítulos de unos DVDs que sacaron hace años y que respetaban la BSO original, tal y como se concibió y se emitió la serie en un principio y no con las canciones cambiadas por otras sin derechos de autor y con algún capítulo faltante.
Un trabajo de chinos que muestra mayor respeto por la serie que quienes ahora la distribuyen.
Que gusto da ver que aún quedan artículos en Jot Down como los de antaño.
Un texto tan agradable e interesante que no he podido evitar leerlo de un tirón…
Recuerdo que hace años en internet (¿tal vez en youtube?) circulaba una película péplum italiana cuyo audio se había perdido…algunos desocupados muy inteligentes y hábiles le agregaron los diálogos, etc., y fue una muy grata e hilarante experiencia, uno de los personajes, si mal no recuerdo, se llamaba Testiculi…
En la época de los xvid de baja calidad piratas, era frecuente bajar por equivocación películas con un segundo audio, que era simplemente una señora o un señor leyendo la traducción en ruso de los diálogos…
Judy Garland, no «Julie».
A mí me gusta ver las películas, sobre todo los blockbuster, y en general aquellas en que no se ha prestado especial interés al color, dejándolas en blanco y negro. Ocurren cosas curiosas, como con las de acción setenteras (Bullit, French Connection…); parecen «nouvelle vague» con presupuesto.