Ciencias

De Estonia a E-stonia: solo la mitad del país tenía acceso telefónico en 1991; ahora, ya votan por internet

Tres mujeres con los trajes tradionales Kihnu, en Estonia. DP
Tres mujeres con los trajes tradionales Kihnu, en Estonia. (DP)

Estonia recuerda a un mosaico geológico (una pequeña porción de tierra en la ribera meridional del golfo de Finlandia y más de 1500 islas en el mar Báltico) casi vacío de humanos (los bosques cubren el 47 % del territorio, y el 5,6 % son pantanos). Una región que se desgajó finalmente de la influencia soviética gracias a la Balti kett o Cadena Báltica del 23 de agosto de 1989: una cadena humana de más de 600 kilómetros de longitud formada por 1,5 millones de personas que cruzaba las tres repúblicas bálticas, Estonia, Letonia y Lituania.

Liberados al fin del yugo soviético gracias a la que se considera por el Libro Guinness de los Récords como la cadena humana más larga que se ha organizado jamás, a comienzos de la década de los 90, y a pesar de que apenas la mitad de la población contaba con acceso telefónico, Estonia se embarcó en un camino de reformas radicales orientadas al mercado, estableciendo las bases para una economía abierta y competitiva. 

Para el año 2001, no solo se había logrado que cada escuela estuviera equipada con conexión a internet, sino que también se garantizó que cada estudiante tuviera acceso a un ordenador. La gente, incluso, empezó a votar por internet. La revista Wired llegó  a describir Estonia como la sociedad digital más avanzada del mundo.

El Salto del Tigre

El currículo académico de Estonia se adaptó para promover el uso del internet como herramienta de aprendizaje, incentivando a los estudiantes a explorar y aprender en un entorno digital. Esta estrategia no solo se centró en los alumnos, sino que también incluyó una capacitación integral para los docentes en el uso de nuevas tecnologías.

En este contexto de innovación y colaboración, nació la Tiigrihüpe (Salto del Tigre), la iniciativa para modernizar el sistema educativo estonio a través de la integración de las TIC. Lanzado en 1996 por Toomas Hendrik Ilves, en ese momento embajador en los Estados Unidos y más tarde conocido como presidente de Estonia, Jaak Aaviksoo, que ocupaba el cargo de ministro de Educación, y Lennart Meri, quien fue el presidente del país báltico durante ese período, este proyecto se concibió como un «cerebro colectivo» para el cuerpo docente, proporcionando un espacio donde los profesores podían compartir ideas, recursos didácticos y materiales de estudio. 

De hecho, en 2001, se lanzó un portal educativo conocido como SchoolLife, que brinda a los docentes la oportunidad de intercambiar ideas y pedir consejo a sus colegas, y les permite compartir buenas ideas, encontrar materiales educativos y descubrir enlaces útiles e información sobre cursos electrónicos.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

7 comentarios

  1. Muy interesante el caso estonio. Pero tampoco nos podemos cegar por su éxito dejando pasar los condicionantes del país. Tal y como se dice en el artículo es una territorio muy pequeño con una población que no llega al millón y medio de personas de las cuales un tercio viven en su capital. Con ese panorama es mucho más fácil llevar a cabo cambios profundos en la organización del estado ya que la escala es muy pequeña. Eso que no quiere decir que no se pueda usar como referencia para futuros cambios en España pero se debe tener claro que tendrá que ser de manera adaptada a las peculiaridades de nuestro país.

  2. En la mayoría de países de latam nadie piensa en ir del papel a lo digital por la falta de confianza a los órganos del estado y el tribunal electoral. Es una pena que ya culturalmente se piense de esta manera.

  3. Que olorcillo más rico a propaganda neoliberal

  4. En nuestra querida España, el salto del tigre es otra cosa.

  5. Para los que quieran intuir algo del lado oscuro de este tigre europeo que ya supera a España en Pib per capita y bla, bla, bla voy a darles algunos consejos de dónde mirar. Y que busquen los datos por ellos mismos para que así se convenzan.

    Les recomiendo para empezar que busquen qué países de la UE tienen más pensionistas en riesgo de pobreza extrema y que para adivinar busquen cuál es la pensión media en porcentaje respecto al último sueldo cobrado. Así vais a entender mejor lo que es el liberalismo extremo.

    Luego, esto es especialmente impopular ahora, que se miren la política de Estonia respecto a inmigrantes y minorías étnicas a las que ni siquiera considera ciudadanos. Y sí, me refiero especialmente a la población de lengua rusa en su territorio.

    Luego por ejemplo podrías mirar datos de la Interpol. Buscar los datos por nacionalidad de las detenciones de prostitutas en países de la UE. Así descubrirías que hay ciertos países bálticos que tienen per cápita el doble de prostitutas que Rumanía. Y uno se pregunta. Si les va tan bien, ¿esto por qué es?

    Llegados ahí buscad tasas de SIDA en la UE. Y mirad Estonia. Así nos reímos un rato. Complementadlo con tasa de alcoholismo y suicidios.

    Podría seguir con otras estadísticas muy graciosas pero ya serían demasiado técnicas. Diferencia salarial entre profesores de colegios públicos y privados (España pese a todos nuestros defectos es otro mundo) tasa de inflación en la cesta de la compra de dos dígitos, y cosas así que no le importan a nadie hoy en día.

    Pero eso no os lo van a contar aquí ni en la prensa generalista claro. Yo a veces me pregunto si será casualidad. Es un país cojonudo si eres un nomad con una starup que vive en un área residencial de Tallin o de Estocolomo pero tienes un chanchullo para pagar impuestos allí de tu tinglado empresarial. Como seas alguien «normal» que trabaja en un supermercado, o en una guardería, o en un colegio rural o lo que sea que hacen las clases bajas, estás jodido a niveles de Texas pero con -20 grados en invierno.

    • Buen comentario. Mientras lo leía me pareció estar reviviendo el visionado de ‘Fallen Leaves’ de Aki Kaurismäki, por cierto, que gran película.

    • Gracias por su comentario. Incluso aunque no concuerde completamente con usted, debo admitir su oportunidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*