
El jueves a las cuatro de la tarde una de las profesoras de mis hijos estaba reunida con sus compañeros en una evaluación «online». Las evaluaciones pueden ser «online» o presenciales, depende del instituto, como los claustros. Incluso, dentro del mismo instituto, a veces haces la reunión «online» y otras veces presencial en el mismo curso. El jueves por la tarde, a las cuatro de la tarde, esta profesora estaba confirmando (o cambiando), la nota de sus alumnos. Normalmente las segundas evaluaciones se hacen más tarde, en marzo, pero en el caso de segundo de bachillerato, como el curso es muy corto, en algunos institutos adelantan la evaluación. No sé que dijo o que no dijo, no sé si la reunión se alargó mucho o no, pero a las cinco y media de la tarde esa profesora había acabado la evaluación.
Yo siempre prefiero las evaluaciones «online». Si llegas al instituto a las ocho de la mañana y tu horario de ese día es hasta las dos de la tarde, te puedes ir a casa a comer. Generalmente el instituto está lejos de tu casa, pocos son los afortunados que lo tienen cerca. Por ejemplo: el año pasado yo tenía mi instituto en Sagunto. Según el día (y el tráfico) podría tardar una hora en llegar. No es lo mismo acabar tus clases y volver a casa, comer tranquilamente, ponerte un chándal o un pijama, ver un poco la tele en el sofá y luego conectar tu ordenador a la hora que te toca tu evaluación, que estar en el instituto dando vueltas hasta las nueve de la noche (que hay días que no acabas antes), y luego aún tener que conducir un buen rato hasta casa. Trabajas lo mismo, porque las evaluaciones se hacen igual, pero te cansas menos, y eso, si se repite varios días, que es lo que suele pasar, hace que llegues al viernes con más energía para dar tus clases. El año pasado, volviendo al ejemplo anterior, las semanas que me tocaba evaluación se hacían muy largas y pesadas. Por eso yo prefiero, si me dan a elegir (no pasa nunca, lo decide Dirección), siempre las «online».
Mientras escribo esto veo en la tele que «los reyes están a punto de llegar a la zona cero» No hace falta que me expliquen a qué «zona cero» se refieren. Agradezco su gesto, como el de todos los políticos (bueno, el de todos no, pero ahora no voy a hablar de eso), pero por mí se pueden ir tranquilamente a su casa. Creo que por la mañana estaban en Barcelona, en un congreso. Estarán cansados, no hace falta que vengan a hacerse una foto delante de la finca. Eso no va a cambiar nada. Con un comunicado lamentando lo sucedido es suficiente. Sí, es parte de su trabajo, lo sé. Pero a mí no me hace falta saberlo. ¿En qué me ayuda verlos ahí plantados? Y además siempre rodeados de políticos que aprovechan para hacerse otra foto. Sí, al final lo que queda es la foto. Siempre la foto. Ninguna foto va a servir para nada.
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Que pena. 600 anos despues y ustedes no cambian. La corrupcion de America Latina se la debemos a ustedes, no a nuestra raza como ustedes dicen. Arrimense a los Alemanes y a los Ingleses, esa gente si sabe como hacer las cosas, no dejen pasar la gran oportunidad de su historia: convertirse finalmente en Europeos. P.D. Abuelita, Abuelito te perdonamos total todo queda en familia, incluso nuestra pobreza de hoy… no hay familias perfectas, preguntele a los judi… que hablan aleman. Pero mejoremos, si?.
El día que en tu país de origen llegues al estándar del lugar más decrépito de España, hablamos.
La corrupción se la debes a tus abuelos. Y esos ya nacieron allí. Que parece que no, pero hace doscientos años que os manejáis solitos.
El artículo va de otra cosa pero el paleto sale por donde sale. El día que repartieron el criterio y el respeto estaba en otra cola.
La corrupción es inherente al humano. Si crees que hay sociedades sin corrupción te falta información, o peor aún, sentido común.
Cada día jotdown es más surrealista.
No entiendo qué c. pretende transmitir el autor de este artículo. Cuidado que es difícil encontrar ya alguien que sepa que un artículo debe tener una introducción, un desarrollo y sugerir una conclusión. Aquí, más allá de las impresiones de un particular sin más conexión que son sus impresiones, no hay nada. Apunto el apellido del autor para no volver a perder el tiempo con sus «artículos» futuros.
Como colofón, el despropósito: aparece un paisano, al parecer de allende los mares, que ignora lo poco conveniente que es exportar el modelo «woke» de norteamérica para abajo, porque la azteca, como civilización fue probablemente lo peor que haya conocido el mundo. Practicaban el canibalismo por sistema.
Otros dos le salen al paso, porque el artículo es infumable. Parece una de esas cartas al director en las que se manifiesta que un particular tiene conocimiento de los hechos y moral, sobre todo mucha moral.
Qué barbaridad.
¿Alguien revisa lo que se publica por aquí antes de postearlo?
¿Pero alguien de los que ahí arriba se ha leído el artículo? ¿O ahora la moda consiste en hacer comentarios sin leerse lo artículos?
Qué pena.
La culpa de todo la tiene la PAC. No, los americanos. No, los chinos. No, los de Tailandia…
Puestos a decir tonterías.
Exacto. Debe ser descorazonador poner tanto sentimiento en un artículo y que luego los comentaristas se líen a discutir de fútbol, por poner un ejemplo.
Pero es que el artículo en sí mismo es una colección de impresiones y sentimientos morales. ¿Cuál es el mensaje? ¿»Me siento horrorizado»? Huele a homilía. De ahí el descontrol ulterior.
Estimado Javier, el artículo es una reflexión, sobre las mecánicas el poder económico, que acaban degenerando en situaciones cómo la de este incendio, le hago un resumen. Zona de huerta con casas familiares, operación de gentrificación de libro, es decir, las fuerzas de seguridad del estado a instancias de órdenes superiores concentran sus esfuerzos en ciertas zonas y «olvidan» otras, la gente que vive allí huye por la presión y desamparo y al cabo de varios años esas zonas son reclasificadas y recalificadas y entonces sí, desaparece la delincuencia y la chusma por arte de magia.
Se construyen viviendas a precio de riñón y medio y supuestamente con lo último de lo último en materiales, con licencia del Ayuntamiento, pero curiosamente NADIE (Arquitecto, constructor, técnicos del ayuntamiento, etc) repara en la alta flamabilidad del edificio entero, pero eso si con zona común y piscina, pero como pase algo vas a morir como una rata y no va a ser culpa de nadie, por que en el siglo 21 ¿cómo va a saber nadie que hay materiales que arden como paja?
Lo importante es la PASTA, ganar más y mejor, y luego ya veremos, por desgracia la administración, que debería de jugar a favor del administrado, suele jugar a favor del que «produce» la PASTA. En Valencia hemos visto esta jugada ( huerta – putas, yonkis, robos – gentrificación, nuevas construcciones o ampliaciones de puertos), en incontables ocasiones, LA PUNTA, NAZARET, LA PATACONA, incluso en el centro RUZAFA, BARRIO CHINO, etc.
Entiendo que el autor hace esta reflexión a partir de un asunto que le ha dado de lleno y que por ello en el artículo destila esos sentimientos que comparte con los lectores.
PD: No sea tan estirado, relájese
Lo raro es que con la de subnormaloideos conspiranoicos pro-otan que campan a sus anchas por las estepas de España no haya comenzado alguien a decir que fue un dron ruso escapado de Ucrania el que impactó sobre el edificio y que los bolivarianos en el gobierno han silenciado el incidente.