Tecnología

Posverdad y astroturfing. Es Internet, estúpido

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Lunes 15 de abril de 2024, alguien desconocido me añade a un grupo denominado «Spotify 691» junto con otros cien de números móviles que desconozco. Inmediatamente, la persona que administra el grupo ofrece «tareas» sencillas con las que se puede ganar cinco o diez euros, cantidad que se puede ir acumulando hasta los 300€ diarios según el nivel de actividad. Las tareas son bastante sencillas, darle «me gusta» a canciones de Spotify y mandar el comprobante.

Al momento, varias «personas» con teléfonos móviles nacionales, pero con nombres tan arraigados en la onomástica nacional como Shannon, Carol o Ronnie, mandan sus capturas de pantalla de la tarea realizada. Con la misma velocidad, los administradores les envían el dinero a través de bizum y los reseñadores comparten capturas bancarias en la comunidad recién creada, sin molestarse en borrar nombres o cuentasEstas rápidas acciones junto con mensajes de «confianza» consiguen una avalancha de me gustas en las canciones propuestas. Tras media hora solo ocho de las cien personas se han dado de baja del grupo. ¡Malditos haters de Lana del Rey!

Y así, amigos, es como funciona internet: «linkbuilding» para el posicionar artificialmente en los buscadores y «astroturfing» para manipular la percepción pública de un producto, servicio o empresa.

La palabra «astroturfing» tiene una curiosa etimología, proviene de AstroTurf, una marca de césped artificial. El concepto de «astroturfing» se basa en la idea de algo que pretende ser natural pero es, de hecho, completamente artificial o fabricado. El término fue acuñado para describir las tácticas utilizadas en política y marketing para crear la impresión de un movimiento de base «grassroots movement», que en inglés se refiere a una acción espontánea surgida del pueblo, cuando en realidad es una iniciativa planificada y financiada desde arriba o por intereses ocultos. Así, «astroturfing» se refiere a una «grassroots» falsa o una campaña de apoyo de pega, al igual que el césped artificial es una versión sintética del césped natural.

El «astroturfing» es un fenómeno creciente que se ha extendido a varios ámbitos de la sociedad, más allá de la política y el marketing. Este término fue acuñado en 1985 por el senador estadounidense Lloyd Bentsen, quien lo utilizó para describir las campañas de cartas masivas organizadas por grupos de presión que intentaban pasar como espontáneas. Hay casos notorios que ilustran esta práctica, como el de Walmart en 2006, donde se descubrió que la empresa enviaba cartas a los periódicos elogiándose a sí misma a través de una campaña orquestada por su compañía de relaciones públicas. La legalidad del «astroturfing» varía según la región; en lugares como la Unión Europea y Estados Unidos, existen regulaciones estrictas para garantizar transparencia en la publicidad y el cabildeo. Además, las redes sociales han potenciado el «astroturfing», facilitando el uso de cuentas falsas o bots para simular popularidad o consenso.

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3 comentarios

  1. Interesantísimo el tema del astroturfing y el limkbuilding.

    Sin embargo creo que sería justo aclarar que el ejemplo del inicio no tiene absolutamente nada que ver con una verdadera campaña de astroturfing. Se trata de un conocido fraude de internet para engañar incautos que no saben cómo funciona internet y creen que un like vale 15 Euros.

    El articulista no aclara este punto y así queda la impresión de que Lana del Rey (o su discográfica o su agente o algún otro ente oscuro) está lanzando campañas de astroturfing por WhatsApp comprando likes que se comprueban manualmente con una impresión de pantalla, todo eso con pequeños grupos de 100 miembros. Aunque al autor le pueda parecer muy evidente que es un ejemplo ilustrativo de como funciona el astroturfing, creo que está mostrando una imagen distorsionada del asunto al tratar como real un fraude que, como todos los timos, caricaturiza la realidad para engañar a gente desinformada.

  2. Pingback: Posverdad y astroturfing. Es Internet, estúpido - Multiplode6.com

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