
Está la cosa agitada con el tema de Bildu. ¿Son ETA o no son ETA? Para el Partido Popular y la derecha mediática, la cosa está clara: Zapatero quiere volver a sentar a los terroristas en los ayuntamientos. Financiación para pistolas y demás. ¿Estrategia electoral? Claro.
Hace unos días nos desayunábamos con la noticia de que el Tribunal Constitucional (TC) desautorizaba al Tribunal Supremo dando así validez a las listas de Bildu de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas.
Hay gente, mucha, que se lleva las manos a la cabeza. «¡Pero si Bildu es la ETA!» «¿Quieres pruebas?»
Joder, a mí me gusta más ver a un etarra pidiendo a la gente que vote en democracia que con una pistola en la mano, la verdad. En este caso la Justicia, con mayúscula, ha ido rápido. Y me alegro. Porque tenemos muy reciente un caso en el que no lo fue tanto. En 1990 nació el primer diario escrito íntegramente en euskera, el Euskaldunon Egunkaria. Ojo que esto es importante, porque uno de los pilares de la acusación popular que se formuló en su momento,fue que si el periódico se escribía en euskera, tenía que ser proetarra. En 2002 la Fiscalía de la Audiencia Nacional (AN) acusó a los directores de Egin y Egunkaria de inducción al terrorismo por entrevistar a dos presuntos etarras. La AN decidió mantenerles en libertad sin restricciones. Un año después, por orden del juez Juan del Olmo, se detuvo a diez responsables del diario Euskaldunon Egunkaria; entre ellos, a su director Martxelo Otamendi, por su presunta vinculación con ETA. Se ordenó la clausura de las sedes del periódico en Bilbao, Vitoria y Navarra. Mencionar que hacerle eso a un periódico de tirada diaria es arruinar la empresa. La acusación la ejercían la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y Dignidad y Justicia. El Ministerio Fiscal era parte, pero no formulaba acusación alguna. Éste, en sus conclusiones definitivas, solicitó la libre absolución de los procesados. Siete años más tarde solo se mantenían cargos contra 5 de los 10 directivos iniciales. Pues bien: la Audiencia Nacional absolvió a los cinco acusados del ‘caso Egunkaria’ siete años después del cierre del periódico.
Perlas:
[…] No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita. Tampoco consta envío o desvío de fondos o activos de clase alguna desde la sociedad editora o el diario a la banda terrorista E.T.A.
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