
Presentación y consideraciones previas
¡Felicidades! Acaba usted de viajar en el tiempo. El pasado es el presente y su futuro es pasado; ignore el dolor de cabeza y despreocúpese de pisar alguna mariposa o llevar al extremo de la fricción su complejo de Edipo, pues pese a la creencia popular el turismo temporal no funciona de esa manera. Es el momento de relajarse y disfrutar, lo difícil vendrá después.
Historia de los pioneros
Existen documentos que acreditan como cierta la leyenda del ilustre Marty McFly, supuesto viajero temporal que en 1985 quemó caucho en la carretera que conduce hacia el futuro para evitar que su propio yo se volviese gilipollas. Dicho trayecto, aun amparándose en la teoría de los universos alternativos, se desmontaba al basarse en una premisa errónea: nadie puede encontrarse consigo mismo en un futuro creado a partir de un pasado del cual ese alguien se ha apeado por el propio hecho de viajar en el tiempo. Para evitar este tipo de desilusiones recomendamos encarecidamente que, a la hora de adquirir su billete, el destino elegido sea pretérito.
Bill y Ted establecieron en 1989 la teoría del tiempo según el horario de San Dimas, un enunciado que asegura que pasado y futuro están ocurriendo al mismo tiempo, de manera improbablemente paralela, propiciando que un intruso visitando una época anterior pueda modificar el curso de la historia y provocar que los efectos futuros broten de golpe a los ojos del espectador de ambas épocas. Pero Bill y Ted eran realmente un par de lerdos farsantes, cabezas huecas más preocupados por perfeccionar la air guitar que por la fidelidad científica. En su segunda excursión temporal traicionaron la propia teoría enunciada, descubriendo lo evidente de su estafa.
Nacho Vigalondo mandó a paseo multiversos y teorías fantasiosas y decidió reafirmar el enunciado del stable time loop a través de la pieza titulada Los cronocrímenes. O la única obra con bamboleo espacio-temporal cuya construcción carece de agujeros visibles.
Itinerario de ruta del viaje a través del tiempo
Los científicos a cargo del experimento conocido como Primer configuraron en 2004 un mapa del tránsito temporal tan enrevesado y laberíntico que plasmar el rumbo de manera gráfica se antojaba una tarea de complejidad similar a tejer una bufanda utilizando como único referente el patrón de una cinta de Moebius.
Los cronocrímenes destiló el itinerario definitivo, la hoja de ruta más certera del paseante de la cuarta dimensión. Nada de engorrosos esquemas sobrecargados de variables y copypastes de uno mismo, sino la esencia pura del recorrido. Memorice esta imagen, realmente es todo lo que necesita saber:
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«Los Cronocrímenes» estaba muy bien, pero tampoco nos volvamos locos: en el fondo juega a lo mismo que «Harry Potter y el Prisionero de Azkaban», aquella lo hacía de manera mucho más sencilla.
Por cierto, para un artículo sobre «Los Cronocrímenes», «Los Cronocrímenes» es la película de la que menos se habla. A lo mejor en algún momento viaja usted al pasado y lo escribe completo.
Últimamente ocurre mucho en la web. Fíjese en el artículo dedicado a la maravillosa serie ‘Gargoyles’. Casi todo el artículo habla de Nueva York y deja para el final un par de pinceladas de la serie.
pienso que trump puede ser un viajero del tiempo junto con elon musk, actuan de forma sospechosa y tienen relacion con Tesla, la desaparicion de sus documentos en el pasado… salen en libros y actuan raro. Es mi forma de pensar