Arqueología de los Bad Boys
Esa no debería haber sido la primera final de los Pistons. La primera final la deberían haber jugado el año anterior, también contra los Lakers, de no ser por aquel robo de Larry Bird que acabó en canasta de Dennis Johnson a pocos segundos del final del quinto partido de play-offs en Boston, con el viejo Garden al borde de la invasión como era costumbre en los orgullosos verdes, que se reían así de los arrogantes chicos de Detroit, los paletos de la Motown, con sus pintas de camioneros trabajadores de General Motors.
Era el inicio de la leyenda de los “Bad Boys”, aquel equipo en el que Isiah Thomas ponía la sonrisa y los codos, Adrian Dantley se encargaba de la anotación y Ricky Mahorn y Bill Laimbeer enseñaban a los rookies John Salley y Dennis Rodman cómo tratar al rival en defensa, cómo intimidarle, cómo golpearle a traición en cada bloqueo, en cada rebote… La derrota en aquel quinto partido, el incomprensible pase de Thomas a Laimbeer que fue interceptado por Bird milagrosamente cuando lo más a lo que aspiraba “El Pájaro” —así lo dijo después— era a hacer falta y que no corriera el tiempo, le costó al equipo la eliminatoria aunque aún forzó un séptimo partido que también lucharían hasta el último minuto (117-114).
Eso eran los Pistons: lucha y coraje. El siempre elegante Chuck Daly con su peine en el bolsillo guiaba a una panda de matones orgullosos de serlo. Tipos que no se rendían nunca y que contagiaban al público del Silverdome, la cancha más grande de la NBA, la que mayor asistencia por partido tenía en toda la liga. Ganar ahí era casi un milagro. El verano de 1987 fue el de consolidación de un proyecto: Rodman y Salley tendrían un año más, Joe Dumars se asentaría en la posición de escolta titular y a Dantley aún le quedaba energía para al menos una temporada, o eso pensaron los directivos.
En cualquier caso, aquel era el equipo de Thomas y Laimbeer y así seguiría siendo. Para lo bueno y para lo malo. Vinnie Johnson seguía siendo el “microondas” que se enfrentaba al mundo desde el banquillo, William Bedford no terminaba de explotar y el puzle se cerró en febrero con el fichaje de James “Buddha” Edwards, un veterano de 33 años proveniente de los Phoenix Suns, donde venía de promediar 15 puntos y ocho rebotes por partido y que encajaba perfectamente con la filosofía del juego interior de los Pistons: primero doy y luego pregunto.
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Y así seguimos mitificando equipos basados en el rencor ante quien simplemente juega mejor que ellos. Ya estaréis glosando las patadas de Arbeloa y Alonso, los pisotones e idas de olla de Pepe… Muy bien, mucho deporte por aquí.
Eso es parte del juego también. «Más bonito» no es «mejor». ¿O acaso la España subcampeona de Los Ángeles era un dechado de juego esteta y preciosista? Qué puñetas, Romay, López Iturriaga y compañía sacaban los codos cuando tenían que sacarlos. Y no merecen menos respeto por ello.
Los Bad boys eran muy duros. Pero jugaban muy bien a baloncesto. No tenían pivots muy estilistas, pero el cuarteto Mahorn, Rodman, Salley y Lambeer era defensivamente extraordinario. Ver a Rodman defender a pivots que le sacaban una cabeza o a aleros mucho más pequeños que él y hasta a bases como Magic , era espectacular. Reboteando, imponente.
Pero además de la fortaleza defensiva tenían mucho talento. Thomas era un superclase y Dumars uno de los escoltas más elegantes que yo he visto. Y Dantley primero (¡cómo jugó el primer partido de la serie contra Lakers, qué tirador!) y Aguirre después, aleros de primerísimo nivel.
Su dureza ha prevalecido en el recuerdo a su gran categoría. Pero yo los vi muchas veces y te aseguro que eran muy, muy buenos.
No has entendido nada y dudo que hayas visto jugar a esos Detroit.Orgullo, sacrificio,lucha,agresividad, amor propio, valentía y sus dosis de talento y clase.
Interesante artículo sobre la época dorada del basket, solo puntualizar que además de las series que indicas, en las finales de 2006, Miami ganó sus tres partidos en casa a Dallas para remontar la final que estaba 2-0 y sentenciar ganando el sexto de nuevo en Dallas
«Si los Lakers querían ganar, si querían que se cumpliera el pronóstico de Riley, tendrían que profanar el Silverdome. Solo Michael Jordan lo había hecho en todos los play-offs, así que no sería fácil.» Los Celtics ganaron también en el silverdome, no sólo Michael Jordan…
Buen articulo pero concuerdo con el primer comentario, no se puede alabar todo lo que hacen los equipos. Por ejemplo en el texto se menciona «los árbitros están masacrando a Detroit con las faltas», ¿y que esperas si basas tu juego en el contacto fisico? A pesar de discrepar en esos puntos es un buen articulo sobre una serie historica
Buen artículo, aunque excesivamente largo para lo que estás contando.
Hombre, daban cera. De la buena. En una época donde se mezclaron los talentos de las viejas glorias de la liga con el asentamiento de las nuevas ( Dr.J, Moses Malone, Kareem, etc… con Jordan, Bird, Magic, Olajuwon, etc..), este equipo, despuntó porque se salía del guión «espectáculo». Pero sería injusto que tan sólo permaneciese en el recuerdo su juego sucio. Los Pistons consiguieron juntar un equipazo. De Thomas, poco que decir. Dumars, era elegante hasta hartar, Laimbeer, codazos al márgen, fue probablemente el creador del 5 del futuro, un tio grande, fuerte, duro, pero con una manita desde 7 metros que lo hacia tan peligroso por dentro como por fuera. Sally, Mahorn, Edwards, Laimbeer y Rodman….Probablemente sea difícil encontrar un equipo en la historia con mayor variedad de recursos en la zona como estos Pistons.
al autor le mola este tipo de juego, un poco patético. y comparto lo que dice el primer comentario
no sería raro que el mismo alabe la marrullería de los chicos del fascista de mou en unos años en un artículo calcado a este
No has visto jugar a «los Bad Boy» en tu vida,vuelve al futbol.
Lo que es patético es sacar el frúmbol aun sin venir a cuento. Cualquier idiota puede apreciar la belleza de un juego ofensivo lleno de filigranas, pero solo el verdadero amante del deporte entiende la calidad que hay en la defensa, el esfuerzo, el sacrificio y la épica.
Historia pura del basket.Cualquiera que ame este deporte honra a los BAD BOYS,orgullo y sacrificio a raudales.
Ahora bien, los ignorantes que piensan que el basket consiste en que un tipo encesta una bola por un aro……
Ver luchar a Rodman por un rebote ofensivo como si se acabara el mundo.
Buen artículo, los Pistons de los ochenta eran un equipazo, con una rotación mas amplia de las habituales en aquella epoca, rotación de ocho jugadores, que luego ser iría ampliando en el basket moderno.
Equipo duro, el topico que les acompañara siempre, pero también talentoso. Thomas será siempre uno de los mejores bases de la historia de la NBA, puro talento, Dumars y Vinnie Johnson eran grandes anotadores, y Mark Aguirre era mas todo terreno que Dantley, pero también era talentoso. Luego rodeado de una guardia pretoriana de tipos duros, Laimbeer, Mahorn, el Buda Edwards, y gente atletica como Rodman y Salley. En fin una escuadra para la historia, muy compensada en todos los aspectos.
Lo que no estoy de acuerdo es con los tópicos aplicados, sobre todo en relación con los celtics. Los «currantes» contra los «talentosos». Evidentemente los Celtics tenian mucho talento, pero igual trabajo que los de Detroit, hay muchisimos libros escritos sobre la ética de trabajo de Bird, o su dominio de todos los fundamentos del baloncesto a base de currarselo. O «los señoritos de Boston», bastase ver los videos del público del Garden de los ochenta para ver que no era asi. Ni mucho menos pudieramos catalogar a Bird, Mchale o Ainge de señoritos, sobre todo a éste ultimo que sabia dar cera como el que más.
Tampoco estoy de acuerdo con lo de que la primera final la debieron haber jugado el año anterior, afirmacion que parece negar el mérito de finalista a los Celtics, que jugaron esos Playoffs con una rotación limitadisima, con Walton fuera de juego, y con Mchale lesionado de los tobillos, además de la ya eterna lesion de la espalda de Bird. Ese equipo sin lesiones, y con Len Bias, podría haber llegados a un par de finales mas, con lo que a lo mejor la historia podía haber cambiado. Los Pistons se merecieron llegar a su primera final cuando se lo merecieron, es decir en 1988.
Mítico!! Esto hay que recordarlo con los ojos de esos aficionados trasnochados que nos quedábamos hasta las mil para ver estos partidos y disfrutábamos por ese tipo de juego, algo duro, mucho más ágil, rápido y agresivo que el basket al que estábamos acostumbrados en España. Con los ojos de esos que recordamos que ese mismo año fue cuando empezó a emitirse Cerca de las Estrellas.
Hay gente que solo conoce a aquellos Pistons de leer tonterías en el periódico de la M grande. Aquellos Pistons jugaban MUY BIEN al baloncesto. ¿Eran duros? Sí. Pero eso no quita para que se niegue que sabían jugar muy bien. ¿Acaso Jordan no fue uno de los jugadores más sucios en el «trash talking» de la historia? Y no pasa nada. Dice en este artículo Antonio Rodríguez, que de esto sabe algo, que los Pistons del 89 es uno de los mejores equipos que ha visto nunca (http://www.sillonbol.com/entrevistas/antonio-rodriguez-despues-de-kobe-habra-vida-en-l.a.-y-eso-empieza-con-howard).
Sobre los que sacan a colación del artículo el fútbol y el «madridbarcelonismo»….casi mejor ni mencionarlos; mejor que se vayan a otros foros y puntopelotas con su guerracivilismo constante, su «y tu más» y su nula pasión por el Deporte (con mayúscula)
Está claro que aquellos Pistons han sido uno de los mejores equipos de la historia, por eso es discutible que el articulista comience con el tópico de los «bad boys»… que sí, que eran duros de cojones, pero es que en aquella NBA se repartían ostias como panes, obviamente unos más y otros menos, pero todo el mundo repartía cera que daba gusto. Y sí, L.A. incluídos.
Claro, a día de hoy la cosa es más estricta y menos permisiva, pero es que esta discusión existe desde los tiempos de Naismith…
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Leyendo los comentarios a este artículo sólo queda clara una cosa: cuánto daño ha hecho la cantinela de «els valors».
Me he sentido bastante identificado con el artículo porque yo también tenía once años entonces y fueron las primeras finales que seguí (aún conservo las «Gigantes» dedicadas a ellas). Un par de comentarios: creo que se es un poco injusto con Adrian Dantley, un jugadorazo de una clase que se ha perdido: el tres que postea, sin ser un grandísimo tirador de larga distancia, una tradición fantástica de los ochenta con jugadores como Alex English, Adrian Dantley y el exuberante Worthy. La razón principal del intercambio por Aguirre («Aguayer» para los nostálgicos de las retransmisiones de la época), según los medios de entonces, fue su íntima amistad con Isiah Thomas.
Las comparaciones con el Barça y el Madrid de fútbol me parecen absurdas y muestran una incultura impresionante. Los Bad Boys, que en su momento consideraba detestables, eran unos superclases: nueve jugadores de nivel altísimo (los Celtics de la época tenían medio reserva de calidad y los Lakers dos, como mucho, Mychal Thompson y el saltador de altura Michael Cooper).
Otra apostilla: en las finales del año siguiente ganaron los Pistons de manera aplastante, y hablo de memoria, pero si no recuerdo mal, los Lakers tuvieron el mejor récord de la liga, hicieron unos playoffs impresionantes y en las finales de conferencia o las propias finales sufrieron una plaga de lesiones: Magic, Scott y alguien más… Me parece que hasta llegó a jugar bastante Tony Campbell. ¡Gracias por el artículo!
El autor del primer comentario demuestra no tener ni idea de baloncesto, aparte de que se le ve el plumero bastante. Detroit fue un gran equipo, con mucho talento, con una defensa pocas veces vista, una plantilla interminable de nueve o diez jugadores útiles y con una ética de trabajo para enseñar en las escuelas.
Muy buen artículo, aunque en la comparación Celtics/Pistons patina: Boston era trabajo, trabajo y trabajo, el show estaba en la otra punta el país.
Que grandes recuerdos! tenia 8 años cuando esto pasaba y mis padres me lo contaban a la mañana siguiente antes de ir a la escuela. A veces incluso me dejaban ver unos minutos del partido que habian grabado en VHS antes de ir a la escuela! En el patio de la escuela todos querian ser Magic o Bird o Jordan. Yo era el unico que elegi Isiah, Dumars o Rodman! que grandes madre mia!!!
Me reafirmo con lo que los recuerdos endulzan el pasado. Los Detroit Pistons eran leñeros como los italianos y los yugoslavos. Con ellos se acabó el baloncesto divertido, partidos de pocos puntos y juego espeso. Yo no era muy seguidor de los Lakers, pero siempre preferiría su juego a esa banda de matones. Jugaban bien, si no no hubiesen llegado a nada, pero no eran lo que se dice espectaculares y divertidos. Los comparo con los yugoslavos y los italianos porque era la misma filosofía, ganar de cualquier forma, la suerte que tienen en la NBA es que eso se acabó, al menos hasta que llegaron los primeros Spurs, pero aquí seguimos aguantando a entrenadores de la antigua yugoslavia e italianos que ven normal que un equipo de profesionales ganen partidos con 50 puntos en 40 minutos.
A ver me decepciona enormemente algo en este extraordinario articulo tan bien redactado que no se resalte el importantisimo factor de las ausencias de Magic y Scott en los partidos 2,3,4 de aquella fatidica final del 89,a buen seguro que no hubieran sido barridos mis amados lakers que tanto me empaparon de alegrias con sus incontables campeonatos,he de resaltar que la DERROTA de Detroit de aquella irrepetible final del 88 fue netamente merecida y Detroit de todas formas tenia que perder esa final estuviese sano y no cojo Thomas o no,es mas sin esas ausencias los amarillos de Inglewood podrian haber ganado su 3er anillo consecutivo,si bien se dijo que aquellos badboys fueron un equipo construido con la soberbia y el rencor nubca pude odiar mas y desearle lo peor a una franquicia nba,ratifico laDERROTA de Detroit fue tan absolutamente merecida y forzada,Riley juró romper el maleficio de campeón nuevo todos los 70 y 80 y asi fue lo ROMPIÓ y esa histórica foto del abrazo de Pat a Magic de pelicula lo resumió todo la IMAGEN que se comió todas las palabras y habladurías
Hay que reconocer que con un Thomas sano o no los lakers tenian que ganar forzosamente asi lo juró riley y del dicho al hecho y me decepciona enormemente que el autor de este articulo no reconozca que sin las ausencias de Magic y Scott por supuesto que no hubieran barrido los odiosos y odiados badboys a los amarillos de inglewood como ferviente lakeriano que soy en otras palabras la DERROTA del 88 de los potentes badboys era un hecho seguro y yo lo sabia y PUNTO duela a quien le duela
Pingback: Anónimo
Como cada articulo que leo en JOTdown, este ha sido genial en como esta redactado; es una redaccion que te ‘engancha’ y aunque sabes que te llevara un rato, sigues leyendo porque ‘atrapa’; si me gustaria corregir una apreciacion que se hace al comienzo del articulo: dice…’la primera final en la historia de la franquicia’ y no es asi: los pistons ya habian sido finalistas en la decada del ’50, solo que la sede en aquellos años era la cuidad de Fort Wayne (Indiana), cuidad donde nacio este equipo de la mano de Fred Zoellner, propietario de una empresa dedicada a la venta de repuestos automotrices, bajo el nombre de Ft.Wayne Zoellner’s…, denominacion a la que luego le agregaron el ‘pistons’, siendo ‘fort wayne zoellner’s pistons’ hasta el traslado a la cuidad de Detroit (por entonces, cuarta urbe del pais, con una industria automotriz que le daria fama a nivel mundial a la ciudad de la que hoy solo quedan las ruinas publicadas ya hasta el hartazgo) en 1957; hasta 1978 (periodo durante el cual ocurre la venta de Fred Zoellner a Bill Davidson, en 1974, que seria el dueño hasta su fallecimiento en 2009, por tanto fue el artifice de los unicos tres anillos de la franquicia y esos años dorados), los pistons permanecieron en la cuidad de Detroit ; luego al final de la temporada 1977/78 se mudan a pontiac, siendo locales en el siverdome (hoy otra mole «fantasma» que dan ganas de llorar) hasta 1988, cuando, como bien dice el texto, se mudan a Aurburn Hills, suburbio prospero del Condado de Oakland- en el top 5 de renta per capita en EEUU-, sede de la Chyrsler desde 1992. Conclusion: desde su creacion los Pistons han jugado 7 finales y han ganado 3 de ellas; las primera dos, antes de 1957 y las siguientes fueron a partir de 1987 (87/88, 88/89, 89/90, 2003/04, 2004/05) y ninguna de ellas fue teniendo sede a la cuidad de Detroit en si (dentro de sus limites urbanos) sino que dos fueron en Fort Wayne y las restantes en Pontiac y Auburn Hills, ambos suburbios de la gran urbe, hoy reducida a escombros, pobreza y bancarrota…
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