
Haga la prueba: acérquese a su librería más cercana y vaya a la sección de novedades. Es matemáticamente imposible que no haya una novela de vampiros adolescentes, otra de detectives suecos resolviendo un sangriento y complicadísimo crimen en la nieve, y otra de mujeres luchadoras que se ven obligadas a salir adelante en un mundo distinto al que conocen. Más aún: es muy probable que haya al menos dos novelas de mujeres luchadoras, pues una de ellas contendrá una trama de hoy en día mientras que la otra será una novela histórica ambientada en un lugar lejano y/o exótico. Esta repetición de historias durará hasta que el público esté ya cansado de amores melancólicos entre vampiros y humanas, sectas satánicas secretas y mujeres desarraigadas descubriendo a su pesar que con el tesón suficiente todo se puede solucionar. Y entonces habrá que encontrar otros temas suficientemente amplios como para poder crear muchas novelas pero suficientemente concretos como para acertar con el nicho de público al que se quiere llegar.
Esto de las modas literarias no es nada nuevo: si echamos la vista atrás podremos recordar que gracias al realismo sucio de los ochenta un escritor era casi un fracasado si no salpimentaba su prosa con vocablos tan atrevidos como polla, coño o follar. En los setenta, el principal daño colateral de la guerra fría fue la proliferación novelística de megavillanos soviéticos que querían invadir el mundo. El modernismo de finales del XIX impregnó
nuestras almas dolientes de abril
con fragancias nocturnas de un beso,
el sabor del placer y el exceso
y dos cisnes turgentes de añil.
Y qué decir del siglo XVI, donde todo se llenó de novelas pastoriles, en las que el único problema de los protagonistas es estar enamorados en un campo feliz y florido donde los ríos son mansos y no huele a estiércol ni a mierda de vaca.
El caso es que en el último tercio del siglo XIX surgieron las novelas protagonizadas por mujeres infelices en su matrimonio, fueran o no fueran sus maridos el mismo demonio. Esta moda literaria dio lugar a verdaderas joyas: Madame Bovary y Ana Karenina son las más célebres, pero en Portugal apareció El primo Basilio, Effi Briest en Alemania y en España La Regenta. Las más famosas son las dos primeras, claro, pero es en esta última donde se abre el zoom para hacernos ver no solo el proceso interno de la protagonista sino el nudo completo de ambiciones, deseos, hipocresías y represiones latentes en la sociedad de Vetusta, la ciudad no tan imaginaria en la que vive la susodicha.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Pues habrá que tachar la última casilla. Genial el artículo, como siempre.
Acabé de leer La Regenta hace poco más de un mes. Es una maravilla. Hagan caso al autor de este artículo estupendo, lean este clásico y no se arrepentirán. Uno de los libros más crueles y bellos que he leído nunca.
Me ha gustado lo de cruel y bello. Como la vida misma.
Mi madre dice que la gozaba leyendo obras clásicas y que echaban por la tele en los 70 y 80 o quizás esas obras que leía no pero sí otras ambientadas en los siglos de los libros que leía. Ahora añora aquellas series o películas escuchando las músicas de inicio en ytb. Yo conozco todo eso por mi madre, de tanto haberle oído títulos de libros, resúmenes o partes, personajes, lugares, etc. Desde el Cid o el Arcipreste hasta Nada o más o menos la literatura de los 90. Más la universal occidental. He leído poco pero sé muchísimo de oídas a mi madre o de documentales de la 2.
Interesante artículo, que sin duda anima a emprender la lectura.
Sin despreciar la interpretación del autor, quisiera aportar que lo de «heroica ciudad» quizá sencillamente haga alusión al lema de Oviedo, grabado en un lateral de la Plaza del Ayuntamiento: «la muy noble, muy leal, benémerita, invicta, heroica y buena ciudad de Oviedo»; aunque es cierto que títulos similares se aplican a otras ciudades.
En cuanto a lo de comparar los naturalismos, entiendo que los comentarios tienen su retranca, pero el francés, sea o no «naturalismo del bueno» también ofrece experiencias de lectura únicas y contundentes.
Gracias por este artículo, en todo caso.
Claro que hace referencia al título de «heroica ciudad». Y de ahí la coña de que la heroica ciudad duerma la siesta. Por cierto, creo que el título de «invicta» si no me equivoco sólo lo tienen Numancia y Oviedo.
Yo si creo que Clarín quería apuntillar a la nobleza con el paralelismo «heroico» / «dormir la siesta».
Mi querida ciudad se fue tornando cada vez más y más en centro administrativo, político y religioso frente a las poblaciones que rodean donde abundaba la minería, ganadería, industria… de ahí interpreto yo que el heroicismo de antaño se tornase en los señoritos que campan (cada vez menos) hasta hoy mismo por Vetusta.
Me sumo también a las gracias por el artículo!
¡Qué pena no haberte tenido de profesor de literatura en mis años mozos! Lo más seguro es que no hubiera elegido una carrera de ingeniería y de esta manera no hubiera tardado tantos años en descubrir mi verdadera pasión, la literatura. La leeré, claro que sí, es una deuda que tengo contigo, con Clarín y conmigo mismo -claro está- y que seguro que me gustará tanto como tu forma de atrapar al lector con estas bellas críticas.
Un fuerte abrazo de tu siempre amigo,
Javier
http://www.lalibreriadejavier.com
Excelente artículo sobre una excelente novela. «Tonto el que no la lea».
No pierdan el tiempo leyendo sobre la vida de otros, créanme. Cuando lleguen a viejos van a arrepentirse de no haber cambiado la lectura por sexo desenfrenado, timbas de póker y ríos de cerveza. Están advertidos.
Le puedo asegurar que está equivocado. Hay placeres y placeres
Yo he leido unos mil libros y yacido con ochenta mujeres. Todo es compatible.
¿a la vez?
Lo cortés no quita lo valiente.
Pues a mi me parece un ladrillo tremendo.
Es una pena que en Asturias nos hagan leer este libro demasiado pronto y escasamente explicado, con lo genial que es cuesta mucho apreciarlo a edades tempranas
A mi en Madrid me lo hicieron leer en la época de BUP y me pasó justo eso: me pareció un auténtico y soporífero coñazo, fui incapaz de acabarlo. De los pocos libros que no he acabado
Yo lo leí con 16 o 17 y me encantó. Me sentí tremendamente atraida por el Magistral. La volví a leer a los 3y tantos … y corroboro lo dicho en el artículo: es una gran , grandísima obra, y ese personaje, y la escena del sapo … inolvidables
Una novela que comienza con una sonrisa de medio lado y termina con un zarpazo
Clarín es para mi uno de los muy grandes escritores, no solo españoles, sino de su tiempo.
Hace algún tiempo tuve la curiosidad de releer Effi Briest, de Fontane, Madame Bovary de Flaubert, La cartuja de Parma, de Stendhal y Tess de Thomas Hardy, todos traducidos al castellano. Fue una experiencia instructiva y gozosa por la calidad de los autores y el tema comparable a La Regenta. Probadlo, vereis que hareis descubrimientos…
La cartuja de Parma es maravilloso.
Hombre, al hijo de Clarín lo fusilaron en la Guerra Civil, así que a Clarín no lo tiraron al mar con una piedra atada al cuello; se lo cobraron al hijo.
En fin, Vetusta…
Pingback: Clásicos que deberías leer aunque te digan que deberías leerlos: La Regenta | yaneko34
A mí La Regenta me parece un libro sublime. No sé si el hecho de que fuera de España sea poco o nada conocido me produce:
– Pena, ya que creo que se merece más y revalorizaría la imagen de la novela escrita en España
– Placer, al ser consciente de estar disfrutando de un lujo al alcance de unos pocos privilegiados.
Algo semejante me ocurre con la obra de Eça de Queirós (El crimen del Padre Amaro, El primo Basilio, Los Maia).
Buenos dias, es solo mi opinion, no quiero ofender, ni menospreciar el articulo.
bueno… pues yo vengo a poner el contrapunto. Que tiene de malo que los tiempos cambien y con el las modas y los gustos? no por estar de moda tiene que ser malo, si la literatura se hubiera quedado estancada en la tematica de la regenta, ahora mismo ya no se publicaria nada, todos los temas son caducos, y al igual que en el cine proliferan segun que epocas una u otra tematica, o en la moda, segun las crisis las faldas se alargan o se acortan, en la literatura ocurre igual.
Lo que esta claro, que como en todo, el gusto es subjetivo y el que ha escrito el articulo es un fan, fan, pero fan de poster, de la literatura del siglo de oro español, no le critico, lo respeto, pero que a el le encante, no quiere decir que sea lo mejor de lo mejor.
Yo me he leido la regenta, y me he leido tormento y me he leido el quijote y me he leido el lazarillo de tormes y la celestina y un sin fin de clasicos españoles, que puede ir desde cervantes a cela pasando por pio, y la unica obra que salvo de las que he dicho es la de tormento, que me gusto muchisimo y de vez en cuando aun la vuelvo a leer. Pero la regenta??!! vargame er señó (y lo digo y lo escribo asi directamente para quien me quiera tildar de inculta), es un coñazo!! sera una obra maestra, sera… pero para mi una obra maestra es una que me hace sentir y la que puedo enteder sin necesidad de estudiar ciencias politicas, economicas e historicas… mucho bla, bla, bla, que se podria haber quedado en la mitad, recuerdo cuando en clase de literatura se lo dije a la profe, el tio se permite el lujo de hacer un capitulo entero sobre una cocina, la descripcion de una cocina!! hay que tener cojones!! y verborrea, eso no se lo quito, pero es de ser un pedante, y hablar por hablar, no me molesta que los libros sean largos, ni cortos, me da igual que tengan 1500 paginas si me atrapan me atrapan, pero el señor clarin consiguio que quisiera cortarme las venas, pasan muchas cosas, si, pero es tan lento el desenlace hay tanta paja, por el simple hecho de la pedanteria de «se escribir» que ralla el aburrimiento, el tedio y el hastío, encima lo tengo en dos tomos… que cuando lo compre se ve que con un solo tomo no daban, y cuando acababas el primero aun te quedaba tooooooda la segunda parte.
Como he dicho, sobre gustos colores, pero que sea un clasico y que este considerada una obra maestra no quiere decir que sea de grato leer, es un coñazo, obviamente, es mi humilde opinion, y le falta dinamismo, y no me parece bien que se desprecien otros generos en pos de este. Me imagino que en aquella epoca al igual que en la actual, tanto los criticos, como las editoriales, como los periodicos… si los untabas bien, hablaban bien de la obra… espero que muchos best sellers actuales no salgan dentro de cien años en los libros de literatura, como clasicos españoles o mundiales dignos de eclipsar a otras obras que han tenido menos repercusion, o menos bombo y platillo, porque hay verdaderas mierdas, hechas por la publicidad y el marketing verdaderas primeras ventas, o han hecho que todos lo lean. Pongo el ejemplo de las 50 mierdas de las sombras de grey, millones de ejemplares vendidos, declarado porno para mamas o amas de casa, que ha estado en su momento, que ha creado un antes y un despues, que ha sido transgresor… (Vamos, no pretendo comparar una obra de clarin, con esa mierda, no me mal interpretes, clarin sabia escribir y realmente es una buena novela, lo otro es oportunismo y mierda sobre mierda, sin sentido y sin argumento y sin lexico, lo que quiero comparar es el marketing! puede que no me explique bien)
Bueno lo dicho, que a mi la regenta me aburrió como una ostra, y no creo que por eso no sea digna de estar en una libreria….
Sonia, los acentos existen. Y los puntos y comas. De nada.
Gracias Luna, es cierto que no pongo acentos al escribir, aprendí a escribir en papel, no a mecanografiar, pero puntos y comas si que he puesto, pero esta bien ver que siempre hay quien es mas inteligente que una, algo que decir importante?
A mí La Regenta me encanta, como el comentario que le hizo Galdós y el estudio crítico de la edición que tengo, que es de Castalia; y me encanta tu crítica también, he hecho muchas risas. También con otros comentarios que hay hasta leer el tuyo.
Para enfrentarse a los clásicos, ese topicazo, una de dos: o se educa uno en ello desde la más tierna, en un ambiente familiar y escolar propicio… O bien lo deja para más tarde; para, ya con el bachillerato acabado y algún otro conocimiento sólido y bien fundado, tomado de la experiencia vital, o de la misma universidad, empeñarse en empezar a leer y a aprender cosas de sustancia, las que nos dan los clásicos, ese topicazo.
Se supone que aún vivo en otro siglo siendo Marroqui my odiada por media España. Aconsejo que esas maravillosas novelas deben ser leídas juntas (Anna Karenina, Madame Bovary , La bella del señor , La regenta), pero debo confesar que me gusta más Emma y Ariane. LO SIENTO, SOY FRANCOFONA.
Leí La Regenta hace muchos años obligada por uno de mis profesores de literatura. Mis compañeros se compraban resúmenes de las obras, yo las leía de verdad. Recuerdo que la primera vez que la leí, a pesar de mi corta edad, me gustó mucho. Es cierto que había oído hablar del argumento muchas veces en mi casa, por razones que ahora no son importantes.
Recuerdo haberla leído años después y disfrutarla más.
Ya en la universidad otra novela cayó en mis manos y me recordó, en muchos aspectos, a La Regenta. Se llamaba El despertar (The Awakening). Este libro está escrito por una estadounidense Kate Chopin. Gran escritora.
El Despertar es explora cómo una mujer de finales del siglo XIX se da cuenta de que no está viviendo para sí misma, por primera vez ve los límites de su vida. La protagonista vive en una tediosa y pequeña sociedad de la que forma parte. Comienza así, una metamorfosis mediante la que intenta alcanzar su independencia emocional y sexual.
La hipocresía de la sociedad, la atmósfera asfixiante en que se desarrollan ambos personajes, el adulterio de ambas son algunas de las características que conectan ambos libros.
Por supuesto, estos temas se tratan en muchas otras novelas, pero cuando se menciona a La Regenta, de inmediato recuerdo El despertar.
Ambas fantásticas obras.
Un saludo y felicidades, Ernesto, por tan magnífica entrada.
Livia de Andrés
Pingback: Cómo comentar un texto | Una sola ventana
Pingback: Clásicos que deberías leer aunque te digan que deberías leerlos: Cándido | MANHAS & MANHÃS
Pingback: Leopoldo Alas (Clarín) – La regenta | lcl eso bach
Un artículo a la altura de la novela. Analiza con mucho desparpajo las virtudes de esta obra maestra de la que yo ya saboreo el capítulo 20.
Con respecto a lo que comentas sobre la Regenta, estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo contigo :) Gracias por tu comentario.
Hola, amigos. Un poco tarde porque estoy lejos, pero ahí vamos llegando, parte por casualidad parte porque a estas alturas era imperdonable no haber leído La Regenta y peor aún, no recordar si la había leído o no. Bueno, la falla está subsanada y no solo no me arrepiento sino que agradezco que en el año de Galdós, cayera sobre Clarín, cosa que además tiene sentido dada la altura de ambos novelistas y su mutuo respeto y admiración. Leída hoy, sigue siendo admirable pero hace falta un plus de concentración para que a uno no se le escape tanto detalle y minucia en la descripción de ambientes, personajes, edificios y cachivaches. Y más aún, en las notas que describen personajes y caracteres. Yo la hubiera terminado de otra manera. Ana, al final, acude a la catedral. ve a Don Fermín sentado en el confesionario; él también la ve y la mira. Pero cuando parece que va a acercarse al confesonario y mientras el Magistral la espera con ansiedad, Ana da la vuelta, lo deja sentado, camina hacia la salida y cuando deja el porche de la catedral, empieza a correr como una loca liberada, con la falda remangada, con una inmensa sonrisa de felicidad y de libertad. Pero eso es hoy. Clarín la deja abandonada en las frías baldosas y nos quedamos sin saber qué le ha pasado al Magistral.La nota del monaguillo besándola con boca de sapo es sobresaliente, final de gran novela.
No me gustó el personaje de Don Fermín en la serie televisiva. Le falta mucha enjundia humana y teológica con la que le sobredota Clarín en la novela. Pero en conjunto, la adaptación para TV en tres capítulos me parece notable, especialmente la interpretación de Aitana.
He leido La Regenta a los 47 años, con poca formación literatura de un bachillerato Terminado hace mucho. Bien, ha sido una lectura estremecedora en muchos aspectos, arrebatadora, fascinante y subyugante. Después me he embarcado en Fortunata y Jacinta, pero me parece bastante inferior aunque también muy interesante. Y todo lo que he leido después -por ejemplo Patria, Palmeras en la nieve, El viento de la criada- una bobadita.