Artículos escritos por Pedro Simón

Fotografía: Willy Ronis / Jean Claude. (cortesía de Taschen)

Viraje a la Alcarria

Alcarria No es solo porque hagan uno de los mejores corderos asados del planeta, porque los grillos suenen aquí en julio como una coral de Viena o porque los fines de semana tengan dos sábados. No es solo porque aquí la siesta sea un escrache que le hacemos al ruido. Ni porque los botellones los hagan aquí las ranas con […]

La parada del 19.

La parada del 19

De todos los viajes que hicimos con la desportillada máquina del tiempo del desván, los que más nos encendían las mejillas, los que más nos infartaban el aliento, eran los de la parada del 19. Nos lanzamos desde lo alto del puente de Owl Creek cogidos del brazo de Ambrose Bierce. Surcamos los fondos abisales con el Nautilus de Verne. […]

Oficiales de las SS. (DP) liberti

Un hombre que mató

No me olvido de que los soldados de la Tiger Force les cortaban las orejas a los vietnamitas y se hacían collares con ellas. Y así, entrando en la aldea con el colgante de apéndices, acometían la esforzada tarea de decapitar bebés.   No oculto que los jemeres rojos violaron a diario a mujeres para producir «niños puros» en Camboya, y […]

Foto: Randy Adams .(CC)

Y a mí qué internet

Este es un mensaje de esperanza. Tenga fe. Por lo pronto, piense con fuerza en esto: el mundo está poblado de seres como usted. Sintonice su aparato receptor exactamente en los 1373 kilociclos, en la banda de 720 metros. A cualquier hora del día o de la noche, en invierno o en verano, con lluvia o con sol, podrá escuchar […]

Left to right: Linda Blair as Regan MacNeil, Max von Sydow as Father Merrin, and Jason Miller (1939 - 2001) as Father Karras in 'The Exorcist', directed by William Friedkin, 1973. (Photo by Silver Screen Collection/Getty Images)

Aquella cinta del demonio

En el aire helado, tenues vahos de vapor se elevaban de la materia vomitada, cual maloliente ofrenda. Karras se sentía inquieto. Luego se le empezó a erizar el vello de los brazos al ver que poco a poco, con una lentitud de pesadilla, la cabeza de Regan giraba como la de un maniquí, crujiendo igual que un mecanismo oxidado, hasta […]