Artículos escritos por Silvia Castellanos

Valderredible, el valle donde se esconde Dios

Valderredible, el valle donde se esconde Dios

Estilitas encaramados a columnas, dendritas subidos a árboles, estacionarios que pasaron años de sus vidas en pie, boskoi que vivieron como animales salvajes… Cuando, a finales del siglo III, las persecuciones a la religión cristiana comienzan a decaer para terminar definitivamente con la política de tolerancia de Constantino en el s. IV, en Oriente comienza un cambio en la espiritualidad, […]

Los visitadores nocturnos

Los visitadores nocturnos

Siempre aparecen de noche, cuando ya estoy acostada, dispuesta a conciliar el sueño. Debe de gustarles molestarme a esas horas, justo cuando estoy quedándome dormida. Es ese momento en el que por la punta de los dedos de los pies entra un cosquilleo y uno sabe que va a quedarse dormido. Notar como a uno le llega el sueño es […]

Es fácil hacer tu propio códice medieval si sabes cómo. O no

Es fácil hacer tu propio códice medieval si sabes cómo. O no

Oh Quam gravis est scriptura. Occulos gravat, renes frangit, simul et omnia membra contristat. ¡Qué cansado es esto de escribir! Se te cansa la vista, los riñones se te hacen polvo, y acabas con todos los miembros entumecidos.  (Monje, siglo VIII. Recogido en Das Schriftwessen im Mittelalter de W. Watterbach, versión castellana de García Lobo). Desde los orígenes del monacato en […]

Liébana, el valle del perdón

Liébana, el valle del perdón

Soy pecadora. Pecadora dentro de lo normal, tampoco voy a hacerles ahora una confesión pormenorizada, pero échenle imaginación. Y como pecadora del montón nunca está de más tener un as en la manga. Este viejo truco que quiero compartir hoy con ustedes además nos llevará a uno de los lugares más bellos del país. Les ofrezco la indulgencia plenaria en […]

Un carnaval en piedra

Un carnaval en piedra

Carnaval, carnestolendas, antruejo, entroido… Hay muchas formas distintas de referirnos a la misma fiesta, una fiesta excesiva donde todo el mundo se mezcla y la permisividad, el descontrol, la crítica a la élites, las comilonas, hogueras y toda la colección de bajos instintos campan a sus anchas. Podríamos dedicarnos a hablar largo y tendido sobre su origen, pero se pierde […]

Algunos de los últimos vecinos de Manzanares en 1969. Fotografía: Malica (CC).

Susurros de la sierra de la Pela

Podría haber escrito sobre el alma de algún caballero o dama atormentada de las que se aparece en algún castillo, como la de la habitación 712 del Parador de Cardona, o sobre fantasmas de animales, porque sí, ellos también tienen sus propias apariciones. Como las ovejas y corderos que se aparecen en los cementerios daneses desde la Edad Media a […]

En Maderuelo se pintó el Paraíso

En Maderuelo se pintó el Paraíso

Debí ir hace más de veinte años pero no lo hice hasta la primavera pasada. Lo más curioso o extraño es que sin haber ido nunca este lugar era, es, de mis sitios preferidos. Creí que no me hacía falta ir hasta allí y es que me lo habían «traído», o eso pensaba yo, al lado de casa.  Por extraño que […]

La espada en la piedra

La espada en la piedra

Espadas legendarias, espadas mágicas, espadas de héroes y reyes, espadas. Relacionadas con lo vertical y lo horizontal, con la vida y la muerte y con la trascendencia por la dureza de su acero. En la Edad Media simbolizarán el espíritu o la palabra de Dios y como cualquier ser vivo recibirán un nombre: Tizona, Zulfiqar, Joyeuse… Y de entre esas […]

Románico y sombreros de cowboy: el valle del Arlanza

Románico y sombreros de cowboy: el valle del Arlanza

Supongo que cuando en 1966 Sergio Leone eligió para rodar algunas escenas de la mítica El bueno, el feo y el malo en las estribaciones de la sierra de la Demanda y el valle del Arlanza lo haría por los magníficos paisajes, torcales y cañones de la zona. En la película, el Rubio, Angel Eyes y Tuco se enrolan en […]

Breve introducción a la pintura románica

Breve introducción a la pintura románica

«No sabían pintar, mira el Pantocrátor, que parece un Airgamboy con los brazos tiesos y las manos de langosta». Manos de langosta. Esto me lo espetó un amigo hace tiempo y he de decir que todavía me asalta una carcajada. No es el primero ni el único, de hecho en mi círculo de amistades la opinión más común sobre la […]