
Podría haber escrito sobre el alma de algún caballero o dama atormentada de las que se aparece en algún castillo, como la de la habitación 712 del Parador de Cardona, o sobre fantasmas de animales, porque sí, ellos también tienen sus propias apariciones. Como las ovejas y corderos que se aparecen en los cementerios daneses desde la Edad Media a los incautos, a los que anuncian su próxima muerte. Pero a mí me apetece mostrarles otro tipo de fantasmas. Quizá el tipo más común de todos ellos. No vamos a necesitar güijas, péndulos ni «transcomunicadores», ni tampoco el equipo de protones de Peter Venkman y compañía, no. Simplemente necesitaremos un coche y un buen mapa. Encontrar algunos fantasmas es más fácil de lo que pensamos.
Tendremos que viajar a las inmediaciones de la sierra de la Pela en su parte soriana. Este pequeño macizo se encuentra en las provincias de Segovia, Soria y Guadalajara y hace de frontera entre la cuenca del Duero, al norte, y la del Tajo, al sur. Es un paisaje de monte bajo y páramo propio de su altura y del viento que lo azota, donde los ríos han ido excavando las rocas areniscas. Los inviernos son fríos, muy fríos, y los veranos, suaves. Las estrechas carreteras rebrincan solitarias entre tierras rojas, casi carmines a ratos. Tierra roja y tierra de batallas, de razias y escaramuzas, y frontera móvil durante los años de la Reconquista. Esto hizo que durante mucho tiempo esta «Extremadura soriana» fuera un desierto. No un desierto de arenas y dunas, no, sino un desierto de población. Hoy, casi mil años después de la reconquista de Toledo y el comienzo de la repoblación en esta zona, la historia parece repetirse, tozuda, y muchos de los pueblos y aldeas que se llenaron entonces de gente han ido quedado vacíos desde mediados del siglo XX.
Nuestra primera parada es Sotillos de Caracena, localidad a la que se llega por la SO-P-4119, a tres kilómetros de Pedro, muy cerca de Montejo de Tiermes.
… SIT. en un houdó rodeado de cerros y combatido sin embargo por todos los vientos; goza de CLIMA sano tiene 14 CASAS ia escuela de instrucción primaiia frecuentada por 13 alumnos; una iglesia parroquial (San Miguel) servida por un cura y un sacristán confina el término con los de Manzanares, Campisabalos, Pedro y desp. de Tiermes; dentro de él se encuentra una ermita y una fuente de buenas aguas, que provee á las necesidades del vecindario el TERRENO en su mayor quebrado es árido y de mediana calidad; comprende una deh. de pastos, con arbolado de roble, estepas y otras matas bajas, CAMINOS los locales en mediano estado, CORREO se recibe y despacha en Caracena. PRODUCCIÓN trigo, centeno, cebada, avena, algunas legumbres, leñas de combustible y buenos pastos. POBLACIÓN 8 vec., 31 almas, CAP. IMP. 5, 9 4 6 rs, 2 8 maravedises.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Existe un libro titulado Viaje por la Sierra de Ayllón, de Jorge Ferrer-Vidal, que recorre una zona limítrofe a la de este artículo, pero creo recordar que el autor se adentra por la sierra de la Pela, de cualquier forma es un libros de pocas páginas pero escrito en un español maravilloso por Jorge Ferrer-Vidal. Un saludo
Exacto. Llevo esperando a leer ese libro de Ferrer-Vidal, que es un clásico descatalogado, un tiempo. Como el que escribió sobre tierras del Duero. Gracias!