Etiquetado con: "Marqués de Sade"

Amor barroco, sexo rococó

Amor barroco, sexo rococó

¡A follar todo el mundo! —permitió entonces el regente, harto y cansado. Como contamos hace unos años a raíz del extraordinario ensayo de Elizabeth Roudinesco Nuestro lado oscuro (Anagrama. 2009), con la Revolución francesa la burguesía echó mano del higienismo para promover un tipo de sexualidad que sería eminentemente romántica. Atrás debían quedar todos los imaginativos excesos sexuales cometidos por […]

Angela Carter: donde las hadas no se aventuran

Angela Carter: donde las hadas no se aventuran

En una de tantas piruetas en mi camino como lectora, llegué a la obra de Angela Carter a través de la de Ana María Matute. ¿Cómo? Con el Círculo de Lectores al que estaban suscritos mis padres y un carnet. Concretamente, fue Olvidado rey Gudú, en 1996, el que provocó que buscara en los catálogos de las bibliotecas otros libros […]

Consejos de un discípulo de Sade a un fanático de Grey

Consejos de un discípulo de Sade a un fanático de Grey

Este artículo fue publicado originalmente en nuestra revista Jot Down Smart número 9. Un libro es un amo, un esclavo, un amante. Las palabras que alineamos son otras tantas alegrías, dolores, orgasmos y latigazos. Annick Foucault, El ama. «¡Suerte que esta novela resulta erótica sin recurrir a eso de las Cincuenta sombras de atar o pegar!». Me disponía a dar una charla sobre […]

La Nouvelle Justine ou Les Malheurs de la Vertu, 1799.

Breve elogio del sexo

Como uno tiende, habitualmente, a buscar en la literatura lo que no encuentra en la vida, es muy común que el lector (o el escritor, si es que no es lo mismo) idealice la página por encima de sus posibilidades. Creo firmemente que el arte es una vida hiperbolizada. El amor es más amor si lo descubres en un soneto […]

En busca de la sonrisa perdida

En busca de la sonrisa perdida

La felicidad tiene mejor prensa que la tristeza. Sus manifestaciones en el rostro también. Al ser humano se le tiene casi censurado el llorar, pero se celebra la sonrisa, sin importar el motivo. Existe un bombardeo cotidiano argumentando que «es preferible reír que llorar». Este ingrediente se mezcla con otro muy habitual en nuestros tiempos, el culto a lo bello, […]

La virtud de un vicio: especulación inmobiliaria siglo XXI

La virtud de un vicio: especulación inmobiliaria siglo XXI

Estoy de acuerdo con que no comprendemos la relación, la secuencia y la progresión de todas las causas, pero la ignorancia de un hecho nunca es motivo suficiente para creer o determinar otro. (Marqués de Sade, La nueva Justine, 1797) En 1797 se publica en Holanda La nueva Justine o Las desgracias de la virtud. Obra monumental del marqués de Sade, que […]

Ruta libertina con parada y fonda en el Purgatorio

Ruta libertina con parada y fonda en el Purgatorio

Me encanta el aroma añejo de la palabra «libertino», que según mi diccionario es «aquel que se entrega desenfrenadamente a los placeres sin someterse a la moral dominante». Nunca he creído que la moral social sea algo a lo que prestar excesiva atención. El ocultista Aleister Crowley propuso una brújula mejor: Do what you will, es decir, «haz lo que […]

La mosca española

La mosca española

A la muerte de Isabel la Católica, su marido Fernando II de Aragón proclamó reina de Castilla a su hija Juana, pero encargándose él de la gobernación del reino. Aquello no gustó a su yerno, el archiduque Felipe el Hermoso, quien buscó el apoyo del enemigo habitual, la complicidad francesa. Fernando, siempre astuto, neutralizó este respaldo firmando el Tratado de […]

Günter Brus. Fotografía: Schlattma (CC)

Pintura, sangre, sexo y muerte: en las tripas del accionismo vienés

Durante los rebeldes años sesenta, cuatro artistas pioneros del arte performativo llenaron Viena de caos, violencia, sarcasmo, sexo, destrucción y feísmo. Buscando escapar de las limitaciones del arte plástico de su época se centraron en […]

Sinners I’d like to fuck

Sinners I’d like to fuck

Estrellas, apáguense vuestros fulgores! ¡Que no alumbre vuestra luz mis negros y profundos deseos! Macbeth, Acto Primero, Escena IV. Conocí a Harey en una playa africana. Su figura me resultaba familiar y le presté una cara conocida. Jamás la toqué, pero fantaseé con ella con violencia, como merecen los cuerpos que quieren ser purgados de sí mismos. Su marido nunca […]