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Un oso en las garras de La Mafia

ali.liston.new

Charles ‘Sonny’ Liston nació bajo la sombra del infortunio. Desde pequeño, como miembro de una familia más pobre que las ratas que había tenido 25 hijos, tuvo que ganarse la vida trabajando de sol a sol en una plantación en Pine Bluff, Arkansas. Sin educación, sin dinero y tras varios arrestos de la policía local, Charles se mudó a San Luis, en el estado de Missouri, junto a su madre y parte de sus hermanos. Era rudo, de pocas palabras, con escaso bagaje cultural y a duras penas sabía escribir su nombre, con lo que solía firmar con una ‘X’. Tras participar en el robo de una gasolinera y ser detenido, ingresó en prisión. Allí, en la penitenciaría, su suerte cambiaría. Conoció al capellán Alois Stevens, un reverendo que le convenció de que Dios le había bendecido con el don del boxeo, y que si era capaz de purgar sus pecados entre el confesionario y el gimnasio enderezaría su rumbo. Dicho y hecho. Supervisado por el reverendo Alois, Liston aprendió a boxear y sacó provecho de su cuerpo, una mole de metro ochenta y cinco adornada por más de cien kilos de peso. Los presos le apodaron ‘Sonny’. Un diminutivo para un gigante superlativo. A base de entrenamientos, de disciplina y mucha fuerza de voluntad el convicto Liston se convirtió en una auténtica máquina de picar carne. Un oso salvaje. En un tipo que, cuando subía al ring y cerraba aquellas manazas más negras que un tizón descargaba unos puños que, cuando impactaban, sacaban humo del saco y hacían añicos a sus atemorizados rivales. El capellán fue explícito con Liston: «Charles, hijo, Dios ha puesto dinamita en esos puños. Sólo tienes que usarlos». No se equivocó. Cuando alcanzó el grado de libertad condicional, Charles ‘Sonny’ Liston ensayó con boxeadores profesionales. Su gancho, un tren de mercancías, conquistó los Guantes de Oro. «Les pego y se caen».

Sonny’, una fuerza de la naturaleza con un pasado turbio, irrumpe en los cuadriláteros y comienza su impopular reinado a finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta. Aunque la prensa especializada se esfuerza en escribir cuentos de hadas, los puños de Liston no entienden de refugios narrativos. Él se abre paso hablando con sus manazas, a martillazos de realidad, a puñetazo limpio. Son tiempos del gancho de izquierda de un ogro de color cuya reputación atenta contra el idílico estilo de vida americano. Villano, indeseable y marcado por el odio, no es ningún ejemplo para los niños. Entre rejas por agredir a un policía en plena calle y habiendo pasado seis meses a la sombra por reincidente, Liston era una bomba de racimo humana que alcanzaba su punto álgido en el ring. Sus desventuras en el calabozo le instaban a golpear más fuerte, más rápido, más contundente que antes de vestir el traje de rayas. Alentado por una sed de venganza interior, Liston se adivina indestructible. No conoce la piedad. «Voy a tumbarlos a todos». Un periodista pregunta, acongojado por los registros del ex presidiario: «¿Y qué harás cuando no te quede nadie a quien tumbar, Sonny?» La mole responde con firmeza. «Pues entonces volveré a tumbarles a todos otra vez». La prensa sufre. A pesar de ser demonizado por su turbulento pasado, Liston noquea a Mike DeJohn en seis asaltos, a Cleveland Williams en tres y acaba con Nino Valdez, que no acaba de pie el tercer round. Tumba de nuevo a Williams en la revancha en dos asaltos. Pasa por encima de Roy Harris y de Zora Folley. Y aplasta a Eddie Machen con una superioridad insultante. Liston es un ogro. El ogro. Un tipo hecho a sí mismo, un campeón forjado entre los barrotes de la cárcel, un boxeador con conexiones con la mafia. Un cuerpo grueso, compacto, de mirada maliciosa, de perfil siniestro. El típico animal salvaje al que uno jamás querría encontrarse de madrugada, a oscuras, en el rellano del portal de su casa. Un enterrador que disfruta noqueando a cualquier bicho viviente a su alcance. «Desayuna marines y se come a los boxeadores crudos»Hablar de Liston era hablar de miedo. De conocer el terror.

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29 comentarios

  1. Pingback: Un oso en las garras de La Mafia

  2. Oscar García

    Sin duda, uno de los mejores pesos pesados de todos los tiempos..Su vida tiene muchos paralelismos con la de Tyson dentro del ring..he visto pocas peleas de él pero decían que era muy, muy duro

  3. Oscar García

    En cuaqluier caso, creo que fue lo mejor que le pudo pasar a Ali en su día. De haber sido un campeón más flojo, Ali no habria sido la leyenda que es hoy día

  4. Lo tenía todo: presidiario, ladrón, amigos mafiosos, no me extraña que acabará muerto. Ni que dijeran que era toxicómano y que lo dejaran ahí. Es una pena que acabara así, pero tenia un final cantado Rubén

  5. Apasionante historia Rubén, el relato de la pelea ha sido sin duda de 10

  6. Impresionante historia, «hacha». Espero que sigas escribiendo más historias de este tipo. A veces, es bueno salir del fútbol y conocer otras historias. Excelente.

  7. Uria eres un crack. Me encanta leerte

  8. Diego Rengifo

    Excelente artículo! Que gran narración; me sentí en primera fila y presente en todo el acontecimiento. gracias Uría por seguir escribiendo estas historias con tanta emotividad y pasión y que no solo sea de fútbol!

  9. Miquel Àngel

    Como te pille Ali llamándole Cassius te mete una paliza que ibas a teclear con la nariz :-)

    • mira la que le da a henri terrel por lo mismo, por llamarle casius clay. en el pesaje esa pelea es una masacre para henry

  10. buenas escribo para puntualizar un par de cosas. 1 ali antes de pelear contra liston no había perdido ninguna pelea como se dice aqui ya que venia de ganar los juegos olimpicos. 2 siento decirte oscar que eso que dices de que si ali no hubiera peleado contra liston no hubiera sido quien es deja mucho que desear porque si ves las dos peleas de ali vs liston son peleas en las qe ali juega con el, yo sinceramente no he visto a liston nunca un rival fuerte para ali.soy unos de los admiradores mas acerrimos de ali y me conozco su vida entera.

  11. ah y por cierto muy bien comentado, me ha gustado muchisimo el escrito, te lo as currado un monton, enorabuena.

  12. Magnífica historia. La descripción es espectacular.

  13. De nuevo, enhorabuena. A pesar de lo extenso, se hace corto este artículo. Espero con interés el previsible texto de mañana por el cumpleaños de Muhammad Ali. Una maravillosa pluma (tecla) la tuya, Rubén.

  14. Gran relato,he vivido la pelea como si estuviera en primera fila, no soy muy aficionado al boxeo y no conocía esta historia, me ha parecido espectacular.

  15. Genial.

    ¿Son los que leemos aqui mejores articulos de boxeo escritos en castellano?

  16. Hermosa literatura la recogida en este inigualable artículo.
    Enhorabuena Uría !

  17. Jose Carlos

    Excelente crónica, de esos boxeadores sólo conocía lo que mi papá me había contado, pero con tu relato Rubén, me has transportado en el tiempo y me has hecho no solamente revivir la fiereza del combate, sino la pena que significó para Liston el perder el título y los improperios que tuvo que soportar, así como el «olvido» social… Tremendo artículo!!!! Cualquier calificativo se queda corto…

    • Oscar García

      Liston fue uno de los más grandes, lo que pasa es que Clay, aLi, estaba en la mejor forma de su vida y le pasó por encima en los dos comabtes con mucha facilidad. Nadie se lo podía creer, pero fue una exhibición

  18. Gracias por tan buen relato, ahora puedo ir a dormir con algo en el estómago.

  19. Estimado Rubén, Nunca supe nada, ni me interesó este deporte. Por azar, di con estos textos tuyos sobre púgiles. ¡Qué delicia leerlos! Estoy disfrutando una auténtica barbaridad. ¡Un millón de gracias!

  20. Rubén,

    Y yo que leo Oso y Mafia y lo asocio a un escudo y a quien lo usurpa…

  21. Por favor, ya vale de decir que alguien es de «color» cuando se quiere decir «negro». ¿O es que acaso los blancos somos incoloros?
    No hay nada de peyorativo en utilizar «negro».Basta ya de ultraconvencionalismos y frases pseudo políticamente correctas.

  22. No soy un gran seguidor del boxeo pero me encanta la historia de Floyd Patterson. Es recordado con “el bueno” o “tio tom” pero su historia es mucho más compleja y esa forma de calificarlo me parece injusta. Es un boxeador que va a los combates con un disfraz en la maleta por si pierde, que desaparece después de la primera derrota contra Liston (y acaba en Madrid). El lo explico de la mejor manera posible:
    «Lo que me asusta no es que me hagan daño, lo que me asusta es perder. Perder entre las ocho cuerdas no es lo mismo que perder en cualquier otro sitio. Un púgil que ha sido vencido por k.o. o por inferioridad manifiesta sufre de un modo que no podrá olvidar nunca. Le pegan la paliza bajo los focos, con miles de testigos que lo insultan y le escupen, y sabe que también lo están viendo otros muchísimos miles de personas a través de la televisión y de los noticiarios cinematográficos».
    Me encanta Jot Down y me parece que un articulo sobre Floyd Patterson es imprescindible.
    Mientras tanto recomiendo Retratos y encuentros de Gay Talese le que le dedica un capitulo o Rey del mundo de David Remnick en el que también se cuenta su historia aunque sea un libro sobre Ali.

  23. Pingback: a bird machine » Un oso en las garras de La Mafia

  24. Felicitaciones por el artículo.

    El apodo de “Sonny” en efecto se lo pusieron los presos porque Liston era el más joven de los que estaban entre barrtotes, porque por tamaño ningún recluso osaba a desafiarlo con 15 años.

    Liston nunca tuvo el control de su carrera, Frankie Carbo desde la cárcel, designó a Blinky Palermo para que se hiciera cargo de la gestión de Liston. Antes de ellos, la mafia de la costa oeste ya lo controlaba. Liston era un tesoro demasiado precioso entonces, estaba considerado como potencial campeón del mundo del peso pesado, por eso en una de las convenciones que celebraba el hampa se acordó que tomara cargo de él la costa este, ya que New York, Chicago o Philadelphia eran los lugares donde se hallaba la elite del boxeo, y dónde estaba el dinero de verdad.

    Sonny agradeció mucho a Floyd Patterson la oportunidad, que le brindó, concediéndole la revancha y defendiéndolo públicamente (dentro de la sensibilidad especial de Sonny).

    Clay lo perseguía por todas partes, en un hotel de Las Vegas, Clay se burlaba una noche de él, “Observen damas y caballeros como el oso feo pierde con los dados” o “Miren ahora señoras y señores, ahora el oso feo está nuevamente perdiendo con las cartas”. Un Liston cansado le miró fijamente a los ojos le espetó al bocazas “Mira, maricona negra, como te calles, te mato”. Clay repentinamente palideció.

    Más tarde, Liston junto a Red Smith un periodista de Philadelphia íntimo amigo suyo (posiblemente el único miembro de la prensa que podía considerarse amigo de Sonny) se reunió en el bar del hotel donse estaba Clay, estampándole un bofetón que enmudeció a Clay. “¿Por qué has hecho eso?” exhortó Cassius. “Porque tienes mucha cara” respondió Liston. “Ahora tengo el corazón del muchacho” confesó Liston a Smith cuando se marchaban. Eso creía…

    Un saludo

  25. JOSÈ PEREIRA TEMIÑO

    MUHAMMAD ALI EL JOSÉ LEGRÁ DE LOS PESOS COMPLETOS.

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