Cine y TV

Francis Ford Coppola: El rey en el exilio (y III)

coppola

(Viene de la segunda parte)

El largo viaje al exilio

“Me doy cuenta de que, casada con Francis, puedo volar a alturas más elevadas que cualquier otra persona, pero también caer hasta las profundidades más hondas”

Escribió, a propósito de Corazonada, la conspicua crítica de cine Pauline Kael: “la película no viene del corazón, sino del laboratorio”. No puedo estar más de acuerdo. En su experimentación electrónica, Coppola parece haberse dejado las tripas y el corazón en casa. Pese a ser un cineasta romántico sin edulcorantes, no son su fuerte las historias de amor. Incluso en Drácula de Bram Stoker, si convence el desatado amour fou, debe atribuirse el mérito a las líneas de guión antes que a una dirección más pendiente del esteticismo y del efectismo que del matiz sentimental. Con el amor le pasa lo mismo que con el humor. Tipo con tendencia a tomarse demasiado en serio a sí mismo, su fuerte es más el sarcasmo vitriólico que la ironía afilada. De ahí que cuando ha intentado moverse en los márgenes de la comedia han sido frecuentes las caídas en la broma obvia y la brocha gorda. El ejemplo de Jack (1996), sin ir más lejos, es demoledor: la vergüenza ajena no conoce interrupción. Asimismo, la historia de amor evita la cursilería mediante un distanciamiento sideral y siberiano, una teatralidad excesiva y gélida. Para entendernos, Coppola fracasa cuando quiere emular a Max Ophuls.

Corazonada es el intento de acercarse al fluir de la vida en un ejercicio de radicalismo formal de un género nada realista: el musical. Es decir, el film narra las idas y venidas sentimentales de una pareja, valiéndose para ello de largos planos-secuencia que rompen literalmente los espacios cinematográficos. El único espacio es Las Vegas la nuit. Un decorado de cálido cromatismo de neón, anocheceres de pintalabios, bullicio y vértigo callejero. La brillante propuesta estética y su audaz puesta en escena no son suficientes para transmitir la emoción requerida por el devenir sentimental de los personajes. Y eso que el contrapunto musical de Tom Waits y Crystal Gale es un lujazo que parece susurrado entre sábanas.

Film arriesgado, valiente y noble, Corazonada fue una caída con total dignidad. Una caída que supuso el final de un reinado.

Con más de cuarenta años, una familia que mantener y endeudado hasta las cejas, el artista visionario, el director que pretendía reinventar el cine vuelve a sus orígenes: después de dos décadas, de varios oscars y de ser coronado el mejor de su generación, Coppola acepta realizar pequeñas películas de encargo para pagar las facturas, el colegio de los niños y demás minucias cotidianas que el artista sabe bien que son irrenunciables. Parece haber ganado en paciencia, en autocontrol, en sabiduría y, sobre todo, ha depurado su estilo. No lo reconoce, pero la hostia limpia de la industria y el público lo han vuelto (un poco, sólo un poco) humilde. Sin embargo, sigue aferrado a sus viejas convicciones románticas, a su vindicación de la rebeldía y la ilusionada (y un tanto ilusa) pasión juvenil. Acepta dirigir el guión de Rebeldes (1983)porque hay que comer todos los días. Pero también porque le devuelve al añejo barrio de Queens (Nueva York), donde se crió. Perteneciente a una familia de una clase social bisagra, sus rarezas literarias y su ensimismamiento miope lo convertían en un friki a ojos de los niños bien del colegio. Tal y como contó el mismo Coppola, el guión de Rebeldes le recordaba sus andanzas con esos pandilleros neoyorquinos que lo aceptaron como a un outsider más. Otra vez el retal biográfico como pretexto.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

7 comentarios

  1. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | Francis Ford Coppola: El rey en el exilio (II)

  2. Gran artículo, como casi todos por aquí. A mi también me gusta mucho El Padrino III, aunque no llegue al nivel de las dos primeras partes.
    Ah! una pequeña errata: has confundido a Matt Dillon con Matt Damon.

    • Jordi Bernal

      Muchas gracias. Es verdad, terrible errata. A Dillon le tengo mucho cariño como actor. A ver si desde las altas instancias remedian mi enésimo despiste.

  3. A Ud, Jordi Bernal le ha salido la III parte, igual de elaboradas y entretenidas que las dos anteriores. Mis felicitaciones, pues he repasado y aprendido bastante acerca de este gran cineasta.

    Gracias.

  4. Coppola es uno de los pocos genios que ha dado la historía del cine, aunque es de una genialidad inconstante i completamente diferente a la de por ejemplo Kubrick que estaba obsesionado con la perfección. Coppola siempre ha funcionado a ramalazos y sus mejores películas son las que tuvo que realizar por encargo porque en ellas no tenía más remedio que controlar sus ideas locas y descabelladas para poder cuadrarlas dentro de lo que le pedían. Con la excepción, claro está, de Apocalypse Now, al que la locura creativa de Coppola le sentó como anillo al dedo ya que la guerra de Vietnam fue una locura en si misma.
    El día que Coppola nos deje, el cine tal y como lo conocemos será un poco más ruin i triste de lo que ya es.

  5. Tras haber parido los Padrinos y Apocalipse creo que no necesita mas seguir en la pomada para demostrar su valía.
    Aunque con el tiempo, mas que ser considerado un grande lo que demuestra es que al menos esas películas se convierten obras maestras imborrables.
    Cierto es que hace 15 años le consideraba uno de los mejores, pero no me extraña que siendo tan precoz su talento ahora siendo abuelo haga lo que le venga en gana.
    Gran lectura de los 3 articulos, entre ida y venida del jefe en la oficina…así va el pais!!!
    Seguid así, mi enhorabuena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*