
No les voy a engañar. Si esperan encontrar en estas líneas un sesudo análisis musical de la última e inesperada creación de David Bowie, The Next Day (ISO Records, 2013), pueden dejar de leer en este punto y pinchar en este enlace. Ahí pueden saciar su curiosidad con sobrados artículos que desgranan canción a canción, verso a verso, nota a nota, los ecos, referencias e intenciones que subyacen tras cada una de las nuevas piezas de la última entrega del chico de Brixton. Ojo, no crea que se trata de menospreciar dichas críticas. Todo lo contrario. Pero yo he sido siempre más del do-it-yourself. Del Juan Palomo de toda la vida. Por eso, solo puedo darles un consejo: escúchenlo y saquen sus propias conclusiones mientras leen, por ejemplo, Jot Down. Si me hacen caso y lo que leen son estas líneas, lo que les espera en adelante es una historia. La historia de una frase, de un disco y de un regreso por la puerta grande. Y una recomendación sobre The Next Day. Porque al final, de eso se supone que va este asunto ¿no?: de si vale la pena o no tener este disco.
Para empezar, vámonos a 1977
“1975 y 1976… (pausa) …Y un poco de 1974… (pausa larga) …Y las primeras semanas de 1977… (risas del público) …fueron singularmente los días más oscuros de mi vida (silencio gélido)… Me encontré sumergido hasta el cuello en una enorme negatividad. Fue tan absolutamente terrible que recordarlo es poco menos que imposible, ciertamente doloroso…”. Con esta cruda teatralidad rememoraba David Bowie en 1999 para el programa Storytellers del canal VH1 la etapa más autodestructiva de su vida. El consumo compulsivo de cocaína le estaba convirtiendo en un esqueleto viviente, lleno de tics y con un comportamiento errático e inestable que ni se molestaba en ocultar. Preso de la paranoia, se enclaustraba durante largos períodos de vigilia cocaínica en los que, dice la leyenda, el único alimento convencional que consumía era leche. El éxito arrollador de The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972) y sus sucesivos trabajos le habían convertido en una de las estrellas musicales más importantes de los 70. Su estilo había evolucionado desde el glam más genuino al funky y al soul. En un lustro sus ventas y su fama crecieron de forma inversamente proporcional a su salud. Hasta tal punto que el propio Bowie aseguró años después que viendo la portada de su directo David Live (1975) debería haberse llamado David Bowie is Alive and Well and Living Only in Theory (David Bowie está vivo y bien y viviendo solo teóricamente). Una serie de sobredosis le hizo ver que era el momento de decir basta. En 1977, David Bowie salió de la piel del Delgado Duque Blanco con sus fosas nasales sin fondo para salvar su propia vida. Y lo hizo con un exilio autoimpuesto en uno de los, a priori, lugares menos adecuados para superar el bajón anímico inmediato del exconsumidor de cocaína: el frío, húmedo y roto Berlín de la guerra fría. Para apoyarse mutuamente, se llevó consigo a otro amigo sanote: Jim Iggy Pop Osterberg. Juntos protagonizaron uno de los períodos más extravagantes y artísticamente libres para dos estrellas del rock que cambiaron el filo de la navaja por la seguridad pétrea de un búnker teutón.
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Entonces, ¿no habrá gira, no habrán más conciertos? ¿Bowie se ha retirado de los directos y este puede ser su último disco?
Pues gira parece que no tendremos, pero supongo que el hecho de que sea su último disco o no, sólo depende de él.
la última foto rezuma el rancio manierismo de un personaje amortizado… cultura caduca, un sueño impostado
Cuánta pedantez por dios.
tiene usted toda la razón, amigo…
y un mojón p´al Bowie… le gusta a usted mas así?
Me ha encantado el artículo. Pero quiero hacer una pregunta al autor. ¿Qué cantante es el Bowie actual? -Es decir, transgresor, rebelde, inteligente, adaptable y popular.
Es difícil de decir. Ha tocado tantos palos que podría ser cualquiera. Pero si me pides mi opinión, en este último disco es sobre todo un artista inconformista, un tipo que pudiendo hacer un disco facilón ha optado por un trabajo difícil de escuchar y difícil de digerir. Y creo que es intencionado, como lo fue hacer del Scary Monsters en su momento un disco difícil. De hecho, creo que buena parte de la fama del Scary se debe al mismo hecho, a esa valentía. Y ojo, esto no quiere decir que el disco tenga que gustar.
También opino que el artículo es brillante…. y qué cantante es el actual? todos los conceptos utilizados, es … y al mismo tiempo, es indefinible.. Bowie es indefinible, pero aún así, «historia».
Gracias Maika. Y gracias también a Julio, que a no lo he puesto en tu respuesta anterior.
Ole ole que Bowie se pone de moda otra vez y las modernas lo van a petar en el Primavera con rayos pintados en la cara, qué cojones.
Genial artículo.
Jajaja. Gracias S. Si vuelven los rayos, yo me tiño de naranja.
Para mi la David Bowie de hoy es Lady Gaga
Claro, digamos también que Lady Gaga es «la Elsa Schiaparelli de ahora» porque se pone langostas en la ropa…
Y ya no voy a entrar en explicarte quién es Jana Sterbak porque igual te piensas que lo del traje de carne se le ocurrió a Lady Gaga una tarde de festival.
Lady Gaga tiene un potente equipo de marketing detrás que sabe apropiarse muy bien de las ideas de otros artistas; Bowie tenía toneladas de farlopa y una mente brillante.
La ignorancia es tan atrevida…
Era esceptico y me daba hasta pereza un nuevo disco de Bowie. Pero reconozco que me ha sorprendido y es un discazo.
El artículo me encanta, pero creo que el disco… aiggg no es tan bueno como el scary monsters, aunque sea por el hecho que no tiene ninguna cancion como el ashes to ashes, que justifican que un disco sea memorable o no. Posiblemente, en la epoca de los mp3 y sobretodo del spotify, los discos no sean tan interesantes como las propias canciones, y no le veo una coherencia o un nivel tan grande… Pero no esta mal. Se le ve confortable y indiscutiblementemente es mejor que los últimos, aunque el Outside, precisamente por alguna cancion como la del Leon… era interesante. Los otros no tenian nada donde agarrarse.
Definitivamente, no me hace vibrar, pero me hace recordar tiempos mejores para Bowie. Y eso no esta mal.
Es cierto que posiblemente The Next Day no tiene un Ashes to Ashes, pero no creo que eso justifique que un disco sea memorable. Hay discos que son redondos como concepto global y no tienen ni una sola canción memorable en el sentido de single tradicional (pienso por ejemplo en Kid A de Radiohead, que para mí es sublime sin tener un equivalente a Ashes to Ashes).
Quizá hay que analizar también si Scary no está un pelín sobrevalorado, posiblemente por la comercialidad burda de sus siguientes tres discos.
Yo, y ahora los «puretas» me crucificarán, creo que Heathen ya estaba por encima de Scary. Y tiene pedazo canciones como Slow Burn, con Townshend luciéndose, enormes. Y una vez pasado el tiempo, me reafirmo aún más en mi opinión sobre ese disco.
De todas formas, insisto en que todo son opiniones personales, y yo tengo conocidos que dicen que el mejor disco de Bowie es Let’s Dance, algo que, evidentemente, por lo que he dicho, no puedo compartir ni de lejos, pero lo puedo respetar.
Me quito el sombrero ante el comentario de Roberta…. es tan cierto ¡¡¡
Hoy he buscado otra vez el artículo para saber si me habían contestado, y me ha costado localizarlo. No estaba en la sección de Música.
Mis felicitaciones al autor del artículo, de lo mejor que he leído últimamente.
Gracias por no convertir un artículo en una publicidad encubierta.
Gracias Virginia
como bowiefilo perdido que soy, estoy hasta el pirri del soniquete: «qué grande era scary monsters». aviso a navegantes: scary monsters es quizá el mayor pufo de la carrera de Bowie, tras el never let me down: tres canciones gloriosas y material de relleno a capazos.
da pena ver otra caída en el lugar común. la bondad de semejante finstro ha quedado convertida en dogma incuestionable y es la muletilla del crítico perezoso.
olvídense de tanta muletilla idiota: la carrera de Bowie posterior a los 80 está llena de maravillas a la altura de cualquier otro lp de su discografía con joyas incomparables al resto por su novedad, rotundidad y belleza: outside y heathen son dos álbumes que nadie debería olvidar en una selección de lo básico del señor jones.
coño, si cualquier tema de los discos de TIN MACHINE le da cien patadas a la mayor parte de los temas del puto scary monsters.
feliz navidad, mr. jones!
j
A mi el disco me parece muy bueno. Evidentemente, caeremos en el tópico, no es el de su época dorada. Eso si, hay un tema, «The Stars (are out Tonight)», que se ha convertido en un clásico instantáneo. Temazo tremebundo
Hablais mucho del Scary…pero el mejor de Bowie y posiblemente de los 10 mejores discos de la historia es ziggy stardust…..ese si que es perfecto de principio a fin.
No soy muy sospechoso de pensar lo contrario :)
http://www.jotdown.es/2012/12/ziggy-stardust-40-anos-de-invasion-alienigena/
De todas formas, no estamos diciendo que Scary sea el mejor disco de Bows, sino que se ha caído en el lugar común de decir que fue su último gran disco.
Y por cierto, precisamente hoy se cumplen 41 años de la publicación del single de Starman
gran regreso de bowie! el disco es hermoso, espectacular, me emociona cada vez q lo escucho
Gran disco, estupendo artículo. En mi opinión, cualquier enfoque sobre la obra de Bowie debe partir de una premisa esencial. Estamos ante un artista que ha definido y explotado como ninguno la imagen pop, con todos los barroquismos posibles y excesos de márketing que convierten en bromas de gala de fin de curso de internado de monjas las puestas en escena supuestamente innovadoras de mamarrachas como Madonna o Lady Gaga (qué decir de los grupos con «pretensiones artísticas», desde los petardos de U2 a los sosainas de The Killers). Bueno, pues siendo el artista que nos ocupa el rey de la imagineria pop resulta que su música nunca ha estado a ese nivel de inmediatez, nunca ha sido carne de 40 principales ni sintonía válida para amenizar la tarde en supermercados o grandes almacenes.
Quiero decir que hay una dicotomía entre el cliché Bowie (construido en torno a sus cambios de imagen, el artista camaleónico y demás tópicos que maneja la mayoría de los aficionados a la música pop) y su obra musical (que requiere dedicación en las escuchas y una cierta base de cultura rock de los sesenta y setenta). Todo dios sabe quién es el personaje Bowie, pero son muchos menos los que han disfrutado su música. Y ahí reside, amigos, la clave de todo esto. ¿Cuántos de los críticos que puntúan los discos de Bowie han escuchado Low entero más de cinco veces? ¿Cuántos de los que se mean hablando de Heroes conocen algo más que el single o saben diferenciar los instrumentales de la cara B?
Ahí tienen la diferencia, amigos. ¿Cómo pretender que gente que no pasa del Let´s dance o de china girl, qué cojones o de Heroes, valore con un mínimo de criterio The next day? Nada más reconfortante que ver cómo los «entendidos» que se mean ante cualquier fruslería de azabache son incapaces de valorar un diamante porque se han quedado embobados con lo exótico de su envoltorio.
No solo en este articulo sobre Bowie, sino en otros escritos sobre él, noto que no se comenta o se desprecia el disco del año 1983, Let´s dance, pero yo lo recuerdo como buen disco, por supuesto bailable y una excelente canción como China Girl , la misma Let,s dance y otras cuyos titulos no me vienen a la cabeza ahora mismo . Quizás prejuicios ?
Eres un ignorante musical, si muere alguien que te guste no querrás estos absurdos comentarios, no ? que envidia y pobreza de espíritu tienes
ole tu comparacion con lazaro…adelantandose 3 años!!! «The Next Day es el mejor regreso desde que Lázaro se levantó de entre los muertos…» Y ahora se vuelve a levantar!
Los pelos como escarpias!!
‘The next day’ contiene unas cuantas perlas –los cinco primeros temas, ‘Boss of me’, ‘How does the grass grow’ y ‘You feel so lonely…’), pero también bastantes gazapos –‘Valentine’s Day’, ‘If you can see me’, ‘I’d rather be high’, ‘Dancing out in space’, ‘(You will) set the world on fire’)…–, y este es para mí su problema: entre tanta hojarasca y tanto relleno, lo bueno no luce (como un buen argumento seguido de tres falacias). Es una pena. ‘Scary Monsters’ para nada me parece sobrevalorado. Y para mí el mejor disco desde ‘Scary’ es ‘Outside’, y luego ‘Earthling’, y luego ‘Heathen’.