Nos citamos con Gustavo García Brusilovsky (Buenos Aires, 1966) a las nueve de la mañana en la cafetería del Círculo de Bellas Artes de Madrid, apenas a cinco minutos caminando de su siguiente parada del día, unas jornadas sobre negocios digitales donde hablará de las oportunidades del mundo digital para crear empleo y ayudar a salir de la crisis actual. Aun así Gustavo nos reserva dos horas para hablar tranquilamente. Llega con chaqueta pero sin corbata, y con una perenne sonrisa que avisa sobre su espíritu optimista. Con una extensa carrera internacional en puestos de responsabilidad en empresas multinacionales referentes como IBM, McDonalds o Procter&Gamble es sin embargo más conocido por uno de sus proyectos empresariales más reciente, BuyVIP.com.
Nos habla más de sus hijos que de negocios, con una visión sobre el mundo de la creación de empresas un tanto alejada de los tópicos patrios. Valora sus errores y explica sin tapujos cómo ve el presente y el futuro del mercado de empleo en España, o el impacto del emprendizaje en el mismo, quizá la burbuja de moda ahora mismo. Básicamente una refrescante dosis de sentido común y optimismo realista.
El perfil típico del emprendedor que está actualmente en la mente de todo el mundo es un joven apasionado de la tecnología que trabaja sin descanso en hacer crecer su empresa. Y, de repente, llega alguien cómo tú, creas BuyVIP, se lo vendes a Amazon y rompes todos los moldes.
No creo que haya un perfil que sea tan específico de lo que es ser un emprendedor. Algo que me incomoda bastantes estos últimos años es el exceso de énfasis en el perfil emprendedor. No creo que haya emprendedores, sino que ser emprendedor es una forma de vida que, en muchas ocasiones, acaba con una persona creando su propio negocio. La primera vez que me preguntaron ya hace tres o cuatro años en qué momento decidí ser emprendedor mi respuesta fue «nunca». En ningún momento me planteé que quisiera ser emprendedor. Sí que en un momento determinado de mi vida me planteé que quería hacer cosas que fueran mis propios proyectos, que me dieran libertad, que pudiera demostrarme a mí mismo si estaba acertado o equivocado. Evidentemente, cuando es un proyecto que es tuyo le echas muchas más horas, todas las que quieres. Si además ese proyecto tiene un éxito aunque sea relativo puede volverse también muy adictivo. En muchos casos se convierte en una carrera contrarreloj en entornos de internet, que son muy poco sostenibles y, por tanto, muy exigentes.
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Cuando uno se enfrenta entrevistas a «emprendedores» se imagina lo peor. Pero está ha sido realmente interesante.
Gracias.
Te falto la pregunta básica y es si el emprededor puede serlo si nadie financia nada y el estado ya te esta crujiendo con impuestos requisitos y burocracia lenta y muchos de ellos unicamente recaudatorios.
Es facil dar discyrsos sobre emprender cuando tienes el riñon bien cubierto
El hábito de la crítica y de la ofensa restan fuerzas y energías, por eso los emprendedores seguramente las evitan, para concentrarse en lo que es realmente importante y beneficioso: el desarrollo de ideas y proyectos. ¡Que haya muchos! Gracias.
Me ha encantado.
Sensato y práctico. Inteligente y preparado. Sabe muy bien de lo que habla.
Hacen falta artículos así.
Gracias.
Tras leer el artículo he comprendido que emprender supone arriesgar tu familia, tu vida, tu tiempo, tu dinero y el de otros, Después hay que fracasar unas cuantes veces para aprender. Todo ello para levantar algo de la nada con la esperanza de que una empresa lo compre y te haga millonario. Por supuesto siempre se entrevista a los cuatro que han tenido éxito mientras que todos los demás sólo sobreviven como esclavos de una idea por la que han vendido su alma y que en la mayoría de los casos no saben vender. Antes me preguntaba por qué a los gobiernos y a las grandes empresas les interesa tanto esta opción pero ahora lo tengo claro, es mucho mejor que la inversión, la investigación, el riesgo y el trabajo lo ponga otro. Ya se beneficiarán de los pocos elegidos que no mueran arruinados en el intento.
Bien dicho. Y ademas en españa (si, en minuscula, nomerece mas) si fracasas te pasaras pagando facturas el resto de tu vida. Aqui el apoyo al que quiera montar un negocio pasa por prestamos con garantia que estan ligados personalmente no a la empresa, aportaciones oficiales con bajos intereses pero que hay que devolver por la misma razon que los prestamos etc. etc. Nada de inversores de riesgo (que no son hermanitas de la caridad), y demas mecanismos que hacen que un fracaso no sea una condena a cadena perpetua -a pago perpetuo mejor dicho-
Claro, si tienes unos ahorrillos te lo puedes plantar. Si te estrellas solo perderas los ahorrillos. Lo malo es que cuando llegas a tener esos ahorrillos ya no estas para trotes asi que … le den por al emprendimiento.
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Respuestas claras y sin medias tintas. Da gusto leer a gente así.
Enhorabuena por la entrevista.
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