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Las treinta mejores películas sobre el sentido

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Una escena de La gran belleza. Imagen: Wanda Visión.

Es probable que si han pagado ustedes la entrada para ver La gran belleza en un cine pertenezcan a uno de estos dos grupos: el de los que roncaban a pierna suelta y con toda la potencia de la que eran capaces sus pulmones o el de los que se pasaron las dos horas y media de la película con la piel de gallina. Y es que si una película ha marcado durante los últimos años la frontera entre seres humanos y mostrencos con la sensibilidad de un cactus cholla esa es La gran belleza. Por supuesto, no tengo ningún argumento racional para defender tal afirmación: estas cosas se pillan o no se pillan y no tiene mucho sentido intentar convencer a nadie de lo contrario. Mi consejo, eso sí, es mantenerse alejado de todo aquel que diga haberse aburrido como una ostra durante el pase de la película. Es mala gente, no tengan ni la más mínima duda. Empezará hirviendo a su gato por placer, continuará leyéndose un libro de Paulo Coelho y acabará riéndose a mandíbula batiente mientras suena el Alina de Arvo Pärt.

Lo interesante de La gran belleza es precisamente lo que NO es. No es una película religiosa. No es una película cristiana. No es una película metafísica. Y no es una película filosófica. Es todo eso al mismo tiempo. La gran belleza es, en definitiva, una película sobre el sentido. No sobre el sentido de la vida. Sobre el sentido. Que no es exactamente lo mismo.

Así que la siguiente no es una lista de películas estrictamente religiosas, cristianas, metafísicas o filosóficas, aunque todas ellas lo sean en cierta medida. Es una lista de películas sobre el sentido. Y por eso han quedado fuera de la selección elecciones obvias como La pasión de Juana de Arco (Carl Dreyer), Diario de un cura rural (Robert Bresson), El evangelio según San Mateo (Pier Paolo Pasolini), Matrix (Andy y Lana Wachowski), El séptimo sello (Ingmar Bergman) o Pi (Darren Aronofsky), entre muchas otras. No cabían todas y la lista la hago yo.

30. Olvídate de mí (Michel Gondry, 2004).

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Resulta raro leer en las críticas de cine el término «romántico» acompañado del sustantivo «comedia». Tanto hemos banalizado el amor, quizá el sentimiento más trágico, desesperado y absoluto jamás inventado por el hombre moderno, que ya no somos capaces de soportar su visión si no es acompañado de unos cuantos chistes de mariquitas, putas y cojos. Pero el amor contemporáneo, ese amor torpe, infantiloide y egoísta nada tiene que ver con el amor de los siglos XVII, XVIII y XIX. Que era un amor tiránico y atormentado pero aun así inocente y esperanzador. ¿Lo pillan? ¡Es la definición exacta de la fe! Pero no desesperen. Aunque parezca mentira, se han cantado canciones de amor que no avergüenzan el alma. Por ejemplo Ne me quitte pas, de Jacques Brel, que a fin de cuentas es la historia de un calzonazos. Así que hacerse, se puede. En el terreno cinematográfico, ni Cuando Harry encontró a Sally, ni Casablanca, ni Annie Hall. La película romántica por excelencia es Olvídate de mí. Inevitabilidad, arrebato, rutina, despecho, memoria y vuelta a empezar. En el punto exacto en el que lo dejaste e, idealmente, con la misma persona: amor verdadero.

29. Fresas salvajes (Ingmar Bergman, 1957).

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Veinteañeros, ni os molestéis: nadie que no haya cumplido como mínimo los cuarenta va a entender ni siquiera los títulos de crédito de esta película. Que, a fin de cuentas, habla del tiempo perdido durante la juventud y de la amargura que comporta esa pérdida una vez llegada la vejez. Paradójicamente, es una película optimista. Pero eso tampoco se entiende antes de llegar a los cuarenta (los adolescentes suelen confundir el optimismo con las expectativas).

28. Sacrificio (Andrei Tarkovski, 1986).

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Otras dos películas de Tarkovski podrían aparecer en esta lista (Stalker y Solaris) pero la escogida es Sacrificio por su bizarra mezcla de surrealismo y misticismo. En realidad, el título español malinterpreta el mensaje de la película. Porque lo que Alexander, el protagonista de Sacrificio, lleva a cabo para evitar el exterminio de la humanidad no es un sacrificio sino una ofrenda. Que por algo es el título original de la película en sueco (Offret). Aunque puestos a enmendar la plana, lo de Alexander no es tanto una ofrenda como una renuncia. A su familia, su casa y su vida. Acérquense con cautela porque si alguna vez se ha filmado una película densa e impenetrable hasta decir basta esa es sin duda alguna Sacrificio.

27. Up (Pete Docter, 2009).

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Rondaba yo hace una semana por la FNAC de Barcelona cuando un grupo de chavales que debían rondar los quince o dieciséis años se acercó vacilón a la sección de cine de autor. El primero de ellos leyó el rótulo en voz alta, se lo pensó un segundo y dijo: «Esto es…». Las opciones en mi cabeza para el final de la frase, teniendo en cuenta la edad del zagal y el hecho de que hubiera varias chicas en el grupo, eran varias: «…un puto coñazo», «…una puta mierda», «…un puto horror». Pero el chaval remató «…cine». Y añadió: «Esto es cine y el resto son películas». Por poco le doy un abrazo. El caso es que los primeros quince minutos de Up son cine y el resto solo una (excelente) película. Que ya es mucho. Porque ese cuarto de hora inicial que cuenta la historia de amor del sobrio Carl y de la aventurera Ellie, la pérdida de su hijo, la muerte de ella y la posterior decisión de él, a sus setenta y ocho años y decenas de corbatas más tarde, de arrancar por primera vez en su vida los pies del suelo y echar a volar son los más conmovedores que un servidor ha visto en mucho tiempo. Harían bien en ver Up con ojos de adulto porque la lección que encierra merece la pena.

26. Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera (Kim Ki-duk, 2003).

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Solo un hotentote con la sensibilidad de un canto rodado podría confundir esta preciosa fábula budista sobre la culpa, la redención y el eterno ciclo de la vida con un curso de autoayuda para adictos a las espiritualidades orientales. Pero de todo tiene que haber en la viña del señor: uvas, pámpanos y agraz.

25. Shutter Island (Martin Scorsese, 2010).

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Scorsese, perro viejo, plantea en Shutter Island el reverso oscuro de la cuestión neurálgica de Matrix. Dada la posibilidad de elección, ¿quién no optaría por el mentiroso consuelo de la locura frente a una realidad atroz?

24. Una historia verdadera (David Lynch, 1999).

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Bienvenidos a la película más malinterpretada de los últimos veinte años. «La menos lynchiana de todas las películas de David Lynch», decían muchos. Pues no: la más lynchiana y cruel de todas ellas. ¿Es Una historia verdadera una tierna fábula protagonizada por un abuelo entrañable que, tras avistar el final de sus días, decide recorrer centenares de kilómetros a bordo de una segadora para reconciliarse con su hermano? Pues no. Una historia verdadera es el retrato de un hombre malvado atormentado por la culpa, un alcohólico violento que destrozó a su familia y provocó su desbandada, que causó el incendio en el que uno de sus nietos fue abrasado (una constante en el cine de Lynch) y que más tarde logró que los servicios sociales arrebataran de las manos de su hija al resto de sus nietos. Un hombre que niega su pasado y que explica su historia, convenientemente mutilada de detalles claros, concretos e inculpatorios, a todos aquellos desconocidos con los que se encuentra. Y de ahí la ironía del título.

23. La carretera (John Hillcoat, 2009).

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La carretera tiene varios niveles de lectura pero el que me interesa por lo que respecta a este artículo es el siguiente: aun en un mundo atroz abandonado a su suerte por dios es posible encontrar minúsculos destellos de bondad. Quién les iba a decir que fuera posible hacer una lectura medianamente optimista de ese pozo de cenizas físicas y morales que es La carretera, ¿cierto?

22. Conan el bárbaro (John Milius, 1982).

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A estas alturas de la vida a nadie le va a pillar por sorpresa conocer que Conan el bárbaro bebe del código ético samurái (el bushido) y del concepto del Übermensch nietzschiano. Solo diré, para que se entienda de dónde vienen los tiros, que el personaje interpretado por John Goodman en El Gran Lebowski es una parodia, bastante fiel a la realidad por cierto, de John Milius, guionista de Harry el Sucio y Apocalypse Now y director de Amanecer Rojo, probablemente la película más filosóficamente derechista de la historia del cine. Pero por si acaso alguien ha vivido en la inopia durante los últimos treinta años, ahí va la noticia bomba: Conan el bárbaro bebe del código ético samurái (el bushido) y del concepto del Übermensch nietzschiano. Obviamente, ni el bushido ni el Übermensch de Nietzsche tienen excesivo sentido para el hombre occidental del siglo XXI, pero si anda usted buscando el sentido de la vida en espacios intelectuales, digamos, peculiares, Conan el bárbaro es su película.

21. El topo (Alejandro Jodorowsky, 1970).

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Andarle buscando el sentido a una película abiertamente surrealista es en cierta manera como aprender a nadar por YouTube: una subversión del concepto original. Pero puestos a divagar, digamos que El topo es la historia de un Jesucristo pagano a la búsqueda del sentido de su vida. El mejunje de cristianismo, filosofía oriental y otros desvaríos macarrónicos es de órdago. Pero, más de cuarenta años después de su rodaje, El topo sigue siendo considerada una de las grandes películas de culto de la historia del cine, así que algo debe de tener el agua cuando la bendicen.

20. Umshini Wam (Harmony Korine, 2011).

Difícil saber si el corto Umshini Wam, que por cierto es el nombre de una canción de protesta zulú, es una tomadura de pelo o algo bastante más complejo. Pongamos una historia de amor bizarro a cargo de una pareja de dementes (Ninja y Yolandi de Die Antwoord) abandonados por Dios a su suerte y cuya filosofía vital se resume en «si eres lo suficientemente vieja como para tener la regla y procrear eres lo suficientemente vieja como para reventarle los dientes al prójimo con un ladrillo mientras duerme». Si acaso, échenle un ojo y decidan ustedes mismos.

19. Picnic en Hanging Rock (Peter Weir, 1979).

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En realidad la muy atmosférica Picnic en Hanging Rock no es tanto una película sobre el sentido sino sobre el misterio. Su peculiaridad es que ese misterio, como suele ocurrir en la vida real, queda sin resolver al final de la película. Lo cual, por cierto, provocó cabreos sin precedentes entre la audiencia de la época y dio pie a su aura de película de culto. Si buscan mensaje en Picnic encontrarán algo muy parecido a esto: no hay sentido, solo misterio.

18. Waking Life (Richard Linklater, 2001).

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La pretenciosa, en el buen sentido de la palabra, Waking Life es el equivalente de El mundo de Sofía para la generación de los nacidos durante la década de los ochenta. Aunque, en realidad, la película de Linklater está más bien a medio camino de la filosofía y el psicoanálisis. A disfrutar en una sesión doble de cine de animación con pretensiones metafísicas junto a la también muy onírica Paprika, de Satoshi Kon.

17. El club de la lucha (David Fincher, 1999).

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La versión nihilista de La gran belleza. ¿O es que pensaban que El club de la lucha habla de otra cosa que no sea del sentido? Eso sí: el de La gran belleza es el camino de la cruz (la esperanza) y el de El club de la lucha el de la espada (el nihilismo). Lo que por cierto emparenta esta película con la siguiente de la lista…

16. La misión (Roland Joffé, 1986).

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El mensaje de La misión está resumido en ese plano final en el que un grupo de niños indígenas que han sobrevivido a la masacre de su pueblo carga un instrumento musical en una canoa. Dicho de otra manera: algo queda. Pero por el camino hasta ese final Joffé ha reflexionado sobre la culpa y la redención a través de la historia de dos personajes basados en el misionario peruano Antonio Ruiz de Montoya (1585-1652) y que optan por dos caminos distintos, el de la violencia y el de la fe, para la consecución del mismo fin. Y es que ya lo dijo el historiador Gonzalo Fernández de Oviedo: la pólvora contra los infieles es incienso para el Señor.

15. Rompiendo las olas (Lars von Trier, 1996).

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Ninguna de las ideas legadas por el cristianismo supera en belleza a la del sacrificio por amor. Que, por cierto, y por aclarar dudas, nada tiene que ver con el martirio, la abnegación y la tortura (ideas heredadas de ese tenebrismo católico al que tanto y tan eficazmente aportamos los españoles en su momento). Por resumir: Rompiendo las olas es a los melodramas de Douglas Sirk, la filosofía de Søren Kierkegaard y la filmografía de Dreyer lo que Mark Millar a Los 4 Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby: un más rápido, más alto y más fuerte a cargo del alumno aventajado de la clase.

14. Blade Runner (Ridley Scott, 1982).

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No es Blade Runner el primer nombre que viene a la cabeza cuando se piensa en películas religiosas. Pero los simbolismos abundan. Especialmente en el personaje de Roy Batty, ese ángel caído que tras rebelarse contra sus creadores osa cometer el crimen supremo: el deicidio. Su búsqueda de la fecha de su muerte (el conocimiento prohibido) no es más que una metáfora de la rebelión del hombre contra la arbitrariedad de Dios. Al final de su huida, y tras adquirir consciencia de la imposibilidad de escapar del destino programado para él, Batty muestra la compasión de la que carecen sus perseguidores humanos. Blade Runner, en definitiva, se pregunta qué es lo que nos hace humanos. Y se responde: la empatía… y la memoria.

13. De latir mi corazón se ha parado (Jacques Audiard, 2005).

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Si se fijan con atención en las películas de esta lista encontrarán un rasgo común a todas ellas. Es la dualidad. El bien y el mal, el escepticismo y la fe, lo atroz y lo sublime, la violencia y la mansedumbre, la naturaleza y la civilización… En De latir mi corazón se ha parado esa dualidad se encarna en las manos del protagonista, que tan pronto sirven para tocar el piano con exquisita sensibilidad como para partirle el alma a un moroso. En palabras de Lupe de la Vallina, que es quien me sugirió este título para la lista, De latir mi corazón se ha parado es «aconfesional y muy sutil, además de una gran película. Trata de la búsqueda del sentido a través de la belleza». No encontrarán mejor definición.

12. La vida de Brian (Terry Jones, 1979).

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Incluir La vida de Brian en esta lista es el equivalente de ponerse a tocar la zambomba en medio de un concierto de Le Mystère des Voix Bulgares. Pero no incluirla sería hacerse trampas al solitario. A fin de cuentas, ¿hay algo más nihilista que el humor?

11. Dersu Uzala (Akira Kurosawa, 1975).

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El Dersu Uzala real era un cazador de la tribu china hezhen que profesaba el animismo y que se relacionaba con la naturaleza de su entorno en un hipotético plano de igualdad. Y, de hecho, en la película de Kurosawa puede verse a Dersu llamar «personas» a las plantas, los animales e incluso al fuego, al que ordena callar cuando crepita con fuerza. Quizá la principal diferencia de la película con el libro del explorador ruso Vladimir Arseniev de 1923 en el que se basa es que Kurosawa pone el acento en el contraste entre civilización y naturaleza hasta el punto de que hace responsable a la primera, en forma de un rifle de mira telescópica, de la muerte de Dersu. Y es que de buenas intenciones está el infierno empedrado. La metáfora es poderosa, pero van a tener que ver la película para entender el mensaje completo.

10. American Beauty (Sam Mendes, 1999).

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Si resumo la película en una sola frase me va a salir un preocupante ramalazo a escritor de libros de autoayuda, pero ahí va y que sea lo que dios quiera: afortunado aquel que ha desistido de perseguir sus sueños porque ha sido capaz de encontrar la belleza en todo lo que le rodea. Hala, ya lo he dicho.

9. Hasta el fin del mundo (Wim Wenders, 1991).

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Supongo que la elección obvia para esta lista habría sido El cielo sobre Berlín, pero el mensaje de Hasta el fin del mundo, una película criminalmente infravalorada desde el mismo día de su estreno, me convence mucho más: a ese futuro en el que la sobredosis de estímulos visuales se ha convertido en la norma estamos llegando mucho más rápido de lo que nuestra endeble naturaleza humana puede asimilar.

8. Adiós muchachos (Louis Malle, 1987).

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Aquí no digo nada excesivamente original, pero Adiós muchachos es la película que debería analizarse en todas las escuelas de cine para incrustar en la mollera de los estudiantes la diferencia entre ñoñez y sensibilidad. Como la mayoría de las películas de esta lista, Adiós muchachos habla de un mundo en el que los viejos valores, en este caso los de la fidelidad o la solidaridad, aún no habían muerto. Es decir de un mundo que jamás ha existido. Pero como bien explica Albert de Paco en este (imprescindible) artículo, lo que importa no es tanto el hecho de que ese utópico mundo con valores haya existido o no en algún momento de nuestro pasado, sino el horizonte moral que suponían esos valores. Y eso sí es algo sobre lo que merece la pena reflexionar.

7. Arizona Dream (Emir Kusturica, 1993).

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Me voy a limitar a traducir unas declaraciones de Emir Kusturica sobre su película porque lo explican todo mucho mejor de lo que podría hacerlo yo: «Está película trata de un hombre joven que deambula por el infierno existente entre dos mujeres de vida trágica. Quizá esta película es mi visión de la civilización occidental. Surge de la filosofía que he desarrollado después de treinta y cinco años viviendo en este planeta. Yo creo que los seres humanos pertenecen a la naturaleza, no a la civilización. Veo a los seres humanos como peces que cruzan una gran ciudad. El pez no entiende nada de la gran ciudad, simplemente flota a su través».

6. Gattaca (Andrew Niccol, 1997).

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En una lista como esta habría sido obligatorio incluir alguna película arquetípicamente uplifting, una de esas palabras sin traducción sencilla al español (sería una mezcla de edificante, optimista, inspirador y estimulante). Por cierto: que uplifting no tenga traducción directa ya dice mucho de nuestra filosofía vital, ¿no es cierto? En cualquier caso, la película uplifting por excelencia es Qué bello es vivir. Pero incluirla aquí habría sido comodón. Una manera como otra cualquiera de remolonear en esa zona de confort por la que suelen moverse los periodistas perezosos. Así que en su lugar he escogido Gattaca, el Qué bello es vivir de la década de los noventa. ¿Su tema? La batalla contra el determinismo biológico. ¿Y qué tiene eso de uplifting? Pues muy fácil: la idea de que esa batalla puede (y debe) ser ganada.

5. El día de la marmota (Harold Ramis, 1993).

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La versión amable, que no diluida, de las películas de Tarkovski, Bergman y Dreyer. ¿Exagerado? Ni de lejos. Mencionen otra película que incluya las ideas de que 1) a vivir se aprende, la de que 2) ni el hedonismo ni el nihilismo ni el cinismo justifican nuestra existencia, y la de que 3) solo mediante la renuncia a la batalla contra nuestras circunstancias se puede avanzar por el camino del conocimiento. De uno mismo y de los demás. Y de ahí a la empatía, la sabiduría ¡e incluso la felicidad! Si alguna vez desean recomendarle a alguien una película humanista en el sentido más profundo del término, escojan El día de la marmota.

4. 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968).

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«Moralmente pretenciosa e intelectualmente oscura». Así definió el historiador estadounidense Arthur M. Schlesinger Jr. 2001: Una odisea del espacio tras su estreno. Se le olvidó lo de provocadora: difícil pensar en otra película en la que se defienda tan explícitamente la idea de que el motor del progreso y la vía de acceso a estados evolutivos superiores no es otro que la inteligencia… aplicada a la violencia.

3. La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013).

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«Fauna humana grotesca». «Seres perdidos en sus propias mentiras y vidas impostadas». «Excentricidad superficial». «Frívola existencia». Esto se ha escrito en los medios de este país sobre La gran belleza. Pues sí y no, caballeros: grotescos y perdidos y ridículos y superficiales… pero también bellos. Y fascinantes y entrañables. Pero sobre todo humanos. Que de eso va La gran belleza. Lo que, por cierto, emparenta de un modo bizarro a Sorrentino con Eric Rohmer e incluso con Sofia Coppola. Directores para los que la superficialidad más banal e intrascendente es una de las dos caras de la moneda de la belleza. La otra es, por supuesto, la búsqueda de Dios. Que ambas caras, la del sentido y la de la cháchara, son no solo compatibles sino también complementarias es la lección de Jep Gambardella. A fin de cuentas, ¿qué sería de la trascendencia sin la intranscendencia? Y si no se entiende esto es que no se ha entendido La gran belleza. Lástima: igual no estaban ustedes destinados a la sensibilidad.

2. La palabra (Carl Theodor Dreyer, 1955).

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Incluida en la lista de las cuarenta y cinco mejores películas de la historia del cine según el Vaticano (en la lista también figura, agárrense que vienen curvas, 2001: Una odisea del espacio), la confrontación entre fe formal, fe verdadera y razón científica de la que habla La palabra puede parecer caduca a los ojos del espectador moderno, ese cuyas preocupaciones cotidianas andan tan lejos de las ideas de Søren Kierkegaard como de los agujeros negros de la galaxia Andrómeda. Se estarán perdiendo ustedes una de las grandes películas metafísicas de la historia del cine si caen en ese error.

1. El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011).

Inabarcable y oceánica, ninguna otra película ha reflexionado de una forma más exquisita sobre la verdadera naturaleza de ese dios cristiano dual encarnado en una madre tierna, compasiva y de extraterrenal belleza, pero también en un padre autoritario, feroz e inclemente, aunque justo en su aparente arbitrariedad. Y quizá esa reflexión, la de El árbol de la vida, sea más estética que filosófica, pero si han leído esta lista con atención ya habrán advertido que la belleza es uno de los posibles caminos hacia la divinidad, si no el principal. Mención aparte para esos sublimes quince minutos en los que Malick muestra la creación del universo (y de la vida) a los sones del Lacrimosa de Zbigniew Preisner y mientras una voz le pregunta al vacío «¿qué somos para ti?». Y, por supuesto, para la escena del dinosaurio agonizante: el nacimiento de la piedad, la compasión y la moralidad. De la capacidad de elección entre el bien y el mal. El momento en el que un ser vivo se proyecta más allá de los confines de sus instintos primarios y muestra, por primera vez en la historia del universo, amor por un semejante. La huella de dios.

110 comentarios

  • No sé si son todas las que están o están todas las que son, pero, en fin, pero excepto la de Harmony Korine todas me parecen grandísimas pelis.

    • No sabes lo que he disfrutado con este artículo. Fantástico tema, fantastica visión y si bien me quedan algunas de estas pelis que ver (y muchas mas que no constan) deberia resaltar a mi simple juicio la mejor de todas, la esencia del tema a tratar: El sentido. Sin duda alguna es la saga de “Ashes and Snow” de Gregory Colbert .
      http://vimeo.com/29498902

  • El árbol de la vida? En serio? “La escena del dinosaurio agonizante: el nacimiento de la piedad, la compasión y la moralidad. De la capacidad de elección entre el bien y el mal. El momento en el que un ser vivo se proyecta más allá de los confines de sus instintos primarios y muestra, por primera vez en la historia del universo, amor por un semejante. La huella de dios.”
    Te flipas.

    • Si uno no puede reconocer una obra de arte cuando la tiene delante, el problema es suyo, no de la obra

      • Me recuerda tu comentario al igual que otros muchos que he leido a una obra de un artista llamado Piero Manzoni donde todo el mundo tiene que aceptar la pelicula esta como una autentica obra de arte, y si no lo haces asi es que eres un pobrecito inculto que no le llega el cerebro para mas. Tratais con trascendencia y mirando por encima del hombro a los que decimos que es mala, tan mala como pegar a un padre con un calcetin sucio en misa el dia de tu primera comunion. Simplemente es algo… para lo que no estamos capacitados cierto? Y los que digamos eso… es que solo nos gusta ver Ironman, Thor, fuegos y explisiones, me tengo mas que aprendido ese rollo que ninguno sois capaces de rebatir.

        Yo digo que es mala y te puedo decir mil motivos te pregunto a ti por que es buena (como he hecho con otra mucha gente…) y decis… no te puedo dar un porqué es una autentica obra de arte, no se puede cuestionar, no te puedo decir porqué pero si no eres capaz de sentirla como yo, es que eres un mediocre. Claro tipico.

        Al igual que el artista que te he mencionado que todo el mundo se lanzó a divinizar su “obra” al que el la llamo “mierda de artista” y era tanto metaforicamente como literalmente autentica mierda.
        Se dedico a meter en latas mierda suya y a venderla al precio que cotizaba por aqui entonces el oro.
        La gente como te digo caian rendidos a sus pies y decian que que mente tan brillante, meter en latas una cagada y cobrarla a precio de oro! Eso es simplemente de un ser superior ! Y el que no sea capaz de verlo como arte es que no tiene cerebro y no entra dentro de nuestro selecto club (asi me suena palabreria).

        Años despues el propio Manzoni confeso que dentro de las latas solo habia yeso y que habia hecho eso para ridiculizar el mundo del arte y ver la falta de criterio que tenia la gente. Al final resulto ser una obra de arte pero mas bien su experimento social que la propia obra hecha por el.

        Ahora te digo yo, aqui tienes un pararelismo si quieres te das por aludido si no lo entiendes a pesar de que lo tienes delante el problema es tuyo, no del comentario :)

    • Me gusta Malick y esa pelicula, una obra maestra para mucho snob desde mi punto de vista, fue infumable. La clave del cine es buscar el equilibrio entre el mensaje o reivindicacion y el entretenimiento. Y el entretenimiento en esta pelicula brilla por su ausencia.

      • 1. ¿Y dónde está escrito que todas las películas deban ser “entretenidas”?

        2. ¿Y dónde está escrito que a mí, por poner un ejemplo más o menos cercano, no me pueda parecer “entretenido” El árbol de la vida? Yo la disfruté como un cerdo, se lo aseguro.

        • Cristian, concuerdo contigo.

          El entretenimiento es subjetivo. A mí me entretiene la imagen que me estimula, emociona y conmueve, sea del director, género o año que sea. El entretenimiento está al alcance también de una partida de futbolín…

          A mí ‘El árbol de la vida’ me pareció entretenida. Suena simplista. Mejor diré que no me aburrí en ningún momento del metraje. También la disfruté mucho, y sigo haciéndolo.

          Saludos.

      • Pero igual es que yo también soy ETA, eso también es cierto.

      • ‘La clave del cine’ no es el mensaje, un mensaje o una reivindicación puede derivar de cualquier formato (literatura, teatro, panfleto…). La clave del Cine es la expresión visual, que es su principal característica, y la que hace Cine al Cine.

    • A mí lo que me sorprende de este tipo de comentarios “menuda paja mental te estás montando” es que no reflexionen sus autores por qué una escena así sale en la peli. Si la peli se monta un flashback de miles de millones de años y te saca la escena del dinosaurio, es que algo quiere decir. Podrás no estar de acuerdo cómo se ha expresado la idea, pero no se puede negar que se quiere expresar una idea.

    • Estoy contigo Quino, el autor se ha dejado llevar o como tú bien le dices, se ha flipado.

    • esa peli es directamente una falta de respeto al espectador, y un claro diferenciador de la gente con ese complejo de inferioridad, que siempre se tienen que hacer destacar haciendo que son los que mas saben de cine y que son mas inteligentes y demas, y para mi que se han reido de ellos con esta peli….

  • Las listas, como las armas y twitter, las carga el diablo.

  • Por cierto, la visión de Wenders en Until the end of the world, va camino, en dura pugna con algún capítulo de Black Mirror, de llevarse el premio Sandro Rey a la predicción más certera de la historia del cine.

  • Y entre todas estas referencias encuentra hueco para mencionar la etapa de Millar en los 4F. Raro es el día que no sorprende.

  • Oye, muy bueno el artículo. Yo me considero de esas malas personas que comentas al principio, de esta lista he visto 9 pelis y no tengo ningún interés en ver las restantes 21, pero me ha gustado mucho cómo le has sacado el “sentido” a las que conozco, me ha gustado ese punto de vista. Eso sí, sorpresa total con el comentario de Conan el bárbaro. La vi de chaval y quedó en mi memoria como un peliculón del 15. Revisitada hace un par de años, me pareció una película infumable, no pude cogerla por ningún lado. Quizá la mejor escena, y que no recordaba, es cuando Conan y su colega se colocan. Por eso me ha sorprendido verla en esta lista, y no acabo de entender el comentario que haces. Yo la incluiría en mi lista de “las películas que más me han decepcionado al volver a verlas muchos años después”. Saludos.

    • Hombre, Conan tiene una escena, en la que habla con Subotai de todo esto, justo después de liberarlo. Y enmarcado con una pieza de Basil Poulidoris (pedazo de banda sonora) que a la sazón se llama Teología y Civilización.

      Lo de los 15 primeros minutos de Up…..Yo soy de los que creen que eso es el amor.

  • Falta Synechdoque New York hermano

  • El árbol de la vida es un PowerPoint de colegio. Poco más.

  • Respetable lista, como todo lo subjetivo, pero insufrible desde mi punto de vista de cactus cholla

  • Muy buena lista, pero muy en desacuerdo con las alabanzas a La Grande Bellezza. Está muy bien producida, no lo dudo, pero quien vive o ha vivido en Roma (yo llevo haciéndolo años) sabe perfectamente que la película no es más que una idealización pretenciosa del día a día de esta bella pero caótica ciudad.

    • El cine es una ilusión, es mentira. Las películas no son guías turísticas literales. ‘La gran belleza’ es la proyección de un estado de ánimo a ciertas características de una ciudad.

  • sí también pienso que falta synecdoque new york y podría entrar mr nobody. buenos argumentos de todas formas, enhorabuena.

  • Yo quitaría de la lista al menos dos, pero no os voy a decir aun cuales para aumentar el suspense.

  • ¡Buenos días!

    “No es una película metafísica. Y no es una película filosófica. Es todo eso al mismo tiempo. La gran belleza es, en definitiva, una película sobre el sentido. No sobre el sentido de la vida. Sobre el sentido. Que no es exactamente lo mismo.”

    Perdonen lo bruta que soy, pero no entiendo qué significa “el sentido” sin un complemento que complete su significado. Será sobre “el sentido de las cosas”, “el sentido que se le de a los hechos”, “el sentido inherente a nuestro vivir”. No sé, algo.

    También puede ser “el sentido” tomado en abstracto, pero eso ya es una reflexión sobre el concepto “sentido”: o sea, metalenguaje. Pero no es eso lo que aquí se quiere decir.

    Porque si es necesario violentar la estructura de un verbo para dar a entender lo que uno quiere… no sé, a mí eso me parece igual a lo que hacen los más torpes posmodernos, que, como no saben expresarse bien, ni escribir, tienen que usar la lengua de modo raro.

    Lo pregunto en serio, que alguien me explique por favor qué significa “el sentido” sin complemento.

    (Y seguro que el castellano ofrece modos de explicarlo con claridad).

    No bromeo.

    Gracias.

    • Bueno, la vida es solo una pequeña parte de la realidad, ¿no es cierto? Si lo quieres a lo bruto, “el sentido” es “el sentido de todo” o “el sentido de la existencia”, que es un concepto más amplio que el “sentido de la vida”, tan cortoplacista él. Lo que ocurre es que “todo” es una palabra tan panorámica que mejor evitarla en la medida de lo posible. Y de ahí “el sentido”.

      Espero haber aclarado dudas y gracias por el comentario.

      • Sí, algo así como “el sentido de las cosas”, entendiendo por “cosas” cualesquiera cosas posibles. Un “sentido” cuyo complemento pudiera ser cualquiera.

        Lo entiendo. Aunque me suena bastante metafísico, jajaja.

        Muchas gracias ;)

  • “No es una película metafísica. Y no es una película filosófica. Es todo eso al mismo tiempo. La gran belleza es, en definitiva, una película sobre el sentido. No sobre el sentido de la vida. Sobre el sentido. Que no es exactamente lo mismo.”

    Con todo, las películas de la lista poseen en común que sus personajes tratan de saber qué hacer, o qué sentir, ante un todo superior que de alguna forma les trasciende.
    O, dicho de otro modo: esa sensación de “hallarse inmersos” en un mundo más amplio que les rodea (tan amplio que ellos no alcanzan a ver sus límites), les provoca dudas con respecto a lo que ellos son o se consideran.
    O, dicho de otra forma más filosófica: su ser se ve alterado por la conciencia de realidades independientes de ellos, que al mismo tiempo les contienen.

    Yo seré muy boba, pero todo eso me parece “metafísica” en el sentido más usual del término. “Espiritual” también sería un adjetivo que podría valer…

    • Exacto. Pero el campo semántico de esas dos palabras está muy disputado por distintos grupos de interés (los metafísicos y los espirituales) y de ahí que haya preferido no utilizarlas.

  • Madre mía, cómo están las cabezas.

  • Bastante radical decir que o bien te gustó esta película porque captaste el sentido o si no es que eres un mostrenco que lees a Paulo Coelho … ¡por dios! deja espacio en la escala de grises para aquellos que sí captamos lo que quería decir pero aun así bostezábamos rezando que se acabara, porque sí, nos sobró media película, la monja y mucho más. Porque te aseguro que existimos, y no por ellos dejamos de estar “destinados a la sensibilidad”, como dices. Abre el abanico, porque lo hay y es grande. Tu lista buena, aunque subjetiva también.

    • EStoy de acuerdo con Cristian. Me he dado cuenta de que media un absimo entre yo y quienes dicen que no les gustó La gran belleza. No hay gris en medio.

  • Podrían ser 32 y que alguna de ellas fuera de Michelangelo Bergman o de Ingmar Antonioni. o 33, y que alguna fuera Sedmikrásky, Margaritas, Daisies o lo que sea.

    O para el caso, “The Cut Ups,” (1966) William S. Burroughs – YouTube

    Hello Good Thank you.

  • Yo no puedo dejar de traer aquí una de las películas que no podría catalogar… Hasta que he visto esta lista. “A serious man” de los hermanos Coen sería la primus inter pares de estas treinta. ¿Se te ha pasado por alto, o no la has visto, Cristian? Porque, si es así, incluso te invitaría a que la revisaras y la pusieras en la lista, porque esa peli trata exactamente de ESO.

    • Toda la razón.

      (Quizás Cristian la ha considerado una película “demasiado religiosa”)

  • La cabina con Jose Luis López Vázquez? Los diez últimos minutos de I soliti ignoti? Totalmente de acuerdo con lo de Paulo Coelho. Todavía tengo cicatrices en el córtex después de diez minutos con el manual del tolai de la luz.

  • Sólo he visto la mitad, así que gracias por las otras quince recomendaciones. Por mi parte, todos los halagos que reciba La gran belleza me parecerán pocos, debo decir que es la película que más cerca ha estado de hacerme saltar las lágrimas.
    Añadiría a la lista -si se me permite- Detachment (El profesor), que sin ser metafísica habla con bastante dureza de la falta de sentido.

  • La de wim wenders aún mejor para la lista hubiera sido “Im Lauf der Zeit”. Me gustan las elecciones aunque denotan bastante la generación a la que pertenece. El único defecto que le pondría a “la gran belleza” es que es una obra maestra pero del siglo XX. No hace avanzar al cine.

  • Esto, has cogido las mejores películas de la historia del cine y las intentas “encajar” en un contexto religioso?? venga ya hombre, qué quieres, hacernos odiar el cine?
    Y por cierto

    bizarro, rra.
    (De it. bizzarro, iracundo).
    1. adj. valiente (‖ esforzado).
    2. adj. Generoso, lucido, espléndido.

    • Ahora bizarro se usa como sinónimo de extravagante, porque eso es lo que significa “bizarre” en inglés, y claro, el inglés mola más.

      • Bueno, el término “bizarro” lo popularizó el fanzine Mondo Brutto, que desde su primer número, de 1994 -si no me falla la memoria-, se anuncia con el eslogan “actualidad bizarra para brutos mecánicos”. Vamos, que tiene ya unos añitos y funciona bastante bien el término, aunque se esté quemando con tanto uso.

      • De hecho existe la típica confusión en el disco de los Ramones, Mondo Bizarro

  • Falta Mary Poppins, y Howard un nuevo héroe. Brutal la excusa de la lista, el sentido. Nos vamos a cagar cuando haga la de sensibilidad.

  • Cojonudo. Este artículo es cojonudo. No es un manual, ni un compendio, ni lo iba a ser. Es eso, un chispazo. Brillante, hasta el fondo, ¡y preciso! Con lo fácil que es perderse en las ramas. Con ese chispazo, yo me sobresalto, me conmuevo. A partir de ahí, las listas que yo me haga o las pelis que yo quiera ver, es cosa mía. Y no voy a dar el coñazo a los demás. Soy sólo un ciudadano más, o un nota, como se diría en mi tierra. Venga, no os reprimáis, soltaos, y decidlo sin complejos: “me gusta este artículo”. ¿Veis? No pasa nada, la vida sigue…

  • “Ida”, Pawel Pawlikowski, 2013.

  • Pues a mí me encanta el “sentido” de esta lista (de la que naturalmente discrepo), y las incomprensiones que provoca. Como decía Chesterton en ‘Herejes’ sobre el mundo moderno (no es cita literal): ya se puede discutir de todo. Todo importa, excepto el todo.

  • Imperdonable la ausencia de “La escafandra y la mariposa”, o cómo todo tiene sentido aunque esté preso en la cárcel del propio cuerpo.

  • Macho, sin ahondar en la arbitrariedad que supone tomar la palabra “sentido” y soltarte una parrafada, por el rollo que llevas me parece una burrada que no estén Tampopo, Dallas Buyers Club -una nueva-, que te falte algo de Truffaut, Greenaway… ¡Herzog! Y ya puestos, si metías una de los Monty Phyton ¿no hubiera quedado más cuca ‘El sentido de la vida’? Por lo demás, la selección está chula.

  • Me gusta la lista, yo habría incluído también Stranger Than Fiction (Marc Forster, 2006) aunque no es tan seria como la mayoría.

  • He echado de menos ver en esta lista: “Man from Earth”

  • El caballo de Turín, 2011, Béla Tarr

    13 Tzameti, 2005, Géla Babluani

  • Antes que Shutter Island, respecto de ese sentido que habla Campos, está La Vida de Pi.

  • No sé dónde leí unos artículos de Hitchens sobre Trotsky. En concreto del biógrafo de Trotsky, Isaac Deutscher. El artículo del gran Hitch acababa así:
    “Su indiferencia ante lo impredecible implica una aceptación de las consecuencias que está muy lejos de la pena y la profecía. Así, concede, es la vida. Bravo, viejo amigo, digo, aunque la sala esté vacía”
    Lo mismo le digo yo a su artículo, aunque esté ahora ligeramente borracho, porque vengo de un pub en una ciudad escondida en el centro de Inglaterra, de brindar a la salud de la abuela de un compañero de fatigas que ha fallecido esta tarde rondando ya la centuria, pero capaz de decir hace poco “aún puedo hacer daño”.
    Bravo por su artículo y bravo por la traditional english cider y su graduación del 7%.
    Aunque la sala esté vacía, mi casa también y el mundo lleno de ruido…
    Desde las cercanías del bosque de Sherwood, saludos cordiales.

    • Magnífico artículo que, entre otros aciertos, da en el clavo al poner palabras comprensibles y directas a lo que llevo veinte años rumiando sobre El Día de la Marmota. Fíjate que yo mismo en un viaje reciente he llegado al punto de darme una vuelta por Punxsutawney (Pensilvania) en busca más o menos de lo que se dice en el artículo. Lo cual no deja de ser una soberana gilipollez, pero queda fetén cuando lo cuentas a los amigos.

      En otro orden de cosas, qué pena que algunos solo sepan disfrutar de los artículos que corroboran sus gustos e impresiones, y que dejen que la justa y lógica subjetividad inherente a todo juicio sea una barrera para disfrutar de textos inspiradores como este.

      Y qué pena no estar en las cercanías del bosque de Sherwood para salir de sidras con Hitch-22 y debatir de lo divino y lo humano ante un vaso medio lleno.

      • Me dicen que en mi comentario anterior parece que digo lo que no es. Lo siento, cosas de la hora y las legañas. Lo reescribo, a ver si así:

        “Magnífico artículo que, entre otros aciertos, da en el clavo al poner palabras comprensibles y directas a lo que llevo veinte años rumiando sobre El Día de la Marmota. Fíjate que yo mismo en un viaje reciente he llegado al punto de darme una vuelta por Punxsutawney (Pensilvania) en busca más o menos de lo que se dice en el artículo. Esto de irse hasta ese pueblo perdido a buscar quién sabe qué no deja de ser una soberana gilipollez, pero queda fetén cuando se lo cuento a los amigos.

        En otro orden de cosas, qué pena que algunos solo sepan disfrutar de los artículos que corroboran sus gustos e impresiones, y que dejen que la justa y lógica subjetividad inherente a todo juicio sea una barrera para disfrutar de textos inspiradores como este.

        Y qué pena no estar en las cercanías del bosque de Sherwood para salir de sidras con Hitch-22 y debatir de lo divino y lo humano ante un vaso medio lleno”.

  • también será el concierto de brandenburgo de Bach para esnobistas??

    realmente al ver “el árbol de la vida” me alucinó pensar en la cantidad de gente que me había dicho que a los 15 minutos se fueron del cine. yo, a esa altura de la película, ya estaba absolutamente conmovido y atrapado.
    decir que esta película es sólo esnobismo es causa de una de estas dos razones:
    1- usted vió la película cargado de prejuicios.
    2- tiene un problema grande de falta de sensibilidad.

    P.D.: disculpad si ofendo a alguno. pero no encuentro otra manera mejor de decirlo.

  • No sé si son con sentido, o lisamente buenas películas con profundidad y calado. DE todas formas, bien venido Cristian Campos, se le puede amar u odiar, pero siempre es estimulante y lo que pone hace que se creen debates. La mayoría d ela spelículas son muy buenas, algunas no las concozco, pero le tengo ley a Dersu Uzala (y a todo Kurosawa) y por supuesto a Terence Malick

  • ¡Chapeau, Campos! Como siempre, cumbre…
    Lástima que se prodigue usted tan poco por aquí.

  • Toda lista de cine que incluya Dersu Uzala me vale. Ya puestos en directores japoneses y sentido, podría haber incluido “El Imperio de los sentidos”. Pero cada uno….

  • Veo que me quedan por ver algunas de la lista y eso *es bien*. Inexplicablemente, El Gran Silencio no ha sido incluida :(

  • Les faltó A.I., de Spielberg.

  • Digámoslo alto y digámoslo ya: los artículos de cine de Cristian Campos son lo puto mejor.

  • La mayoría de películas son muy buenas.
    La lista es incoherente.
    Las “críticas” infumables y pedantes.

  • Nadie se ha dado cuenta que la película “El día de la marmota” no existe y que su título es “Atrapado en el tiempo”?? Por lo demás buen artículo, buenas películas y algún que otro tostón, pero… Sobre gustos. Yo jamás diré que me gusta “El árbol de la vida” por parecer más cinéfilo o snob, a lo mejor mi sesera no da para tan elevada belleza.

    • ¡Pues es verdad, no había caído…! Y es que lo de “El día de la marmota” ha calado tanto en el subconsciente, que…
      Sr. melon, ¿eres Melon Blando, el de “Sayonala” y “El lostlo impenetlable”…?

    • La película se titula “El día de la marmota” (Groundhog’s day). “Atrapado en el tiempo” es idea de algún distribuidor español.

      Y en cuanto a “El árbol de la vida”… Cuando se defiende una película acusando a los que no nos gusta de superficiales insensibles sin decir nada más, es que esa película no tiene nada que defender. Mirad algo de Bergman y comprenderéis Malick no pasa de poner una fachada pretenciosa a un par de ideas simplistas.

      • Para mi la película de Malick tiene un grandísimo encanto. No soy capaz de defenderla pero es la sensación de que la vida pasa ociosa por delante nuestro, a ese mismo ritimo al que suceden las cosas que se nos graban a fuego. Ya digo que no puedo defenderla, y hasta entiendo a quien no le gustase, pero a mi me pareció otra joya.
        Otra cosa es La gran belleza, porque para esta película sí que no puedo entender la indiferencia con que ha pasado de largo. Mi novia se quedó dormida viéndola, de esto hace ya un par de meses, y esto es algo que no termina de olvidárseme, una diferencia que nos ha nacido ahí… no sé. No tengo palabras para La gran belleza-

        • Amigo jc, ha tenido usted un resquicio facilitado por “La gran belleza” para atisbar lo que será, en el futuro, la situación con su novia actual. Créame, déjela ahora mismo, échele valor y no mire hacia atrás. Estas cosas significan mucho más de lo que parecen, le digan lo que le digan sus allegados y familia e incluso usted mismo, que como todos, está tratando de engañarse para que la vida sea menos horrible de lo que ya es. Se lo dice alguien que cometió el mismo error porque no tuvo valor en su momento para cortar evitando la gangrena.
          Hace dos meses fue dormirse con “La gran belleza”… ¡el día de mañana será con todo lo que es más importante para usted en la vida, cuando ya la llama de la pasión se haya extinguido y solo verá en ella a alguien que se “duerme” con lo que a usted le emociona y le hace soñar.

  • Creo que La gran belleza es una falsa secuela de La dolce vita y si La gran belleza es una peli sobre el sentido y se queda bastante lejos de la grandeza de La Dolce Vita, La Dolce Vita no está en esta lista porque es LA película sobre el sentido aunque no tenga mucho sentido lo que digo.

  • Ninguna de Kieslowski?

  • “Y si no se entiende esto es que no se ha entendido La gran belleza. Lástima: igual no estaban ustedes destinados a la sensibilidad.” Eeeh… deberías hablar desde tu sensibilidad (sabes que cada uno tiene la suya, no?). Decir que si no te gusta algo es porque eres un insensible es ir bastante de sobrado. Es más, dices que si no te gusta o no te emociona, es que no la has entendido.
    Nene, te pasas de listo cuatro pueblos.

    • ¡Pues no señor…! ¡Ya va siendo hora de ir poniendo en su sitio al amplio abanico de tarug@s que deambula por aquí!
      ¡Ánimo, Christian! ¡Tú a lo tuyo que es repartir estopa y culturizar al personal!

  • Yo hubiera incluido: Joe contra el volcán

  • Pues yo no soy de ninguno de los 2 grupos citados. A falta de una o varias revisiones “La gran belleza”, me parece una película muy interesante, tanto desde el fondo como desde la forma, pero irregular. Tiene no pocos tics videocliperos en no pocos planos (es decir, resultones pero vacíos absolutamente de contenido) y su/s lectura/s son (creo que involuntariamente) ambiguas y hasta contradictorias. Creo que se la ha recibido con excesiva efusividad por parte de un sector de la crítica (y yo soy el primero que aplaude este tipo de apuestas). El hecho de que esté en tercera posición de esta lista, por delante de películas como “2001″, “Dersu Uzala”, “Blade Runner”, “Picnic en Hanging Rock” o “Fresas Salvajes” es valorarla en exceso. Y al mismo tiempo obviar, como ha dicho algún compañero, a La Dolce Vita, referencia absoluta de la película de Sorrentino (y unas cuantas veces mejor film) es casi sacrilegio (dicho por seguir la tónica religiosa).

    También me parece * (y me ahorro el calificativo, porque no me gusta insultar a gente que no conozco) despotricar de esa manera sobre quienes no les gusta una película (que no deja de ser eso, una película), por mucha sorna que se utilice.

    Por lo demás lista interesante, bastante diferente a la que yo haría, pero eso ya forma parte de la opinión de cada uno.

  • “Ninguna de las ideas legadas por el cristianismo supera en belleza a la del sacrificio por amor.”

    Precisamente la idea del cristianismo es esa, la de Dios muerto en la cruz por amor. Me ha encantado la lista, gracias.

  • mucho postureo y cine feo… siento comunicarle al autor de este articulo que la pelicula de la gran belleza no es todo blanco o negro, en mi opinion se queda en un gris.. me gusta el jamon serrano, y me comería una pata, pero ya 3 no se si podría.. agarrarse al todo o nada y yo entiendo de cine y tu no me parece una postura lamentable para recomendar cine..

    Un saludo

  • “No cabían todas y la lista la hago yo.” Vale, pero a faltado una de las mejores: A dos metros bajo tierra. “Película” dividida en 63 episodios que no hace más que preguntarse sobre el sentido. Y alguna de Haneke (La cinta blanca, por ejemplo) no hubiera estado mal tampoco. Por lo demás, un artículo muy interesante.

  • En mi opinión te has dejado una obra maestra del cine patrio como Torrente 4. Creo que de todas es la más cruda. Un personaje machacado por la baja calidad de los prostíbulos españoles y los fracasos como equipo del Atlético de Madrid siempre tiene cabida en una lista sobre los sentidos. Además resaltar el papel de Francisco José Rivera Pantoja que nos hace confundir la realidad con la ficción. Las caras que nos brinda este fabuloso actor son puro nihilismo. Erística, taquifemia, irenismo y sobretodo un marcado sentido eviterno.
    https://www.youtube.com/watch?v=GbhIxpo8hc8

  • No estoy de acuerdo en absoluto con tu visión de La Gran Belleza. Es, en todo el sentido de la palabra, un pastiche. Parece hecha con un manual de decadentismo, recurriendo uno detrás de otro a todos los tópicos. Si no recuerdo mal, la propia película se desmonto a sí misma. Gep y Romano están hablando de la nueva obra de Romano,m y Gep le pregunta que por qué hace una revisión de D´Annunzio. Romano le responde que D´Annunzio es paradigmático y Gep suelta que Romano nunca escribirá nada bueno si no hace algo suyo, que nazca de su propio sentimiento. Este argumento se lo podía haber aplicado el director. La película no es más que una actualización de movimiento culturales del principios de siglo XX. No aporta nada personal. Además, se vende continuamente por frases que suenan bien, pero que, muchas veces, carecen de sentido.

  • Como siempre, este artículo no es más que otra muestra de la enorme empanada mental del Sr. Campos. Una empanada que, por lo que se ve, no le cabe en la cabeza, y necesita destilarla en textos-pastiche como este para placer de… ¿de quién? (en serio, ¿Conan? jajajajajajajaja)

  • Me resulta curioso como el cine es una manifestación artística donde pueden separarse hasta el infinito los gustos de dos personas con multitud de (otras) cosas en común.
    Hace poco tuve la oportunidad de conocer a un músico cuyas composiciones admiraba y disfrutaba, y con el que compartía multitud de referentes musicales. Le busqué conciertos en mi región, y al conocerlo en persona, la afinidad musical se prolongaba, disfrutando enormemente de la conversación, y sobre todo de compartir un sentido del humor similar.
    Hablando de cine, le pedí que eligiese tan solo un director de cine con el que se quedaría. Dudó, pero se quedó con Herzog y me preguntó a mi, que, quizás por contraste, elegí a Wes Anderson. Ambos no sentíamos ninguna simpatía por la elección del otro, e inevitablemente, aunque hubiese lugares comunes de disfrute, al seguir hablando sobre cine, vimos que coincidíamos, como era de esperar, más bien poco. Yo flipaba, y me descojonaba literalmente cuando me decía que lo había pasado realmente mal cuando vio Academia Rushmore en el cine, y él no podía entender que solo me gustasen de Lynch Una historia Verdadera y El Hombre Elefante. pero no hicimos ningún esfuerzo en explicar el porqué ni mucho menos en intentar convencer al otro.
    Cuando alguien me habla de las maravillas de El Árbol de la Vida, generalmente no dudo que en realidad le haya gustado, pero hace tiempo que dejé de buscar el porqué. Lo mismo después de leer este artículo empiezo a preocuparme nuevamente del sentido de las cosas cinematográficamente hablando.

  • Sras y sres, miembros del jurado. A mi me gustó “El Árbol de la vida”, aunque me gustó sin más, aprecié su sensibilidad y el impacto de sus imágenes y creo que merece la pena verla, pero no es de esas películas que recomendaría porque no sabes el efecto que va a tener en el espectador. La sensibilidad (y la inteligencia) no son características homogéneas, ni desarrolladas en todas las personas de la misma manera. Hay quien se desparrama de risa con chistes de humor corrosivo y a su vez es incapaz de apreciar una escena emotiva en la que un padre acaricia a su hijo y viceversa. Hemos llegado a un punto en el que si a alguien no le gusta determinada película parece un tonto o un robot y también considero que no todo depende de esas cualidades (Inteligencia y sensibilidad) sino que la mayoría proviene de las experiencias vividas.
    Por cierto, echo mucho en falta en esta lista a Melancholia de Von Trier. Ahí lo dejo.

    • “She talks to birds she talks to angels
      she talks to trees she talks to bees
      She don’t talk to me
      Talks to the rainbows and to the seas
      she talks to the trees
      She don’t talk to me
      Don’t talk to me ”

      Ramones for ever!!

  • Gracias por los Spoilers, menuda manera de joder las ganas a quien no haya visto alguna de las películas…

  • Me ha encantado el artículo y creo que las películas están muy bien escogidas y mejor explicadas pero por favor, bizarro no significa extraño. Y se ha utilizado dos veces en el artículo. A menos que en la frase “Lo que, por cierto, emparenta de un modo bizarro a Sorrentino con Eric Rohmer e incluso con Sofia Coppola” quiera decir usted que esa conexión es valiente, lúcida o espléndida. En ese caso, mis disculpas.

    http://lema.rae.es/drae/?val=bizarro

  • Fabuloso artículo. Enhorabuena Cristian!!

  • En mi humilde opinión, todo lo que cuentas sobre la peli “Una Historia Verdadera” (num 24) en donde afirmas que el protagonista es un hombre atormentado y malvado que destroza su familia a conciencia, ¿no crees que te vas un poco de bares? Si bien es cierto que el hombre cometió errores en el pasado, algunos más graves que otros, el título de “Una Historia Verdadera” es una traducción (no me voy a meter a juzgar la traducción) del título original (“A Straight Story”) que sí, significa una historia honesta entre otros muchos significados, pero la cosa es que el protagonista de dicha historia se llama Alvin Straight, por lo que creo que se optó por hacer un juego de palabras con el apellido sin tanta paja mental. No sé, es mi impresión. Igual el que se ha ido de bares ahora soy yo.
    Saludos peña

  • No sé de donde ha sacado el articulista que Offret significa “ofrenda”. Esto suena a un “yo leí en internet que…”, pues no: “Offret” significa “Sacrificio” o, en todo caso, “víctima”.

  • Hola, Cristian, una lista estupenda, me quito el sombrero. Coincido con mucho de lo que has dicho. Siempre que visito jotdown me encuentro con un baluarte de cultura como pocos.

    Quisiera hacer un apunte, que nada tiene que ver con la lista en sí, sino con una palabra que has usado varias veces en el artículo…aún a riesgo de sonar pedante, no es correcto usarla de la forma que (erróneamente) se está extendiendo)
    Al igual que muchos, traduces la palabra “bizarre” del inglés (que podría significar “raro” o “extraño”)llevando su significado a la palabra española “bizarro”.
    Sin embargo, se trata de un ‘false friend’ muy extendido, pues “bizarro” significa generoso, osado, valiente.
    Puedes comprobarlo en el buscón de la RAE:
    http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=bizarro

    Hasta hace un tiempo yo también lo hacía, pero tener amigos que son ‘grammar nazis’ han hecho que yo me esté uniendo al club, y entre todos estamos luchando por que este error tan común no se generalice más.

  • aún recuerdo con sonrojo mis eyaculaciones metafísicas con Sacrificio de Tarkovski (o con Zabriski point de Antonioni). Yo era joven, ahora re-vistas años depués, me producen vergüenza ajena.
    En cuanto a La gran belleza de Sorrentino, no hay mucho que decir, es la palícula más pretenciosa y a la vez fatua que se ha rodado en los últimos 75 años. Una pura imbecilidad vacua, vacía, pura nada, para disfrute de sentimentales new age con ínfulas ontológicas. Ya crecerán.
    En general, el cine casi siepre hace un poco el ridículo cuando se mete en profundidades filosóficas. Hasta Bergman, a veces, da un poco de risa. Hay cosas que es mejor dejar para la literatura.
    Aunque de la lista hay algunas que se salvan (la de von Triers, Kurosawa o Mendes) yo simplificaría la lista a una, La palabra de Dreyer.
    Las demás, son canapés de las fiestas a las que asiste Jep Gambardella.

  • a mi em falta “La gran comilona”..la Grande bouffee o algo asin.

  • También echo en falta “The Master” de Paul Thomas Anderson.

  • Yo lo del sentido así en general no lo entiendo. ¿El sentido de todo? ¿Pero cómo va a tener todo un sentido si es todo? Pueden tener sentido cosas dentro de ese todo. Pero para que el todo tuviera sentido tendría que estar dentro de un todo mayor, lo cual no tiene sentido (valga la redundancia). Puede tener sentido la vida humana (o no) pero porque está inmersa dentro de un todo.

    Dicho esto, yo añadiría Uncle Boonmee, la única película en la que me he dormido, pero no porque me aburriera sino por la paz que me transmitía.

  • Sin definir “sentido” la lista podría ser cualquiera.

    De la lista yo me quedo con muy pocas. Si debo pasar un par de horas delante de una pantalla viendo una historia que me ilustre sobre el tema metafísico o filosófico (o técnico) del sentido no vería El día de la marmota, Gattaca o El Topo (ojo, la del estafador Jodorovsky, no la serie clásica de la BBC), no perdería el tiempo.

    En cuanto al vacío formalista y sobrevalorado Malick, vamos, prefiero ver a todos los que copia (es un posmoderno y su procedimiento el saqueo de lo clásico, en concreto de F. F. Coppola) y hasta leer sus fuentes ideológicas (Bell y el Tea Party) a repetir ninguno de sus títulos. Naturalmente su procedimiento de dirección de actores -aburrirlos- exprime lo mejor de ellos, pero eso no significa que la historia ni el argumento estén nunca a la altura.

    Algo parecido se puede decir de Lars von Trier. Ahora, de ambos se puede decir que llevan a interesantes discusiones, en las que los que preferimos un cine más vulgar parece que tenemos que demostrar que no somos estúpidos por preferir ese instante en que Charlotte Andergast (Bergman) es sorprendida por su hermana Eva (Liv Ullman) cuando le dice que tiene en casa a su hija, o esos fuera de campo con los que vemos cual es el Desierto Rojo de Giuliana. O el fotograma en el que en el rostro de la señorita Kubelik da por muerto durante un instante a C. C. Baxter.

  • Meter en el mismo saco a Dreyer, Bresson, Pasolini y Bergman con los Wachowski y Aronofsky debería ser delito.

  • Gracias al autor y a los participantes. Un buen ratico he pasado leyendo el artículo y los comentarios y ahí me han entrado ganas de ver algunas de las películas de las que hablais.
    Ah, Man from earth… cómo me gusta !
    ¿No habéis notado que lo de mala y buena no tiene ningún sentido (ya que estamos con el sentido, así, en general)? ¿Con cuantas películas no habéis cambiado de opinión con los años, lo que antes gustaba de repente da vergüenza ajena o al revés, donde antes no había nada ahora hay una luz nueva que ilumina el mundo? ¿Antes eran buenas y de repente son una mierda? ¿Es esto posible? ¿Y qué más da que una peli te guste o no te guste, te parezca buena o un cagarro? ¿Qué papel juega en nuestra vida esa distinción que hacemos? (lo digo porque hay quien sugiere dejar de amar a una persona por algo así) ¿Es este el comentario de un snob, de un new age, de un imbécil o de alguien que envejece?
    A parte, y por tocar un poco las narices (sin ninguna mala intención pero por alguna razón es así), voy a lo que venía, que desde que he abierto los ojos al feminismo no paro: ¿Qué es el patriarcado ese del que tanto hablan las pesadas? Un ejemplo: un artículo con 30 películas sobre el sentido en la que los 30 directores son hombres. Se puede argumentar el por qué, el sentido, pero el hecho es y es casi invisible.
    Un saludo, les deseo el mayor gozo.

  • Yo diría que aburrirse con “La gran belleza” es sinónimo de haber visto “Otto e mezzo” de Fellini, de todas formas viendo que la película que encabeza la lista es “El árbol de la vida” creo que no tengo mucho que decirte para que entres en razón. Un saludo.

  • Habría tantísimas cosas que comentar sobre este artículo que no sabría por donde empezar. Al fin y al cabo reflexionar sobre “el sentido” o “el sentido del todo” podría darnos para tener tantas opiniones como vidas tenemos. Y además luego habría que ponerse a hablar de cine.

    Así que me quedo solo un detalle para felicitar al autor, que es lo que hace la gente educada cuando tiene poco que decir.

    Dice Campos: “La película romántica por excelencia es Olvídate de mí. Inevitabilidad, arrebato, rutina, despecho, memoria y vuelta a empezar. En el punto exacto en el que lo dejaste e, idealmente, con la misma persona: amor verdadero.”

    La cita me gusta tanto que no veo necesario añadir nada más.

  • No hay película que supere el mensaje de Sacrificio. Porque reflexiona sobre la vida misma, sobre el temor, la muerte, la religión, el amor, la belleza, la fé, el pensamiento, los sueños y no necesariamente en ese orden. Plantea que tan solo con un máximo sacrificio de fé todo puede cambiar. Nunca en mi vida, he visto una película más hermosa y es porque en cada detalle está impregnado un sentimiento, y en la busqueda de tarkovsky por lo más puro, es su cumbre. He visto casi todas las películas de la lista y no estoy de acuerdo con muchas, también creo que faltan demasiadas. Si alguna vez ven sacrificio, puede que no comprendan la película, que incluso los aburra, pero si se ponen a analizarla palabra por palabra y imagen por imagen, encontrarán un entendimiento único, una perfección pocas veces visto.
    Punto aparte hecho de menos a Tarr, Abuladze, Angelopoulos, Parajanov, Vlácil, Mikhalkov, Antonioni, Bresson, Ghatak, Ozu, Kieslowski, Diaz, Iosseliani, Wenders, además de muchos autores que si se hiciera bien la lista se repetirían exhaustivamente.

  • The man from earth, en mi opinión debería estar incluida, es una gran pélicula.

  • Ah! Y por supuesto, felicidades por el post! No he visto ninguno tan brillante como este.

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