Deportes

El caballero de los pantalones bombachos

paynestewartusopen 1024

Decía Maquiavelo que pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos. El deporte, en concreto, ha sido históricamente terreno abonado para apariencias engañosas. En la década de los ochenta, Kurt Rambis sacaba codos entre la purpurina del Forum de Inglewood mientras su mullet y sus gafas de nerd terminaban convirtiéndole en un icono de una NBA que aún vestía pantalones ajustados. Durante los noventa, la melena del ‘Pibe’ Valderrama se convirtió en la efigie del fútbol sudamericano y de una inigualable generación de futbolistas colombianos que se terminó diluyendo de la mano de las seis balas que descerrajaron el corazón de Andrés Escobar. Como aquellas gafas, como aquel pelo, una prenda personalizó de una manera especial la carrera de Payne Stewart, uno de los jugadores más extravagantes y, al mismo tiempo, más carismáticos de la historia del golf: los pantalones bombachos.

En los años veinte, la era en la que los duelos entre el elegante y caballeroso Bobby Jones y el fanfarrón pero genial Walter Hagen cambiaron para siempre la historia de su deporte, los calcetines de cuadros escoceses y los chalecos de punto eran habituales compañeros de equipaje de los golfistas. En la época moderna, sólo el australiano Rodger Davis, un tipo bigotudo y bonachón con el que Stewart había congeniado en la época en la que ambos jugaban profesionalmente en las Antípodas, se atrevía a romper la homogeneidad general usando unos knickers de corte tradicional. La visión de esa prenda moldeó el aspecto del más clásico en un deporte de clásicos. Del más elegante, a su manera, en un deporte de elegantes.

La carrera de Payne Stewart siempre estuvo distinguida por su peculiar apariencia. Los pantalones bombachos, la tela de tartán en sus calcetines y su inseparable gorra de visera le convirtieron, antes aún de ser un deportista exitoso, en uno de los preferidos del público. Su poco ortodoxa vestimenta, por la cual era vitoreado en cualquier torneo, se convertía en un aliado perfecto cuando aparcaba la bolsa de palos y se convertía en un padre de familia al uso: unos vaqueros y una camiseta simple bastaban para pasar desapercibido en cualquier lugar público. Cuentan que, siendo ya un golfista mundialmente conocido, Michael Jackson visitó la mansión que Stewart ponía en venta en Florida. Sólo tras un buen rato de visita, Jacko cayó en la cuenta de quién era el todavía inquilino de la propiedad. No sin que antes el agente inmobiliario le chivase al rey del pop que estaba caminando junto al “golfista de la ropa divertida”.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

8 comentarios

  1. Extraordinario. Felicitaciones.

  2. Ver que un medio que no escribe habitualmente sobre golf es capaz de publicar esto es una pasada. Solemos ver, tristemente, como se suele hablar o escribir sobre este deporte sin conocimiento alguno, fallos por doquier. Enhorabuena Fran. Lo he disfrutado muchísimo.

  3. Coincido con Enrique Soto. En el artículo hay amor al golf y respeto al personaje, algo inusual. Enhorabuena.

  4. oscarenlaplaya

    Chicos de JD, solo puedo quitarme el sombrero. El magazine es cada día mejor y este estupendo artículo sólo lo corrobora. seguí la trayectoria de Payne, sin ser un fan del golf, y es un homenaje precioso.

  5. Gran articulo, realmente estais ganandos mi admiracion articulo tras articulo, gran trabajo!!!!

  6. Enhorabuena!!!… El golf es uno de los deportes con más encanto, lleno de buenas historias e injustamente tratado por aquellos que lo asocian a las clases más pudientes…
    Ojalá hubiera más campos públicos, menos modernismos a su alrededor y se creara más tradición en España. Fomenta el juego limpio, la superación con uno mismo. Además aquel que juege lo sabrá: hay pocas cosas que enganchen más que el golf. Precisamente por eso, porque juegas contra tí mismo y contra el campo.
    Gracias por el artículo.

  7. Pingback: El caballero de los pantalones bombachos | Fran Guillén

  8. Pingback: Speciellt golfmode och speciell spelare | Livet som golfspelare

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*