Un teléfono rasga el silencio. «Aló, aquí familia Cabañas, dígame. ¿Cómo?….¿Qué dice le ha pasado a mi hijo?». Tras una breve pausa, estalla la angustia. Cuelga el teléfono y rompe a llorar. Es Basilia Ortega de Cabañas, madre de Salvador. Acaban de «balear» a su hijo en un club mexicano bien entrada la madrugada. Basilia alerta a su familia del trance y sale disparada hacia el aeropuerto Slivio Petrossi. Su hijo se debate entre la vida y la muerte por estar en el sitio equivocado a la hora equivocada. El vuelo es un martirio para una madre quebrada que sólo encuentra consuelo en un amigo de la familia de toda la vida, José María, y en el doctor Aldo Martínez. Los minutos se hacen eternos. Un escalofrío recorre el cuerpo de Basilia. Le comen la cabeza los pensamientos. Recién aterrizado el vuelo, la señora Cabañas toma un taxi con dirección a un hospital céntrico de México D.F. Durante el breve pero intenso trayecto, Basilia eleva la penúltima suplica a Dios. ‘Le pedí que mi hijo saliera con vida, que se fuera de todo peligro’. El «Barbas» recibe el pase de esperanza de Doña Basilia, la amasa y la retiene. Pone pausa y frena la bola. Aún no es la hora de Cabañas. Todavía no. Aún queda un partido por jugar. El más importante, el de la vida. Doña Basilia, un manojo de nervios, irrumpe en el hospital y desgrana el parte médico. Sus preguntas se agolpan, pero van más lento que el latir de su corazón. ‘Salvador está vivo’. De milagro, según los médicos, pero vivo. ‘¿Cómo anda?’. Cabañas hijo se recupera de una cirugía después de recibir un disparo en la cabeza. Ha reaccionado a los primeros auxilios, ha aguantado que limpiaran la herida y permanece vivo, aunque la bala sigue alojada en su frente. Doña Basilia es un mar de dudas: ‘¿Se salvará mi «Chava», doctorcito?’. El médico toma aire y responde: ‘El proyectil está alojado en la parte trasera del cerebro y haríamos más daño si lo retiráramos. Está en manos de Dios’.
Doña Basilia sigue esperando la recuperación de su hijo. Un amigo le cuenta que Salvador, todo fuerza, fue capaz de llegar consciente al hospital aún con el disparo en su frente, y que llegó a hablar con los médicos antes de ser intervenido a vida o muerte. La FIFA corroboraba la versión: ‘Lo último que le dijo a su esposa antes de entrar al quirófano es que iba a salir de ésta’. Miguel Ángel Mancera, fiscal de la ciudad de México, se presenta ante los periodistas y confiesa tener el mismo pálpito: «El disparo que recibió es frontal, sin salida, pegó en la frente y no salió. Puede salvarse, hay que esperar». El diario El Universal informa que dos personas fueron detenidas por haber estado involucradas en el incidente que se produjo cuando Salvador recibió un tiro mientras se encontraba en el cuarto de baño. Otros medios de comunicación de Paraguay se hacen eco de la muerte cerebral de Salvador. Medio México informa que su corazón ha dejado de latir. El otro, que su corazón es el de un guerrero. A última hora, con miles de sudamericanos pegados al transistor para conocer noticias sobre Cabañas, una radio deportiva chilena confirma que hay esperanza. ‘Puede salir con vida del tiroteo si aguanta las próximas 24 horas’. Doña Basilia reza. Le pide a Dios por su hijo, un futbolista con alma de delantero centro.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Como siempre, excelente. Eso sí, lo que más me gusta de la historia es que por fin, tiene un final feliz. No conocía a Cabañas, pero este tiene un par de c..bien puestos asi que a partir de ahora, le seguiré. Gran artículo
Pingback: El milagro de Cabañas
Y encima dice que no le guarda rencor al que le disparó. Demasiada piedad y bondad tiene este muchacho. Muy bonita historia con final feliz, «hacha». Da gusto leer cosas así.
Qué gusto da encontrarse con periodistas que todavía saben escribir. ¡Gracias!
ruben, un grande, siempre acertando en todo, u placer leerte, el puto amo!!
La pena es que ya tenga 31 años…quiera o no tiene cerca la retirada
Gran artículo sin duda
Gran artículo Rubén. Se agradece un enfoque humano del fútbol.
Grande Hacha… Emocionado hasta las lágrimas… abrazo desde Paraguay…
Lo mas bonito de la historia es el final,pero tambien que hay que saber perdonar como supo hacerlo Cabañas.Grande Uría
Lo siento, Hacha, esta vez no me gustaste. Demasiados lugares comunes («Aún queda un partido por jugar. El más importante, el de la vida»); la gran mayoría de los aficionados al futbol no aguarda las noticias de Cabañas por el transistor, sino por internet; David Mendoza fue un futbolista de primera división, pero estuvo lejos, muy lejos de ser un mito del futbol azteca.
Hacha, eres uno de mis favoritos, pero esta vez te salió mal.
Hacha, tu pluma nos señala el camino! Enhorabuena.
Da gusto leer a periodistas que saben escribir y encontrar historias interesantes, aun más dentro del periodismo deportivo, donde plumas así son rarezas. ¡¡GRANDE HACHA!!
Totalmente de acuerdo con carlos alcaraz. La primera vez que leí lo del «partido de la vida», pase. Pero cuando en dos párrafos se han acumulado otro «partido de la vida», el «marcador más férreo, las garras de la muerte» y el «caño a la muerte»… ¿Ibas muy apurado de tiempo?
Saludos, ánimo que otras veces estás sublime
El retrovisor de la vida… y yo sin los kleenex…
Gran artículo Rubén. Es una lástima que, solo cuando agreden de una forma tan ruin a una persona conocida, se hagan eco los medios de comunicación. Es una lacra para muchos lugares de centro y Sudamérica
Me había olvidado de Cabañas! Gracias Rubén por recordárnoslo. Su recuperación me parece milagrosa. Los paraguayos son un pueblo recio y con coraje, creo que Cabañas representa muy bien ese carácter. Fueron la selección que más cerca estuvo de echarnos del Mundial, donde debió haber estado Salvador.
Un saludo.
Rubén eres el más grande, pero coincido en que repites mucho lo del gol y el partido de su vida, que no quita que sea un excelente artículo, y si es cierto podrías añadir que por tener la bala alojada en el cerebro no puede rematar de cabeza.
Saludos!
Como Rubén ha citado el caso de Andrés Escobar, no puedo dejar de recomendar un documental que vi llamado ‘Los Dos Escobar’, que vincula el mundo del narcotraficante colombiano Pablo con el del futbolista que fue asesinado. No recomendaría este doc. si no fuese tan exquisito, con entrevistas a sus compañeros de selección como Valderrama, Asprilla, el Tren Valencia, etc. Disfrutadlo!!