Javier Espinosa es el corresponsal de guerra español más destacado de su generación. Su cobertura de los bombardeos del ejército sirio sobre Baba Amro, el principal bastión rebelde en Homs, y su azarosa fuga hacia Líbano fueron portada en la prensa internacional. Sólo una pared le salvó de morir junto a los periodistas Marie Colvin y Rémi Ochlik, el pasado 22 de febrero. Esta entrevista se desarrolla en su casa de Beirut, donde vive con la periodista Mónica García Prieto (autora también de excelentes crónicas desde Homs en diciembre) y sus dos hijos.
Empecemos por lo elemental: ¿por qué decidiste ser periodista?
Tenía 18 años, vivía en Tenerife y no sabía qué quería hacer. Comencé a colaborar en periódicos locales pero fue por azar, ni siquiera me había matriculado en la Facultad de Periodismo. Escribía sobre deportes, un tipo de información que no me gustaba. El deporte me interesa para practicarlo, no para contarlo. Cubría cosas de hockey, voleibol y balonmano. Poco a poco me fui enganchando y me fui a Madrid a estudiar periodismo, aunque sin gran entusiasmo. En el primer curso suspendí todas las asignaturas menos una, y eso porque si las suspendías todas te echaban. En la que aprobé tuve un sobresaliente. Cada verano volvía a Tenerife y colaboraba en el diario El Día. Quería vivir allí, en mi tierra. Nací en Málaga, pero toda mi vida la hice en Canarias. El caso es que antes de terminar la carrera publiqué algunas cosas en la sección de Internacional de El Día, que era muy pobre y pequeña, y sobre televisión y cultura en el diario Ya y en la revista Época. O sea, estaba dedicándome a temas que no me atraían demasiado, como deportes, televisión y cultura. Comprobé que lo que me gustaba era la información internacional, especialmente los conflictos bélicos, y como para hacer eso necesitaba aprender inglés, en 1989, con la carrera terminada, me fui nueve meses a Londres. Allí gané algo de dinero, muy poco, haciendo crónicas para Ya y Época.
¿Y luego?
La puñeta era que no había hecho el servicio militar. Pensándolo ahora, debí desertar. Pero volví y estuve un año. Me metieron en la revista del Ministerio de Defensa y eso acabó siendo interesante, porque hice algunos viajes, entre ellos uno en el portaaviones Eisenhower y otro en un Awac [avión-radar] por Alemania. Al licenciarme entré en la plantilla de Época. Y ahí ya empecé a cubrir conflictos bélicos, con la primera guerra del Golfo, en 1991. Fui a Israel para escribir sobre los misilazos del amigo Saddam Hussein. En verano de ese mismo año, aprovechando las vacaciones, me fui por mi cuenta a Sri Lanka para cubrir la guerra de los Tigres Tamiles.
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Buenísimo.
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Muy Interesante.
Interesante entrevista pero… cargada de ideología, una pena.
Maty: qué ideología le ves tu?
Desde luego yo no veo ninguna posicion politica por ningun sitio; la informacion que da es bastante creible
Y definitivamente Africa es un negocio para occidente.
De extrema izquierda, pero tanto da, no me gusta que se coloree la información/opinión en función de la ideología que se profese.
Un poco es aceptable/razonable, pero toda la entrevista rezuma. Incluso el entrevistador condiciona un tanto.
Por ello se pierde credibilidad de cara a un lector no ideologizado. Eso sí, quienes la comparten se identifican y se alegran, reafirmándose, que es el mal que sufre el periodismo español, pero ésa es otra historia.
¿Ideología de extrema izquierda? Vuelve a leerlo. Lo que hay en la entrevista es un humanismo desencantado. Y Espinosa debería haber extendido más su razonamiento, el estás conmigo o contra mí se ha impuesto de una forma dialéctica, para los que somos pueblo llano. Criticar el colonialismo se ha transformado por una parte como una crítica al capitalismo; y si se critica éste ya eres marxista-lenilista. Por eso Espinosa trabaja en un medio de extrema izquierda como el Mundo.
La entrevista me parece excelente. El entrevistador un genio desencantado (coño Enric, piénsate lo de no escribir más crónicas de las ciudades dónde resides y/o vayas a residir) y un periodista con un punto de locura necesario para poder explicar cosas que no son fáciles de explicar.
Como dice Ned Beaumont, «criticar el colonialismo se ha transformado por una parte como una crítica al capitalismo; y si se critica éste ya eres marxista-lenilista.»
Qué lástima que lo veas así.
Y sobretodo el rollo, anti-colonialista y en el fondo tan colonialista. Tiene mentalidad colonialista. Cuando habla de como matan los «negros» a diferencia de cómo matan los occidentales (a conciencia) es un tufo colonialista total!!! Los negros son brutos y los blanquitos somos muy listos y por ello muy malos y lo hacemos a conciencia… Y siempre igual, siempre que pasa algo culpa de Occidente… Siempre soltando la crítica de turno a Israel, NUNCA a palestina ni a los enemigos de Israel…
No veo ideología ninguna en la entrevista, mira a ver con que ojos la has leído y si no estarás tú en algún extremo.
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Es curioso. Cuando en otras ocasiones he leído a Enric González, sus explicaciones sobre lo que ocurre son detalladas y consigue transmitirte con sencillez toda la complejidad de una guerra. Es un periodista que parece estudiar el lugar dónde va como un científico y luego lo divulga.
Las palabras de Javier Espinosa reflejan a un tipo de corresponsal/hombre de acción muy distinto al que representa Enric. Sus respuestas son «divertidas», pero no desde luego interesantes. Parece haber estado en los sitios de una forma superficial. Al leer la entrevista, al final te quedas con la impresión de que es todo anecdotario, pero sin profundidad alguna ni verdadero conocimiento del conflicto que cubrió.
Las mutilaciones, los 800 mil muertos son una anécdota. Me parece que caes precisamente en lo que está acusando él.
Me refiero a que sus respuestas no aportan un conocimiento más allá del titular o la anécdota. Cualquier lector ya sabe de sobre todo lo que está explicando. Cuando lees a otros corresponsales, y ponía el ejemplo de Enric González por ser precisamente el entrevistador, el lector accede a una serie de reflexiones que le dan una visión más amplia, una visión que sería imposible sin un trabajo riguroso de interpretación y divulgación.
No digo que Espinosa no lo realice, digo que en esta entrevista al menos no explica nada más allá del yo estuve allí, yo me fui para allá, viajo mucho, no puedo estar quieto, fíjate tú. Date cuenta de que Enric González realiza varias preguntas para intentar obtener una visión más amplia. Una vez tras otra el entrevistado prescinde de ofrecerla y se queda con lo que puede saber un tío en pijama en Móstoles (Móstoles es una de esas localidades idóneas para dar fuerza a expresiones así).
La respuesta de Hama contradice todo lo que expones.
Fe de erratas: Pues hay varias en mis dos respuestas anteriores por las prisas, háganse cargo y no me machaquen a machetazos.
Periodismo del que ya no queda. Gracias por la genial entrevista.
Fatal. Demasiado cínico. Cuenta sus anéctodas cómo si no fuera con el la cosa y va de interesante. Que hiciste al llegar al Líbano después de tu rescate: comer shushi. ¿Que respuesta és ésta? Ésto si es colonialismo!! Decenas de sirios arriesgaron sus vidas para sacarle de allí y él dice que se va a comer shushi… pos muy bien!
Pues no es nada cínico. En un trabajo tan estresante como el suyo hay que despejar la cabeza para no volverse loco, y más cuando se ha estado a punto de morir. No creo que dijera lo de comer sushi con mala intención colonialista ni como despecho a los sirios que le salvaron, sino como un pequeño gesto que le ayudó a sentirse un poco mejor.
Además cuenta que es el tipo de personas que no toma conciencia plena de lo que está viviendo, e insinúa que acumulando todo sin asimilar es muy probable que llegue el día en que todo le reviente en la cabeza. Es como que se te muera un familiar muy cercano y aún no hayas sido capaz de llorarle porque no te has atrevido a pensar en ello en profundidad. Pero es una crónica muy necesaria y nos hace falta su información; el cómo sea capaz de tomárselo él, no invalida su trabajo.
que va a hacer, un via crucis con golpes en el pecho?
Sobra mucha pose, creo yo.
«Javier Espinosa es el corresponsal de guerra español más destacado de su generación»… ¿Seguro? ¿Y de Plàcid Garcia-Planas qué decimos?
Esas aseveraciones siempre son injustas y exageradas. Me suenan a aquello de que tendrían que pasar no se cuántos años para que surgiera otra periodista como Letizia Ortiz. Por lo demás, una entrevista interesante, aunque es cierto que no es bueno mostrarse tan de vuelta de todo para ejercer este oficio
Ya no los hay como Reverte.
Muy interesante la entrevista. Dos apuntes:
– Yo hubiese preguntado por cómo fue su evacuación de Siria. La revista ‘Time’ publicó la semana pasada un reportaje en primera persona bastante interesante al respecto, pero a Espinosa se le menciona de refilón.
– No estoy de acuerdo en tildar de «hipócrita» la actitud indiferente de Occidente hacia los conflictos africanos. En todo caso es una hipocresía, la que el entrevistado menciona, común en todo el planeta. ¿Alguien cree que el 11-M desató fuertes emociones en Haití, en el Congo o en Nueva Zelanda? El ser humano, por norma general, se preocupa en primer lugar por lo que pasa en su calle, en su barrio y en su ciudad. Conforme se agranda el círculo se pierde empatía natural. Es lógico.
Un saludo.
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El día que sintamos empatía por cualquier ser humano, independientemente de color, raza, religión o distancia, seremos una verdadera civilización y escaparemos a nuestra autodestrucción.
Mientras tanto algunos cientos de millones (cada vez menos), tenemos lo que se puede llamar vida a costa de que el resto sobrevivan como puedan. Y eso sólo puede acabar de una manera: extinguiéndonos como especie por nuestra propia ceguera, antes o después.
Un placer leerles, gracias.
‘Dentro de la categoría de matanzas, la africana suele ser más carnal. Además, hay toda una serie de fetiches: cabezas, manos, penes… se toca más la muerte que en la matanza occidental, ¿no?
‘Me parece mucho más inhumano todo lo que rodea a la cultura occidental. En África, la muerte es un elemento cotidiano. Los niños no reciben nombre hasta que pasan la varicela o el sarampión a los cinco años, con lo cual no lloras porque se te ha muerto alguien: se te muere todo el mundo. Los africanos llevan siglos de atraso por muchísimas circunstancias, entre ellas el colonialismo. Entonces, la muerte es un elemento más de su vida, lo vivo y lo muerto no tienen tanta diferencia… Sin embargo, en Europa la muerte se hace a conciencia, se sabe lo que se está haciendo… En África un 60% de la población es analfabeta, y se deja llevar por el cacique. Si el cacique dice algo. Porque el cacique es el único que nos da de comer algo cuando nos da, y hay que hacerle caso porque si no, nos morimos.’
¿Están desquiciados porque no lo hacen a conciencia, o viceversa (los africanos que matan, que son un pequeño subconjunto de los africanos)? Estoy con Edward Said, sin duda. Y de momento, en cuestión de ‘extinciones’, discrepo de Osonando.
Saludos
Alguien me puede recomendar un libro sobre el tema de colonialismo, la supuesta deuda que tenemos con África por haberlos saqueado etc?
Gracias.
Yo te recomiendo Ébano y El Emperador de Ryszard Kapuściński. Te reflejan la consecuencia del colonialismo.
Suscribo la recomendación de ‘Ébano’. El otro aún no lo he mirado.
Yo recomiendo todos los de Chinua Achebe. Es especial «Todo se desmorona».
«en especial» quería decir.
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OK, apuntados quedan, muchas gracias!
Que Espinosa hable de la tendenciosidad de los reporteros anónimos y luego diga que Gaza es Homs y se asegure de meter una puya a Israel sin ton ni son (aunque le pregunten sobre el tiempo lo hará) es de traca. Este tipo no es un reportero, es un activista. Qué equilibrio han buscado él o Mónica Prieto nunca en la cobertura del conflicto entre árabes e israelíes. Recuerdo que ambos dos han publicado artículos tremendamente comprensivos con terroristas yihadistas como Hizbullah. Ni una pregunta incómoda, ni un atisbo de duda. pura hagiografía. También han sido hasta ahora maravillosamente tibios con el régimen sirio de Assad. Si no, de qué hubieran podido vivir tranquilos en el protectorado sirio de Beirut. Eric Gonzalez y Jot Down se unen a los palmeros. Pues mira qué bien
Disculpe que discrepe. Y concretando en Enric González, tiene usted una entrevista realizada a él en este mismo espacio tocando este tipo de cuestiones. También considero que dar voz a alguien, o simplemente dejar que se exprese, no tiene por qué suponer compartir esas opiniones. Mal que nos pese a los que estamos acostumbrados al periodismo español y a sus «orgullosos de ser de derechas o de izquierdas».
Cuando un entrevistado expresa una opinión claramente incoherente con su comportamiento, la labor del periodista, de hecho su instinto, es usarlo como oportunidad para poner a prueba al entrevistado y confrontarlo con su inconsistencia. Lo demás es hagigrafía, dorar la pildora y estar encantados de haberse conocido
Una entrevista magnífica, que nos saca los colores a aquellos que nos suscribimos a una ideología. Es cierto eso de que nos afecta lo cercano, lo próximo, pero las torres gemelas están tan alejadas de España como Corea del Norte, y sin embargo nuestra empatía es con USA. Hay algo de necesidad de tener la ideologia correcta, supongo, detrás del posicionamiento de todo ser humano occidental. Yo agradezco infinitamente que me hagan pensar y dudar del que creo es mi bando. La verdad no tiene solo un camino, a veces hace falta recordarlo.
Entre vosotros y Ramón Lobo vais a conseguir que me haga corresponsal de guerra. Verás mi madre la que os va a liar cuando se entere.
Caramba, yo buscaba al pirata de Enric González por Twitter y me encuentro esta maravilla de entrevista. Cuando llevas 20 años contando cosas, joder, es verdad, cuánta miseria te encuentras, pero qué queréis que os diga, que el periodista realmente no sabe hacer otra cosa que contar historias….Somos la última historia que hemos contado, creemos que es la mejor y nadie mas que nosotros mismos la valoramos, nadie entiende por qué amamos esta mierda, pero en verdad, es lo que mas amamos…Gracias Enric, gracias Javier
Juanma
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Estoy de acuerdo en que este nuevo periodismo social es todo menos objetivo.
Creo en la figura del periodista genuino que filtra, contrasta fuentes y ofrece una visión no parcial de la noticia.
Pero tiene gracia que un periodista español digan plantee un comentario de este tipo, precisamente el que dice, «En realidad somos nosotros los que invadimos a los árabes que había en España.», toma ya, objetividad, quiá!
Periodismo y propaganda han significado lo mismo en este país a derecha, izquierda y gol de ronaldo por la escuadra, desde que los árabes invadieron la península… o antes….
nadie duda de que Espinosa s bueno en lo suyo pero nadie Nadie duda de la valía de Espinosa en lo suyo pero Quizás algún día sepamos de verdad sobre donde estaba exactamente Javier cuando murieron Colvin y compania. Su crónica del día siguiente es sospechosamente ambigua. Que significa exactamente que un muro lo salvo de morir. ?estaba en el mismo edificio, en el de al lado, por que no lo detalla?… Yo no dudo de que hubiese estado allí pero si de que en ese momento estuviese. Al menos, las declaraciones de los compañeros de Colvin dejan entrever eso. Las verdades a medias tergiversan.
La crónica de ‘Time’ lo sitúa dentro de la casa, si mal no recuerdo. Los demás murieron en la entrada.
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Completamente de acuerdo en que a cada uno le importa su vida y el resto de cosas que suceden en el mundo son secundarias, de hecho, mucha gente ni siquiera se conciencia de que existen esos problemas o guerras. También comparto la idea de que es mejor un periodista independiente, creo que le libera de obligaciones y prisas que pueden trastocar la verdad de lo que se cuenta. Un placer leer esta entrevista, admiro a la gente que ha viajado por todo el mundo y conoce lo que realmente somos.
Una entrevista es buena, por definición, si provoca polémica; ésta, a la vista de los comentarios tan encendidos, lo es.
Aquí todo el mundo habla de hipocresía, pero lo que queríamos leer era las historias internas de la guerra, como la del secuestro en el que se fuman porros y se bebe cerveza. Eso es lo que nos gusta. Para buscar sesudos análisis, id a otro sitio.
Y en el caso de que hubiera ideología en sus palabras, cuál es el problema? en este caso Javier Espinosa no actúa como periodista sino como entrevistado, cuenta sus vivencias y lo que le venga en gana, puede decantarse si quiere por cualquier ideología. Otra cosa es que lo hiciera en el papel de periodista cuando elabora una información para un medio. Realmente alguien piensa que los periodistas no tienen ideología?
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Bien dicho Begbie. En este país se lleva mucho la frase «dejando de un lado su ideología…» Rotundamente NO. EL tipo es así con su ideología y su sushi. ¿Te a parecido interesante la entrevista? Seguro que sí, la de Sostres también me pareció muy interesante, y la de Santi Millán una mierda. «Su ideología» es una chorrada, son personas apasionadas que tienen cosas interesantes que decir.
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