Arte y Letras Historia

Garbo, el espía (Edmon Roch): el mago de Normandía

garbo 1

“La respuesta alemana al desembarco de Normandía fue ciertamente sorprendente. A Hitler ni le molestaron, ni siquiera le despertaron para avisarle del ataque. Rommel, por puro azar, estaba en Alemania en una celebración familiar. La reacción militar en Normandía fue, en general, bastante localizada y débil. Y fue así en gran parte porque ese ataque no fue percibido como el ataque principal. En los días posteriores al día D, Garbo y sus agentes enviaron un caudal de información e inteligencias asegurando a los alemanes que el ataque principal sería en Calais, y que Normandía no era más que una distracción (…) ¿Por qué dos semanas después del desembarco de los Aliados había más tropas alemanas en el Paso de Calais de las que había antes de la invasión? Fue algo bastante insólito. ¿Por qué no hubo nunca ningún contraataque a medida que las tropas desembarcaron en Normandía? La respuesta es el engaño. La estrategia del engaño”.

Mark Seaman y Nigel West en Garbo, el espía (el hombre que salvó al mundo) – Edmon Roch, 2009.

Hubo en la Segunda Guerra Mundial un mago muy conocido llamado Jasper Maskelyne. Maskelyne era un ilusionista, un trilero británico de familia de hechiceros que se quedó sin trabajo cuando la guerra dejó sin público los teatros de Londres. Se enroló con los Aliados y los convenció de que sus trucos podían serles de ayuda. Luchó en el frente del Magreb y llevó a cabo algunas tretas prodigiosas, como la famosa defensa de Alejandría. Tras él iba un pelotón de ceramistas, vidrieros, dibujantes, carpinteros y demás artesanos y artistas a su servicio. Maskelyne llevaba a cabo diferentes trucos, efectos ópticos, juegos de luces, tanques de cartón piedra, ciudades de mentira y un sinfín de ingenios que lograban diferentes propósitos de distracción y defensa. Su contribución para ganar la guerra en África se considera hoy fundamental, aunque en su momento muriera con mucha más pena que gloria.

Juan Pujol García sí tuvo reconocimiento, aunque fuera postrero y él no lo deseara demasiado. El misterioso hombre al que todo el mundo conocía como Garbo también era un mago, aunque de un modo muy distinto. La magia de Juan Pujol era la del espía que se inventó a sí mismo sin haber pisado un consulado en su vida. La destreza de Garbo era la de engañar a los demás y hacerles creer lo que él quisiera, cualquier cosa que fuera necesaria. Al tiempo, ni un poco de polvo de estrellas ha quedado fuera de este documental de Edmon Roch sobre uno de los espías más importantes de la Segunda Guerra Mundial, quizá el agente doble más importante de toda la época. La magia y el ingenio de Garbo, el espía, están intactos aquí, aunque todo él sea una broma muy pesada pero muy en serio.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

12 comentarios

  1. Pingback: Garbo, el espía (Edmon Roch): el mago de Normandía

  2. Arkaitz Mendia

    No sé, Arcadi Espada comentó que toda la historia de «Garbo» le parecía un camelo, ya que muchas de las historias sobre las que se sostiene son incomprobables, al parecer.

  3. La historia es discutible cuanto menos. Un poco inverosimil. En cualquier caso nos qeda un personaje para disfrutar al menos en sentido de ficción

  4. Pues a mi el documental no me gustó en absoluto. No estaba a la altura de tan rocambolesco personaje. Una cosa que me molestó profundamente del documental es que nos intentara hacer creer que siempre engañó a los alemanes, lo cual me parece imposible. Un doble espía tiene que decir muchas verdades (y verdades eficaces, no medias verdades) para ser un buen doble espía. En el documental pasaban por encima de eso como si el MIT fuera un compendio de buena voluntad y juego limpio

  5. He visto alguna entrevista con Juan Pujol y consideraba que había colaborado con MAI 6, o sea, que ni él mismo sabe lo que hizo ni a quién ayudó. Me pareció un psicofante. Ya lo señalaba Arcadi Espada en su blog. Tengo la impresión de que el espía británico que lo dirigió es el verdadero talento del engaño.

  6. Hasta su llegada a Londres de la mano del MI6, el talento corresponde a Pujol. Luego, ya con Pujol controlado por el MI5, fue Tomás Harris el que puso el talento y el que escribió una de las mejores historias de la guerra.

    Sobre lo que decía Arcadi Espada en su blog, pocas veces lo he leido tan en fuera de juego. La cantidad de documentación desclasificada al respecto de Juan Pujol es enorme, y salvo algún detalle poco claro de los años posteriores y de su relación post-garbo con Harris, el ataque de Espada no tiene el menor sentido.

  7. Pingback: Kafka, baloncesto y el desembarco de Normandía | Carlos Zúmer

  8. Pingback: Garbo, el espía (Edmon Roch): el mago de Normandía | SportSquare

  9. Romain Algernon Metcalfe

    Cuelgo aquí el enlace al post de Espada sobre el caso Garbo, para el que le interese:

    http://www.arcadiespada.es/2011/01/08/8-de-enero-2/

  10. El artículo de Espada es sencillamente deplorable y demuestra muy poca profesionalidad. En base a sus impresiones (subjetivas) de una entrevista televisiva se atreve a desacreditar a un personaje del que no tiene ni la más mínima idea. Por no saber, ni siquiera sabe que Thomas Harris no es Thomas sino Tomás. Debe ser que el sr. Espada posee ciencia infusa y sin documentarse lo más mínimo, sabe más que Nigel West, que Javier Juárez, que Cyril Mills,… Por supuesto que hay detalles que no se han probado, ni se probarán. Como con cualquier personaje. ¿La cruz de hierro con la que le condecoran los alemanes era de chocolate? ¿y la OBE de los ingleses se la dan porque les sobran? ¿y el agradecimiento del duque de Edimburgo en Buckingham fue porque sí?……..Qué verguenza de artículo Sr. Espada

  11. Pingback: Garbo, el espía: historias que superan la ficción | ZERO GRADOS

  12. Pingback: Desembarco de Normandía (para principiantes) | El Viajómetro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*