Cine y TV

Timburtonízate

tim burton
Tim Burton
es como uno de esos antiguos amigos que un buen día te cayó bien e incluso te pareció un tipo relativamente interesante, hasta que veinte años después empieza a atragantársete y no sabes exactamente por qué. No tiene mucha explicación racional, supongo. Quizá es que hay amigos que evolucionan en paralelo a ti —no siempre para bien, pero al menos en paralelo— y hay otros que sencillamente se quedan anclados en la adolescencia, lo cual abre un abismo difícil de obviar en cuanto te los vuelves a encontrar. Es como: “estás más viejo y más calvo, pero por lo demás pareces recién salido de una máquina del tiempo”. O quizá “te conservas de maravilla y definitivamente has salido de una máquina del tiempo, porque estás exactamente igual de tontolaba que antaño”. Sea como fuere, en la cultura —como en la vida— hay individuos que nos acompañaron durante un tiempo… hasta que uno descubre que no tiene ningunas ganas de pasar en su compañía ni un minuto más.

La cuestión es que sí, hubo un día en que Tim Burton parecía capaz de hacer cosas muy grandes y en cierto modo las hizo, o estuvo a punto de hacerlas… hasta que decidió que su misión en la vida era hacernos partícipes de sí mismo, de su absorbente yo y de su particular visión de esta cosa tan mágica y chachi piruli denominada existencia. Un poco como le sucedió a M. Night Shyamalan con su inesperado giro mesiánico, pero con la astucia de saber ganarse a un público incondicional, cosa que el director de El sexto sentido no consiguió hacer. Shyamalan cometió el error de pretender que él era el único individuo especial sobre la faz de la Tierra y que por tanto se sentía en la obligación de darnos lecciones morales a los demás; algo que, por fuerza, no va a agradar a los espectadores. A nosotros, quienes nos sentamos en las butacas, nuestras respectivas mamás nos han tenido también por especiales;  no es plan que Shyamalan venga dándoselas de listo. Pero Tim Burton, que es, si no más inteligente, al menos bastante más avispado que Shyamalan —pese a lo que indique su peinado de tonto del pueblo y su afición a los muñequitos de vampiros— supo que el truco consistía en mostrarse como alguien especial, pero haciendo sentir a sus espectadores que también ellos eran especiales. Que es lo que imagino sucede no sólo con determinadas películas de Tim Burton, sino también cuando la gente ve Amèlie —Emilio de Gorgot y yo somos los últimos que aún no la hemos visto, según creo, y ambos coincidimos en que no merece la pena el intento si al final Audrey Tatou no se molesta en enseñar las tetas—, aunque admito que puedo comprender el sentimiento que la gente espera encontrar en ese tipo de films, porque a mí me sucede algo similar cuando veo El castañazo. Me hace sentir niño otra vez, lo cual es una sensación de plenitud casi tan maravillosa como contemplar el caos desatándose en el mundillo de la música “indie” el día en que descubrieron que Lana del Rey era una infiltrada del abominable “mainstream” (debieron de creer que el colágeno y las cámaras de alta definición con que había rodado su primer videoclip los había pagado con su exiguo jornal de camarera del Taco Bell). Sé que está mal, pero admito que me encanta ver a los indies histéricos y revolucionados: es el mismo morbo pueril de soplar sobre un hormiguero y mirar cómo se vuelven locas las hormigas dando vueltas de un lado a otro y mordiendo al primer infortunado escarabajo que tenga la mala suerte de pasar por allí. Los escarabajos son demasiado mainstream.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

55 comentarios

  1. Dios, lo has clavado!

  2. Pingback: Timburtonízate

  3. Gabriel Syme

    Qué ganas tenía de leer un buen libelo contra el sobrevaloradísimo Tim Burton. Y sí, casi todo en Big Fish es «obvio y titeresco». Alguien tenía que decirlo. Ovación cerrada.

  4. Dan Defensor

    Quiero más profundos artículos con fotos como ésa de Estella Warren.

  5. SU-BLI-ME
    Ya era hora de que alguien dijera esto.
    Mis felicitaciones.

  6. Le felicito Sr. López-Neyra, porque ha escrito usted un texto sobre Burton descaradamente entretenido y minucioso. Si no figurase su nombre, pensaría que proviene de la pluma del gran Emilo de Gorgot.

    Estando deacuerdo con usted, que el devenir cinematográfico de Burton ha degenerado en una repetición de lo que acertadamente llama la marca Burton (como dicen los expertos del marketing, Burton se ha «posicionado» en el mercado de esa forma), le tengo aún por un buen cineasta. Es admirable Ed Wood y reseñable Mars Attack!. Personalmente, me gusto mucho Eduardo manostijeras (subyace una genial crítica sobre los vecinos del barrio). Y sobre Big fish me deja con la duda, todavía reflexiono sobre sus palabras en las que dice, «artificiosa y calculada. Me pareció una buena película sin tampoco encubrarla.

    Gracias, un saludo.

  7. Tremendo artículo! de los mejores que he leido desde hace tiempo en esta web, estoy totalmente de acuerdo con lo expresado acerca de Burton, lo único que he echado en falta es a Estella Warren en más fotos (por ejemplo la última de Burton la podrías sustituir por otra de Estella)

  8. Dios, por fin alguien consigue captar mis sentimientos hacia «El planeta de los simios», me he preguntado en serio si no sería una broma de Burton emulando a Ed Wood.

  9. Estoy de acuerdo en practicamente todo su articulo… pero yo le voy a dar mi razón de porque me gusta tanto Big Fish.

    Yo tambien pienso que los mundos de «Yupi» del amigo Burton son sugestivos y demasiado cargantes… pero en esta ocasión tienen un buen contraste con «el mundo real» que interpreta tan magníficamente Albert Finney.

    En esta pelí no sale ninguna nadadora… pero esta Marion Cotillard… (Esta y Audrey Toutou no suele enseñar mucho las tetas… ¡Que lástima!)

    Ahh… y tambien esta Eddie Vedder, que con su sola presencia en cualquier BSO mejora notablemente la película («Hacia Rutas Salvajes» media película es suya y es su salvador)

    Los mundos Burtonianos tienen su gracia, si tienen su razón de ser; pero como usted ha dicho en las últimas películas se le ha ido la olla a nuestro amigo… el Eduardo Punset americano.

  10. Le has puesto palabras al sentimiento que la mayoría de los cinéfilos tenemos de Burton. Un tipo que demostró ser bueno haciendo un tipo de cine, que parecía que ensanchaba sus horizontes con Big Fish (artificiosa o no, es una gran película), pero que acabó consumiéndose a sí mismo.

    Bueno, que le quiten lo bailao.

  11. Me ha gustado mucho leer este artículo, aunque muchas veces te desviabas del tema, pero bueno, aún así me has recordado a la Eleniak que siempre viene bien.
    Efectivamente veo que hay unanimidad en el caso Burton. Si tan solo hubiera filmado Bitelchús (no conozco la primera peli), Ed Wood, Mars Attacks y le perdono Big Fish e incluso Sweney Tood (apurando) estaríamos ante un referente. Lástima que la mierda huela más que el buen perfume.

  12. Yo soy una de esas rara avis que detestan profundamente Amélie a la vez que adoran Big Fish. Y me declaro incondicional del mundo burtoniano, a pesar de truñetes como los simios o Alicia.

    Desde mi punto de vista, para disfrutar Mars Attacks hay que verla como una parodia al estilo Scary Movie de Independence Day. Pero ya digo que a lo mejor soy un rarito.

    Eso sí: no puede tomarse en serio un artículo sobre Burton que, tras mencionar cuatro veces (¡cuatro!) a Estella Warren, y hacer el chiste sobre dejar de lado a Michael Keaton, se olvida completamente de la Catwoman de Michelle Pfeiffer embutida en un mono de vinilo.

  13. Pues lo que yo leo es un articulo ordinario y con muy mala leche. No ya por las continuas faltas de respeto, que no pueden ser salvadas por estar dichas con gracia o de forma ocurrente. Porque qué tiene de gracioso referirse a Tim Burton como «el caniche» o meter, sin que pegue ni llegue a Wynona Ryder para decir, de una forma muy grosera y bastante ofensiva, que su especialidad interpretativa consiste en restregar los muslos contra cualquier superficie?
    Para que vamos a hablar de la soberbia de la que hace gala hablando mal de una película que no se ha molestado en ver («Amelié»), porque eso es soberbia, hablar creyéndose con la razón absoluto sin conocimiento ninguno. Pero que se puede esperar si él mismo dice que no cree que merezca la pena el intento si al final Audrey Tatou no enseña las tetas? Si es que define el mismo, y se deja en muy mal lugar por cierto.
    También arremete contra otro tipo de expresiones artísticas como la novela gráfica, y también para decir sandeces. Es que este chico entiendo de todo oye… Supongo que no se habrá leído ni una sola historia de Batman; total para qué, ahí si que no va a encontrar ni tetas ni barbies nadadoras.
    Será por culpa de esa falta de imaginación (y de sensibilidad) que el mismo reconoce, que no se da cuenta de que no todas las películas van dirigidas al mismo público. Él que siga con «Los Bingueros», que también está muy bien.
    Le tengo que dar la razón en que «El Planeta de los Simios» es una bazofia y que algunas otras otras, sin ir más lejos la última estrenada «Dark Shadows», son realmente flojas. Pero eso no quita que haya hecho grandísimas películas. Películas que han creado escuela, y que su estilo excéntrico no tiene por qué ser criticable. Ni siquiera menciona «Pesadilla antes de Navidad», una obra de arte solo recomendable para la gente con imaginación y sensibilidad, al igual que la preciosicima «Big Fish». En que clase de artículo sobre las pelis de Tim Burton no se menciona «Pesadilla Antes de Navidad»? Pues en una mierda, como este.
    Cuántos directores no han cometido alguna o algunas meteduras de patas a lo largo de sus carreras? Especialmente sin son largas y prolíficas. Por favor señores, que Martin Scorsese hizo «El Aviador», eso le quita mérito al resto de su trabajo?
    Y hablando de Scorsese, Mark Wahlberg tiene un papel clave en «Infiltrados», enorme película. Como también lo fué, y vuelvo a lo de dirigida a un público en particular (a mi señora madre no le gustó, por ejemplo) «El Sexto Sentido», que también recibe…
    Este individuo se califica a sí mismo, casi con orgullo, como patán. Yo, desde luego, no dudo que lo sea, pero con reconocerlo no basta, si sabes que lo eres: ponle remedio! O inténtalo al menos, nadie le ha dicho que eso es malo?
    Ah! Una última cosilla, Charles Bronson sale en «La Gran Evasión». Desde luego, este señor es muy corto de miras.

    • ¿En qué clase de artículo no se menciona la película «Pesadilla antes de Navidad»? En la clase de artículo donde se habla de las películas dirigidas por el canich… por Tim Burton. «Pesadilla antes de Navidad» fue dirigida por Henry Selick. Supongo que Selick tiene cierto derecho a que esa película forme parte de su propia filmografía y que aquí la metamos en el saco de «películas de animación producidas por Burton pero no dirigidas por él».

      Objeción habitual:
      —»¡Pero es que está basada en sus dibujos y poemas y es fundamental para comprender el mundo de Tim Burton!»
      Yo:
      —»…»

      PD: No sé por qué, intuyo que no apreciarás mi próximo artículo, «Los mil y un frotamientos en pantalla de Winona Ryder»

      • Jajajajaja, creo que no, que tu próximo artículo no me va a gustar… Estaré pendiente…

        Has acertado de pleno con la objeción, es más o menos lo que yo te hubiera dicho: que lo más mágico de Tim Burton (del Tim Burton bueno, estamos de acuerdo en que también hay un Tim Burton malo que casi se plagia a sí mismo -nadie es infalible-) son los mundos y los personajes que crea, y por supuesto su escenografía. Además, iba a dirigirla él mismo pero finalmente no pudo por estar liado precisamente con «Batman» (por cierto,»Batman & Robin»? En serio?). Y Selick supo respetar perfectamente la esencia de Burton. Nimiedades aparte, te gusta la película? Me da curiosodad…

        Me ha encantado que me contestes, muchas gracias.

        Un saludo.

        La película que señala Raul (justo debajo) «The Fighter» es otro grandísimo ejemplo, donde casualmente comparte reparto con Christian Bale… el mejor Batman de la historia!!! Batman forever! Y por supuesto no hablo de la entrega que lleva ese título…

        • Vaya tela con el preciosíCima que se me ha «colao»…

        • Veo que el artículo de Winona no será muy cálidamente recibido, pero ¡acepto sugerencias sobre temáticas alternativas!

          En cuanto a «Batman», no sé si compartes mi impresión de que los aficionados al cómic suelen soliviantarse si las adaptaciones cinematográficas de sus cómics favoritos no están revestidas de una extrema solemnidad, pompa y circunstancia. Como si les molestara percibir el más mínimo ribete de puerilidad en la adaptación. que ha de ser siempre muy «seria» y muy «adulta». Yo, en cambio, nunca he entendido esa actitud. Adoro las películas pueriles. «Dos tontos muy tontos» es un film del que nunca me canso. Añade a eso que no soy precisamente un fan del hombre murciélago como concepto.

          No es extraño pues que me divierta el Batman a lo Village People de Adam West (insisto: ¡El Batusi! ¿cómo puede alguien superar algo como el Batusi?), y en consecuencia «Batman & Robin» me pareció una película apropiada para contemplar bajo los efluvios de un par de cervezas rojas o de esos cigarrillos que le gustan tanto a Willie Nelson. Las versiones más «serias» de Batman me aburren un poco. ¿Que «Batman & Robin» era un desastre de película? ¡Claro! Pero sale Chochenague pintado de azul, ¿qué mas le puedes pedir a una película que va sobre un tipo vestido de murciélago, lo cual es en sí mismo una idea bastante chorra? Es muy entretenida, sobre todo si te sientas a verla con la actitud adecuada y una compañía risueña. El otro día, por ejemplo, pasé un rato divertido viendo la primera media hora de «Species II». ¿Es una película infecta? Sí. ¿Volvería a verla? ¡Ya mismo!

          En cuanto a «Pesadilla…», hace ya mucho tiempo desde que la vi, pero no me pareció mal. Al contrario, pensé que estaba bien hecha, aunque tampoco terminé fascinado. No es la clase de film que me llena. Me pasó algo similar con «El viaje de Chihiro».

          Por cierto, a mí también me alegra la interacción con lectores y lectoras. La gente lo bastante incauta como para haberse leído uno de mis artículos despierta mis simpatías. Aunque por lo general suelo esperar una lluvia de tomates contra el monitor.

          PD: Hablando de lluvia de tomates… ¿has visto «El ataque de los tomates asesinos»?

          • Pues no, no he visto » El ataque de los tomates asesinos», y no sé si atreverme… La he buscado en filmaffinity y solo el cartel ya me ha dejado fascinada, jajajajaaj. Deberíamos hacernos amigos en filmaffinity, seguro que resultamos ser almas gemelas…
            Tus conocimientos sobre este tipo de cosillas (esta peli, Batman borracho bailando el batusi…) no dejan de admirarme. Que te parece cómo propuesta de temática una lista de sugerencias de películas malas (y malísimas) de esas que a uno le apetece ver en determinados momentos? Pero malas de las que se dejan ver, de las que no tienen pretensiones y van de lo que son. Esas que cumplen como ninguna otra con su cometido cuando se trata de divertirte y animarte. Y no esas otras que te provocan ganas de reclamar el dinero de la entrada del cine («Titanic» o el Robin Hood de Russell Crowe), o de tirar la tele por la ventana e ir a asesinar al director y a todos sus protagonistas («Sin Límit.es», «3 metros sobre el cielo» – fué cosa de mi sobrina de 13 años, que conste!). Ultimamente, cada vez me apetece ver más pelis malas, no sé si empezar a preocuparme… Pero seguro que tú me puedes ayudar.

        • Ya que nos ponemos serios, el cartel de «El ataque de los tomates asesinos» desvirtúa la poética esencia del film, que podrás captar mucho mejor en este video. Son los escalofriantes primeros tres minutos de la película, incluyendo la sobrecogedora canción de los créditos (¡clásico inmortal!):

          http://www.youtube.com/watch?v=Wfm3_BMinhg

          La propuesta sobre películas malas me parece absolutamente pertinente y necesaria. De todos modos, el verdadero experto es Emilio De Gorgot, le pasaré el recado. Me habló en su día de crear una serie de artículos llamada «Clásicos del cine cochambre». Está empeñado en que el cine de serie Z es «alta cultura». Claro que también le gustan Abba.

          PD. ¿¿»Tres metros sobre el cielo»??? venga, va, ¡confiesa que no tienes ninguna sobrina!

          • JAJAJAJJAJAJAJJAJAJJAJAJAJAJJAJJAJAAAAAAA. Cada vez tengo más ganas de verla, no lo entiendo…

            «Clásicos del cine cochambre» YA!

            P.D: Y sí que tengo una sobrina (2 de hecho). He visto muchas pelis vergonzosamente malas de las que no puedo hacer responsable a nadie, por eso elegí ese ejemplo: para poder echarle la culpa a alguien! No pienso cargar yo sola con esa humillación….

  14. Dudo que la esencia principal del mundo de Batman se base en ser absurdo, hortera o estar lleno de colores chillones. Los Batman de Nolan se acercan mucho más a las esencias de los cómic, sobre todo los mejores cómic del murciélago de los años 80, que los bodrios de Joel Schumacher. Si pones la insoportable Batman&Robin con George Clooney y Chris O’Donnell por encima de El caballero oscuro apaga y vámonos. Aun así, me gustó mucho el artículo, del mismo estilo que la crítica a Shyamalan.
    PD.: The fighter es una maravillosa película con Mark Wahlberg de protagonista, o casi protagonista

  15. Raúl macho, creo que pillar la ironía no es lo tuyo.

  16. Debe ser fantástico que te paguen por escribir memeces y trufarlas de filias y fobias personales buscando la caricia en el lomo de aquellos que las comparten. Me la suda Tim Burton y su factoría de morcillas más o menos especiales.
    Y creo que después de leerte unos cuantos textos también me la sudas tú.

    Pero enhorabuena, eh. Que te sigan pagando.

  17. Aquí en JotDown todos muy cultos e inteligentes, pero sentido del humor, cero. Señores, un poquito de alegría, que por llamar caniche a Tim Burton no pasa nada…

  18. Mucha Estella Warren, mucho «Los Bingueros», mucho Batusi y muchos frotamientos de Wynona pero al final nos descubrimos: «Las invasiones bárbaras», eso sí que es cine de «verdad».
    Artículo «Typical Spanish» de fondo siempre negativo: todo lo que no es deprimente y «realista» no es buen cine, si no acaba mal no es un buen final, y así le va al cine en este país.
    Eso sí, lo que dices de Shyamalan se lo podríamos aplicar a los cineastas y a ciertos cinéfilos de por aquí tan encantados con la crónica social de salón.
    Si el protagonista de «Las invasiones bárbaras» quisiera ir al cine ¿iría a ver «Las invasiones bárbaras»?
    Como la vida no es bastante dura ya de por sí es mejor que borremos todo rastro de magia y alegría, que no quede ni un resquicio de luz ni un respiro ¿no? Lo dicho, comentario «typical spanish»: no hagas nada, no destaques, y sobre todo peínate bien que pareces un caniche.

    • Agradezco tu comentario, pero creo que has puesto muchas palabras en mi boca, excepto lo de que Burton parece un caniche (eso sí, es mío y me reitero en ello). No me he sentido muy aludido, o quizá es que no he entendido bien tus puntualizaciones.

      Lo que menos he entendido es lo de que determinadas opiniones son «typical Spanish», aunque me ha recordado a esto:

      http://www.youtube.com/watch?v=VhERJW3ftkw&t=0m33s

      ¿Por qué es algo «typical Spanish»? ¿Crees que fuera de España no habrá gente que prefiera «Las invasiones bárbaras» a «Big Fish»?

  19. Considero «typical spanish» el comentario negativo automático sobre cualquier tema, la opinión que no necesita de la reflexión, que no es este el caso, me refiero más a otros foros, (por cierto, totalmente de acuerdo con Van Gaal, a los hechos me remito, y más viendo en lo que se ha convertido la prensa deportiva hoy día), pero también al comentario negativo salpicado de chascarrillos supuestamente graciosos sobre cualquiera que se salga algo de lo común, como Tim Burton, que acaban siendo presas fáciles.
    Y digo lo de «typical spanish» porque sueño con que haya por ahí fuera un mundo más civilizado, aunque me temo lo peor.
    No me imagino un artículo similar sobre Ken Loach o Iciar Bollaín, por ejemplo, haciendo esta clase de referencias a sus peinados, sus parejas o los restregones de sus actores, (para eso hay que tener el ingenio de un John Waters, véase «Majareta» Ed. Anagrama),supongo que porque sus películas tratan de temas tan trascendentes que no hay lugar para comentarios humorísticos y no hay por donde atacarlos.
    Creo que un film como «Big Fish» ( y el cine de Tim Burton en general) es mucho más arriesgado que «Las invasiones bárbaras» (y que el cine «comprometido» o «social» en general), y que simplemente por la forma de tratar el tema uno tiene el aplauso del cinéfilo sesudo asegurado y el otro el palo preparado.

    Está claro que la carrera de Tim Burton tiene sus altibajos y sus errores, supongo que sabrás que cuando se hizo cargo de «El planeta de los simios» la producción ya estaba muy avanzada, los actores contratados y los decorados ya construidos, pero creo que su cine será más y mejor recordado que el de todos los Dennys Arcands, Kenes Loachs, Bollaines, Oliveiras e incluso Bronsons.

    • Eso, un artículo sobre Icíar Bollaín, por favor señor Neyra.

    • Me parece muy bien y muy razonable tu reflexión, pero eso no hará que mañana me ponga a ver «Big fish» y me sienta arrebatado por su mundo mágico. A mí la única magia que me gustaba era la Borrás, y ni esa se me daba bien.

      Por cierto, Iciar Bollaín es un Concepto y a mí me encantan los Conceptos. Una cineasta que tiene los ovarios de ponerle a una película un título al estilo Hombres-G («Hola, ¿estás sola?»), a otra un título al estilo Ray Bradbury («Flores de otro mundo») y a otra un título al estilo José Antonio Maldonado («También la lluvia») demuestra, cuanto menos, un amplio abanico de influencias.

      Así que estoy esperando que estrene algo llamado «Ese fistro de pecador». Sucederá. Lo sé.

  20. Muy buen artículo. Desde luego que Tim Burton se ha convertido en un género-parodia en sí mismo. En mi opinión, despues de Ed Wood, su principal problema han sido los guiones, es como si no importaran un carajo. En fin, lo que no entiendo (no me trolleeis mucho) es porque la gente le tiene tantísima manía a Whalberg. (A mí Tres Reyes, The Department y The Fighter me gustaron)

  21. He leído el artículo fascinado a pesar de que hasta ahora no me había intereado en absoluto el personaje de Tim Burton, ¡enhorabuena!

  22. Suelo estar en desacuerdo en un 90% con los contenidos de tus críticas, pero las disfruto con un suave estremecimiento en el colon, deseosa de llegar a los comentarios y ver cómo los fans del Burton o el Tarantino de turno arañan las pantallas de sus MAC en signo de protesta.

    Siempre rompiendo expectativas, eres el más punk de Jotdown. Estoy deseando que eches por tierra el cine de Scorsese o la discografía de Bowie. Rascaré con un cúter la cubierta de mi macbook pro como señal de rabioso júbilo.

    • Lo del «suave estremecimiento en el colon» es lo más sexy que me han dicho desde que recibí el último catálogo de Woman’s Secret. Que era para un amigo. O sea, quiero decir, no es que el catálogo fuese para comprarle algo de Woman’s Secret a un amigo ni nada de eso. No tengo amigos de esos. Que me parecería bien tenerlos, eh. Pero es que yo soy muy hetero. Además, que él y yo tampoco somos tan amigos, ¿eh? Lo que pasa es que la gente habla mucho. Total, sólo porque un día fuimos juntos a comprar unas cortinas. Todo el mundo necesita cortinas, ¿no? Y supongo que si él y yo compartimos piso —en una sana y viril camaradería— lo lógico es que fuésemos juntos a comprarlas, ¿no? Y hombre, las cortinas han de estar a juego con el sofá, lo que no puede ser es que tengamos unas cortinas con motivos japoneses y un sofá estilo Eureka Valley. Hay cosas como que no. Y claro, nos pusimos a discutir en la tienda por eso, nada más. Eso era todo. ¿Que se puso a llorar y salió corriendo de la tienda? Es que es muy sensible. Pero él también es muy hetero, ¿eh? Siempre vemos juntos «Los vigilantes de la playa». A mí me gusta Erika Eleniak y él es más de Pamela Anderson.

      Pamela Anderson. Qué fuerte me parece.

      Pero vamos, no lo dudes. Soy el más punk de Jot Down de aquí a Santo Domingo. Y me alegra que estemos en desacuerdo; tiene que haber variedad y disensión, o terminaríamos pareciendo el Mondo Sonoro. Imagina que tú y yo nos sentamos a ver «Big Fish» y terminamos los dos con lágrimas en los ojos, compartiendo una misma mágica emoción y sintiéndonos especiales a la vez. Y que al acabar la película nos miramos y decimos: «tú también lo has sentido, ¿verdad?».

      Creo que estaremos de acuerdo en que después de algo así, la única opción que nos queda es montar una fiesta de pijamas y empezar a leernos nuestros respectivos diarios. Y no queremos eso.

      Si dos personas se sientan a ver «Big fish», está bien que una de las dos la disfrute. Pero a la otra ha de NO gustarle. Lo sontrario sería completamente antinatural y me entran escalofríos sólo de pensarlo.

      • No pongo en duda en ningún momento la heterosexualidad de tu amigo. Supongo que él será el que llora cuando veis ‘Big Fish’. Seguro que es un chico sensible que disfruta metiendo la mano en un saco de harina. Tú me pareces más de los que disfrutan arrancandole patas a las moscas y dejándolas en el alféizar de tu ventana, esperando un final con fundido a negro (al lado de tus cortinas nuevas). Pero conste, eso sería muy Burtoniano, y para hacer esas cosas, hay que tener una ‘sensibilidad especial’, y ya nos ha quedado claro que tú no la tienes, o no la has encontrado aún (¿has buscado en tu colon?)…

        Bueno, yo lloré desconsoladamente con ‘Mi Gran Amigo Joe’ (y lo volvería a hacer). Sin duda, tengo ESA sensibilidad, soy especial, claramente.

        Y estoy de acuerdo contigo en una cosa (debe de ser la primera. Bueno, la segunda, porque a mí Vetusta Morla también me pone de los nervios y suelo acariciar mis venas con una cuchilla cuando suenan de fondo («recordad niños, siempre en vertical»)): sentarte a ver una peli con un tío y acabar llorando los dos… ESO, eso es una mari****conada.

        Lo dicho. Por favor, señor Neyra, derríbenos a más gigantes. Scorseses, Eastwoods… ¿Qué tal si nos revela que Miyazaki es en realidad un misógino encubierto…?

        • No he visto «Mi gran amigo Joe», pero si lloras con las películas de gorilas —imagino que con la nueva «King Kong» tuviste hipo durante un mes— te recomiendo encarecidamente «El castañazo». En ese emotivo film, unos hombres descubren un buen día que están condenados a una dolorosa soledad a causa de las restricciones afectivas que les comporta el rígido rol masculino que se ven obligados a representar. Y tratan de superar las barreras que les impiden mostrarse afecto mutuamente sin vergüenzas ni complejos, tratan de romper las barreras de comunicación emocional propias de ese rol masculino que nos viene impuesto. Es una película que analiza con detalle la psique del varón, nuestros más profundos miedos y esa sensibilidad que todos mantenemos oculta, esa naturaleza vulnerable que intentamos apartar de las miradas ajenas. Y no es una peliculita de serie B, no. Está protagonizada nada menos que por el gran Paul Newman, especializado en encarnar a personajes que exteriorizan la faceta más frágil de los personajes masculinos («La gata sobre el tejado de zinc», «El buscavidas»). Es un film en el que descubrirás que los hombres, en realidad, estamos igualmente necesitados de intercambio afectivo, y que sólo la educación estereotipada que nos ha impuesto la sociedad nos impide abrirnos a otros hombres con libertad, y a las mujeres, por descontado. Te aseguro que sentirás escalofríos cuando veas a ese grupo de hombres compartiendo abiertamente y sin reservas sus sentimientos.

          ¿Que lo hacen dándose de hostias con palos de hockey? Sí, de acuerdo. Pero hay que saber mirar más allá.

          Todo lo que están pidiendo es amor.

          Llorarás, te lo garantizo.

  23. Not The Bees

    La expresión «cine de tacitas» me ha sido robada impunemente. ¡Exijo una satisfacción!

  24. Not The Bees

    Y se habla del Batman de Burton sin nombrar «Funky Man» de Prince. ¿Es que queremos que este hombre tenga el dedo sobre el botón?

  25. Sr. Neyra, le ruego encarecidamente un artículo sobre Dos tontos muy tontos, sin lugara a dudas el Ciudadano Kane de las peliculas de subnormales (con perdón).

    • Un análisis sesudo de las significaciones metafóricas de «Dos tontos muy tontos» es algo completamente necesario. Me apunto la idea y espero acordarme de agradecértelo en el artículo cuando lo publique, y si no, vienes a protestar a los comentarios: «recuerde usted que le di la idea y prometió agradecérmela».

  26. Sr. Neyra, muy bueno el articulo, pero en ciertas partes te cebas…parece que tu exmujer fuera una fan incondicional de burton, lo cual es lo mas previsible, …a todas las mujeres les encanta tim burton…

    • Bueno, cuando uno escribe un artículo crítico ha de ser objetivo, ecuánime y ponderado… ¡No! Esto terminaría pareciendo un prospecto de la farmacia.

      ¿A todas las mujeres les encanta Tim Burton? No sé mucho de mujeres, la verdad. De ser así, podría haber misteriosos motivos que escapen a mi entendimiento. Podríamos preguntar a las lectoras de unas líneas más arriba si celebran «fiestas Burton» con sus amigas, donde ponen el DVD «Big Fish» (con emotivos extras) y lloran todas juntas sintiéndose especiales.

      …o si por mucho que digan, pasan de «Big Fish» y se van de cubatas exactamente igual que hacemos nosotros, que también podría ser.

  27. Rantamplán

    Me ha encantado el artículo -aunque reconozco que de Burton ni habré visto la mitad de sus películas yaoming.jpg. Sin embargo me ha gustado mucho más leer los comentarios -y sus respuestas-, cosa loable cuanto menos.

    Esperaré impaciente ese artículo sobre dos tontos muy tontos, o por qué no, le pido que algún día haga un artículo -serio (sería posible?)- sobre el maestro del cine absurdamente inteligente, Leslie Nielsen. O, ya puestos a pedir, por qué no los Monthy Python?

    Esperaré, y si no lo hace, esperaré delante de su casa.

  28. Si no se puede hacer una buena película con Mark Wahlberg como protagonista… ¿qué leches hacemos con Boogie Nights? Por lo demás, no podría estar más de acuerdo con tu estupendo artículo.

  29. Coincido con el autor, aunque yo iría aún más lejos. Mars Attack! es una porquería, y así prácticamente todas. El cine no es gritar «¡Acción!» delante de un decorado. Es más complicado que eso. No es de extrañar que Burton se sienta identificado con Ed Wood. Éste es un Burton sin presupuesto.

    ¿Sugerencia para un artículo futuro? ¿Qué tal uno sobre los truños de Spielberg? Sí, es un gran artesano, a años luz de Cinexin Burton, pero cuando se autoproclama «autor» demuestra la cabeza de chorlito que hay bajo la gorra. Y cómo Spielberg hay más de uno (Cameron, Scott, Lucas…).

    ¿Se empezó a hacer cine para niños en los 70, o empezaron a hacerlo los niños?

    Shyamalan es gafe, pero adulto.

  30. Pingback: Bitelchús Bitelchús: este muerto está muy vivo - Jot Down Cultural Magazine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*