Millones de personas contemplaron la dulce sonrisa del asesino de sueños mientras él se dejaba caer sobre el suelo de la pista central más prestigiosa del mundo. Allí estaba el británico Andy Murray roto en mil pedazos. Allí estaba su familia consternada por un nuevo golpe en las ilusiones del joven de 25 años. Allí estaba la grada local naufragando por un océano de dolor, apartada una vez más de celebrar la victoria de un jugador británico en terreno patrio. Allí estaba Roger Federer, el último campeón de Wimbledon, paladeando cada momento como si estuviese viviendo aquellas sensaciones por última vez en su vida. Por sus piernas fue trepando una agitación olvidada. El sabor de la victoria corría por el interior de su cuerpo mientras más de catorce mil personas le aplaudían elevándole hacia la cima del universo. El contacto de sus dedos con la hierba activó una corriente que le subió desde los pies hasta la cabeza. La conexión con aquella superficie era maravillosa. Se sentía afortunado por estar allí disfrutando de aquel pequeño pero precioso instante en la intimidad de su cabeza.
La soledad que le acompañó durante la última gran batalla de su vida dejó paso a la felicidad más intensa que jamás había sentido. Acaba de ganar Wimbledon por séptima vez en su carrera con casi 31 años. Tenía que ser un sueño. Seguro. Ahora, cuando acudiese a recoger la copa dorada del campeón vendrían las niñas y le despertarían entre traviesas risas. Abriría los ojos y refunfuñaría premeditadamente para quedarse un rato más en la cama mientras ellas tiraban de él obligarle a abandonar las sábanas. Abriría los ojos empapado en sudor y llegaría a la conclusión de que se trataba de una pesadilla. Era imposible que todo fuese tan perfecto. Jamás pensó que ganaría Wimbledon delante de su mujer y sus hijas. Aquello era demasiado incluso para él. Le sobrepasaba la situación. Había ganado allí en 2003, cuando era un joven malhumorado y desconocido con barba y coleta y acaba de ganar en 2012, siendo una leyenda viva y un padre de familia en la madurez de su vida. Estaba cerrando el círculo.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Impresionante. Felicidades :)
Esto de los flashbacks que sufren los tenistas durante la final de Wimbledon es todo un fenómeno, digno de ser investigado por Iker Jiménez, que seguro que también estará interesado en tus poderes.Tú anterior artículo fue fallido, estrangulado por sus propias pretensiones. Éste, por las mismas razones y por ser un calco de su precedente, se torna ridículo. Sin tanta tontería podría haber sido un buen artículo.
Oh, siento que te parezca ridículo, pero creo que nadie te obliga a leerlo. La próxima vez intentaré escribir como tú quieras. No se trata de un flashback, se trata de utilizar un gran acontecimiento (la final de Wimbledon 2012 en este caso) como hilo conector de algunos momentos especiales en la carrera del jugador. Es una forma tan válida de contar las cosas como todas las otras. Y no, no tengo poderes. Lo que aparece en el artículo es verídico porque el jugador lo ha contado en todas las entrevistas, reportajes y ruedas de prensa que durante el año realiza. Una vez más, lamento que el texto no sea de tu agrado.
Un saludo.
No se trata de escribir como yo quiera ni muchos menos, cada uno tiene la libertad de hacerlo cómo le de la gana. Cuando no había llegado ni al segundo párrafo ya me había venido a la memoria el otro artículo y comprobé si se trataba del mismo autor. Lo leí porque el tema es interesante y nunca sabes si un texto te va a gustar hasta terminarlo, sobre todo cuando se trata de escritos de esta extensión. No sería lógico criticar algo que ni siquiera uno se ha molestado en leer. Sólo quería presentar mi opinión de que el planteamiento no me parece el correcto, existen muchas otras maneras de expresar la emoción del deporte que, bajo mi punto de vista, son más acertadas. Hay buenos ejemplos en esta misma web. De lo que dice cualquier persona a los hechos hay una distancia obvia. Creo que puede ser peligrosa ignorarla. Tampoco lo lamentes, los demás lectores parecen satisfechos.
Un saludo
Enorme articulazo… para que luego digan que los textos largos en Internet cansa. Felicidades.
Ejem… 10.000 toneladas pesa la cubierta de la Central de Wimbledon? Dudo que llegue a las 2.000
Tienes toda la razón. Son 1.000 toneladas y no 10.000. No sé en qué estaría pensando. Gracias por tu acertada puntualización.
Un saludo.
Un lapsus tonto en un gran artículo. Felicidades
Buen artículo sobre un gran jugador. Sigo pensando que su grandeza sería aún mayor si supiera estar en las derrotas igual que en las victorias pero no se puede ser perfecto, claro está.
Buena noticia que vuelva a ganar un Grand Slam para que Nadal y Djokovic no se acomoden a jugar finla sí y final también.
http://saliendodesdeelbanquillo.blogspot.com.es
Grandísimo artículo. Rafael, puede estar muy orgulloso. Me ha encantado. Me daba la sensación de estar reviviendo esos momentos históricos del mundo del deporte como si uno estuviese en la piel del mismísimo Federer. Felicidades, tiene usted mucho talento como escritor.
MAJESTUOSO artículo! me puso la piel de gallina… muchas felicidades :) .
Muy bien. Me ha gustado mucho. Yo vería partidos de Federer y Nadal sin parar. Vaya dos.
No te entiendo Pablo
Gran artículo Rafael!!
Muy bueno
Me ha gustado mucho el artículo, gracias al flashbacks me tomé la tarea de investigar los distintos triunfos y caídas de Federer a los largo de su carrera sólo para comprobar que coindicieran con el texto. Adelante.
Pingback: Parrafadas de éxito ‘online’ | cursovt
Pingback: Jot Down… De la Red al papel « LA TIENDA DE PACO
Me gustó mucho lo que escribiste, felicitaciones.
Muy buen articulo aunque no estoy de acuerdo a la referencia de la temporada 2002: si bien Roger no brillo como se esperaba de el tras su espectacular wimbledon 2001, no se puede decir que fue ‘mas de lo mismo’; creo que si bien no fue su confirmacion como jugador de elite al igual que 2003-año en que curiosamente no termino como numero 1, sino como numero 2, tras Andy Roddick, que con su victoria en el US Open daba la impresion que se iba a comer el mundo-, RF llegaria a los octavos de Australia (p. Haas) y del Us Open (p. Mirny),siendo eliminado eso si, a las primeras de cambio en Paris (p. Arazi) y el mencionado Wimbledon frente a Antic; en 2002 ganaria su primer Master Series (hoy Master1000) en Hamburgo, llegaria a la final del Master Series de Miami (p. Agassi), obtuvo otros tres titulos de ATP (Sydney, Viena y munich), ademas de clasificar por primera vez a la master Cup en Shangai, donde gano sus tres partido de fase de grupos previo a caer ante el eventual campeon, Hewitt, en un partidazo a tres sets en Semifinales….Un saludo!!!