Gian Giudice nos recibe en su despacho del CERN. Para aquellos cuya imagen de un laboratorio se haya forjado en las novelas de Dan Brown, conviene aclarar que la pieza tiene poco de high-tech. Es pequeña, frugal hasta lo monástico, equipada con muebles funcionales y vetustos y carece de aire acondicionado. Pero, al menos, Gian tiene derecho a despacho propio, algo que no está al alcance de la mayoría de la comunidad científica —estudiantes, post-docs y visitantes— que tienen que conformarse con despachos compartidos. En el CERN hay poco espacio y mucha gente, lo que quiere decir que el talento por metro cuadrado es uno de los más altos del mundo.
Gian es un tipo serio. Es todo pose. La cara de póquer, las gafas de comisario político, la barbilla puntiaguda, no son más que disfraces que ocultan a un tipo tímido y apasionado, profundamente enamorado de su oficio. Un rato de conversación, antes de empezar la entrevista, nos deja distendidos y de buen humor. No, Gian tiene tan poco que ver con el Dr. Sheldon Cooper de The Big Bang Theory como el CERN —el auténtico— con la caricatura irrisoria que Dan Brown dibuja a trazo grueso en Ángeles y Demonios. De hecho, tanto Giudice como el gran laboratorio, son harto más interesantes que sus réplicas ficticias. Aunque no dan tanta risa.
La primera pregunta es obligada: ¿qué es el zeptoespacio?
El zeptoespacio es un lugar fabuloso que existe en una escala diminuta del espacio-tiempo. Un zeptómetro es una unidad de medida, usada muy raramente, que equivale a una billonésima de billonésima de milímetro. Para acceder a esa región infinitesimal del espacio-tiempo es necesario un microscopio poderosísimo. Eso es lo que es, en el fondo, el LHC. Un microscopio capaz de resolver distancias del orden de los 100 zeptómetros. Hemos especulado acerca de este extraño territorio desde hace décadas, intentando imaginar cuáles son las leyes de la física allí, y ahora vamos a poder ver cómo es en realidad. No hace falta decir que este es un momento extremadamente excitante para todos nosotros.
Un poquito más difícil: ¿cómo funciona el tiempo en el zeptoespacio?
El tiempo del zeptoespacio lo define la teoría de la relatividad de Einstein y es bastante diferente del que percibimos en la vida cotidiana; estamos acostumbrados a pensar en el tiempo como un río en el que estamos inmersos y cuya corriente nos arrastra. La imagen ha sido glosada por poetas de todos los tiempos y está muy cercana a nuestra percepción sensorial. Pero el genio de Einstein mostró que la realidad es muy distinta. Lo cierto es que el concepto de tiempo es muy similar al de espacio. Para una partícula elemental no existe una gran diferencia entre ambos.
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Me ha encantado. Enhorabuena por esta entrevista.
Gracias por hacer a la Ciencia más visible. En el debe de los científicos está la falta de divulgación y hermetismo.
Yo creo que hoy en día hay muchísima divulgación. Pero por supuesto es nuestra obligación hacerla.
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La ciencia es apasionante y después de leer esto entran ganas de aprender más, porque no es fácil ver una entrevista tan bien hecha.
JJ, no es alabanza hueca, leeros a Giudice y a ti ha sido lo mejor de un día muy muy complicado. Gracias!
La verdad es que no conocía a este hombre, y me alegro de haberlo descubierto.
Reconozco que me siento algo culpable cuando le hacéis una entrevista a un impresentable como Hristo Stoichkov y conozco perfectamente su trayectoria y cuando habláis de un físico puntero (con N, ojo) como éste es la primera vez que oigo hablar de él, a pesar del trabajo tan importante que realiza.
Una de las entrevistas más interesantes que he leído en Jot Down en mucho tiempo. Sencillamente.
Interesante.
Para quitarse el sombrero enhorabuena a los autores y a Jot Down. Hay esperanza…
Muy interesante. Sin embargo, me da a mí que hay una errata en la traducción (si la entrevista es una traducción) de la respuesta a la pregunta cuatro, cuando dice: «…universo que podemos observar billones de años más tarde». Hasta donde yo sé, el Universo tiene 13.700 MILLONES de años (en inglés billions). De todos modos, un gran trabajo la entrevista.
En realidad viene de la deformación profesionsl de usar billones americanos 1 billon americano son mil millones. Así que ek universo tiene 13.7 billones (americanos) de años
Enhorabuena y gracias
A mí también me ha parecido muy buena entrevista. Enhorabuena a los dos
BRAVO! Genial elección. Una conversación con este hombre puede ser perfectamente una instantánea general de las situación de la física de partículas ahora mismo. Además, no es el tipico director de proyecto que lleva sin publicar años y que se ocupa de cuestiones burocraticas más que nada.
Por cierto, hay una errata, uno de los físicos españoles de los que habla es Alex Pomarol, no Pomerol.
Gracias JJ y Giudice.
Yo aprendo en la página ‘cuentos cuánticos’.
Saludos.
Aunque ya lo he comentado en la página del libro, me gustará insistir aquí en las bondades del libro de Giudice, «Odisea en el Zeptoespacio», publicado por Jot Down merced al esfuerzo de de Juan José Gómez Cadenas y Luis Álvarez-Gaumé.
Por formación e intereses vitales he leído la mayor parte de libros de divulgación dedicados a la física de partículas publicados en español en las últimas dos décadas. Y tengo que decir que este libro es una autentica joya: probablemente la mejor y más concisa introducción -gradual, vibrante, precisa- al desarrollo del modelo estándar, y la mejor visión de lo que nos espera en los próximos años en la investigación de los fundamentos de la física a partir de los resultados generados en el LHC del CERN. Repito, aunque creas que ya has leído demasiado sobre el tema, Giudice ilumina el escenario, aclara dudas, muestra las incógnitas fundamentales, etc. de manera soberbia. Si te interesa saber cuál es nuestra visión del mundo material a principios del siglo XXI, ¡corre y cómpralo!
MUCHAS GRACIAS MELANCÓLICO Y DEMÁS AMIGOS. EL LIBRO DE GIAN REALMENTE MERECE LOS HONORES.
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