Ciencias

Artemisina, el inesperado regalo de Mao

Artemisia annua
(Jorge Ferreira CC)

Las películas de Hollywood nos han acostumbrado a la escena. La noche ha caído sobre la selva. Escondidos entre la maleza, un grupo de soldados descansa tras una agotadora jornada de marcha. Tratan de dormir a pesar de la continua molestia de los mosquitos. Dos centinelas mantienen la vigilancia a unos pasos de ellos. Aferrados a sus armas, permanecen atentos a cualquier signo extraño. La oscuridad apenas deja entrever la tensión en sus rostros. Saben que en cualquier momento puede aparecer el enemigo; partidas del Viet Cong rondan por la zona. Ignoran, en cambio, que ya están sufriendo el ataque de otro temible peligro ante el cual han quedado totalmente indefensos.

El principal problema al que se enfrentaron las tropas norteamericanas durante la guerra del Vietnam fue la malaria. Cientos de miles de soldados cayeron víctimas de este enemigo invisible, que les impedía luchar en los campos de batalla. Un serio inconveniente que ya habían padecido en conflictos anteriores pero que esta vez se veía agudizado por la falta de medicamentos eficaces. Las cepas de Plasmodium que habitaban este territorio eran resistentes a la cloroquina, el antipalúdico de referencia en ese momento. Así que los mandos estadounidenses tuvieron que contemplar impotentes como los hospitales se llenaban de enfermos terriblemente debilitados por la fiebre y que yacían postrados durante semanas. Su único consuelo era intuir que los mosquitos Anopheles no harían distingos entre uniformes y que los norvietnamitas compartirían esta enorme adversidad.

Ambos bandos comprendieron que el resultado de la guerra estaba en manos de un enemigo común y lo combatieron de acuerdo a sus posibilidades. Los norteamericanos mediante su imponente maquinaria bélica, en este caso liderada por el Instituto Walter Reed de Investigación del Ejército, que les condujo el descubrimiento de la mefloquina, comercializada posteriormente con el nombre de Lariam. Los norvietnamitas, limitados por una estructura científica inexistente, sin medios para afrontar el problema por sí mismos pero con la colaboración de su más importante aliado, la China de Mao Zedong, que no dudó en ayudarles y puso en marcha un plan de primera prioridad nacional, el Proyecto 523.

El 23 de mayo de 1967, fecha que dio nombre al proyecto, China declaró la guerra a la malaria. En una época en la que el mundo estaba partido en dos por el Telón de Acero, el desarrollo de nuevos antipalúdicos que sustituyesen a los que habían perdido su eficacia por el aumento de las resistencias del Plasmodium se antojaba vital, no solo por la guerra del Vietnam, sino en perspectiva de futuros conflictos. Así lo pensaban las más altas instancias del Partido Comunista, que dieron luz verde a un programa con el que confiaban superar a sus rivales occidentales.

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9 comentarios

  1. Un artículo muy interesante sobre el desarrollo de la Artemisina, David, pero me gustaría hacer una pequeña corrección, para hacer un poco mejor este gran artículo. La foto que has puesto no corresponde a P. falciparum, más bien parece un nematodo. Reconocerás las imagenes de Plasmodium porque estos parásitos aparecen siempre entre globulos rojos, al ser en la sangre donde desarrollan su ciclo biológico en el ser humano.

    Un saludo

  2. Hola. Muy bueno el artículo.un apunte sobre el comentario: yo creo q es un p. falciparum. las formas aplatanadas corresponderían a gametocitos (parte final de una de los ciclos del plasmodium que se desarrolla en el ser humano ). Os paso un link con el esquema del ciclo biologico (http://www.cdc.gov/malaria/about/biology/)
    Un saludo!

  3. me encanta este artículo, muy bueno, me gusta la revista siempre

  4. Importante articulo histórico-científico. Con las guerras bélicas surgieron algunas enfermedades, por lo que la investigación se volvía necesaria para el cura o remedio.
    David, desde Jaen-Peru, te expreso mi felicitación por tu espíritu investigador, conservacionista y solidario.

  5. Pingback: Lecturas de domingo (8) | Ciencias y cosas

  6. Enhorabuena por el articulo tan completo, he aprendido mucho sobre el desarrollo de los farmacos y como la conyuntura politica puede influenciar el desarrollo cientifico

  7. Pingback: Premio Nobel de Medicina 2015: Campbell, Omura y Tu por ayudar a la salud de los países pobres | Ciencia | La Ciencia de la Mula Francis

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