Si preguntamos a físicos profesionales, estudiantes o aficionados acerca de sus «héroes» en el campo seguramente obtengamos diversas respuestas comunes. Los populares de la clase, los sensación de vivir de la física, seguramente sean Feynman, Einstein, Newton y algún otro. Si me preguntan a mí, respondería, sin dudarlo, que mi ídolo es Sir Fred Hoyle.

Este señor fue un portento de la física que aunaba cualidades que no he encontrado en ningún otro físico relevante en la historia. Tenía el don de llevar razón estando totalmente equivocado. Y eso, quieran que no, le da esperanzas a cualquiera.
No entraré aquí a hacer un esbozo biográfico del bueno de Hoyle, simplemente diré que vivió de 1915 a 2001, sin duda uno de los periodos más convulsos, crueles y excitantes de la historia universal y de la historia de la física. Estoy convencido de que vosotros, queridos lectores, tenéis los suficientes recursos para encontrar datos biográficos de este señor. Lo que pretendo es dar mi visión personal, sesgada y subjetiva, sobre el trabajo de este físico. Espero que sepan apreciar la belleza de su cabezonería y su terquedad.
El campo donde brilló su estrella fue la astrofísica (nótese aquí la genialidad de la frase que me acabo de sacar de la manga). Hoyle es sin duda uno de los gigantes de este campo de la física aplicada al universo que nos rodea. Sus contribuciones nunca pasaron desapercibidas y generaron mucha controversia. Permitidme dar unas breves pinceladas sobre las que a mi parecer son las más interesantes.
Las nubes moleculares
Allá por los años cuarenta del pasado siglo, los físicos habían sido capaces de detectar la presencia de nubes intergalácticas en las que había evidencia de la existencia de grandes cantidades de átomos de hidrógeno. El hidrógeno es el elemento más ligero posible, su átomo más simple está formado por un protón y un electrón que están ligados entre sí por la fuerza eléctrica debido a que sus cargas son iguales en magnitud y opuestas en signo.
Hoyle supuso que además de átomos de hidrógeno en dichas nubes de «polvo» esparcidas por el espacio deberíamos encontrar moléculas más complejas. Las moléculas están conformadas por la unión química de varios átomos. Intentó publicar este resultado con la ingrata sorpresa de que fue rechazado en varias publicaciones. Cualquiera hubiera desistido de insistir con el tema, es muy difícil luchar contra el castillo ortodoxo y en ese castillo estaba asentada la opinión de que nada más complicado que el hidrógeno podría existir ahí fuera, en el espacio.
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Excelente articulo. Solo apuntar una pequeña errata: «Que probabilidad hay de que un tornado se forme…».
Debería ser : «Que probabilidad hay de que un tornado forme…»
Pingback: El difícil arte de llevar razón estando totalmente equivocado
Como bien sabes, un universo en expansión puede producir partículas cuánticas, lo que apoya la idea básica de Hoyle. Habría que complicar un poco el modelo inicial, pero … puede entenderse como otro acierto de este señor.
BTW, un post muy entretenido. Saludos!
La expansión no produce partículas. Tampoco existe el concepto de «partículas cuánticas» al ser redundante. Las partículas elementales o subatómicas sólo se pueden estudiar bien con la Mecánica Cuántica.
Añadamos también su incursión en la arqueoastronomía, con su maravillosa explicación de cómo Stonhenge es una máquina para calcular eclipses
Cualquier configuración se piedras sirve para cálculos astronómicos sencillos si se tienen los conocimiento necesarias. Pero los que construyeron ese círculo de piedras no los tenías.
Recientemente los arqueólogos creen que su función era social.
Tengo una par de errores tipográficos, mejor no seguir escribiendo a estas horas.
Indudablemente Hoyle tuvo el mérito de explicar la síntesis de los elementos. Lamentablemente fue lo único que hizo bien. Aparte de su faceta de novelista, su empeño en defender su modelo absurdo del estado estable cuando las pruebas del Big Bang eran muy fuertes no le deja en buen lugar.
La panespermia no es ni nunca ha sido una explicación del origen de la vida, pues simplemente traslada el problema.
La idea de «La nube negra» es de ciencia ficción, no una idea científica y no tiene nada que ver con lo que se sabe ahora sobre síntesis compleja en nebulosas. No otorguemos méritos gratuitamente.
También se empeño en decir que el fósil de Archeopteryx era una falsificación. Sólo añadir que hay varios fósiles del mismo animal y, obviamente, ninguno es una falsificación. Afirmar algo así es despreciar una rama importante de la ciencia: la Paleontología. Esto lo deja en muy mal lugar.
«1.- El universo tuvo su origen en un tiempo pasado en un proceso de creación desde el vacío cuántico de forma espontánea.»
No lo entiendo. ¿En un tiempo pasado? Pero ¿puede haber tiempo sin universo? La nada, el vacío ¿puede tener espontaneidad? ¿Puede tener algo lo que no es nada? Y si ya era algo (eso cuántico), entonces ya había algo del universo ahí.
¿No sería más correcto decir: el universo, tal como lo conocemos, tuvo su origen…?
El problema de lo improbable de la vida es que parte de un análisis ‘condicionado’, es decir la propia vida se felicita de lo improbable que es estar aquí.
En mi opinión no es un tema evolutivo sino de pura probabilidad. Sin entrar en las causas físicas, y teniendo en cuenta el tamaño del universo, hay miles de millones de ‘jugadas’ aleatorias que pueden dar lugar a formas de vida. Que la probabilidad de acertar sea ínfima se compensa con el número de intentos.
Claro, los éxitos que dan lugar a formas de vida son tan raros y están tan dispersos que, cuando alguno de ellos alcanza la inteligencia necesaria, se felicita de la suerte que ha tenido, y piensa que el sentido del Universo es tener a esa forma de vida como resultado…
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He detectado algunos errores, tanto en el artículo como en los comentarios, ¡pero Dios me libre de discutir con ustedes!
Gracias por el artículo. Sólo un comentario. Entiendo que Hoyle no se refería a teoría de la evolución por selección natural sino a la albiogénesis … a veces es bueno reconocer que la ciencia no sabe prácticamente nada de determinados temas.
Saludos.
En Jot Down sobrevive un pequeño pero selecto grupo de divulgadores científicos. Bien por Jot Down.
muy interesante este articulo
En «A different approach to cosmology» (2000), escrito con Geoffrey Burbidge y Jayant Narlikar, Hoyle revisó la idea del estado estacionario manteniendo su crítica al modelo cosmológico estándar, proponiendo un modelo cuasi-estacionario. También criticó la idea de que el aumento del dióxido de carbono pudiera causar un aumento desenfrenado de la temperatura, esto lo hizo en el libro «Ice» (1981), donde discute el origen de las glaciaciones, y en el artículo «The great greenhouse controversy» (1996).