Robert Johnson: «The King of the Delta Blues Singers» revisited

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Robert Johnson ca. 1930. Fotografía: Columbia Legacy.

A veces se nos olvida que no siempre estuvo ahí, que no fue hasta 1961 que el mundo de la música se enteró de verdad que había existido un tal Robert Johnson (1911-1938). Su historia es una de las más contadas, llena de mitos y leyendas, de falsas verdades o de verdades a medias, todo quizás diseñado a propósito para crear alrededor de su figura un halo de misterio que lo hiciera todavía más interesante.

Los datos históricos son que murió a los veintisiete años tras ingerir whisky envenenado, y que solo dejó grabadas veintinueve canciones, todas recogidas en hoteles de mala muerte o almacenes de Texas entre los años 1936 y 1937. La gran mayoría vieron la luz en su día, en discos de 78 rpm editados por el sello Vocalion, eso sí, sin demasiada repercusión mediática. Solo tuvo una especie de éxito en vida: «Terraplane Blues», pero que nunca trascendió la esfera de lo local.

En 1938, el empresario neoyorquino John Hammond organizó el famoso festival «From Spirituals To Swing at Carnegie Hall», con el que pretendía dar una pátina de respetabilidad al country-blues de los artistas negros rurales. Quiso entonces contar con Robert Johnson, cuya fama le precedía por aquel entonces, con tan mala fortuna que para cuando dieron con él ya estaba muerto. Su participación en dicho festival hubiera, sin duda, cambiado todo, pues hubiera sido la primera vez que su mítico repertorio se exponía ante un público metropolitano blanco y educado, muy lejano de la audiencia natural de Johnson, allá por el delta del río Mississippi.

Todo lo anterior, ayudó a propagar su leyenda: la de un Robert Johnson que jamás se dejó fotografiar, la del músico que vagaba por las carreteras secundarias, guitarra al hombro, tras haber vendido su alma al mismísimo diablo a cambio del talento necesario para componer sus canciones.

No fue hasta 1961, gracias a la labor del citado John Hammond, que el sello Columbia recopiló por primera vez las grabaciones originales de Robert Johnson. Con el elocuente título de The King Of The Delta Blues Singers, se pusieron en circulación las primeras dieciséis canciones. En 1970 se lanzó un segundo volumen, que incluía las restantes trece. Y ya no había más donde rascar. La influencia de ambos discos recopilatorios es inmensa, y el hecho de que su aparición coincidiera con el inicio y el final de la década de los sesenta fue determinante.

Toda una generación de músicos de rock ha bebido de estas grabaciones, transformando su música en algo vivo, en algo que trasciende el propio blues del Delta de finales de los años treinta. El descubrimiento tardío de la música de Robert Johnson quizás no tuvo gran influencia en el devenir de la música negra, pero para la mayoría de roqueros blancos aquellas veintinueve canciones se convirtieron en algo así como la Biblia: un texto sagrado al que había que cantar una y otra vez:

1. «Milkcow’s Calf’s Blues» (1962), por Bob Dylan

No es nada causal que comencemos esta «revisitación» del legado de Robert Johnson por Bob Dylan. No solo porque lo de revisited sea un más que evidente juego de palabras tomado del título de su mítico álbum Highway 61 Revisited (1965) sino porque ambos músicos compartían entonces (a pesar de que Johnson llevara muerto más de veinte años) manager y escudería: recordemos que fue John Hammond el descubridor de Dylan y el promotor de que el sello Columbia pusiera en el mapa en 1961 el primer volumen recopilatorio dedicado al Rey del Blues del Delta, y también el que en 1962 consiguió que la misma discográfica fichara a un jovenzuelo llamado Robert Zimmerman. Eso explica, por tanto, que el cancionero de Robert Johnson llegara tan pronto a oídos de Dylan, que grabó este «Milkcow’s Calf’s Blues» para su segundo disco, el no menos mítico The Freewheelin’ Bob Dylan (1963), aunque desgraciadamente el corte se quedó fuera del álbum y no llegó a ver la luz (oficialmente) hasta 1991, gracias a las series Bootleg.

2. «Preachin’ The Blues» (1963), por Cyril Davies and His Rhythm and Blues All-Stars

Cyril Davies fue, junto a Alexis Korner, uno de los primeros promotores del blues en el Reino Unido. Ambos grabarían en 1962 el LP R&B From The Marquee, para muchos la primera piedra en la construcción de toda esa escena basada en el rhythm and blues que vivió Inglaterra en los años sesenta y de la que tantas bandas de renombre salieron, como The Rolling Stones, Cream o Led Zeppelin. Tras la aventura con Korner, Davies fundó su propia banda bajo el nombre de The All-Stars, y con ella interpretó esta versión del «Preachin’ The Blues» de Robert Johnson, que fue lanzada como single en 1963 por el sello Pye. Quizás resulte un poco atrevido afirmar que estamos ante la primera versión de Robert Johnson realizada por una formación británica, pero lo que sí que tengo claro es que tras esta vendrían otras muchas (miles, de hecho), como veremos a continuación.

3. «Ramblin’ On My Mind» (1966), por John Mayall & The Bluesbreakers

Si antes decíamos que Korner y Davies fueron los padres del blues en el Reino Unido, justo es reconocerle a John Mayall, al menos, el papel de padrino. En 1966 se lanzó el que sería su segundo álbum: Blues Breakers with Eric Clapton. Que Eric Clapton tuviera tanto protagonismo en el título del disco (cuando hasta la fecha apenas había grabado gran cosa) indica por sí solo el estatus como guitarrista que ya se estaba granjeando el chiquillo. Pero más allá de leyendas de guitar hero, lo verdaderamente importante de esta grabación es que «Ramblin’ On My Mind» supone el primer acercamiento serio de Clapton a la figura de Robert Johnson, la cual terminaría esquilmando hasta la saciedad.

4. «Walkin’ Blues» (1966), por The Butterfield Blues Band

El equivalente americano al Blues Breakers with Eric Clapton fue el álbum East-West (1966), firmado por la Butterfield Blues Band. De hecho, se suele decir que Paul Butterfield es algo así como el John Mayall americano, lo que en todo caso es una triste comparación pues las carreras de ambos son igual de sólidas. No obstante, es cierto que existen muchas similitudes. Por ejemplo, ambos tuvieron siempre a su cargo una banda imponente de músicos, que más tarde o más temprano terminaron germinando en otros proyectos, y mientas que Mayall contó en sus grabaciones con la presencia de guitarristas de la talla de Peter Green o el citado Eric Clapton, Paul Butterfield tuvo entre sus filas a otros grandes como Mike Bloomfield o Elvin Bishop. En cualquier caso, como ahora estamos en 1966, justo es decir que este East-West es un disco mucho más sólido que el grabado por Mayall con Clapton, y por eso las guitarras de Bloomfield y Bishop suenan tan afiladas en este «Walkin’ Blues».

5. «Four Until Late» (1966), por Cream

Que no se me enfaden los seguidores de Eric Clapton por preferir a Mike Bloomfield como guitarrista, por favor. ¿No veis que a Clapton, para desplegar todo su potencial, lo que le hacía falta de verdad era quitarse a John Mayall de encima y formar su propia banda? Así es cómo surgió Cream, uno de los combos más fascinantes de los sesenta, quizás el trío de instrumentistas más espectacular de todos los tiempos. Y en su primer álbum, llamado Fresh Cream (1966), Clapton volvió al cancionero de su admirado Robert Johnson para grabar esta elegantísima versión del «Four Until Late».

6. «Hellhound On My Trail» (1968), por Fleetwood Mac

Otro al que le hacía falta como el comer quitarse de en medio a John Mayall era a Peter Green, junto a Eric Clapton, uno de los mejores guitarristas de blues británicos y otro de los grandes obsesos de la obra de Robert Johnson. Tras abandonar a los Bluesbreakers, Green formó Fleetwood Mac, grupo que terminaría a mediados de los setenta, tras numerosos cambios de formación, transformándose en otra cosa (mucho más exitosa, por cierto) pero que en sus inicios fue una solventísima banda de blues-rock. En 1968 lanzó su primer LP para el sello Blue Horizon, y en él se incluía esta hermosa lectura del «Hellbound On My Trail» de Robert Johnson interpretada en solitario al piano por ¿Peter Green? ¡No! Je, je. Os he estado antes engañando, ya que esta vez el protagonismo se lo vamos a dejar a Jeremy Spencer. Pero tranquilos, que no se volverá a repetir.

7. «Terraplane Blues» (1968), por Canned Heat

Al igual que Fleetwood Mac, Canned Heat centró sus primeras grabaciones en el blues más primigenio. No fue hasta su tercer álbum, el doble titulado Living The Blues (1968), que comenzaron a juguetear en serio con la psicodelia y las boogie jam sessions que terminarían siendo marca de la casa. Precisamente, de unas sesiones anteriores a la grabación de aquel LP (inéditas hasta 1994) pertenece esta lectura instrumental, tan funky, del «Terraplane Blues» de Robert Johnson, de la que destacamos el slide guitar de Alan Wilson.

8. «When You Got a Good Friend» (1969), por Johnny Winter

Si hacemos caso a Charles Shaar Murray, Johnny Winter puede que no sea el mejor guitarrista blanco de blues de todos los tiempos pero, en la medida en que era albino, ciertamente era el más blanco de todos. En cualquier caso, para 1969, Winter era todavía un desconocido para el gran público y un artista bastante limitado, que centraba todo su repertorio en hacer versiones de blues. Así es su segundo disco, de título epónimo, en el que se incluyó esta fantástica versión de «When You Got A Good Friend» de Robert Johnson.

9. «Travelling Riverside Blues» (1969), por Led Zeppelin

En 1993 se reeditó Coda (1982), el último álbum en estudio de Led Zeppelin, con algunos bonus tracks de interés. Entre ellos estaba una versión grabada en directo para la BBC, datada un 24 de junio de 1969, del «Travelling Riverside Blues» de Robert Johnson. Si se escucha con detenimiento, se percata uno rápidamente de que no estamos ante una mera versión, ya que Robert Plant no deja de insertar en la letra frases de otras canciones de Robert Johnson. Se trata, por tanto, de todo un homenaje al Rey del Blues del Delta. Pero el punto álgido llega cuando Plant introduce en esta versión la que probablemente sea su letra más sexualmete explícita: aquel célebre «squeeze my lemon till the juice runs down my leg» que se cantaba en «The Lemon Song», justo a tiempo para comprender que aquella frase no la escribió nunca Robert Plant, que fue un robado que le hizo al «Travelling Riverside Blues» de Robert Johnson.

10. «Love In Vain» (1969), por The Rolling Stones

Esta nos la vamos a despachar rápido. Grabada para el álbum Let It Bleed (1969), con Ry Cooder a la mandolina: ¿la mejor versión hecha jamás de un tema de Robert Johnson? Os reto a que me encontréis algo significativamente mejor.

Y hablando de Led Zeppelin y los Stones…

11. «Little Queen Of Spades» (¿?), por Keith Richards y Jimmy Page

Sí, ya sé. Esto no existe o, si existe, yo no lo he escuchado. Es más, no creo que nadie lo haya escuchado nunca, a pesar de que hay fuentes escritas que aseguran que esto pasó. Pero a nosotros eso nos da igual, porque del mismo modo que siempre ha sobrevolado sobre Robert Johnson la leyenda de que había vendido su alma al Diablo, nos gustaría creer que esta otra leyenda, la de un ensayo entre Keith Richards y Jimmy Page haciendo el «Little Queen Of Spades», también es cierta. Y por eso, aquí la dejamos.

12. «Cross Roads Blues» (1970), por The Doors

Aunque soy consciente de que la versión definitiva del «Crossroads» fue la que hizo Cream el 10 de marzo de 1968 en el Winterland de San Francisco, dado que ya hemos abusado mucho de Eric Clapton (y además, me da en la nariz que lo vamos a tener que convocar más adelante), he decidido rescatar otra lectura del tema en cuestión, otra versión en directo, hecha también por un grupo grande de los sesenta, y le ha tocado sacar pecho a The Doors, que la interpretaron el 2 de mayo de 1970 en el Pittsburgh Civic Arena, digamos que para poner de manifiesto que la versión que hizo Cream sigue siendo la mejor.

13. «32-20» (1971), por The Flamin’ Groovies

Ya es hora de que alguien lo diga: The Flamin’ Groovies es la banda de rock and roll con más clase de la historia. Dicho esto, en 1971 lanzaban su tercer LP, el impecable Teenage Head, que muchos han comparado con el Sticky Fingers de los Rolling Stones, disco que fue grabado el mismo año y que ciertamente comparte con el álbum de los Groovies muchas estéticas sonoras. Resulta curioso comprobar cómo el «32-20 Blues» es interpretado aquí muy al estilo de los años veinte, como si los Groovies se hubieran transformado de repente en una jug band, como si la canción perteneciera a una época anterior a la del mismo Robert Johnson. El origen de todo esto quizás tenga que ver con la versión de este tema que hicieron The Charlatans en 1966, grupo que compartió escena con la banda de Roy Loney y Cyril Jordan en aquel truculento San Francisco de finales de los sesenta.

14. «Come On In My Kitchen» (1973), por Steve Miller Band

Quién le iba a decir a Robert Johnson que una de sus composiciones iba a acabar, en su versión más cósmica, dentro de uno de los álbumes más vendidos de los setenta. En efecto, Steve Miller Band lo petó en 1973 con su disco The Joker, y allí se podía encontrar este «Come On In My Kitchen», extraño corte se mire por donde se mire, porque además resultaba ser la única canción del LP que estaba grabada en directo.

15. «Dead Shrimp Blues» (1974), por Crosscut Saw

Una pequeña rareza, a cargo de un potentísimo grupo de blues-rock de Florida que solo sacó un disco, el inencontrable Mad Bad & Dangerous to Know (1974). Ojito al punteo que se marca al final su guitarrista, un tal Julien Kasper.

Robert Johnson ca. 1935. Fotografía: Hooks Bros. / Delta Haze Corp.

16. «Steady Rolling Man» (1974), por Eric Clapton

La triste historia de Eric Clapton como adicto a la heroína es de sobra conocida, pero una vez superada, volvió a grabar con fuerzas y el resultado fue uno de sus discos más queridos: 461 Ocean Boulevard (1974), que entre otras incluía su exitosa lectura del tema de Bob Marley «I Shot The Sheriff». Decíamos que entre otras, porque Clapton volvió aquí a homenajear a su querido Robert Johnson, versionando con mucho gusto este «Steady Rolling Man».

17. «Kind Hearted Woman» (1977), por George Thorogood & The Destroyers

George Thorogood es hoy día reconocido como uno de los grandes renovadores del blues. Junto a sus inseparables Destroyers, el «conejo de Delaware» ha ido poco a poco construyéndose una imagen de superviviente del género. Lleva toda la vida sobre los escenarios, haciendo más o menos lo mismo, haciéndolo siempre bien, y es ya una especie de leyenda del blues moderno, querido y respetado a partes iguales. Pero en 1977, nadie sabía quién era ese pimpollo de pelo lacio y grandes paletas que irrumpía con fuerza en las listas de éxitos, en plena era punk, con un disco de versiones de blues. Si queréis saber el porqué de su éxito, aquí lo tenéis en su primer álbum, en formato acústico, con su inseparable steel, quebrándose ante este sentido «Kind Hearted Woman» de Robert Johnson.

18. «Dust My Broom» (1979), por ZZ Top

«Dust My Broom» quizás contenga el riff de blues más conocido de todos los tiempos, uno además de los más versionados/copiados/imitados. ZZ Top también es una banda de sobra conocida, y para 1979 sus largas barbas eran lo más de lo más: acababan de ser fichados por una multinacional como Warner Bros., y su primer álbum con ellos, Degüello, llegó a ser disco de platino. Y en su interior, pues eso, este clásico de Robert Johnson.

19. «Malted Milk» (1979), por Lucinda Williams

Antes, mucho antes, de convertirse en una de las grandes damas del americana, Lucinda Williams debutaba con un álbum de versiones de blues y country, bastante anacrónico para 1979. Tres temas escogía Williams del cancionero de Robert Johnson, pero nos quedamos con este «Malted Milk» tan marchoso.

20. «Me And The Devil» (1986), por Cowboy Junkies

Otra pionera en esto del country alternativo, la no demasiado reconocida Margo Timmins, debutaba en 1986 al frente de su banda Cowboy Junkies con un álbum maravilloso de versiones titulado Whites Off Earth Now!!, en el que se incluía esta lectura fantasmagórica del «Me And The Devil Blues» de Robert Johnson, que ya apuntaba buena parte de los sonidos que estaban por venir.

21. «Honeymoon Blues» (1988), por Bob Brozman

Bob Brozman fue uno de los guitarristas más versátiles del siglo XX, capaz de adaptarse a todos los estilos y formatos posibles. En 1988 se decidió por grabar un disco de blues, de nombre Devil’s Slide, en el que puso a prueba su destreza al slide guitar como en esta versión incendiaria del «Honeymoon Blues» de Robert Johnson.

22. «They’re Red Hot» (1991), por Red Hot Chili Peppers

Si ya era raro encontrarse un tema de Robert Johnson en un disco tan exitoso como The Joker (1973) de Steve Miller Band, más lo debería ser cerrando uno como Blood Sugar Sex Magik (1991) de Red Hot Chili Peppers. Sin duda, uno de los discos definitorios de la década, una de esas obras de las que poco más se puede decir ya salvo que, sí, que terminaba con una canción de Robert Johnson.

23. «Drunken Hearted Man» (1992), por Malcolm Scarpa & Ñaco Goñi & Los Jokers

Una pequeña concesión aquí, no por la calidad de la grabación, que me parece intachable, sino por el artista seleccionado: ya nadie se acuerda de Malcolm Scarpa, pero en su día fue de lo mejorcito que tuvimos en este país. En 1992 publicó un disco junto a Los Jokers, con el armonicista Ñaco Goñi al frente, donde se incluía una versión de este clásico de Robert Johnson: «Drunken Hearted Man». Y ahora, cierra los ojos, y si no te hubiera dicho que era un español el que cantaba…

24. «Stop Breakin’ Down» (1995), por The Jeff Healey Band

Jeff Healey se hizo famoso de la noche a la mañana gracias a su primer disco, See The Light (1988) (que fue un exitazo sin precedentes para un disco de debut), gracias también a su trepidante forma de tocar el steel guitar, y, por qué no decirlo, a que era ciego. Aunque yo reconozco que lo conocí en aquella macarrada de película que era Road House (1989), con Patrick Swayze de protagonista. En cualquier caso, en 1995, Healey y su banda decidieron hacer un disco de versiones que terminó siendo horroroso en su conjunto. Ni siquiera la magnífica lectura que hicieron del «Stop Breakin’ Down The Blues» de Robert Johnson fue capaz de salvar los muebles. ¡Ya podía haber tomado Jeff Healey buena nota del título de la canción!

25. «Phonograph Blues» (2004), por Vassar Clements

Tras más de cincuenta años tocando el fiddle, Vassar Clements bien puede considerarse toda una institución del bluegrass. Gracias a The Nitty Gritty Dirt Band, la figura de Clements fue introducida a principios de los setenta a una nueva generación de músicos más afines al rock and roll. En 2004, con setenta y siete años, grabó su último disco, Livin’ With The Blues, en el que pudo despedirse (bien acompañado por amigos como el virtuoso guitarrista Roy Rogers) de su admirado Robert Johnson con esta magnífica versión del «Phonograph Blues».

26. «If I Had Possesion Over Judgment Day» (2005), por The White Stripes

Ya en sus primeros discos, The White Stripes demostraron su querencia por el blues más añejo, incluyendo versiones de canciones de Son House y Robert Johnson. La versión que aquí hemos seleccionado de «If I Had A Possession Over Judgment Day» fue grabada en directo el 24 de agosto de 2005 en el Fabulous Fox Theatre de St. Louis (Missouri).

27. «Last Fair Deal Gone Down» (2006), por Beck

Otro que adelantó la fiebre por lo añejo, antes incluso que The White Stripes, fue Beck. Aquí lo tenemos versionando «Last Fair Deal Gone Down» para el álbum The Harry Smith Project: Anthology Of American Folk Music Revisited (2006), un triple recopilatorio majestuoso dirigido por el productor Hal Willner, en el que jóvenes y no tan jóvenes artistas rendían homenaje a la impagable labor de musicólogo ejercida por Harry Smith a principios de los cincuenta, responsable de antologar buena parte del folclore americano. Por cierto, a Beck se le ha visto en algún que otro concierto hacer esta canción de Robert Johnson acompañado de Jack White.

28. «Stones In My Passway» (2012), por Joe Bonamassa

El último héroe del blues es Joe Bonamassa, que con su álbum Driving Towards The Daylight (2012) debutó directamente en el número 1 de las listas. Y entre los temas que componen el disco se encuentra este «Stones In My Passway», aquí versionada sin tapujos, convertida en una canción de lo más animada: Robert Johnson entrando por la puerta grande en el siglo XXI.

29. «Sweet Home Chicago» (2012), por Barack Obama

Si existe alguna prueba fehaciente de perdurabilidad esa debería ser que tus canciones las interpretara un presidente, a ser posible el de los Estados Unidos, claro. Y eso le ocurrió a Robert Johnson la noche del 21 de febrero de 2012, mientras se celebraba en la Casa Blanca el festival «Red, White And Blues», bajo la atenta mirada de B.B. King, Buddy Guy y Mick Jagger, y en estas que el presidente Obama se arranca y…

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23 comentarios

  1. notodoesoro

    ¿La banda con más clase de la HIstoria? Cómo te gusta tirarte el pisto, majete…

    • dice banda de rock and roll!!! ademas, escuchalos y a lo mejor hasta acabas de acuerdo con el

  2. Ramiro Quei

    Buenísimo artículo!!! Aunque de Sweet Home Chicago yo habría puesto, sin dudarlo, la de los Blues Brothers, 7 minutos de buen blues de Chicago.
    Sería mucho pedir una playlist en el Spotify?? Gracias!!!

    • Fran G. Matute

      Hola Ramiro. Es que en Spotify no están todas estas versiones, de ahí que hayamos tirado de YouTube (siempre tienes la opción de pasarte los vídeos a mp3). Gracias!

  3. Pingback: Robert Johnson: las mejores versiones de las 29 míticas canciones del rey de los cantantes de blues

  4. A nosotras la historia de Robert Johnson y su pacto con el Diablo nos fascina. Echaremos un vistazo a este listado.

  5. Hace un par de años se descubrió una tercera fotografía de Robert Johnson (acompañado de Johnny Shines):
    http://www.theguardian.com/music/2013/feb/03/robert-johnson-photograph-identified

  6. J. M. Aguilar

    Coincido en echar en falta el Sweet Home Chicago de los Blues Brothers. Y la versión de Cross Roads Blues que aparece en la banda sonora de Crossroad tampoc es mala.

  7. Joseph

    Eric Clapton aparece por todos lados en el desarrollo del blues rock desde mediados de los 60s hasta ya entrados los 70s. Parece omnipresente en muchas de las mejores melodías de referencia para la época.

    Lo del titulo de Rey del Delta Blues me parece más apropiado para Son House, pasa que Johnson fue más socorrido precisamente en la eclosión del renacimiento del blues por las bandas británicas.

  8. Terrio

    Ya sé que se ha mencionado en el artículo varias veces a Eric Clapton, pero creo que merece una mención el homenaje que le hizo a Robert Johnson en 2004 en el album «Me and Mr. Johnson» tocando exclusivamente canciones del protagonista del artículo. Y con colaboradores de lujo, como por ejemplo Billy Preston al teclado.

    Además este álbum tuvo una segunda parte en el DVD «Sessions for Robert J.» donde Clapton y su banda vuelven a interpretarle.

    Repito que comprendo que se debe dar variedad a los artistas (y se ha conseguido) y Clapton ya figuraba varias veces en el texto, pero este sentido doble homenaje de Clapton a Robert Johnson bien podría mencionarse como epílogo a este estupendo artículo, bien trabajado y bien seleccionado.

  9. La version de Myles Kennedy del grupo Alter Bridge de Travelling Riverside Blyes me parece espectacular… https://www.youtube.com/watch?v=BRYCFfJW0N4

  10. Jan Smite

    No es por nada, pero prefiero el unplugged de Eric Clapton de «Malted Milk» a la versión que han puesto.

  11. Espectacular que incluyas a Malcom Scarpa. Menudo puto fuera de serie si seno! que grande JotDown.
    Yo os recomendaria que buscaseis a Rory Block. La tia con mas cojones del planeta tierra a la hora de tocar Delta Blues. Las series que tiene de RJ,Tommy Johson, Bukka White, Son House son PUTAS OBRAS MAESTRAS.
    Y sus temas propios son la polla tambien.

    • Fran G. Matute

      Sí! Rory Block es alucinante. Me dio mucha pena dejarla fuera. ¡Valga tu comentario para reivindicarla!

      • Tuve la suerte de verla en Belgica en una de sus pequenas escapadas a Europa y fue una barbaridad.
        Aun asi ,poniendo a Malcom Scarpa en el articulo todo est’a mas que cubierto! :)

        • Fran G. Matute

          Jaja! Sí, lo de meter a Malcolm Scarpa es casi más friqui que lo de Obama… ;)
          Gracias por comentar.

  12. En cuanto a la versión de «Dust My Broom» me quedo mucho antes con esta de Walter Trout:

    https://www.youtube.com/watch?v=Ztf_VBhcL7c

  13. La versión de «Stop Breakin’ Down» de los Stones en Exile para mí tiene más chicha. https://www.youtube.com/watch?v=NnDpW5vpbDY

    Y bueno, ojito a la versión de este tío de «Ramblin’ on my mind». Muy potente. Con esa voz puedes cantar cualquier canción de blues igual o mejor que los grandes bluesman de aquella época. https://www.youtube.com/watch?v=X-UmvJBSyCA

  14. Personalmente me quedo con esta versión de Gil Scott-Heron del «Me and the Devil».
    https://www.youtube.com/watch?v=OET8SVAGELA

  15. Aficionado

    Un artículo estupendo, muchas gracias!

    PD: no tiene que ver mucho con el artículo pero por si alguien le interesa un contemporáneo que descubrí hace poco que creo que está a la altura de… :)

    Ian Siegal – Preachin’ Blues Live So God Can Use you
    https://www.youtube.com/watch?v=j9NWHRJpmOs

    • Ian Siegal es lo mejor que se puede ver en directo ahora mismo de lejos, es una puta bestia que puede tocar de todo. De todo. Se le pudo ver por Hondarribia hace unos a;os y fue el mejor concierto de mi vida podria decir.

      Y ya que estabamos con Malcom Scarpa por arriba…otro de los mejores bluesman nacionales sin duda Los Reyes del KO con Adrian Costa y Marcos Coll. Ambos genios a los que se les quedo Espana pequena hace ya unos a;os

  16. Pingback: Canciones dedicadas a Dios y al diablo – El Sol Revista de Prensa

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