Conversamos con las escritoras Milena Busquets (Barcelona, 1972) y Jenn Díaz (Barcelona, 1988). Milena estudió en el Liceo Francés y se licenció en Arqueología en el University College de Londres. Trabajó durante muchos años en el mundo editorial antes de escribir su primera novela. Jenn comenzó a estudiar Filología hasta que su vida la quiso como escritora y desde entonces escribe. Nos citamos con ambas en la librería + Bernat para intentar desdramatizar la infancia, el sexo y especialmente el proceso creativo del escritor.
Milena, en una entrevista que le realizaste a Ana María Matute la describes como una mujer fuerte, guapa, determinada, brillante y fuera de lo común. ¿Qué influencia ha tenido sobre ti como persona y/o como escritora?
La conocí desde que era niña. Es de las mujeres que estaban en mi casa desde que nací, o sea que la conocí muchísimo antes de leerla. Desde muy pequeña me di cuenta de que era excepcional. No hacía falta leerla para ver a la Matute. Era muy evidente. Realmente era una persona muy divertida. Y sí me marca, como me marcó Ana María Moix o como me marcó mi madre. Es una suerte tener cinco años a su lado, pero no te das cuenta hasta mucho más tarde.
Jenn, tú, sin haberla conocido, hablas de Ana María Matute como tu madre literaria.
Ahora estaba pensando que realmente Milena ha estado al lado de las mujeres que yo he querido tener cerca. A la Matute estuve a punto de conocerla. Teníamos que hacer una entrevista juntas, un poco antes de fallecer, pero justo se había caído contra la máquina de escribir y tenía toda la cara morada. Perdí mi oportunidad. Y sí, yo siento realmente que es mi madre literaria pero no la he tocado, no la estrujé, y esa es mi espinita.
Milena: ¿Sí? Pues no es lo más importante. Lo más importante es haber leído a esta gente.
Jenn: No sé, esa sensación familiar que tengo no pude transmitírsela a ella. Después de que falleciera hicimos una charla sobre sus obras y todo el mundo la había conocido menos yo. Y yo estaba del lado de los que hablaban de ella. Una amiga y estudiosa suya, Mari Paz Ortuño, me contó que cuando ya estaba muy malita en la cama —que como era muy pequeña la llamaba «el barco»— tenía mi libro ahí. Me lo dijo y hubo un silencio. Yo casi me pongo a llorar. Porque claro, yo la cito tanto y hay tantas veces que la he sentido muy mía… Fue como reconciliarme un poco con esa espina que tenía clavada por no haberla conocido.
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«Porque se ha dado cuenta de que en realidad lo que necesita no es un hombre, lo que necesita es un hijo».
Esta frase, clara, concisa y concreta, resume el cuerpo entero de la entrevista, de su mensaje y del fondo de la cuestión. Entre otras cosas.
Espero que tomen nota los varones progresistas, feministas, igualitarias y victimistas varios que se reúnen en torno a esta publicación para adorar al tótem.
En esto ha desembocado la tan cacareada liberación sexual de los años 60 del s. XX: las mujeres han dejado de depender de su pareja para pasar a depender de todo lo demás (jefe, madre, hermana, amigas, etc.) y, especialmente, para proclamarse esclavas de sus hijos por encima de todas las cosas.
Para este viaje no hacían falta tantas alforjas.
Brillante apunte. Todas las ideologías son mentira por tratar de llevar lo particular a la universal. La corrupción del Feminismo me recuerda a la del significado de la palabra Solidaridad. Las pasiones de servidumbre se solapan y confunden unas a otras pero siempre están ahí.
Acerca de una de las pocas ideas universales y atemporales : «La libertad de cada uno necesariamente asume la libertad de todos, y la libertad de todos no llegará a ser posible sin la libertad de cada uno… No hay libertad real sin igualdad, no sólo de derechos SINO EN LA REALIDAD. Libertad en igualdad, ahí está la justicia».
No sé, leyendo esta entrevista aunque me generen cierta simpatía no me despierta ningún interés leer algún libro de alguna de ellas. Vamos, ni un artículo siquiera, lo siento. Que les vaya bien, tengan éxito y sean felices.
Saulo, tienes razón. Tengo una amiga que proclama: dejaré de dar de mamar cuando el bebé quiera. En resumen: esclavitud.
«Jenn, sin haber sido madre, en Mujer sin hijo describes el parto y el momento en el que el niño toca la piel de la madre de una forma en la que hasta al lector le duele.»
No me queda claro si esto es simple pelotilleo del entrevistador o una elegante muestra de mala leche por parte del entrevistador. Sospecho que es lo primero pero me encantaría que fuera lo segundo.
No como tú que por lo visto no dependes de nadie. Es lo que tiene chupar de la teta, que al final terminas creyendo que los calzoncillos se lavan solos.
Estupenda entrevista y entrevistadas. Solo he leído un libro de cada una y me parecen, ambos, de lo mejor que se ha escrito en este país en los últimos años.
Estoy con Jacob.
Qué pereza dan estas dos ciudadanas (un poco menos Busquets, pero sólo un poco menos). Sus opiniones extra-literarias son ademas de una simpleza alarmante. Me dijo un amigo que leyera a Jenn Díaz porque me iba a sorprender. No le he hecho caso hasta ahora, pero después de leerle cosas como «hay muchísimas escritoras pero tú mírate un suplemento cultural, en las portadas hay hombres, los críticos son hombres, se reseña a hombres… Y no es que lo crea yo, es que Laura Freixas lleva la cuenta al día y es cierto que la mayoría son hombres». Y esto lo dice una chica nacida en 1988… Pues no sé en qué planeta vive, porque jamás he visto en mi entorno profesional (y soy algo mayor, del 81) preferencias machistas. Que en los nacidos en los 30, 40 y 50s haya más hombres que mujeres es radicalmente lógico porque entonces SÍ había machismo. Pero hoy… Y Busquets parece aceptar semejante tontería.
Habiendo tanto por leer de Balzac, Chesterton, Galdós, Nemirovsky, Gogol, F. O’Connor, Zweig, Cunqueiro, Reza, DeLillo… creo que voy a pasar de leer a estas dos escritoras.
Edgardo, si no ves preferencias machistas en todos los ámbitos es que vas por la vida con los ojos cerrados, lo siento. Porque SÍ las sigue habiendo.
Si ves preferencias machistas en todas partes, es porque las traes contigo. Pretendiendo convertir todo lo que ves en preferencias machistas, lo que consigues es frivolizar el machismo real y convertirlo en algo folclórico.
En una entrevista de Jotdown a un editor, éste dijo que la mayoría de obras las enviaban hombres, mientras que la mayoría de peticiones de trabajo eran de mujeres. Si hay muchos más hombres que mujeres enviando su obra es normal que se publiquen más hombres que mujeres y que entre las mejores obras sean mayoritariamente de hombres. Es pura y simple probabilidad.
Se lo acabo de comentar a mi mujer (1983). Me dice que jamás ha notado machismo en su trabajo, ni en ningún otro ámbito de su vida salvo a lo mejor algún profesor de la universidad ya de cierta edad. Hemos llegado a la conclusión de que tuvo como poco cincuenta profesores en la facultad de económicas. Más de 40 eran hombres. Tampoco me parece que el porcentaje sea significativo. Digo desde aquí que el machismo en los españoles menores de 50 años es absolutamente residual en trabajos de alto valor añadido, confirmado por mi propia experiencia y la de mi mujer, que sumamos entre los dos 17 años de trabajo.
«Si no, te casas con el chico del club de tenis que conoces a los quince años, tienes tres niños, todo organizado y vives una vida muy fácil». Después de leer esta frase, debo reconocer que se me quitaron las ganas de seguir con la entrevista. Me interesa más Jenn, aunque, hablando de ambas, diría que no acabo de entrar en su «universo», esa manera de entender las relaciones de pareja, tan «cotidiana», eso de «romperse por dentro», remite a un tipo de persona con un alto concepto de sí misma que piensa en lo que le ocurre en términos algo grandilocuentes. Vale, uno tiene su vida que es lo más importante, pero ni siquiera la vida es tan importante. Lo fundamental en un escritor es desdramatizar, si no se hace con fundamento, uno se convierte en un panoli o acaba siendo gilipollas del todo. De otro lado, confieso que nunca he sentido interés por la vida personal de los escritores, casi prefiero no conocerlos, salvo que me interese especialmente su obra, lo que no es el caso.
Y ojito al «zas en toda la boca» que le ha dado Milena a Jenn con lo de «¿Y tú sí, Jenn?» tras decir que el hombre no ha tenido que saltar obstáculos para escribir.
No podría haberlo expresado mejor.
Crear vida es incuestionablemente bueno.
Eso de «crear vida» me da mucha gracia. La maternidad no es «crear vida» sino crear muerte, que es lo único definitivo en este mundo. Dar a luz a alguien es siempre condenarlo a muerte.
Molt bé l’entrevista, m’ha agradat. No he llegit els llibres de la Jenn, ho faré. Milena; què dir-te. Tens el do d’escriure, aprofita’l. Llegir-te és com beure un glop d’aigua ben fresca un dia de calor; passa molt bé, entra molt endins, i et deixa en pau. Trobo que ets una experta trasmeten sentiments, segueix així. Els articles del PAis, millorables, ho pots fer molt millor… i ho saps oi? Felicitats guapes.
¿Las fotos qué las ha hecho, el enemigo?
Crear vida es una irresponsabilidad como la copa de un pino; qué hostias les váis a ofrecer, ¿hostias? Porque aparte de la «fe» en el futuro mucho me temo que laevidencia científica (la «pura» y la «social», con perdón) no ofrece esperanza. Independientemente de ello, vaya par de pijas. Nada suyo he leído y mucho me queda por leer, así que para mí son pura irrelevancia.
Es lo que pasa cuando uno vive en los mundos de Yupi y en su toma de decisiones prevalece el egoísmo antes que la compasión y la racionalidad. No se las puede culpar por eso, desde luego.
Me encantan las mujeres que no quieren tener hijos , suelen ser mas interesantes , amenas y sexuales
La izquierda exquisita cabalga de nuevo? Las leo y me da la risa floja, dos burguesas cursis que no saben lo que es tener que partir de 0. Todo lo que nos ha costado llegar a algo a las mujeres y con gente como estas volvemos a la cocina (ellas no claro, porque son estupendas, ellas irian al club de tenis)
Un apunte: según he leído, la realmente pija es Milena. De la otra, por lo que dice la entrevista, diría que no lo es.
Cualquiera lo diría.
Pues a mi me han caido simpaticas, aunque no estoy de acuerdo en casi nada de lo que dicen, me parece que son sinceras y precisamente que sean tan distintas a mi me parece divertido. Igual me animo a leerles algo a ver que tal…
Buena entrevista, te ahorra un buen puñado de libros
Te ahorra tener que comprar los de ellas, ¿no? ¡Jo, jo, jo!
Correcto
Me entra un poco de vergüenza ajena cuando leo a chicas de hoy en día mirándose el ombligo y contándonos lo dinámicas que son.Pero siempre nos quedarán grandes escritoras como Belén Gopegui
Estas chicas cultivan una micro sensibilidad F (por contraposición a M) basada en arquetipos: masculino, femenino.. ¿Qué sería un hombre? Un bípedo con un colgajo y nombre terminado en «o». ¿Y una mujer? EscritOr vs escritorA, Pues muy bien. Por lo demás, cultivar esa escritura desde la sensibilidad/intimidad supuesta femenina, tendrá su público. Algo así como si un escritOrO se dedicara a intentar escribir con la sensibilidad de un camiOnerO. Ojo, que ahi hay mundo interior..
En un momento de la entrevista se cuenta la historia de una persona que asesina a su cuñado con 37 cuchilladas porque maltrataba a su hermana discapacitada. Esa persona va a la cárcel. Más tarde se suicida.
Milena Busquet indica en ese momento que la historia ES PRECIOSA.
Estoy leyendo en bucle ese maravilloso instante de comedia involuntaria.
Me has dado una idea con lo del bucle. Y podría haber sido peor (o mejor, según lo mires), podría haber dicho que la historia es guay. Es lo que pasa con esta chica, la Milena, que no acaba de soltarse (aunque lo de «outsider» y lo del chico del club de tenis está muy bien). En petit comité, cuando tenga las defensas bajas, debe de ser escacharrante.
¡Qué cabroncetes sois algunos, nunca (n)os lo van a perdonar!
Suele decirse que si tienes un hijo se acabo el sexo en la pareja , la mujer pierde lass pocas ganas que tenia y el hombre la ve con ojos menos sensuales , por no hablar que un crio por casa baja mucho la libido , pues imaginaros esta que ya no le gusta el sexo antes .
Pues sí. A mi me entristece mucho que una chica de 27 años diga que el sexo le aburre un poco, que cree que solo lo disfrutará cuando quiera quedarse embarazada, porque entonces tendrá para ella una finalidad… me parece un argumento tan anticuado, incluso algo machista (no me peguéis) que me choca cuando luego denuncia la desigualdad hombre-mujer. No sé, me parece que no tiene demasiado claro el asunto. Pero bueno, si le va bien y es feliz, que le Jenn! :D
Me he leído la entrevista entera, y he tomado notas para comentar, pero cuando llevaba más de diez lo he dejado. Sólo se me ocurre decir: ¡¡¡SOCORROOOOO!!!
Es impresionante los comentarios que niegan la desigualdad de condiciones entre mujer/hombre. Puede que la brecha sea más chica en los países desarrollados pero en el resto del mundo no, y es algo que afecta a muchas.
A mí si me dieron ganas de leerlas.
Negar la desigualdad es estar un poco ciego. Ver una oposición hombre-mujer en cada ámbito de la vida es llevar anteojeras como los burros, y distraerse de la realidad y del verdadero opresor.
Pero bueno, me alegro que te gusten. A mí se me ocurren cientos de gigantes (y gigantas) de la literatura que todavía no he leído, y nuestro tiempo es limitado.
Tienes razón Rita, encima hay que oír que de forma «residual» en las generaciones jóvenes y en los trabajos de «alto valor añadido». No se puede ser más clasista y más snob.
Pues yo desde luego tampoco me siento identificado con ninguna de las dos, es más, me siento bastante alejado de ellas, difícil que me asome a uno de sus libros. Eso de Jenn que dice que prefiere dormir al sexo, que ella siente placer y tal…en fin, creo que no tiene ni idea de lo que es un orgasmo en condiciones. Que explore su sexualidad porque se está perdiendo algo muy grande, y el problema es que si no encuentras un hombre que case con su visión, que se olvide de parejas fieles.
Por otro lado Milena, lo de que la historia del apuñalamiento es preciosa. Cágate lorito. Y lo de que por un tío no hay que llorar nunca, me parece de un simplismo y de una falta de capacidad de entrega apabullante. Yo si estoy enamorado me entrego, y si esa mujer me hace daño lloro, me desgarro por dentro…no se porqué hay que dar esa imagen y ser despectivo con el hombre. Me parece un cliché muy antiguo.
Al final la sensación de las dos es eso, que tienen un poco amortiguados los sentimientos, no se si son miedos, barreras, prejuicios o todo a la vez. Pero bueno, que cada uno es como es…yo simplemente no caso con ellas.
Más allá de la interesante entrevista, os recomiendo el libro de Milena Busquets, «También esto pasará». Es una bonita elegía, ligera y llena de matices, aderezada con toques de amistad, amores y ensoñaciones. Ni cínica ni cruel, o sólo en sus dosis recomendadas.
Yo me quedo con lo más gráfico entre tanto texto: la foto final, en la que salen dos mujeres que posan y no posan. Me gustan sus pies, esa forma de dejarlos estar, pies en la foto que no necesitan pie de foto.
Estoy flipando leyendo los comentarios. ¿Qué si no hay machismo? Nada masque leer a la mayoría para corroborarlo. Ni os planteáis hacer un esfuerzo de reflexión sino que a la mínima saltais a la defensiva.Ni un mínimo de empatía. Es para echarse a llorar
Estoy de acuerdo. Lo que uno dice sobre los demás dice más de uno que de los demás.
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