Música

Prince: antología de momentos delirantes

Foto: Corbis
Prince recogiendo unas flores para añadirlas a su pantalón. (Foto: Corbis)

Prince. El Artista. El Símbolo. His Royal Badness. O sencillamente «Él». Fue el hombre cuya genialidad marcó una época a nivel musical, de eso no hay duda. Pero también fue el hombre que se comportaba de manera embarazosamente extraña en las entregas de premios, que concedía entrevistas en plan gurú, que sacaba de quicio a Kevin Smith y que pretendía conseguir dromedarios a las tres de la mañana en pleno invierno de Minnesota, sin entender por qué sus empleados le aseguraban que tal cosa resultaba imposible. El hombre que ha dado colorido al show business con algunas salidas de tono altamente hilarantes, de las que vamos a hablar aquí.

Por si acaso, no piensen ustedes que ponerme a narrar algunos momentos delirantes de Prince significa que no siento una enorme admiración por su trabajo. Hubo un tiempo, de hecho, en el que Prince Roger Nelson era lo máximo para algunos de nosotros, jovenzuelos que todavía estábamos en el colegio. Sé que algunos lectores ni siquiera habrían nacido por entonces y quizá en pleno 2015 resulte más difícil de entender, pero Prince era, y con razón, el epítome de artista rompedor. Durante toda una década, entre 1982 y 1992, adoptó un papel único en la industria musical. De entre todos los artistas que fabricaban éxitos masivos en el mainstream, Prince era el que con mayor atrevimiento recogía y hacía suyas tradiciones musicales que parecían haberse difuminado en el olvido, durante aquella apoteosis del pop fabricado en serie a la que llamamos Años Ochenta. Su habilidad para respetar el legado de sus ídolos mientras moldeaba un estilo absolutamente personal suscitaba asombro y admiración.

En el pódium de los artistas de éxito no faltaba el talento, claro. En aquellos mismos años Michael Jackson reinaba en las listas gracias a un disco tan inatacable como Thriller, que se escuchaba en TODAS partes. El encumbramiento de Jackson fue absolutamente merecido; al contrario de lo que sucedía con otros productos masivos de la época, su éxito venía precedido por una carrera tan precoz como sólida y nadie podía dudar de su talento. Además, un disco como Thriller era un artefacto tan poderoso que difícilmente se le podían poner reparos: incluso hoy, si alguna vez me da por escucharlo, me sorprende lo extraordinario de su inspiración. Sin embargo, le faltaba algo. Era puntero en lo musical, pero no llegaba a producir la sensación de estar en el filo. Y no es que Jackson no tomase sus riesgos, al contrario, fue pionero en bastantes cosas. Aquel largo videoclip de «Thriller» que era casi como una pequeña película fue un alarde que triunfó por todo lo alto y marcó una pauta a seguir, sí, pero que bien podía haberle salido completamente al revés. Imaginen que el público hubiese decidido tomarse el experimento a pitorreo. Con su voz atiplada y su físico delicado, Jackson no era Gary Cooper precisamente, aunque con el maquillaje de zombi fuese terrorífico. En fin, a todos nos gustaba su música pero su figura resultaba demasiado inofensiva, porque sabíamos de dónde venía y quién era: el pequeño Michael de los Jackson 5, alguien a quien el público había visto crecer. Los posibles aspectos oscuros de su personalidad todavía no se nos pasaban por la cabeza —como mucho se le atribuía alguna paternidad— y en el fondo era como uno más de la familia. No digo que un artista deba necesariamente tener una imagen afilada, pero tampoco puede negarse que en el ámbito de la música juvenil eso siempre constituyó un aliciente extra. Hoy la idea se antoja increíble, pero a principios de los ochenta Michael Jackson no nos parecía tan raro.

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26 comentarios

  1. La anecdota de Bob Marley fue en 1979, en 1973 Prince tenía 15 años :)

  2. Excelente y descojonante, como ed habitual. Gran nivel. Solo me preguntaba si lo de cambiarse el nombre no pudo ser tambien por sus peleas con la discografica, que al parecer era la propietaria del nombre….

    Saludos

  3. Excelente artículo. Sólo ha faltado el momento en que Pablo Carbonell le enseña a tocar la zambomba.

  4. Raigambre Insoslayable

    ¡Genuflexiónome de la risión ante semejante articulazo!
    Contribuyo al carcajeo con LA APARICIÓN a partir del minuto 3:27
    https://www.youtube.com/watch?v=6SFNW5F8K9Y

  5. sobre Prince y el baloncesto me gustaría hacer una aportación:

    https://vimeo.com/1720918

  6. como fan total de Prince (tuve el privilegio de sentir su mirada a menos de un metro de distancia hace 5 años en Lisboa en la discoteca Lux cuando sentado en un gran sillón de felpa, cómo no, fui a saludarle y me quedé casi mudo de la emoción y sólo fui capaz de levantar mi mano y ser saludado con una sonrisa por su Altísima Purpureza ) decir que como apunta Vicente, el cambio de nombre se debió a que se oponía a que la Warner le obligaba a sacar los discos como a ellos les daba la gana y no como él quería, aparte faltan algunas anécdotas de gran nivel como sus enfrentamientos con otro gran personaje como Rick James en el backstage cuando era telonero de éste, donde al parecer James celebraba su cumpleaños y al ver que Prince estaba sentado bebiendo agua, lo cogió del pelo por la nuca y le obligó a beber un trago de whisky y ser objeto de las risas de los allí presentes….también está la anécdota como telonero de los Rolling y la de la zambomba de Pablo Carbonell como dice Iago López, en fin son muchas…

    • Emilio de Gorgot

      ¡Te envidio! Nunca he tenido la oportunidad de conocer a Prince, y de haberme encontrado con él no hubiese tenido una actitud muy diferente de la tuya. Te confieso que he conocido a otras figuras muy famosas, pero no me suelo sentir impresionado. Con Prince, en cambio, estoy completamente seguro de que la vieja adoración adolescente me hubiese impedido actuar con normalidad. ¡Joder, hablamos del mismísimo Prince! Significó mucho para algunos de nosotros.

      En cuanto a la otra anécdota, más que un momento Prince es un momento Rick James, gran candidato para protagonizar otro artículo como este.

  7. Pingback: Prince: antología de momentos delirantes

  8. Muy buenas, te quería comentar Emilio que en el video de James Brown, si no me equivoco dice: «Michael me acaba de insistir en que presente a un tal Prince» y es ahí donde se pone a llamarlo.

    Lo digo porque me ha parecido curioso, ¡es como si James Brown no lo conociese de nada y en cambio Michael Jackson quisiese hacerle un gran favor a Prince!

  9. En cuatro palabras, ja, ja, ja, ja

    Me gusta mucho Prince y aunque te ‘metes’ mucho con él lo haces con mucho cariño.

    Ya más en serio me ha gustado mucho el contenido, la extensión y en tono del artículo, te felicito.

  10. Genial el artículo. Parece que hasta al propio Prince le ha gustado, hace unas horas ha tuiteado la frase que lo compara con Sheldon Cooper.

    https://twitter.com/Prince3EG

    • Emilio de Gorgot

      ¡¡No jodas!! Aunque supongo que hay un 99’9% de probabilidades de que se haya tratado de una casualidad. Aun así, ¡la sonrisa me va a durar tres o cuatro semanas!

      PD. Esto sí que es gordo. Me ha dado por comprobar el susodicho Twitter, y en el foro de Prince.org hay una referencia a unos tweets, que no consigo encontrar, pero donde al parecer mencionaba (en inglés)¡frases literales del artículo!

      http://prince.org/msg/7/418222

      Es decir, de algún modo recóndito, infinitesimal e imperceptible, ¡el artículo ha llegado a formar parte, siquiera por un microsegundo, del universo personal de Su Princísimo!

      Ya está. Me retiro. No se puede llegar más alto en la vida.

      • el tweet con la frase literal doy fe de que estaba, luego lo han debido borrar.
        Lo siguiente es conseguir que venga a España a tocar :p

        • Emilio de Gorgot

          ¡Vaya, hombre! Ahora que estaba por hacerme llamar Su Gorgotísimo.

          En fin, siempre nos quedará el momento.

  11. He leído algunos otros artículos tuyos y me han parecido muy buenos, este no, porque sencillamente esta escrito y concebido desde el fanatismo, de la adoración… Y no es que esté mal hacerlo, valga decir que yo me pondría igual como una quinceañera si alguna vez Ayrton Senna me hubiese dirigido la mirada o la palabra.

    Solo mi opinión: creo recordar que en aquellos años lo que encendió la censura moralina en EEUU fue en gran parte la musica heavy metal inglés, Judas Priest y émulos. No necesariamente Prince, que por cierto, no considero un gran guitarrista, ni un gran escritor de canciones.

    Pero si que me ha gustado el álbum «Around the World in a Day». Los que le precedieron y los que le siguieron no me gustaron nada.

    Sobre el encuentro con Marley, me parece entendible que no haya habido compatibilidad, Marley estaba comprometido con las causas sociales de desigualdad, por más que muchos músicos de su entorno no consideraban que su música fuese lo suficientemente » negra», dadas las circunstancias. Prince era una diva.

    En general creo que esta lectura no me agradó mucho, pero bueno, consideran don que es una especie de homenaje a tu ídolo, tampoco es para hacer dramas.

    • Emilio de Gorgot

      Agradezco mucho (y de verdad) tu comentario, pero me veo obligado a contradecirte en dos cosas.

      Está claro que el artículo ha sido escrito desde la adoración, cosa que te reconozco sin problemas, pero no desde el fanatismo, o de lo contrario me hubiese esforzado por ocultar determinados momentos de Prince en vez de convertirlos en los protagonistas del artículo. ¿Adoro a Prince? Sí. ¿Creo que Prince tiene sus facetas graciosas, como todo ser humano en muchos momentos de nuestras vidas? También.

      En cuanto a la censura estadounidense, el PMRC nació cuando Tipper Gore escuchó una canción de Prince, «Darling Nikki». Esto es un hecho. Puedo equivocarme —y me equivoco— en muchas cosas, pero el nacimiento de aquella corriente censora está perfectamente documentado. Es más, supe quién era Tipper Gore antes de conocer la existencia de su marido Al Gore, precisamente por todo esto.

      Por otra parte, y esto ya es mi opinión subjetiva, Prince era tanto o más atrevido y provocador que muchas bandas de heavy metal de la época. Por lo menos en la temática sexual. Saludos!

  12. Bien, el fanatismo musical no lo veo mal. Si el religioso o el político. Yo mismo soy un fanático de los Who, y a veces pierdo los estribos de forma tonta cuando siento que alguien ataca a mis ídolos. En cuanto a la esposa de Gore si le has documentado bien… Será que en aquellos años percibí que se hizo más ruido mediático en torno a Judas Priest por el suicidio de 2 chavales que escuchaban una canción de dicha banda al momento de matarse. Y es verdad, la mayoría de las bandas de Heavy Metal eran más pose que rebeldía. No se puede negar que en ese aspecto Prince ha sido más transgresor que nadie. Comento lo del álbum Around the World porque sentí que los posteriores trabajos no estaban a la altura.

    Saludos. Y sigo atento a tus escritos.

    • bufalo1973

      No discuto que Darling Nikki tenga una letra explícita. Pero Loves Bytes, Eat Me Alive, Heavy Duty (las tres de 1984) o Pain and Pleasure (del 82) de los Judas no se quedan atrás. Supongo que tenía algo que ver que Halford no hubiera salido aún del armario.

  13. Soy un seguidor de Prince desde finales de los ochenta, por aquel entonces muy impactado precisamente por la portada de Lovesexy (obra maestra de la época), y he disfrutado enormemente con la lectura.
    Aclarar también que la entrevista con Mel B pertenece a 1998.

    Un saludo.

  14. Pandora Groovesnore

    Guardaré esta entrevista como uno de mis tesoros para releer de vez en cuando sobre Prince. Ah, dios existe, es Prince!

  15. Tocayo Joseph, me animo a contestarte ya que compartimos gustos y aficiones, parece (de los Who a Senna). Siempre lo había considerado un gran escritor de canciones, me parece que sus discos hablan por si mismos. Nunca lo había considerado como guitarrista, hasta que pude verlo tocar en directo en Gijón. Sin duda, es uno de los dos mejores conciertos que he visto en mi vida, absolutamente inolvidable, y he visto muchos, que ya paso del medio siglo. Y es un señor guitarrista, un magnifico guitarrista, uno de los mejores que he visto en mi vida. Para decolgarte la mandibula.De verdad. Un abrazo,

  16. Pingback: Un Windows para gobernarlos a todos - Jot Down Cultural Magazine

  17. Pingback: Prince Ƭ̵̬̊ - Sabemos Digital

  18. Israel Boloix

    Excelente articulo. Sólo una aclaración, el Black album sí se editó muchos años después y se puso a la venta, yo tengo una copia y le regalé varias a varios amigos fanáticos como yo de Prince

  19. Torpedo rojo

    Ay que risas, muchas gracias, Emilio!

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