
«Sí, buenas noches, dígame». Así daba entrada Carlos Pumares (Portugalete, 1943) a sus oyentes en el ya mítico Polvo de estrellas, programa de radio pionero y único gracias al cual muchos nos convertimos en insomnes y de paso en verdaderos creyentes del séptimo arte. La erudición enciclopédica de Pumares en aquellos tiempos preinternet resultaba apabullante. Durante muchos años nos explicó el significado oculto del monolito de 2001: Una odisea en el espacio, nos hizo disfrutar con las «sinfonías tontas» de Walt Disney y nos emocionó repasando plano por plano la secuencia final de Centauros del desierto.
Más allá de ese amor por el cine clásico que siempre desplegó —y que siempre contagió—, su personalidad como locutor no pasó desapercibida. Desenfadado y antiacadémico, la relación de Pumares con sus oyentes fue un tanto tortuosa: míticas fueron también las grescas en antena, los gritos, los cortes de llamada, los insultos.
Tras el inesperado cierre de Antena 3 Radio, la estrella de Carlos Pumares fue apagándose poco a poco, despuntando de nuevo en televisión gracias a las Crónicas marcianas de Xavier Sardá, en un giro de su carrera que no todos supieron encajar.
Pumares nos recibe en su «oficina» del hotel Eurobuilding. Lo encontramos escribiendo un artículo a bolígrafo, en una pequeña cuartilla, con letra diminuta, renegando de las nuevas tecnologías. Tratamos con esta entrevista de profundizar en el hombre de cine que siempre fue, tratamos también de comprender al histriónico personaje, si es que acaso uno no fuera el mismo que el otro.
¿Cuánto hay de real y cuánto de personaje en Carlos Pumares?
Esto es difícil de contestar. Cuando salgo en los programas de televisión o en la radio, ¿ese soy yo? Sí. Lo que pasa es que tengo facetas. Es decir: si a mí me llaman para un coloquio político, como me ha llamado Carlos Cuesta o Antonio Jiménez, pues yo salgo serio pero no puedo evitar ciertos golpes de humor. Por ejemplo, decir eso de: «Antes había un país para robar y ahora hay diecisiete reinos de Taifas para robar», porque ya me dirás para qué sirven las diputaciones… Pero siempre soy yo.
Yo puedo hablar con unos amigos o con otros, y puedo estar gracioso o estar serio. Es que no creo en eso del personaje. No: el personaje soy yo. Y punto. Si mientras cruzo la Castellana me gritan «¡Pumares!», o me paran para hacerse una foto conmigo, pues soy Carlos Pumares: el que sale en televisión. Yo no estoy en casa y cuando salgo a la calle me pongo un disfraz y ya soy el personaje. No creo en esos cambios.
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Hombre, Carlos, es un poco exagerado decir sobre las mejores pelis del cine español: «¿Cien? Imposible. Imposible. ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, Los santos inocentes y dos o tres más».
Yo tampoco soy un gran fan del cine patrio, pero hay un buen puñado de pelis buenas, no solo cuatro o cinco. Por ejemplo, «Viridiana» es superior a esas dos que citas y, sin ir más lejos, de Berlanga me parecen mejores «El verdugo» y «Plácido» que «¡Bienvenido , Mr. Marshall!»
Uno de los más grandes, carismáticos e inigualables locutores radiofónicos. Mis recuerdos de adolescencia y juventud le reservan un sitio muy especial: madrugadas enteras escuchándole hablar de unos tales John Ford y Howard Hawks, y de una película que un niñato de 14 años no había visto en su puñetera vida y que se llamaba «El hombre tranquilo». Luego se le perdió la pista y haciendo la mili, sintonizando algo en la radio para escuchar en esas largas tardes de aburrimiento en un cuartel, le volví a encontrar. Era otro programa, no era lo mismo; pero ahí estaba él. Gracias por todo, Carlos, eres muy grande.
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Carlos Pumares, mi maestro. Gracias por transmitir con esa pasión y ese corazón tanto amor por las películas hechas con esos ingredientes.
Yo apuntaba las dudas, te escuchaba con más interés que cualquier asignatura obligatoria.
EL cine fué un gran refugio en momentos duros, y tu programa era un bálsamo para mi alma.
GRACIAS DE CORAZÓN.
Carlos Pumares Pardo:
¡Hora iba siendo!
Hace muchos años en la televisión pública, y por entonces única, le dijeron a usted lo siguiente:
«Muchos críticos de cine decís que todos los huevos están podridos, pero vosotros sois incapaces de poner un solo huevo».
Atentamente,
Curiosamente mi padre nació en Santutxu (Bilbao) ese mismo año de 1943 , tiene el pelo blanco , le gustan las camisas de rayas y utiliza la expresión «me importa tres cojones». Seguramente yo mismo terminaré siendo un clon de ustedes dos , aunque al ritmo que van las cosas tal vez me importe tres cojones. Dicho lo cual le comento: no esté frustado hombre. Napoleón dijo que toda persona es un profundo misterio incluso para sí mismo , y nada , nada de lo que se consigue en la vida llega nunca a colmar ese vacío que somos. Por lo tanto , pruebe a ser feliz con camisas a cuadros. No hay otro camino.
Este impresentable gruñon me hizo pasar algunas de las mejores madrugadas de mi vida. Gracias, Pumares.
Sigue igual de bocazas que siempre. El ente persevera en su ser. Lo raro es que no haya citado a Tom Clancy.
jajajja, me acuerdo cuando le preguntaban la misma noche dos veces por la misma película, el cabreo que se cogía, Que buenos tiempos aquellos.
Pues Señor: He aqui otro de los monstruos sagrados que desde mi juventud le he seguido en la Radio. Otro fué Pepe Palau quien me hizo ser fan de Sinatra, el mejor por los siglos de los siglos.
Debo decirle Sr. Pumares, que desde los 14 años, el DOBLAJE se inclinó en mi persona por encima del Cine. Y enbase a lo siguiente. Un ejemplo: Como puede verse ahora una obra maestra como es El Hombre tranquilo con el doblaje de Claudio Rodriguez. Y como la gente puede ver pelis clásicas sin soundtrack y con voces de la calle?. Un grupo de personas hemos rescastado más de 200 films clasicos con doblajes iniciales. Ahi tiene mi email si considera debemos relacionarnos. Era amigo de J.A. Fernandez Abajo.
¡Joder, Pumares!, he visto en el enlace que cascáis en otra revista y me he venido zumbando. ¡Qué recuerdos! ¡cuántas noches con aquél Polvo de estrellas!..Mi agradecimiento eterno por meterme en vena el gusto por la cultura del cine
Como complemento a mi comentario anterior le invito a visitar la página : eldoblaje.com y ahi podrá ver numerosas peliculas clasicas de los 40 y 50 y sus fichas de doblaje con aquellas voces irrepetibles.
Aseguraria que Ud. también debe poseer un buen numero de films de esas épocas que tenga grabadas con sus doblajes iniciales.
Desgraciadamente el Cine, sus estrellas han cambiado con los tiempos. Pero no sabe Ud. que placer y que deleite es visionar los films que en los 50 y 60 cuando eramos jovenes veiamos y oiamos, RECUPERARLOS.
sí le perjudicó y mucho ir a crónicas marcianas, Pumares es un mito icónico para algunas generaciones y meterse en telebasura… su programa de radio era todo lo contrario
antena 3 radio no cerró y se fue la gente, se marchó la mayoría antes de cerrar como josemaría garcía o delaviuda
él se quedó hasta el final y estuvo tiempo sin trabajo hasta que lo llamaron de radio voz, a donde fue cobrando una mierda… por que nadie lo llamaba para ofrecerle trabajo
El Sr. Pumares, en su faceta de vendedor de aceite de serpiente (sustancias paramédicas que no sirven para nada salvo para ingresar su bolsillo) es un impresentable. En la teoría y en la práctica. Puede que como cítico de cine sea malo, bueno o mediocre. Lo que sí pasa es que en ambas tareas, vendedor y crítico, es además un maleducado nato.
Don Carlos, las cintas de vídeo que le regaló Emilio, aquel oyente de Galicia que grababa películas emitidas en Portugal… ¿no las habrá tirado también? ¡Ja, ja! Muchas gracias por tan inolvidables momentos.
Siempre me acordaré de aquellas noches en los años 90 con el Pumares hablando de cine o de mil y un temas. Era un programa vivo en el que nunca sabías qué iba a pasar, yo creo que ya no se hacen programas así. Un saludo
La de noches que he perdido escuchando «Polvo de estrellas». Me parece que la sintonía era la «Luna de miel» de Lasso y luego era alucinante como con un par de pistas Pumares o Garci te daban el título de la película o el nombre del actor o director.
«Luna de miel» de Gloria Lasso era la sintonía del programa de José Luis Garci en Antena 3, que iba antes de otros grandes: Gomaespuma. ¡Qué buenos programas de radio! Gracias, Pumares, por enseñarnos tanto sobre el cine.
Por cierto, que me parece que en la entrevista se podría haber hablado más de cine y menos de si estuvo bien o mal su paso por Crónicas Marcianas.
Que grande Pumares, aún recuerdo sus broncas de madrugada. Me he descojonado como hace tiempo con lo de la duración de las pelis en el festival de Sitges y con las 100 mejores pelis españolas. Genio y figura
Inolvidable Pumares. Unas cuantas horas de felicidad de mi adolescencia se las debo a él. Pumares (con «Polvo de estrellas»), Garci («Qué grande es el cine») y Boyero han sido los tres críticos que mejor han sabido divulgar y transmitir el amor hacia el cine clásico. Su programa sería hoy imposible precisamente por internet, pero aún recuerdo aquellas llamadas en que alguien le preguntaba por una peli vista hace muchísimos años, una imagen, un diálogo, y el gran Carlos Pumares adivinaba la película con esa memoria prodigiosa que tenía. Era un hombre ideal para la radio, no para la televisión, y de cine pocos han sabido tanto. Aún recuerdo con dolor el cierre de Antena-3 y el posterior éxodo de las estrellas que hicieron de aquella emisora la mejor de los últimos cuarenta años. Y que para aquella noche de difuntos Carlos abrió su programa con el «Moonriver». Y una enseñanza imprescindible de Pumares: «el cine, como cualquier arte, es para entretenerse. Los que salen de una película hablando de la fotografía es que se han aburrido como ostras, aunque no quieren reconocerlo. Todo arte es puro entretenimiento, y si no entretiene no es bueno».
Uno de los mejores momentos que recuerdo fue en 1992: un oyente sin muchas luces llamó para preguntar por el final de «Instinto básico», porque no le había quedado claro quién de las dos chicas era la asesina (aquello fue algo que, curiosamente, le sucedió a bastante gente).
-Michael Douglas -dijo Pumares
-Pero no creo, Carlos. Al principio de la película se ve a una mujer apuñalando a un tío en la cama…
-Sí, pero era Michael Douglas con peluca -insistió el crítico
Y el oyente se quedó de lo más contento y satisfecho con la respuesta. Grande Pumares.
Nunca escuché a Pumares en la madrugada, quizá porque siempre me ha gustado estar entre una y siete, arrebujado y calentito entre sábanas. Pero en las tardes, creo recordar sobre las 19, no me perdía ni un espacio suyo durante la década de los 90. Recuerdo que aparte de su prodigiosa memoria en relación al cine y la música popular (algo en lo que coincidimos aunque parezca chulería el decirlo) me tronchaba el escuchar por la radio a un tío peor hablado que yo. En concreto, destaco unos furibundos ataques a la ministra de cultura del momento, Carmen Alborch, en las que entre otras lindezas, calificaba de «Morteria» Adams. ¡Y es que estaba tan fuera de sí, que desbarraba y casi se ahogaba de la rabia! Eran desopilantes también las charlas con el doctor naturista y las auténticas porquerías que supuestamente, habíamos de ingerir para estar como robles y sin estreñimiento. También el hecho de que te habías de jugar la vida en el coche si ibas a comer al Hispania, pero ¡ah, esas lentejitas que preparaban las dueñas del local…! Luego estaba el mejor Carlos Pumares, el que te explicaba con ese cariño que sabía poner cuando quería, la traducción de canciones como «Sultans of swing» de Dire Straits o la sinopsis de films como «¡Qué bello es vivir!», que cuando acababa de explicarla, tenías que ir a verla en el vídeo aunque la hubieras visto ya 12 veces.
La entrevista me ha parecido pobre y no sé si es por el entrevistador o por el personaje en sí, que fuera de su habitat radiofónico pierde muchos enteros. En “Crónicas marcianas” nunca lo vi porque asistí a los primeros quince minutos la noche de su estreno (el del programa) y ya tuve bastante. Jamás volví a ver, creo, un solo minuto de esa bazofia a pesar del enorme éxito que obtuvo en su día. En cuanto a la opinión sobre el cine español, pues qué se puede decir… Creo que es más vagancia por su parte para no ponerse a pensar o venganzas soterradas contra grupos determinados. Y lo de las series… ¡Se quedó con “Los Intocables” y “Hong Kong”! ¡”El fugitivo”! Es notable su despiste sobre las series actuales que no tienen nada que ver, por fortuna, con las de entonces. También puede ser que nadie se haya ofrecido a pagarle bien por verlas y hablar de ellas. Es lo más seguro.
Pero en fín, me quedo con el Carlos Pumares de la radio y su “Polvo de estrellas”, canción de Hoagy Carmichael (1927) con letra posterior de Mitchell Parish (1929) y de la que estoy escuchando mientras escribo esto, la versión de Nat King Cole, fabuloso intérprete algo subvalorado, y que si no recuerdo mal, era la misma que abría el programa del Sr. Pumares.
Ahora tengo la sensación de haber recordado mal y quizá «Stardust» (Polvo de estrellas) era interpretada en el programa de Pumares por Bing Crosby en alguna de sus varias versiones. Si alguien, Don carlos por ejemplo, pudiera sacarme de dudas, se lo agradecería.
Madre mia pumares! llevaba sin verlo desde crónicas marcianas. Como me reia con el. Un auténtico crack. Me alegro mucho de que esté bien.
Y la Streisand, Carlos? Que nariz! y como cantaba! xD
Sí, yo también estaba enganchado a «Polvo de estrellas», que es como empezar el comentario con algo parecido a la manida frase con que entraban los oyentes: «buenas noches, me encanta su programa…», que a su vez es algo como «hola a todos, me llamo Lenny y también soy alcohólico».
Pero impagable el momento en que se le pregunta por lo mejor del cine actual y lo segundo que se le ocurre son las galletas que reparte Statham.
Qué entrañable desastre.
Me ha extrañado que no le preguntaran por el significado del monolito en 2001
¡¡¡¿mono queeeé…?!!!
Con el mayor de los respetos y la máxima de las prevenciones, debo decir que este señor es un peaso bestia. Nadie sabía tanto sobre cine ni era tan chulo ni tan divertido ni tan cabronazo. Nunca llamé (ni podía ni me hubiera atrevido), pero fue un magnífico compañero de fatigas, cuando estudiaba para los exámenes, cuando trabajaba 19 horas y acompañaba ese enésimo e impotente café mareado del penúltimo agotamiento con su precisión, sus observaciones, su agudeza ¡y su puñetera pasión! Yo soñaba con dirigir, interpretar, escribir, llevarle el periódico a cualquiera de esos dioses que él describía con toda su personal, minuciosa e irreverente teología. Todas las gracias que le dé son calderilla. Como diría otro de mis ídolos: besos, abrazos y achuchones múltiples.
Tengo un montón de recuerdos de polvo de estrellas, lo empecé a escuchar con 13 o 14 años ,la época de A3 la pillé al final. Recuedo sobre todo detalles , como los musicales de Broadway que ponia y decía que los tenia todos en vinilos almacenados, toda una colección!
Recuerdo un oyente que le preguntó por «Las uvas de la Ira» de John Ford y pumares contestó: «Magistral», el oyente insatidfecho con la respuesta le dijo que sus criticas eran un poco pobres…bueno , pues estuvo como quince o veinte minutos hablando de la novela de Steimbeck, de los personajes, de marco historico de la depresión americana…fue de lo mejor que escuche..
Sus frases tipo: «un mal guión no lo arregla ningún director, pero un buen guión no hay director que lo estropee.» Tambien sus definiciones de peliculas : «Magistral , obra maestra, correcta». Explicaba su concepto de obra maestra: «Casablanca , yo cada vez que la veo tengo la esperanza de que Rick e Ilsa vuelvan a estar juntos , eso es una obra maestra». Toda la música que ponia, desde Maurice Jarre, Bolero y pasando por Springsteen, ponia muchas cosas. Y los especiales de Verano 2001 y Caza de brujas de Hollywood era el mejor programa, con la famosa frase de John Ford…
Un señor. No habla mal de nadie, por lo menos en esta entrevista. De todos con agradecimiento. A ver, busquen a otro que haga lo mismo.
No sé cuál es su concepto de hablar mal, sr. Luigi, pero no parece que le esté muy agradecido a un tal sr. Villegas López. Use el buscador si lo encuentran.
Al resto: monten un club de fans.
Gracias, pero el personaje no me da para tantas investigaciones.
Y Dios me libre de hacer de abogado de nadie. Solo conozco al Sr. Pumares de esta entrevista y de haberle visto en algún esperpento televisivo. Me pareció un poco faltón, la verdad, pero no mas que el resto de la fauna que pululaba por esos bares.
Pero aquí no desbarra contra nadie, y bien que tiene oportunidad.
Oyente: que te parece Verano del 42?
Pumares;Maravillosa…(tararea la canción principal y pone la música)
Siguiente llamada:
Que te parece Bud Spencer?
Pumares: Pues un tío gordo y con barba.
Genial Pumares. Gracias por tantos momentos y por descubrirme el cine en mi niñez. Mi gran pasión en la actulidad
Genial, sin ser un gran seguidor por las horas, le escuchaba en épocas de verano. Era un personaje al que perdían las vísceras, y por ello era todavía más genial. Las risas que me eché en aquella época en que llamaban constantemente para provocarle preguntando sobre que opinaba de «El guardaespaldas»…
Eso no lo recuerdo y además es imposible. ¿Quién puede tener algo que decir contra El Guardaespaldas, mi señor, si ofrece la impagable ocasión de ver al mismísimo Jeff Bridges bailando bluegrass en trance? Panda de sacrílegos…
Se me ha ío la olla, El guardaespaldas era la de Kevin Costner (cualquier crítica le va bien). Yo aludía a una aún peor, «El gran guardaespaldas» de Rafelson del 76. Siento la irrupción.
Va otra anécdota. Llama un oyente y le pregunta por Bárbara Streinsand, a lo que Pumares responde que le parece una maravillosa cantante.
-¿Y no te parece también muy guapa, Carlos? -pregunta el anónimo
-No -responde secamente Pumares
-¿Por qué? -insiste el oyente
-Porque es bizca! -dice Pumares
-¿En serio no te parece guapa? -vuelve a insistir el oyente
-¡Pero cómo me va a parecer guapa si es bizcaaaaaaa! ¡Si cuando la miro no sé si me mira a mí o al vecino del quintooooo! -grita Pumares
Noches inolvidables
Recuerdo con precisión que dijo, Barbra Streisand canta como los ángeles y podría enamorar a cualquier hombre pero…………………. no se te ocurra decir que es guapa porque……. ¡¡¡¡¡ES BIZCA Y NARIGUDA!!!!!
Una madrugada de principios de los 90: un oyente le llama para pedirle que pinche alguna canción de, dice literalmente, «Simon y Garkenful». Se oyen las risitas de Pumares, y le dice: «Pues sí, hijo mío, ahí lo tienes, un tema de Simon y Gar-ken-ful», con total recochineo. Genial.
¡Y a renglón seguido, empezó a poner verde a «Morteria» Addams! Con total recochineo de algunos oyentes. No genial, pero casi, casi…
Pumares o te repatea enormente o te parece muy grande, o te ries con él o de él, no hay termino medio jajaja
faltan preguntas
el manolito! https://www.youtube.com/watch?v=RHrpoExm3Jk
EL MAS GRANDE DEL CINE EN RADIO,ENTRETENIDO,ERUDITO Y CON BUEN GUSTO EL PRIMERO QUE GRITABA EN LA NOCHE PARA QUE EJARAN DE SER ABURRIDAS Y CON MUSICA QUE HOY EN DIA NO TIENEN ESE BUEN GUSTO DE PONER,PENA DE UN PAIS QUE NO APROVECHAR GENTE ASI
¡Gracias!
«Los aviones no se caen los tirán!», vaya crack e inigualable!
que se anime a hacer podcast de media hora y ya verás como triunfa…
Descanse en paz.