Jot Down Cultural Magazine – José Mª García: “El mayor dictador sobre la prensa española ha sido José Mª Aznar”

José Mª García: “El mayor dictador sobre la prensa española ha sido José Mª Aznar”

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Fue uno de los contados personajes de los que se puede afirmar que contribuyeron a redefinir la información deportiva y la radio española en general. Atravesó diversas etapas en su larga trayectoria periodística, pero es especialmente recordado por su programa nocturno Supergarcía —lo convirtió en un fenómeno de masas—, que le ayudó a cosechar férreas lealtades y enemistades furibundas, donde amalgamó un peculiar repertorio de vocablos y frases hechas que pasaban rápidamente al acervo popular y con el que dejó un considerable poso en la memoria colectiva de como mínimo un par de generaciones de oyentes. El periodista nos atendió amablemente en el hotel Hesperia Emperatriz de Madrid, donde pudimos comprobar que pese a sus años de retiro sigue siendo, como suele decirse, “genio y figura”. Con ustedes, José María García.
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Has declarado en varias ocasiones tu intención de volver a la radio pero que ninguna de las ofertas ha cuajado o te ha convencido, y que no era problema de dinero, ¿qué es lo que ha faltado?

Pues, simplemente, la situación en este momento de los medios de comunicación no es que sea dramática: es tétrica. Si yo vuelvo como quiero, tengo que ponerme en el medio de un río. Y claro, para que la corriente no te lleve tienes que tener los anclajes que te faculten para seguir siendo como eras: plural, independiente, claro y sincero. En este momento el periodismo ha retrocedido tremendamente. Cada día hay menos investigación —salvo la excepción que confirma la regla—, cada día hay menos denuncia. ¿Por qué? Porque el periodismo de investigación no sólo es el más peligroso, sino también el más costoso. Cada día hay menos rigor. Durante muchísimos años esta profesión se regía por una máxima: para que una noticia sea noticia, tiene que estar suficientemente contrastada. Eso lo hemos cambiado por “no permitas que la realidad te estropee una noticia”.

Como en la famosa frase de Hearst.

Entonces, claro, volver en estas condiciones es excesivamente arriesgado y sobre todo no merece la pena. Mientras que la comunicación no vuelva a recuperar su independencia… echa un vistazo al gran “imperio del monopolio”, el grupo Prisa, el grupo mediático que más ayudas ha recibido del gobierno. Está en una deuda —que acaba de refinanciar— de 3.700 millones de euros. El Mundo debe más de 1.000 millones. Y ¿cuál es la situación de Vocento? Público acaba de entrar en concurso de acreedores. Y así podríamos seguir… Creían que las televisiones digitales podían ser la panacea y han sido un auténtico fiasco, han agravado la crisis, si cabe. Porque no nos equivoquemos, la inmensa mayoría de los españoles —el señor ya mayor de Benavente o de La Puebla— ve la uno, la tres y la cinco. Las televisiones digitales, cuando tienen un dos o tres por ciento de audiencia, cantan victoria. Eso significa unos ingresos ruinosos de publicidad. En consecuencia, ¿qué pasa? Pues que en la televisión lo que se está haciendo es radio. Y mala radio. Por ejemplo en deporte. Yo siento vergüenza e indignación ante programas como Futboleros o Punto Pelota. Indignación. En el capítulo de la información política prácticamente son todo tertulianos que además saben de todo… y lo más grave, si están en un medio hablan de lo que interesa a ese medio y si están en otro medio hablan de lo que interesa a ese otro medio. Pero en todo esto el problema no es del comunicador, al que le pagan mal y en muchísimos casos, tarde. El problema está en las empresas. ¿La razón por la que yo quería volver? Soy un auténtico privilegiado… han pasado diez años y todavía no puedo salir a la calle. Quería agradecer algo de lo que me han dado —o intentarlo, porque no soy ninguna panacea y a lo mejor me daba una bofetada como la copa de un pino— y si contribuyo a esclarecer las cosas, mucho mejor. Pero repito, en estas condiciones no me atrevo a dar el paso porque va a durar muy poco. No hay una sola empresa que hoy pueda enfrentarse a un programa real.

¿Deduzco de tus palabras que ninguna empresa te garantiza la independencia que necesitas?

No, si no es que no me la garantice… yo, cuando hablo con una empresa, no tengo que hablar de independencia. Porque eso se da por supuesto. Lo que pasa es que he analizado y he estudiado… y no he tenido ni que decir que no. No he seguido hablando porque no reunían las condiciones mínimas exigidas. No hemos llegado ni a hablar de un euro.

Entiendo también de lo que comentas que crees que ha involucionado la información deportiva.

Ha involucionado. Lo primero que tiene que ser un periodista, es plural. Independiente. Por ejemplo, en la tertulia de Punto Pelota hay un genuino representante del forofismo que sale con una bufanda o con un anorak del Madrid y que va a todas las peñas… si eso es periodismo, que venga Dios y lo vea.

Entonces, ¿por qué se hace? ¿Porque es rentable?

Porque no se busca la independencia, se busca el circo.

¿Para ganar espectadores?

Sí. Para ganar espectadores momentáneamente… y para perderlos a la larga.

¿El espectador puede llegar a cansarse?

Ya se está cansando, clarísimamente. Sólo hay que mirar las audiencias para ver que se está aburriendo y piensa que es detestable. La imagen del periodista queda por los suelos.

¿Crees que hay gente nueva que va a tomar el relevo, haciendo las cosas en otro sentido?

No sé si van a tomar el relevo, pero ahora es muy difícil abrirse camino… es que les pagan tres pesetas. O sea, tres euros.

Quizá el hecho de que empezar en la profesión resulte tan difícil, por un lado sea malo pero por otro lado haga que la gente que empieza realmente sea gente con vocación.

Ojalá que sea gente con vocación, ojalá que sea gente trabajadora y ojalá que sea gente absolutamente rigurosa.

¿Qué le recomendarías a una persona que quisiera empezar a dedicarse al periodismo?

Que volase hacia América.

Directamente.

Directamente.

¿Qué es lo que más echas de menos de hacer un programa diario de radio?

Mira, podría haber tenido al principio algún temor. Dimití porque soy un hombre de empresa, pero lo que no soporto son los caprichos de los empresarios. Me equivoqué cuando di el paso de dejar la Cope —donde me ofrecían quince años de contrato— por montar un imperio con Telefónica. Avisé al presidente de que no íbamos a ser amanuenses. Y a los tres meses me di cuenta de que me había equivocado gravísimamente. Porque José María Aznar es, después de Franco, el mayor dictador que yo he conocido. Al punto de —siendo yo responsable de la información deportiva de Antena 3 TV, Vía Digital y Onda Cero— levantar un vídeo faltando tres minutos para iniciar el telediario. Censura pura y dura. Lo digo sin rubor, lo puedo demostrar y lo repito: después de Franco, el mayor dictador sobre la prensa española ha sido José Mª Aznar.

Bueno, a veces cuentas la historia de que Aznar pidió personalmente la cabeza de Antonio Herrero, ¿es eso cierto?

Sí. Con un matiz: quien me pide directamente a mí la cabeza de Antonio Herrero es Miguel Ángel Rodríguez, por entonces portavoz del PP. Pero a los tres meses. Y yo digo “pero qué barbaridad estás diciendo, si Antonio Herrero es el hombre que sin ser del PP más ha ayudado al PP”. Porque era un periodista de raza, un periodista con mayúsculas, por la persistencia en su denuncia: Filesa, los GAL, etc. Periodista por encima de todo. José Mª Aznar pidió personalmente la cabeza de Antonio Herrero a Luis Herrero y a Federico Jiménez Losantos. Con algo muchísimo más grave: se los lleva a cenar un viernes por la noche y les dice que no pueden seguir con Antonio Herrero —eso lo cuenta muy claramente Federico en su libro— y el sábado por la mañana, se ahoga Antonio Herrero. Nada tiene que ver, evidentemente: lo de Antonio fue un accidente, una casualidad, no motivado por nadie y está demostrado. Pero Aznar, horas antes, pide su cabeza. A mí lo que me indigna es que no tenga ni el valor de ir al funeral ni al entierro.

Este tipo de presiones, ¿se daban a menudo por parte de los poderes políticos, deportivos o de otra índole?

Yo no porque era muy fácil: cuando tenía una presión, me iba. Tuve una —después de diez años ayudándome en la Cadena Ser con Hora 25— por parte de Pío Cabanillas, y me fui. Y me despedí a la francesa: “señoras y señores, como habrán advertido, esta noche del señor Cabanillas…”

“…ni pío” (risas)

Y me fui a Antena 3 porque no quería trabajar para Polanco, para el imperio del monopolio. Después me fui de la Cope para montar un grupo que pudiese luchar en igualdad de condiciones con El País. Y me fui de ese grupo, de Telefónica, por la censura de don José Mª Aznar.

¿Crees que esta censura, este pedir cabezas, sigue produciéndose en la actualidad?

Pues hombre, me han contado una anécdota: hace poco tiempo, la que ahora es alcaldesa de Madrid, Ana Botella, llamó para poner firme a una presentadora de Telemadrid, la televisión más manipulada de España.

¿Llamó personalmente?

Sí.

¿Para poner firme a una presentadora de Telemadrid?

Porque había cometido un pequeño error.

¿Qué error era ése?

En una noticia absolutamente intrascendente había cometido un error, y luego resulta que la que se había equivocado era Ana Botella.

Has citado a tus antiguos compañeros Luis Herrero y Federico Jiménez Losantos. Te has mostrado muy, muy crítico con la evolución de ambos.

Ahora me llevo bien con ellos, pero creo que hemos perdido dos figuras del periodismo. Han dejado de ser periodistas plurales para inclinarse totalmente. Primero fue Luis, cuando abandonó el periodismo por la política…error gravísimo. Ha retornado, pero ya no en las mismas condiciones de independencia. Y luego Federico, que con el talento que tiene y lo buenísima gente que es me da la sensación de que está absolutamente equivocado y que en este momento está navegando a la deriva. Pero ojo, es una persona tan honesta que está haciendo lo que él cree que debe hacer. No lo hace por dinero, no lo hace por ningún interés.

Volviendo a la radio, ¿cuáles rememoras como los mejores o peores momentos?

Hay muchos momentos, sería imposible… hombre, fuera de la información deportiva tengo que significar la matanza de la Plaza de Tlatelolco, en los Juegos Olímpicos de México, donde conseguí dos exclusivas mundiales. La noche del 23-F. O uno de los últimos programas, donde arreglé una huelga de Iberia. La etapa que con más cariño recuerdo, inolvidable —y que además nunca volverá— es la de Antena 3 Radio. Y muy penosa la última de la Cope.

Precisamente de aquella noche del 23-F, en la que estuviste radiando el golpe de estado, te quería preguntar: ¿qué recuerdas de un momento tan complicado?

Que rápidamente me di cuenta de lo que nos estábamos jugando todos los españoles y que por esa audiencia supermillonaria tenías que ser absolutamente veraz. Comedido, pero no mentiroso.

¿Llegaste a considerar en algún momento la idea de que si triunfaba el golpe militar te podías haber metido en serios problemas, o en ese momento no lo pensaste?

No, no… si lo piensas, te vas. Porque además yo estaba allí por voluntad propia y después de salvar muchísimas dificultades.

¿Es cierto que antes de la transición los periodistas utilizabais la crónica futbolística como una forma sutil de criticar al franquismo, al régimen?

No, lo que pasa es que yo siempre he utilizado un poco el deporte como protesta para la crítica política.

Por cierto, ¿crees que es cierta la crítica que se te hace a veces de que al principio reprobabas el que los medios tuviesen excesivo poder, pero que al final tú mismo caíste en esa tentación?

Es posible.

¿Es difícil para un periodista estar al frente durante muchos años y mantener la esencia?

No, yo eso lo he conseguido. He cometido algún error, obviamente, pero he conseguido hasta el final mantener mi esencia. Y la esencia era la independencia.

El programa Supergarcía, opinan muchos, marcó un cambio en la forma de hacer radio en España. Este cambio, ¿fue producto del día a día, fue algo planificado, te inspiraste en algo en concreto…?

Hombre, nada es producto de la casualidad, pero es verdad que desde una idea mínimamente preconcebida el programa fue haciéndose día a día, porque era hijo de la rabiosa actualidad. Luego ya tenía lo que aporta el autor: los silencios intencionados, las muletillas, la utilización de ese vocabulario tan particular: “lametraserillos”, “abrazafarolas”…

(risas) Precisamente tenía una curiosidad y quería preguntarte si aquellos silencios que hacías a veces al principio del programa, justo al terminar la sintonía, eran siempre premeditados.

Tienes que ser absolutamente natural. Y es lo que requería. A mí lo que me llama la atención, por ejemplo, es cuando estoy viendo un telediario y el presentador o la presentadora utilizan la misma entonación para hablar de una catástrofe que para hablar de un éxito.

Crees que falta naturalidad en los comunicadores.

Creo que lo que falta es haberlo mamado.

¿Piensas que en aquella etapa hubo algún personaje con el que fuiste demasiado duro, o por el contrario con el que fuiste demasiado blando?

De las dos cosas hubo. De lo único de lo que no me arrepiento es de que he procurado ser inflexible con los de arriba y generoso con los de abajo.

También hay mucha gente —sobre todo de mi generación— que tiene asociados sus años de infancia o adolescencia al doble programa nocturno Supergarcía-Polvo de Estrellas, un tándem particular en la historia de la radio.

Me hace muchísima gracia cuando ahora me paran por la calle y me dicen “yo escuchaba Supergarcía haciendo la carrera”… y ahora ya es un talludo abogado o ingeniero.

¿Te ha perdonado ya Carlos Pumares los minutos que le quitabas cuando alargabas el programa?

¡Sí! Pumares es un tipo singular pero, en aquellos momentos, encantador.

Otra cosa que se recuerda bastante son tus retransmisiones en vivo de las grandes vueltas ciclistas, ¿por qué te gustaba tanto desplazarte para radiarlas personalmente?

Como homenaje a los ciclistas. Para mí es el deporte más duro. Creo que la Vuelta Ciclista a España creció conmigo… no me quiero colgar ninguna medalla y simplemente recuerdo que hace dos o tres años —las cosas ya iban mal en la Vuelta— hubo una reunión, y todos llegaron a la conclusión de que faltaban las retransmisiones en directo que hacíamos nosotros. El “¡Pino, Pino, Pino!” de toda la vida, el helicóptero y todas estas cosas. Para mí, la Vuelta era una carga pesadísima. He llegado a montar —en un solo día— en avión, coche, moto, tren y helicóptero. Y a tener maletas en siete sitios diferentes, porque tenía que hacer el programa diario, tenía que hacer la Vuelta, tenía que hacer la Copa de Europa y, los fines de semana, la Liga.

¿Hay algún peso que te alegra haberte quitado de encima al abandonar la radio?

Poder ver más a mis hijos, poder hacer vida familiar.

¿A qué crees que te hubieras dedicado de no haber sido periodista?

Ni puñetera idea. Yo con doce años —en el colegio Maravillas, donde se editaba la revista Perseverancia— decidí lo que quería ser: contador de cosas. Y siendo mucho más limitado que otros muchos pude ganar precisamente por la perseverancia. Yo encendía y apagaba la luz todos los días.

No te imaginas a José Mª García en cualquier otra profesión.

Difícil.

¿A qué periodistas, deportivos o de información general, te gusta leer o seguir en la actualidad?

De información general hay varios. Pero hay uno muy especial, que leo con muchísimo cariño, que es Manolo Martín Ferran, porque a pesar de sus problemas físicos sigue teniendo un talento natural. El mejor articulista en este momento, sin ningún género de dudas, creo que es Raúl del Pozo. Me encanta Carmen Rigalt. Hay una nueva irrupción gozosa: David Gistau. En el periodismo deportivo Santi Segurola, y un capítulo especial en el periodismo de investigación para Eduardo Inda, Esteban Urreiztieta y Juan Luis Galiacho.

Ya puestos, ¿qué valoración haces de la etapa de Eduardo Inda como director de Marca?

A mí no me ha gustado el periódico que hacía, pero debo reconocer que lo hizo superlíder.

¿Qué opinas del boicot al que algunos medio someten al boxeo?

No creo que sea boicot, el problema es que el boxeo ha desaparecido. No hay boxeo, luego el medio no puede hablar de una cosa que no existe.

Pero por ejemplo en el libro de estilo de El País sí tienen establecido que no se habla de boxeo.

Ya, pero bueno, esos son los grandes contrasentidos del imperio del monopolio: en El País tienen esto, y en Canal+, que es de la misma empresa, dan boxeo a diestro y siniestro. El contrasentido de quien ha sido un buen periodista y es un pésimo empresario, Juan Luis Cebrián.

Te lo preguntaba porque el boxeo es un deporte que tiene un poso cultural muy importante, mucha historia…

Es un deporte noble, para valientes, pero noble. Lo que pasa es que la calidad de vida… el boxeo se correspondía, por su dureza, con la parte más baja de la sociedad. Claro, en tiempos próximos eso desapareció, y desapareció el boxeo.

¿Qué ha cambiado en España para que lleguemos a ser campeones del mundo de fútbol?

Única y exclusivamente que, a pesar de los políticos y de los directivos, las escuelas de los clubes han empezado a trabajar, han ido saliendo chicos, hemos tenido la fortuna de encontrar un hombre como Luis Aragonés —un maestro ya muy experimentado— que consiguió armar un bloque fenomenal. Y luego la inmensa fortuna de un hombre muy, muy inteligente, Vicente del Bosque, que en lugar de hacer lo que es habitual en España (“como llego yo, todo fuera”) supo mantenerlo casi todo, con leves retoques.

El éxito español se ha manifestado además en otros deportes, ¿esto es producto de un cambio generacional, de un cambio en el país?

Es un cambio generacional. Yo corro todos los días quince kilómetros. Antes, verte correr… eras como el bombero torero. Ahora es habitual verlo. Lo grande de este país es que hemos conseguido lo que hemos conseguido a pesar de los políticos. Cada día que pasa los políticos entienden menos el deporte, quieren menos al deporte, cuidan menos al deporte y utilizan más a los deportistas. Aznar, en su época —y siendo como dice un gran deportista—, en un año olímpico tuvo cuatro Secretarios de Estado para el Deporte distintos. De los socialistas no hablemos, porque… tuvieron un gran Secretario de Estado, Jaime Lissavetzky, y fíjate que lo sacaron del deporte para condenarlo a unas elecciones que no tenía ninguna posibilidad de ganar: las de la alcaldía de Madrid. Y Mariano Rajoy, que es un amante del deporte y un buen practicante, comete el desliz de que hoy —a doscientos días del comienzo de los Juegos Olímpicos— el único Secretario de Estado que no tenemos es el de deporte [una semana después de celebrarse la entrevista, finalmente se nombró a Miguel Cardenal, N. del R.]. Cuando los políticos se den cuenta de que el deporte es la mejor medicina contra todo… pero claro. No sé por qué no quieren entenderlo. O por qué no les interesa entenderlo.

A raíz de esto que comentas de que se utiliza el deporte, ¿es cierto que los palcos de los grandes estadios de fútbol son lugares para hacer negocios, independientemente de lo que ocurre sobre el césped?

Han sido, son, y seguirán siendo.

Por cierto, ¿cómo ves el asunto del estadio Nuevo Mestalla en Valencia, cuya construcción ha estado parada tres años?

Ha entrado Bankia y yo creo que se arreglará pronto. Eso es lo doloroso, por ejemplo, de la manipulación de José Mª Aznar con las torres del Madrid regalándole al Real Madrid millones de euros… y tan español era el Valencia como el Real Madrid. Y al Valencia lo dejaron tirado.

Hablando de políticos, ¿qué esperas de Mariano Rajoy como presidente?

Dije que era mal candidato, pero que podría ser un buen presidente si pone sobre la mesa lo que no ha puesto cuando era candidato: energía. De cualquier forma, de momento, si tú comparas este gabinete ministerial con el anterior la diferencia es abismal.

¿En qué sentido?

Mira, en la transición, los políticos eran de primera división. Tú podías estar de acuerdo o en desacuerdo con ellos. Porque no podías estar de acuerdo con Fraga cuando decía “la calle es mía”… ¡qué coño la calle iba a ser suya, señor! Pero Fraga tenía un poso cultural como lo tenía cualquiera de la oposición. Es decir, no estabas de acuerdo pero transmitían sabiduría, fondo, poder, comunicación. De ahí pasamos a la época de Aznar… ya no eran los primeros de la clase, pero por lo menos iban a clase. Y de ahí pasamos al gobierno de Zapatero, donde no conocían la escuela. Ahora viene otro equipo de gente en su mayoría ya talluda, con alguna experiencia, gente formada. Es verdad que lo que heredan es muy difícil. Vamos a ver si no queda todo en tecnocracia, pero evidentemente el salto, cuantitativa y cualitativamente, ha sido importante.

Un poco de historia alternativa: ¿qué hubiera pasado si los clubes de fútbol hubiesen tenido que pagar su deuda histórica?

No, si el problema no es qué hubiese ocurrido, el problema es que el PSOE cometió un error tremendo, un pecado mortal: hacer unas sociedades anónimas para controlar el fútbol y —como no se atrevieron a hacerlo con el Madrid, con el Barcelona, con el Athletic de Bilbao, por motivos políticos— han creado una Liga que está manipulada. Porque hay dieciséis sociedades anónimas deportivas con su legislación y cuatro sociedades deportivas que tienen una legislación totalmente diferente.

Si a raíz de la crisis mundial no se hubiese producido el famoso plan de rescate de los bancos, de las entidades financieras, ¿qué crees que hubiera sucedido?

Pues… no creo que hubiese sucedido nada más grave de lo que puede suceder aquí si definitivamente el gobierno no impone las medidas adecuadas para que los bancos ayuden al pequeño y mediano empresario.

Que evidentemente crees que no se está haciendo.

¡En absoluto! Los bancos son los grandes culpables de esta situación y los que han permitido eso a los bancos, más. Pero claro, yo que me conozco como si lo hubiese parido al gobernador del Banco de España… es que es una anécdota que borda el ridículo el que este sujeto pueda ejercer ese cargo. Me refiero a “Mafo” Fernández Ordóñez.

¿Por qué crees que está ejerciendo ese cargo, entonces?

Por el dedo bobalicón y la militancia de turno.

Más historia alternativa: ¿qué hubiera pasado si Zapatero hubiese decidido dimitir hace dos años?

Qué gran favor nos habría hecho.

¿Realmente crees que las cosas hubieran seguido un curso distinto?

Casi seguro. Dentro de las tremendas dificultades de una Europa errada y convulsa.

¿Cuál es ese error de Europa?

Que ha faltado liderazgo y que cuando se creó esto no se sabía lo que se había creado. Y que Bruselas era el paraíso para un porcentaje muy elevado de eurodiputados.

¿Crees que lo de Bruselas es como, entre comillas, un “pesebre”?

Sí, sí, un agradecimiento. Mira el ejemplo de Luis Herrero: sin comerlo ni beberlo se ve eurodiputado nº7 en una lista.

Entonces, ¿ser eurodiputado es un premio?

Una prebenda.

 

Volviendo a mezclar fútbol y política, ¿qué pasaría si José Mourinho tuviese el mismo comportamiento que muestra ahora, pero en vez de entrenador de fútbol fuese líder de un partido político?

Mourinho no puede ser líder de un partido político porque no tiene la formación mínima exigida, y eso que el rasero no está muy elevado. Mourinho es lo que es.

¿Qué es?

Un buen entrenador y un pésimo comunicador.

Por cierto, ¿qué pasaría en España si durante un año no se jugase la liga de fútbol?

No pasaría nada. No hay nada ni nadie imprescindible.

Ahora me gustaría preguntarte tu opinión sobre una serie de personajes, algunos son antiguos colaboradores tuyos, otros son personajes de diversos ámbitos. Empezando por Gaspar Rosety.

Prefiero no opinar.

¿Ni siquiera en su papel de narrador futbolístico?

Fue un número uno en la narración. Un número uno. Y ahora me da pena.

¿Por qué?

…el papelón que está desempeñando en la federación.

Julia Otero.

Me gusta. Creo que es una profesional con agallas. Y con conocimiento.

Andrés Montes.

Como ya no está con nosotros, mi recuerdo, mi cariño y mi oración.

Luis del Olmo.

Ha sido uno de los grandes.

Carlos Herrera.

Presente y futuro. Número uno.

Felipe González.

Un ídolo caído, que sucumbió —como la gran mayoría de los mortales— ante el lujo y las mujeres.

¿…ante el lujo y las mujeres?

(asiente)

(risas) Adolfo Suárez.

Qué pena que está, pero que no está. Nadie le puede negar el papel importantísimo que hizo en la transición.

Lance Armstrong.

Con trampa o sin ella —porque si la ha hecho, no ha hecho nada diferente a lo que han hecho sus competidores— un grande.

Sandro Rosell.

Me gusta. Un buen, buen, buen presidente.

Mike Tyson.

Un desheredado de la fortuna.

Alberto Contador.

Fuerza, fe y ganas.

Alfredo Pérez Rubalcaba.

Para mí, es un político de primerísima división. Quizá le sobre un punto diabólico y le falte un ápice de calle.

José Manuel Estrada.

Muy buen chico.

Pedro Ruiz.

Un genio traspapelado.

¿Qué significa eso?

Que lo noto enfadado con el mundo.

¿Por qué?

…no lo sé.

Esperanza Aguirre.

Un mal ejemplo de política.

Luis María Anson.

Fue uno de los grandes y me da pena ver en qué se ha convertido.

¿En qué se ha convertido?

Se ha convertido… [piensa la palabra durante un rato, N. del R.] …en un abrazafarolas.

(risas) Iñaki Urdangarín.

España no merecía esto.

¿Crees que este escándalo puede hacer un daño permanente a la casa real?

La casa real, después de hacer lo que ha hecho por este país…. fíjate cuando se instauró la monarquía, lo tenía casi imposible. Porque los franquistas eran antimonárquicos. Los socialistas, republicanos. La historia de los Borbones, negra. Ha sido una labor personal de Juan Carlos. Creo que la casa real ha tenido que intervenir antes, ha tenido que cortar por lo sano mucho antes… pero, de todas formas, que esto afectase a la casa real sería injusto.

Por último, ¿qué sentías en la época de Supergarcía, cuando te imitaban tan a menudo los humoristas?

Siempre he dicho lo mismo: de mis imitadores… son mis defectos.

Fotografía: Guadalupe de la Vallina

39 comentarios

  1. Tiene toda la razón en denunciar la rastrera maniobra de Aznar para liquidar a Antonio Herrero. Pero hombre, decir que ésa fue la mayor muestra de dictadura que ha presenciado… ¿no fue testigo del antenicidio?
    ¿Qué decir del Consejo de Ministros del 20 de mayo de 1994 a favor de Prisa?
    Pero si él mismo interpuso un recurso junto a Martín Ferrand, Antonio Herrero, Jiménez Losantos, Pedro J. Ramírez!

    Gran tipo José María García, no tiene que ver con varios errores de apreciación. Un tipo honrado e independiente. Y buena entrevista.

  2. Excelente entrevista.

    Nunca olvidaré la tropelía cometida con Antena 3 Radio, a pesar de mi juventud. Cuando pienso en ello siempre recuerdo al malogrado Santiago Amón.

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  4. El Garcia se ha convertido en la mejor lengua viperina que hay en España porque ya no tiene ningún chiringuito que defender. Pero antes, cuando era el lider de una cadena de radio o de un grupo medíatico todos recuerdan lo que fue: un pelota, un corporativista, un chaquetero. Su mayor resquemor hacia Aznar viene provocado por no haberle dado todo el apoyo que necesitó el tinglado que levantó Telefónica (unificando Antena 3, Onda Cero, Via Digital, etc) para emular a Prisa y ser un influyente grupo de comunicación de derechas. Por no hablar que fue el mayor contrato que tuvo Garcia en toda su larga carrera. De haber funcionado aquel experimento, a buen segúro que García seguiria pensando lo mismo sobre Aznar y otros personajes, pero no lo iria largando con tanta alegría.

  5. Excelente entrevista de un gran manipulador de la información que siempre incide en una independencia que no se corresponde con lo que era. Y también un gran dictador.

  6. Gran entrevista, Garcia no se calla ya nada… como tiene que ser.

    • ¿Que no se calla nada? Que cuente como fue su entrada en la COPE, las condiciones económicas que impuso, los despidos que costó su incorporación incluso en la plantilla de provincias (aquí, desde donde yo hablo, tres empleados a la calle) para cuadrar números, el inmediato desalojo de compañeros de informativos en la redacción para hacerse un espacio a medida…
      A éste individuo lo devoró su propio personaje, cebado de megalomanía. Que hable cualquiera de los que en algún momento fueron sus subordinados, y exprese su opinión.
      En cuanto a la profesión, el gran innovador, el primero que metió un micro a pie de campo, y llevo el latir de la actualidad al oyente. Y al tiempo el vengativo, que ignoraba, por ejemplo, según sus intereses, nombres de equipos : Reynolds “la escuadra navarra”, o de deportistas. Perico “el ciclista segoviano”…

  7. Muy buena entrevista.
    Se echan de menos las opiniones de un periodista de raza como el.
    Espero que pronto encuentre un lugar desde el que volver a la actualidad.

  8. Periodismo en estado puro. Buen trabajo.

  9. Un grande Jose Maria, desde que no esta no he excuchado la radio mas de 3 dias seguidos. Solo un pero a la entrevista, Don Juan Carlos hizo mucho en la transicion, pero ya esta obsoleto, y no por el Iñaki, mas por lo que se sabe ahora del 23F y sobre todo por lo que vendria detras de el.
    Gran entrevista y desde aqui hacerle saber que todavia se le echa de menos.

  10. Una muy buena entrevista, donde Garcia dice cosas interesantes y sensatas, pero jamás te perdonaré que en el año 86, y desde tu privilegiada posición mediatica, te posicionaras tan descaradamente a favor de la pertencia de España a la OTAN.
    Eso si que fué abuso de poder.

  11. Que bien se ven los toros desde la barrera, sr. Garcia.
    Genio y figura !!

  12. Gran entrevista. Igual de grande que las que lleva haciendo los últimos 10 años, porque siempre cuenta lo mismo. En esta le faltó Florentino, pero claro, siendo JD tan forofomadridista, qué le vamos a pedir; si al final, Aznar o no, censura hay en todos lados.

    Que Roncerdo salga haciendo el mono en el zoo ese de intereconomía, vale, no engaña a nadie. Lo peor son los Roncerdos ocultos que pueblan los periódicos en secciones de no-deportes y que siguen la misma línea forofal.

  13. Entre toda la lista de personajes sobre los que se le pregunta, me sorprende que no esté uno al que García ha criticado mucho

  14. Pingback: Sobre el periodismo « Antipática

  15. Señor E.J. Rodríguez, ¿para cuándo un artículo suyo sobre Pete Maravich? Ahora que Shaquille O’Neal ha comparado a Ricky Rubio con él puede ser interesante. Estoy seguro que un gran fanático del deporte como usted ha conocido las genialidades de Pete Maravich.

  16. El mejor periodista de la historia de España, creador del programa deportivo nocturno radiofónico con un líder que maneja, pero otro de tantos que acaba devorado por el poder, por el suyo y por el establishment.

  17. Jaja, Shaquille O’Neal comparó a Maravich con Ricky diciendo el ‘Peter Maravich italiano’. Toma ya.

  18. Pingback: José Mª García: “El mayor dictador sobre la prensa española ha sido José Mª Aznar” [entrevista]

  19. Muy buena elección en los personajes y muy buena labor peripdistica. Tercer, Escolar, JM García. Felicidades.

  20. Pingback: Butanito

  21. Nunca entendí como un periodista deportivo podía estar tan metido en política, conocer personalmente y tener trato con presidentes de gobierno, cómo pudo detener esa huelga de Iberia que menciona… un supuestamente periodista deportivo, señores! Me río. Se imaginan, por nombrar un auténtico periodista deportivo, a Santiago Segurola citándose con Rajoy para tramar un conglomerado de medios que haga frente a Prisa? Este Sr García de periodista siempre ha tenido poco (no había más que escucharle cantar gol o nombrar jugadores de la NBA para darse cuenta de que en materia deportiva él tampoco fue a clase). De lo que sí tiene es de corporativista, chaquetero y manipulador, lo mismo que todos a los que critica. Eso sí, siempre me divierten mucho sus entrevistas porque dice cosas interesantes.

  22. En general me parece una entrevista interesante pero hay dos aspectos que me chirrían bastante. Por un lado, tanto ego acumulado a punto ha estado de sacarme de la noticia antes de acabar su lectura, Y, por otro, quitar responsabilidad al comunicador sobre el producto final me parece bastante endogámico. Vale que los directivos de las empresas de comunicación tienen una responsabilidad mucho mayor que el “currito” pero -al final- todos podemos elegir. Es casi lo único que nos distingue como especie. La capacidad de elegir lo que está bien y lo que está mal. Quizá sea que a los periodistas de hoy les falte “mamarlo”. En eso coincido con Super García.

  23. El que fue pequeño dictador del deporte español.

  24. A Jose Maria lo devoró su propio personaje, inflado de megalomanía (como le ocurrira a Mouriño). Solo fu fiel a “su verdad” y la verdad absoluta no exite. Para mi el mejor comunicador deportivo que ha tenido la radio, en cuanto a su independencia, sencillamente NO me la creo

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  28. Como buen Dictador dice lo que quiere y calla lo que conviene. Pura demagogia trufada de manipulación.(La alusión a Felipe Gonzalez bochornosa.Se habrá confundido con Pedro J. De esa manera se hace un personaje teatral que llega a ser uno mismo. Una especie de Arturo Fernandez del periodismo. ¿donde empieza y donde acaba el personaje y el periodista?

  29. ¡Pedazo de entrevista! García da mucho juego pero no es fácil mantener una entrevista bien estructurada con él. Enhorabuena al entrevistador ;-)

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  31. Gran entrevista, aunque no esté de acuerdo en casi nada con este señor.

  32. Lo de que los nuevos ministros están más preparados que los anteriores me ha encantado. Con una ministra de Trabajo que no ha cotizado en toda su vida, y una de Sanidad que no sabe lo que es un medicamento.

  33. Grande, grandísimo García: este es el periodista que está haciendo falta y no aparece por ninguna parte. Gracias por tu denuncia constante.

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  35. No tendremos nunca un gran clase como José Mª García en el deporte y Antonio Herrero en el matinal. Ha habido otros buenos y habrá más seguro, pero incomparables a los genuinos. Os sigo echando mucho de menos. Hasta siempre, a ti Antonio desde el Cielo y a ti “Supergarcía” desde tu merecido retiro familiar.

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