Viendo lo que se avecina en 2017 parece que al cine ya solo le queda por ofrecer secuelas, precuelas, remakes y reboots, de manera que el próximo viernes podremos comprobar en su segunda parte si los protagonistas de Trainspotting han envejecido igual de bien que la película original. Veintiún años han pasado ya y sigue conservándose fresca, quizá por el tono de humor con el que supo retratar a ese grupo de yonquis escoceses que más que caer en las garras de la droga se lanzaban a ella con entusiasmo. Ya estaba bien de tanto victimismo. Era un enfoque original, aunque el tema desde luego no lo fuera, pues los paraísos artificiales han sido uno de los temas más recurrentes en la pantalla.
Desde Hollywood y aledaños se han tomado siempre muy en serio la misión de salvarnos de ese peligro, no solo consumiéndola toda antes de que pudiera caer en nuestras manos, sino mediante narraciones marcadas a menudo con un tono ingenuamente moralista, enfatizando que todo uso lleva inevitablemente al abuso, la locura y el crimen… como si el aura de malditismo no fuera precisamente uno de los mejores reclamos que pueda haber para un público joven. Pero en otras muchas ocasiones las drogas simplemente han presentado la oportunidad ideal a los cineastas para desatar su imaginación mediante escenas oníricas o bien para mostrar a los personajes comportándose de forma inapropiada en cualquier contexto, uno de los fundamentos de la comedia. En estos dos últimos aspectos nos centraremos a continuación, recordando algunos de los momentos más sugerentes y divertidos que nos ha dado el séptimo arte. Así que voten o añadan su favorito.
(La caja de voto se encuentra al final del artículo)
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Tiempos modernos
El arco argumental habitual al abordar este asunto nos muestra un comienzo en el que todos son risas, poco a poco la afición se convierte en adicción y esta desemboca en tragedia, para que así el público extraiga la moraleja correcta. Charles Chaplin tuvo el descaro de mostrarnos justo lo contrario en este clásico, de tal forma que si uno espolvorea una buena dosis de cocaína ante sus narices no solo alcanza la libertad sino que, fruto de la autoconfianza que esta le proporciona, acaba dándole su merecido a unos malhechores y sofocando su motín, tras esquivar las balas como si del mismo Neo se tratase. Visto así cómo podría uno resistirse a probarla…
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«The mystery of the leaping fish», un corto con Douglas Fairbanks interpretando al detective Coke Ennyday. Ahí es nada. La escena del almacén lleno de coca es enorme
La escena de «Wet Hot American Summer»en la que van a la ciudad y todos terminan drogándose debería estar ahí.
Santa Sangre, de Jodorowsky: «tisis beter dan muuuuvis»
Ámbar Pull Factor Pilgrim.
https://m.youtube.com/watch?v=GFep3ua-35s
Por cierto, anoche vi el hombre de las mil caras…flipé al ver a Ámbar (Jons Papilas, creo que no está bien escrito) de eslavo del esclavo del esclavo.
La más hilarante en mi opinión es la escena de las dos dependientas colocadas de marihuana en ‘el jardín de la alegria’
En mi opinión, la escena más hilarante sobre las drogas era la famosa frase de Aterriza como Puedas
«elegí un mal día para dejar de…»
Hay una en Tiempo de Valientes. Una película argentina en la que los protagonistas se fuman un porro en una escena conduciendo en el coche. Refleja con humor pero también veracidad los efectos de la marihuana.
Si el alcohol se considera una droga, yo pondría esta con el camarero de «El guateque»: https://www.youtube.com/watch?v=H3mDOHGBRs8
«Puro vicio» (muy buena adapatción del libro Inherent Vice de Thomas Pynchon) retrata también la vida de los hippies en los 70 en California, muy recomendable
Por aquello de añadir más fuego a la mandanga que diría el Fary, un recuerdo para El dormilón de Woody Allen, su escena como falso robot bajo los efectos del soma es fantástica.
¿Dónde quedan Airbag y sus «hondonadas de hostias»???
AIRBAG…AIRBAG…AIRBAG…Producto nacional bruto!!! No se como no se ha incluido esta joya de coca-road movie!!
Falta el viaje por el agujero de gusano de Dave Bowman al final de «2001, una odisea del espacio». A pesar de que es una escena con conceptos científicos de primera y un tanto de imaginación y fantasía pura, la representación gráfica de Kubrick unánimemente está considerada como inspirada en los «viajes» del LSD.
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Genial artículo Sr. Javier Bilbao. El septimo arte nos ha dejado encomiables escenas drogotas incontables. Por mi parte sugiero estas tres:
– La de «Easy Rider» con el ácido en un cementerio como fin de fiesta del Mardi Gras de New Orleans.
– La de «Un Tipo Serio» cuando Danny en plena fumada ha de recitar los fragmentos de la Torah en su Bar Mitzvah.
– The Trip de Roger Corman con BSO de Electric Flag, una peli centrada en un viaje psicodélico.
La de «Easy Rider, en efecto… ¡Pero la estupenda, con el genial Jack Nicholson cuando no lo conocía ni dios! ¡La del canuto con Peter Fonda y Dennis Hopper al amor de la hoguera! ¡Pocas veces se ha conseguido tantísimo con tal economía de gestos, para que luego digan que Nicholson sobreactuaba!
Por afición a los entretenimientos videojueguiles, la escena de «La Playa» de Danny Boyle con DiCaprio… aunque no sé si realmente era por las drogas.
O también, toda la saga de «Harry Potter», «El Señor de los Anillos» y «Los Juegos del Hambre»
Yo echo en falta la escena del desnudo en el tejado de «Un funeral de muerte»
Joder. ¿Nadie lo va a decir? El día de la Bestia. De tripi…. ¡que yo controloooo!
O Airbag cuando explota el idem.
Me quedaria con el buceo en la tqaza de water pringoso y fetido de trainspotting
Apoyo a Jose Luis el paseo pòr la terraza es hilante
¿Y cómo no sale Requiem for a dream?
Definitivamente «grandma’s boy», cuando las abuelas hacen un té de mariguana por error, y arman una fiesta de antología.
Creo que no se mencionó Requien for a dream (requien por un sueño) de Aronosfky
¡Gracias!