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Pere Ortín: «Parece que tratar a las audiencias como gente inteligente está mal visto»

Pere Ortín para JD 0

Pere Ortín Andrés (Sagunto, 1968) es periodista y viajero. Empezó su trayectoria profesional en la televisión trabajando como presentador de los informativos de Canal 9 y también como reportero en el programa de ecología y medio ambiente El escarabajo verde de La 2. Ha escrito en multitud de medios como National Geographic, Altaïr o Geo. Se ha convertido en varias ocasiones en empresario para impulsar y realizar documentales como Le mal d’Afrique, Cazadores de imágenes y Africalls?. Ahora es el director de la revista Altaïr Magazine en su tercera etapa.

Nos citamos con Pere en la librería de viajes Altaïr, donde se encuentra la redacción de la revista. Es una librería preciosa llena de mapas, guías y crónicas de viajes. Nos sentamos con él a tomar café y charlar sobre algunos de los muchos países en los que ha vivido y que han forjado su visión del mundo. En un lugar muy especial se encuentra Guinea Ecuatorial, donde encontró un gran tesoro.

¿Hedonismo o muerte?

Siempre hedonismo. Tengo un problema, entre muchos otros, soy valenciano, que es un estado del alma. Hedonismo siempre, ¿hemos venido aquí a sufrir, o qué? Hay que disfrutar. Yo soy como el personaje que contaba Borges en una de sus conferencias: «Varias veces intenté el estudio de la metafísica, pero siempre me interrumpió la felicidad».

En tus comienzos como periodista trabajaste en el departamento de prensa del Comité Olímpico organizador de la Olimpiada de Barcelona 92. Ahora que se cumplen veinticinco años, ¿qué recuerdas del periodismo en aquella época?

Yo era un chaval y me lo pasé muy bien. Fue una experiencia maravillosa. Con las Olimpiadas y la Expo 92 en Sevilla daba la impresión de que España era un país en el que cualquier cosa era posible, todo era divertido y la gente trabajaba con muchas ganas. Ahora hay compañeros míos de aquella época a los que veo en Informativos Telecinco y en Antena 3. De alguna manera se estaba construyendo el futuro de este país, donde además, al ser un poco cutre, podía pasar cualquier cosa. Todo aquello lo recuerdo con ternura, no sé si por estar ya mezclado con las canas o por lo que sea.  Lo pasé muy bien.

¿Cómo accediste al puesto?

En aquella época estaba de becario en Televisión Española. Una colega me llamó para un proceso de selección y acabé trabajando en una de las partes más interesantes del Comité Olímpico, la que trataba todo lo relacionado con el viaje de la antorcha olímpica. Durante aquellos casi cincuenta días viajé siguiendo el recorrido de la antorcha por toda España, pude conocer un poco este país.

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7 comentarios

  1. ¿Por qué se programan telenovelas ?¿ nos hemos vuelto tontos ? No . Por que los ricos se han comprado televisiones de esas que miden audiencias y a su vez los ricos contratan chachas latinas que se supone están limpiando el polvo , pero que están mirando tele y claro una tele que mide audiencias y una chacha mirando novelas . Jajaja El que invento el medidor de audiencias no imaginó que el dueño de la tele no iba a mirar tele , que la iba a mirar la chacha . Es por tanto un error poner anuncios de Ferrari en medio de una telenovela , con suerte el espectador podrá comprar un coche de segunda mano .

    • Ya, sólo que las mediciones de audiencias no funcionan así. No se compran «teles que miden audiencias», sino que una compañía de rating instala un medidor de audiencia en una muestra para medir sus datos a lo largo del tiempo. Precisamente al confeccionar la muestra lo que se intenta es que esté lo más repartida posible en nivel de renta, cultura, etc…

      Por otra parte, no veo muchos anuncios de Ferrari en la televisión.

  2. Ruben Um Nyobé

    Sin duda, Altaïr es una librería que hay que visitar si estás en Barcelona. Lejos de la comercialización cutre de tres al cuarto y del turismo de borrachera, en Altaïr siempre encuentro un sitio de verdad. Te tratan bien, te puedes tomar una cerveza o lo que quieras y te puedes perder entre los libros. No se puede pedir mucho mas y puedes hacerlo aunque no tengas ni un puto duro.

    Siempre que voy, siento durante un rato que todo es posible y salgo más motivado que nunca, casi siempre con un libro o una revista nueva y con ganas de leer más.

    Muy buena entrevista, aunque me hubiera gustado leer más sobre los puntos de vista de Pere en temas políticos, de los que me consta que tiene una visión muy distinta a la que solemos ver en los medios cada día. Habrá que esperar otra ocasión.

    Larga vida a Altaïr, a su revista, y a su forma de ver la vida.

  3. Me parece genial que se trate con cariño y con respeto -¡Qué menos!- a las audiencias, a las masas, a los votantes y a todo el mundo… Pero de ahí a decir que esas mismas «masas» son inteligentes, media un abismo. La media sociológica íbera no es ni mucho menos inteligente, digamos más bien, que es la media del cabestro, del mastuerzo o del tuercebotas. ¿Hay algo de nuevo en esto que digo? Lo polítcamente correcto es decir que un referendum o unas elecciones son «la fiesta de la democracia», que «el pueblo es soberano», que «el pueblo al votar nunca se equivoca»… todo esto, claro, cuando gana el que nosotros queremos o el que estaba programado que ganara… Cuando el que gana es Trump o el Brexit, ni fiesta de la democracia, ni el pueblo es soberano ni pollas en vinagre. Todo esto está muy bien explicado en este artículo sobre «la fiesta de la democracia» http://tecnologiamable.blogspot.com.es/2017/05/es-la-fiesta-de-la-democracia-lol.html

  4. Sandiablo Belcebueno

    No lo parece, es que lo está. Hace ya dos lustros por lo menos que lo que se premia es la mediocridad. En la literatura tenemos un buen ejemplo de ello.

  5. Pingback: Slavenka Drakulić: «En el nacionalismo la emoción más importante es el odio» – El Sol Revista de Prensa

  6. Pingback: 17/05 YO SÉ PERDER de Compañía La Soledad – Antic Teatre – Espai de Creació

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