
En un juego en el que no le pintaban más que bastos, el lince de Montevideo ganó. El hijo del distrito 24 ascendió a los cielos de Europa y a los altares de escay de la noche madrileña, y se consiguió sacar a golpes el hambre voraz que le iba detrás desde la cuna. Subió tan alto tan pronto que perdió la cuenta de lo que tardó en caer. Los puños le abrieron unos horizontes que su origen le vedaba. Y sin embargo, el mito de Alfredo Evangelista Chamorro se forjó en una derrota, la que hace cuarenta años le infligió el deportista más influyente de todos los tiempos. Aunque mañana curara el cáncer, o matara al papa, Evangelista seguiría siendo, para la memoria colectiva, el púgil ignoto con trazas de guerrero apache que una noche de mayo le metió el miedo en el cuerpo a Muhammad Ali.
***
Siempre poniendo el carro antes que los bueyes, Alfredo Evangelista se asomó al mundo del año 54 en Villa Española, la barriada montevideana aposento de contrabandistas y proletarios que olas tenaces de inmigrantes europeos habían ido haciendo suya y a la inversa. Allá había ido a dar con sus huesos el abuelo Evangelista, un laburante italiano que prosperó lo que le dejaron, o sea poco. En La Isla, el mísero ranchito de ladrillo y chapa que dejó en herencia a la turba católica de vástagos de rigor, se amontonaban tíos, primos y chinches sin filiación, y la comida era un término difuso que a veces significaba pan de anteayer y a veces un café negro como una tele apagada y un andá a buscar changas y dejate de joder. Bichuchi (el alias le cayó de rebote, por mirar) pudo ir unos años a la escuela de la calle Algarrobo, que por las mañanas era la 89 y por las tardes la 118, hasta que (sabe Dios cómo, en vista del plan nutricional) pegó tal estirón que le empezaron a llamar, con sorna, el Maestro. A la espalda, claro, porque, aunque tranquilote y distraído, cuando Bichuchi se enciende arrima unos sopapos de los que quitan las manías. Con eso y con todo, el boxeo no le vino de vocación. Es papá Evangelista, de nombre Vicente Roque, el que idolatra la dulce ciencia. El viejo frecuenta gimnasios y clubes, departe con los preparadores y no perdona una velada. El problema es que Roque es rengo. Un accidente le dejó una pierna más corta que la otra, y en una historia más vieja que el fuego se le mete entre ceja y ceja calzarle al pibe los guantes que él nunca podrá lucir. Pero el pibe quiere seguir siendo pibe, la disciplina del saco no va con él, prefiere jugar en la calle a ser Pedro Virgilio Rocha llevando a Peñarol a ganar otra Libertadores. Un mal día, harto de doblar la grupa por migajas, Roque hace el petate y se va, a dedo, rumbo a la tierra de Mickey Mouse. «Elsa, si no hago plata no vuelvo». María Adelcia Chamorro llora. El pibe le promete medio forzado al padre que se subirá al ring al menos una vez, para dedicarle la victoria. Las cartas desde la carretera, frecuentes y optimistas al principio, se vuelven exiguas con los años. En la nochebuena de 1972, un terremoto de 6,2 asola Managua, su última dirección conocida. No se vuelve a saber.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Brillante artículo.
Me ha gustado mucho.
Felicidades.
No soy especialmente aficionado al boxeo y me lo he leído del tirón. ¡Qué bueno! Estos son los artículos de Jotdown que realmente merecen la pena.
Un artículo de boxeo de jotdown sin su comentario del fan sobre José Legrá, venga o no a cuento (y esta vez podría ser que sí) no es lo mismo
Pepe Legrá boxeaba como los ángeles
Pepe Legrá fue el Cassius Clay de los pesos plumas.
José Legrá era el Muhammad Ali de los pesos plumas
El pasado miércoles murió s lis 83 años José Legrá .
Fantástico, qué articulazo! Yo me aficioné al boxeo en esa época de oro con los campeonatos de Perico Fernández, Carrasco, Durán…de Evangelista no se ha escrito tanto, y siempre ligado a la pelea con Clay. Me encanta cómo aquí se detalla la historia anterior y posterior. Enhorabuena a Jot Down por no tener remilgos en publicar este tipo de historias que en otros medios dan apuro. Gracias!
La forma de escribir este artículo es de un nivel asombroso. Cuando uno lee artículos tan bien escritos (sin ser un tema al q uno le apasione) te das cuenta q algunos hacen q escribir sea un arte.
Sobre Alfredo evangelista recomiendo un documental del programa informe Robinson (disponible en YouTube) titulado fuera de combate, de un nivel similar a este artículo.
Que el boxeo te interese más bien poco y leas este artículo sin pestañear dice mucho… es increíble la manera de escribir que tiene este autor. Enhorabuena, espero que caigan en mis manos muchos más textos a este nivel.
Brillante! La vida, el boxeo y la literatura se dan la mano…
¡Qué maravilla! Me ha emocionado la mención a mi idolatrado Manolo Alcántara. Y sin querer ser demasiado «pelotero» por momentos la calidad del texto me ha recordado a esa Edad de Ooro en la que él y Fernando Vadillo escribían las crónicas boxísticas en las páginas de Marca y As. Compasión y comprensión de la naturaleza humana. Bravo.
Después de releer otra vez esta maravilla de artículo m pongo a buscar en Internet otros escritos de Alberto gamazo y me llevo la sorpresa de q realmente su principal actividad es la fotografía (excelente por cierto). ¿Alguien me puede confirmar si es cierto? . Me parece increíble que no tenga más artículos, llevo años leyendo todos los artículos de jot down y este es de los mejores en la forma de escribirlo sin duda.
Aplausos por este articulazo! Tuve un momento de indecisión por leerlo, porque, inevitablemente las vidas de esos gigantes siempre terminan mal (Bonavena, Monzón, el mono Gatica, Loche) pero la buena prosa se impuso al drama intrínseco. Muy bueno.
Excelente.
Como amante del boxeo y admirador de la dura trayectoria, sacrificio y fuerza de voluntad que este requiere a sus practicantes, me ha parecido un magnifico articulo. Comparable con aquellos de Fernando Vadillo, Vicente Carreño o Manuel Alcantara. Yo conocí a Alfredo, cuando todavía era un desconocido para el gran publico,y entrenaba todas las tardes, sin faltar una, en el gimnasio del viejo Palacio de los Deportes….
Mención aparte merece la encerrona que le hicieron con el calzón en el combate contra Alí. Un calzón unas tallas más grande que lo tuvieron todo el tiempo entretenido en subírselo porque se le caía.
…gracias
Joder que bien escribes, me dan ganas de aplaudir.
NO SABIA QUE EL QUE TRAJO A ESPAÑA A ALFREDO EVANGELISTA TRAJO TAMBIEN A JOSÉ LEGRÁ EL ERA KID TUNERO .
José Legra alias el Puma de Baracoa,el Muhammad Ali de los pesos plumas.
Pepe Legrá boxeaba como los angeles.
Evangelista ha vivido lo bastante para ver la segunda gran época del boxeo en España. La de Sergio «maravilla» Martines y los seguidores. Ese deporte ha pagado que la tradición comenzara en los 60 y 70. Pero ya ha pagado ese «pecado».
Por lo demás, el himno extraoficial ya advierte: » so many times, it happens too fast, you trade yuor passion forma glory» como un aviso a navegantes.
¿ Porque no sacáis un articulo de José Legrá ?
El era el Muhammad Alí de los pesos plumas.
Ya he visto los vídeos de los combates de José Legrá ,son muy buenos ,el tío eran un fenómeno boxeando.
A Alfredo Evangelista lo trajo a España el cubano Kid Tunero que también trajo a su compatriota Pepe Legrá que luego seria campeón del mundo de los pesos plumas.
De Kid Tunero dijo su amigo el premio Nobel de literatura Ernest Hemingway :
«Kid Tunero es como el pan de oro «.
Lo que mas me gusta el pugilismo y me gustan las mujeres .
??
A Alfredo Evangelista lo trajo a España el mismo que trajo al gran Pepe Legrá y este no era otro que Kid Tunero.
José Legrá era el Muhammad Alí de los pesos plumas.
Gracias por escribir de boxeo.
Es cierto a Alfredo Evangelista lo trajo a España Kid Tunero que una decada antes trajo al cubano José Legrá.
José Legrá murió el pasado 14 de julio, ahora estará en el cielo haciendo guantes con sus amigos Pedro Carrasco, Juan Albornoz » Sombrita » ,José » Mantequilla » Napóles, Ultiminio » Sugar » Ramos,Perico Fernández ,Kid Chocolate, Kid Gavilán, Muhammad Ali y su maestro Kid Tinero.