
Nos encontramos con Pablo Jiménez Burillo (Madrid, 1955) en su oficina de la sede de la Fundación Mapfre en el paseo de Recoletos, en pleno epicentro madrileño del circuito de arte, donde nos cuenta el papel que ha jugado su fundación en la oferta cultural de la capital durante los últimos treinta años. Pablo Jiménez Burillo es caballero y oficial de la Orden de las Artes y las Letras de la República francesa, y uno de los personajes más influyentes del panorama expositivo de nuestro país. Fue director de traducciones del Diccionario Larousse de la pintura, y ha colaborado desde el año 1977 escribiendo sobre arte en infinidad de medios generalistas y suplementos culturales. Desde 1991 dirige los proyectos y exposiciones que se realizan en la fundación y en 2006 fue nombrado director general del Instituto de Cultura. Es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte y de la Comisión Directiva de la Asociación Amigos de Arco. La conversación transita pausada centrándose fundamentalmente en la franja temporal pictórica que recorre el periodo de finales del XIX a principios del XX.
Estamos en el Palacio de la Duquesa de Medina de las Torres, en el paseo de Recoletos, 23. ¿Desde cuándo estáis aquí?
Llevamos, yo creo, unos diez u once años.
Antes estabais en la avenida del General Perón, en Azca, ¿seguís también allí?
No, ya no funciona como sala, ya no es nuestra. Pero sí, allí empezamos hace treinta años, empezamos en el 88. En principio aquí tenemos lo que es pintura y escultura y una sala solo para fotografía, y luego una sala en Barcelona donde alternamos las dos cosas.
¿Y cuál fue el motivo de veniros aquí? Porque estáis a poco más de un kilómetro del Thyssen y del Prado. Entiendo que la idea es aproximarse a la milla de oro del arte de Madrid.
Hombre, y porque la actividad cultural de Madrid se vino hacia el sur. Hace treinta años estaba el BBVA, La Caixa en la Castellana y, poco a poco, toda la actividad se vino hacia el sur, y no solo el eje de Recoletos, sino también el Matadero ha tirado la cultura hacia el sur. Teníamos la oportunidad de este edificio de Mapfre que se quedaba vacío y entonces decidimos que era el momento de venir.
Además este edificio tiene muchas más posibilidades que la sala de Azca, es un edificio mucho más grande.
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M’ha matao lo del volcán de Finlandia! jajaj. pero es una entrevista super interesante.
Dijo Filadelfia, no Finlandia. Excelente artículo
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Un gran profesional que ha nadado a contracorriente de las corrientes artisticas que se imponía mediaticamente .Estos últimos años viraron hacía mucho de lo que el ha defendido.
Completamente de acuerdo.Lo conocí profesionalmente y me pareció que tenía las ideas muy claras.Me sorprendieron algunas personas de su equipo por lo contrario,en especial una con pelo tipo post/punk que era una lianta nata.
Alfredo, acertadisima tu descripcion de la del «pelo», lo se de buena tinta.
Y ahora ya voy a lo importante; excelente articulo, solo superado por su autor, y eso tambien lo se de buena tinta.
Me falto escribir que fue un placer conocerle