Arte y Letras Historia Libros

Aldo Manuzio y la máquina de escupir libros

4 17392255966

El libro en la base de la industria capitalista

¿Cuándo y por qué se convirtió el libro en la mercancía de referencia? ¿Pudo ser el gran grupo editorial un invento anterior a la editorial independiente? ¿Es posible que el producto estrella de una industria en caída libre, como la editorial, dé beneficios a un gigante innovador, transnacional y deslocalizado como Amazon? ¿Qué es el libro: un objeto de transmisión cultural, uno de esos trastos para el consumo irracional o una mercancía sin futuro?

A lo largo de la historia, antes de que se produjera el cambio de paradigma cultural que ha provocado internet con la digitalización de la transmisión de conocimientos, hubo otros terremotos que también cambiaron el modo en que fluía el saber entre los seres humanos. Y lo cierto es que todos ellos se parecen tanto que pueden analizarse como un único fenómeno, que lleva siempre a sus exaltados defensores a fantasear con la llegada de una nueva era de libertad, y a sus exaltados detractores a proclamar el apocalipsis. 

Como siempre, todo esto, el aumento en la fluidez de los conocimientos, no afecta a la organización del mundo de una forma notable. Seguiremos bautizando niños. Seguiremos bombardeando ciudades. Seguiremos cerrando fronteras y dejando que los otros mueran a las puertas. Mientras tanto, el modelo de empresa jerárquica, ademocrática y despectiva con sus trabajadores se mantiene desde que nacieron las que se revelan como primeras empresas modernas: las imprentas.

Pendiente del mercado, la fluidez en la transmisión de conocimientos no ha dejado de aumentar para ganancia de mercaderes, y el mundo sigue siendo muy poco sabio.

El miedo de Sócrates

3 Le diverse et artificiose machine del Capitano Agostino Ramelli Figure CLXXXVIII
Ilustración de una rueda de los libros extraída de Le diverse et artificiose machine del Capitano Agostino Ramelli, de Agostino Ramelli, 1588. Imagen: DP.

En el principio fue el miedo de Sócrates a la manía de sus discípulos de poner por escrito los conocimientos, en vez de mantenerlos vivos en la memoria y difundirlos a otros, cara a cara, oral y críticamente. 

El argumento de Sócrates era contundente: el conocimiento debe transmitirse de una forma vital y dinámica. Al recibirlo por escrito, de manera artificial, el receptor se convierte en un ser pasivo que tiende a aceptarlo acríticamente, lo que impide que la transmisión del conocimiento pierda valor como vía de acceso a la verdad. 

La escritura como transmisión de conocimiento fue, entonces, el primer cambio de paradigma cultural, que puso a competir con ventaja la cultura escrita con la oral —dos formas de cultura que conviven aún— y provocó el nacimiento del libro, en rollos de papiro o pergamino. 

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

5 comentarios

  1. Constantino

    He leído su artículo con placer, a pesar del pesimismo que trasmite. De lo mejor que últimamente se haya editado en esta revista. Gracias.

  2. Ha sido un placer leerle. A ver si se prodiga usted.

  3. ¡Qué buen recorrido entre palabras, páginas, tinta, tipos, años… y apetitos! Un gusto esta lectura. Gracias

  4. Hola. A mi me gusta que el libro sea un producto de consumo. No le veo nada de malo el que alguien gane dinero vendiendo un libro, ya que sin dinero, nadie más podría tener un ejemplar de ese libro. Ej.: si nadie hubiera vendido el primer ejemplar de Martín Fierro, no se habría podido producir otro y nadie más hubiera tenido otro ejemplar más. Sólo lo habría leído una sola persona. ¿Y por qué? Porque con el dinero por la venta de un libro se puede sostener la realización de un segundo ejemplar: el costo de la tinta, del papel, de la encuadernación, etc. Tampoco es malo que editores, productores, etcétera ganen dinero con la producción de libros, ya que ellos apoyan la venta de esos libros y merecen ganar dinero por su trabajo, no le están robando a nadie, están trabajando. El trabajo no es robo, y el robo no es trabajo.

  5. El trabajo no es robo, la plusvalia sí. La plusvalía es la parte del trabajo que le roba el patrón al trabajador. Todo este texto se encarga de evidenciar cómo se desarrollo esa relación de explotación desde el nacimiento de la imprenta (el banquero Fost sería el primer ladrón) hasta el caso paradigmático de Aldo Manuzio.
    El Martín Fierro no se publicó con el afan de ganar dinero, sino con fines políticos. En 1873 Hernández publica la Ida para discutir las ideas de Sarmiento, y en 1980 publica la vuelta con motivos políticos opuestos. A lo que voy, la historia de la literatura tiene motivos mucho mas interesantes que el lucro oneroso. Nada más lejos, la literatura es hermosa muy a pesar de ese lucro y de la codicia empresarial.
    Alguna vez Boris Spivakov, editor de Eudeba, dijo que un libro debería costar como mucho lo que vale un kilo de pan. Los gastos que lleva producirlo no explican que todavía hoy sigan teniendo un precio privativo, y sea un producto destinado al fetiche de las mismas clases privilegiadas.
    Por suerte existe la piratería.
    Y si algo tiene de bueno internet es hacer del derecho a la cultura algo un poco más accesible y no sólo el negocio del que se beneficia el 1% más rico.

    Excelente artículo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*