
Llevan cuarenta años en el mismo sitio, el número 51 de la calle Asunción, en el muy atípico y no siempre bien ponderado barrio de Los Remedios de Sevilla. Son en efecto una librería de barrio, y así les gusta que se les considere. Son a su vez una de las pocas librerías de fondo no viejo que quedan en la ciudad, siendo quizás esta pequeña resistencia su principal atractivo. ¿Cómo es posible que en esas cuatro paredes quepan tantos libros? Detrás de este interrogante se encuentra la familia Lazo Contreras. La librería Palas es también, por tanto, un negocio familiar regentado en la actualidad por los hermanos Amparo y José Lazo, con quienes nos reunimos para charlar y conocer mejor su historia y de paso para celebrar con ellos su insólito aniversario.
La librería Palas se funda en 1980. Vuestra historia es, por encima de todo, una de resistencia. ¿Por qué creéis que habéis durado tanto tiempo en el mismo sitio?
Amparo: Eso mismo me he estado yo preguntando estos días [risas]. Y creo que he llegado a la conclusión de que si hemos durado tanto tiempo es porque al menos durante los primeros veinte o treinta años de vida de la librería nunca consideramos que teníamos un negocio entre las manos, más que nada porque nuestro modelo de librería, el que era entonces y el que queremos que sea, una librería de fondo, es algo poco rentable de por sí. Te confieso que ha habido años en que no nos hemos preocupado ni de llevar contabilidad. No vivíamos de esto, al menos hasta hace diez años, que es cuando nos dimos cuenta de que para poder hacerlo había que reorganizar un poco el funcionamiento del negocio. Gracias a ese bagaje un tanto inconsciente durante los primeros veinte o treinta años, creo que aprendimos a tomar las riendas de la librería como negocio con otra vocación.
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Me ha encantado esta entrevista a Amparo y a José, de la Librería Palas, porque en ningún momento se respira un espíritu de ansia competitivo ni comercial, ajeno a lo que realmente debe ser el espíritu de una librería, que es el mejor sitio del mundo en el que uno se puede perder. ¡Enhorabuena a ambos!
Al leer esta entrevista y si no os conociese pensaría: que gente más integra como personas y que excelentes como profesionales.
Además me habeís levantado el interés de leer por lo menos uno o dos de los libros que habeis recomedados.
En cualquier momento me paso por Palas.
Felicidades y hasta pronto.
¡Muy buena entrevista! Conmueve la vertiente humana. Deseo a Amparo y José muchos años de viajes entre libros.
Un gusto leeros. Tan tímidos en directo, como dice Amparo, y tan abiertos en la charla. Yo formo parte de los cliente «que han envejecido mucho». De los que le gusta ir a mirar, tocar…Palas es desde hace tantos años un lujo en el barrio. Gracias por todo. Y larga vida.
Se monto una librería para su uso y disfrute!!!! Madre mía, la de veces que he soñado con eso…
Muchas gracias, la entrevista es buenísima y la anécdota del chico que les robaba es impagable
Pingback: Antonio Rivero Taravillo: «¿Para qué quieres una librería de mil metros cuadrados si tienes menos títulos y encanto que una de doscientos?» - Revista Mercurio