Sociedad

El inagotable ingenio argentino para el insulto

arte argentino insulto
Ilustración: Tau.

«Pelotudo». El insulto argentino más universal se pronuncia con la pe y/o la te muy marcadas, aun en estos tiempos de covid-19, donde las diminutas gotas de saliva que expulsamos suponen un riesgo nuevo. «Pelotudo» puede escucharse en los prolegómenos de una pelea callejera, se grita a menudo de un automóvil a otro por una mala maniobra de tránsito, frente al televisor al ver un partido y, más fuerte que en ningún otro lugar, en el estadio de fútbol. 

«La cancha de fútbol es un lugar hecho para insultar, para descargar un montón de tensiones», admite el polifacético Pablo Marchetti, autor de Puto el que lee. Diccionario argentino de insultos, injurias e improperios. Hasta las personas más formales se transforman en las gradas del estadio en máquinas de lanzar barbaridades, una tras otra, con una inventiva tal que su fama ha traspasado fronteras. 

Uno de los blancos favoritos de los últimos años de la selección argentina ha sido Gonzalo Higuaín. «Cementerio de canelones», «Terrorista de choripanes», «Arruinador de alegrías», «Andá a la concha de tu trola madre hijo de un camión Iveco lleno de putas, gordo fofo y la madre que te re mil parió», «¿Por qué no te atas la pija en la punta del obelisco y das vueltas como si estuvieras en una calesita?», pudo leerse en Twitter después de que el delantero fallase una clara oportunidad de gol en los primeros minutos del amistoso que Argentina jugó contra España en 2018. 

El técnico de la selección en ese partido, Jorge Sampaoli, también recibió una catarata de improperios, centrados especialmente en su calvicie. «Sampaoli, hijo de un sistema solar rebosante de putas, cabeza de rodilla, salame, forro, la concha de tu hermana, metete en un cohete y aterrizá en una galaxia donde no se te pueda ver ni con un satélite, dedicate a esquilar ovejas, hacete coger por King Kong con malaria hdmp», escribió un tuitero. «Tobogán de piojos», «Flequillo de carne», «Cabeza de desodorante a bolilla», le dedicaron también. 

A Lionel Messi le persigue desde hace años la etiqueta de «pecho frío», en la eterna comparación con Diego Armando Maradona, el jugador más idolatrado del país y autor de célebres insultos como «la tenés adentro», conocida incluso por sus siglas, LTA, o «se te escapó la tortuga», entre otros. 

Las puteadas en el fútbol no se limitan al estadio, a los livings de las casas ni a las redes sociales, sino que a veces son proferidos también por comentaristas de partidos, como Alberto Raimundi, hincha declarado de Gimnasia de La Plata, quien se ensañó con el árbitro tras un partido de su equipo contra Boca Juniors: «Totalmente ilícito y me chupa un huevo lo que piensen los demás. Se borró de la cancha, lo cual me da en las reverendas pelotas. La camiseta de Gimnasia hay que defenderla más allá de la hija de recontraputez total de este sorete hijo de cuatro cientos setenta sistemas solares repletos de putas hasta en los anillos de los planetas y los rayos de los soles».

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13 comentarios

  1. Pingback: El inagotable ingenio argentino para el insulto – Jot Down Cultural Magazine – Conavegación | Blogosfera

  2. ¿Y no se asfixian antes de terminar el insulto?

  3. Una corrección antes que nada. Ese insulto en el cual se evoca poeticamente el “orto” italiano, el huerto y c… en español argentino, con una semántica bastante discutible lo escuché y repetí siempre de la misma manera: hacé lo que se te canta EL “huerto”. Ese reflexivo “se”, por ser reflexivo como todos nosotros, nos acompañará siempre, aun en las barrabasadas. La frase correcta sería “hacé lo que te canta el “huerto”. Dicho esto compruebo que hay una divertida pero unilateral campaña contra el ser argentino, realidad geopolítica que bien los gallegos de allende los mares podrían haberse evitado. Si en vez de andar a los cañonazos buscando oro y matando a diestra y siniestra, contagiándonos de enfermedades jamás vistas y convirtiendo a los autóctonos por la fuerza, digo que si se hubieran quedado donde estaban, otra habría sido la historia, seríamos menos y tal vez más felices, y todos del mismo color, pero no. Prefirieron sufrir lo indecible y hasta ser almuerzo para los indios bonaerenses. Pues ahora que se las aguanten. Y para que esas tres señoras de tiempo atrás (y disculpen por la repeticion) y la de este artículo vean lo “inagotable” de nuestra grandeza, no tendríamos problemas en dar la “ciudadanía” argentina a un insecto regional que tuvo la osadía de invadir la inmaculada Europa, tema de un viejo artículo. Según aquella escritora las hormigas negras y voraces que colonizaron toda la cuenca del Rio de la Plata, o sea Argentina, Uruguay, parte del Brasil y del Paraguay millones de años atrás, no podían no ser argentinas. Pues entonces que sean argentinas. También no tendríamos problemas en aceptar que los varones argentinos sean ególatras, inconstantes e infieles además de irresistibles y siempre psicoanalizados. Todo lo anterior lo decía otra señora que exhortaba a las castas niñas ibéricas a estar alertas contra esa especie de horda en celo que invadió la España tiempo atrás. Y también que las mujeres argentinas sean “deslenguadas y charlatanas”, un genial artículo de no hace tanto sobre arte. Y ahora que somos unos campeones creativos insultando. Bueno, puede que tenga razón. Trataré de imaginarme cuál será la próxima “virtud” argentina para dar a conocer. Una muy buena y documentada divulgación.

    • Pero vamos a ver, Eduardo Roberto… ¿Tú, qué eres? ¿Un argentino que vive en Italia, en Argentina, o quizá en España? Y sobre todo… ¿Eres soltero y sin compromiso?

      • ¡Vaya con esta Ansiosa y las carcajadas subsiguientes! Hace rato que no sobrevolaba sobre nosotros su aguda mirada depredadora en busca de presas suculentas. Pues te diré que me extraña que sepas mis dos nombres. Mas puede ser. Con respecto a tu pregunta, soy un argentino original, o sea hijo de emigrantes, de izquierda, verbigracia peronista, que sueña literariamente estar en varias partes a la vez, pero sin jamás sacar los pies de la patagonia natia aunque ande por itálicas tierras, y que encima se pregunta porqué tiene que hablar en el idioma de su madre y las escuelas populares, que sin duda lo llevará, como cualquier otro idioma, a cometer injusticias, pero que sin el no existiría. Para el padrón electoral sería una especie de soltero por fuerza mayor, pero comprometido con el arte casero, la escritura antes que nada, luego el violonchelo, la pintura, la lectura, tanta, un gato, un perro y observador atento de insectos y de plantas etc. etc, o sea un insoportable aburrido para los vecinos, pero siempre argentino, un pasaporte universal en casos críticos. Espero haber satisfecho tu curiosidad para siempre. Siempre desopilantes tus comentarios. “Ser argentino es… no ser ni demasiado blanco ni demasiado negro, la pincelada intermedia y perfecta del eterno vagabundear de los pueblos que terminan, allá en el Sur y bien lejano, en el bar, en terapia o divorciados… (tendré que mejorar esta intuición)

        • Entre las brumas me ha parecido entender que eres un argentino que vive en su Patagonia natal y que no quiere que le toquen los huevos en ningún sentido. Por mi parte, doy por finalizado este amor imposible porque a mí no me gusta nada, pero es que nada, viajar. ¡De menuda te has librado, granuja!

          • Que no quede entre las brumas estos amores imposibles, amores para nada fáciles que encrespan la piel y a la vez “descojonan” (dixit JMSerrat, para equilibrar lo deslenguado de ese sentido táctil que rememoras) Me gusta la ansiedad de todas las mujeres que no saben lo que esperan como quien escribe, y cuando lo tienen al alcance de la mano, te dejan de a pie en el medio de la carretera, solo porque viajar no está en su inventario. Continúa a sobrevolar ánimas cándidas. Tarde o temprano encontrarás la presa de tu agrado. Siempre desombligantes tus comentarios. Te lo agradezco

        • mucho texto

    • ¿Una campaña contra el ser argentino por tres o cuatro artículos más o menos sarcásticos? Pues no te digo nada de cierta campaña, simpatiquísima, extendida desde el siglo XVI por todo el mundo y seguida con especial pasión en Sudamérica, que acusa a los españoles de ladrones, genocidas, fanáticos religiosos y propagadores de plagas bíblicas. La misma que tú largas como si nada. Eso sí que da, citando al genial comentarista fanático de Gimnasia, en las reverendas pelotas.

      • Lo que tu dices es toda verdad, estimado Trick, incluído el sarcasmo de los cuatro artículos de marras al cual tendrías que agregar los míos. El pasado, los mitos, la Historia con sus verdades a medias imposibles de verificar nos acompañarán siempre. Y más en estos momentos en donde los pueblos originarios comienzan a tener más visibilidad, como Perú, Bolivia, Chile y los de mi Argentina que por miles de motivos estuvieron siempre entre las sombras, relegados y hasta despreciados. Las críticas no se detendrán. Y hasta son sanas por más que nos duelan. Y quedarán siempre en familia. Pero a nadie en sus cabales se le ocurriría escupir al cielo del lenguaje español que es con el cual tú y yo nos entendemos, una condena que me lleva a la absurdidad de afirmar que, si tuviera la posibilidad de volver a nacer, elegiría otra vez este idioma como lengua materna. Con esto quiero reafirmar que no puedo renegar de mi pasado sonoro, sentimental y diría hasta visivo que me ha hecho como soy, pero en la vida cotidiana jamás se me hubiera ocurrido acusar a mi abuelo gallego de tales supuestos hechos. La familia antes que nada. Trato de hacer, con mucho esfuerzo una aceptable literatura sabiendo que puedo tocar temas álgidos, pero es solo eso, un intento de mínima literatura para poder reflexionar sobre hechos que nos duelen y sobre los otros, los que nos unen, siempre tratando de ironizar o con sarcasmo, unicamente para el gusto de la lectura. Un saludo y gracias por tu comentario. PD: Los de Gimnasia y Esgrima de la Plata, junto a los de Boca, son uno de los más “deslenguados y charlatanes” argentinos, de poco fiar y de armas tomar.

  4. MUCHO TEXTO ROBER B)

    si llegaste aca puto el que lo lea

  5. fua, puros mogólicos por acá cheee

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