Samuel Gil: «La naturaleza es un sitio inhóspito, vivimos en casas y todo lo que hacemos es contra natura, una lucha contra la naturaleza para sobrevivir»

Publicado por y Alegría Olmeda
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Samuel Gil

Samuel Gil (Madrid, 1980) estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en la Universidad Politécnica de Madrid además de realizar un Master of Science in Information Technology en Stuttgart y un MBA en el IESE Business School. Su pasión por la tecnología, la empresa y las finanzas le lleva a comenzar su carrera profesional en el «trading financiero» hasta que, tempranamente, descubre el mundo del «venture capital» y pasa de un sector de suma cero a uno de suma positiva.

Samuel es cofundador y director en JME Ventures, un fondo de capital de riesgo, vinculado a José Manuel Entrecanales, que invierte en las primeras etapas de compañías tecnológicas españolas. Nos reunimos en sus oficinas para hablar de innovación, startups y su conocida newsletter Suma Positiva, donde aborda semanalmente temas muy relacionados con la tecnología y los cambios que nos deparará en un futuro cercano.

¿A qué se dedica una empresa de «venture capital»? 

La manera más sencilla de explicarlo es que en este tipo de empresas financiamos proyectos de emprendedores en las primeras etapas. En concreto, en nuestro caso, empresas tecnológicas. Lo que mucha gente no entiende es que nuestro trabajo es vender dinero a los mejores emprendedores. Con lo cual, en el fondo, somos una especie de servicio para emprendedores. Lo que queremos hacer es ganarnos su confianza y convencer a los mejores de que vengan con nosotros.

Tú empezaste tu carrera profesional en el mundo del trading, un sector bastante desprestigiado socialmente por anteponer los beneficios económicos a cualquier otra consideración. ¿En qué se parece y diferencia el trading a la inversión en startups?

Creo que se parecen muy poco, en el sentido de que el trading en el fondo es un juego de suma cero: para que alguien gane, alguien tiene que perder. Mientras que lo que nosotros hacemos aquí es win to win. Para que a mí me vaya bien, al resto de gente le tiene que ir bien. Desde el punto de vista de los resultados es muy diferente, por no decir el día a día. El trabajo del trader es estar delante de una pantalla viendo números y haciendo apuestas, mientras que nuestro trabajo tiene mucho más que ver con las personas, con la psicología, con detectar el talento. Hay un trasfondo económico, si quieres, común a las dos cosas, pero nada que ver. 

¿Sirven las matemáticas en el «venture capital»?

No. Mucha gente piensa que cuando eres inversor tu trabajo tiene mucho que ver con el Excel y con proyecciones financieras. Y como te decía, lo que hacemos nosotros tiene mucho más que ver con detectar talento y apoyarlo. Tiene un componente también matemático, aunque con las matemáticas de instituto te serviría (risas). Si puedes entender el modelo de negocio de una compañía en una servilleta mejor que en un Excel con veinte pestañas. En el mundo del trading, por definición no puede ganar todo el mundo, pero se puede hacer muchísimo dinero. Hubo un momento, a comienzos de los 2000, que se puso muy de moda el tema de los quants, que era gente que venía de la física y que aplicaban sus modelos matemáticos muy sofisticados, e intentaban aprovecharse de pequeños movimientos del precio para hacer operaciones. 

Eres socio y director de inversiones de JME venture capital, una spin-off de la Fundación José Manuel Entrecanales, quien además es el presidente. ¿Por qué surge la creación de JME venture capital? 

Esta empieza como bien dices como una iniciativa personal en 2009 de José Manuel Entrecanales. En el peor momento de la crisis financiera, Acciona compró Endesa y luego Enel compró Endesa. Esta operación le activó a José Manuel una cláusula de estas que tienen los superdirectivos en sus contratos con una indemnización muy grande. En vez de quedársela para él, decidió poner en marcha un ecosistema emprendedor. Y esa es un poco la idea que da origen a la Fundación José Manuel Entrecanales. Entre otras actividades, José Manuel convence a un grupo de amigos para montar un primer vehículo de inversión, lo que ahora nosotros llamamos nuestro primer fondo. Y con ese fondo se hace una serie de inversiones. Estas inversiones van bien y con el modelo probado se crea JME Ventures.

La fundación sigue…

Sigue centrada en temas filantrópicos mientras que la inversión ya va por otro lado. 

JME Ventures Capital es una empresa española que —si no me equivoco— invierte mayoritariamente en startups españolas. Sin embargo, la página de la compañía está en inglés. ¿Para presentaros un proyecto hay que hacerlo en inglés? 

Para nada. Está en inglés porque no queremos dejar de lado a la gente extranjera que hay en España. Por ejemplo, Barcelona es un sitio superinternacional. La versión en castellano de la web no está por procrastinación. Ya sabes lo complicado que es mantener cosas en varios idiomas… 

Imagino que tendrás que decir que no a muchos proyectos que os presentan. ¿Habéis rechazado alguno del que ahora estéis arrepentido? ¿Cuántos proyectos os presentan mensualmente?

De los que nos han presentado y me arrepiento: muchísimos. Intentamos ir aprendiendo, pero no es fácil. Un patrón que tengo identificado del que espero haber aprendido algo es poner el foco en el equipo. Cuando me encanta el equipo, aunque no acabemos de estar de acuerdo con la idea o el modelo de negocio, es muy probable que el proyecto salga bien. Ya hemos llegado al punto de tener un mantra interno que es: ama al emprendedor y no odies la idea. Obviamente tiene que tener un cierto sentido lo que te cuentan. Cuando inviertes en periodos tempranos, es más importante el equipo que la idea.

¿Modeláis las ideas? ¿Sois paternalistas como Lanzadera?

Una vez que invertimos sí que intentamos apoyar a las compañías dentro de lo posible. También te digo que hay mucha sobreventa en este sector. Lo ideal para nosotros es invertir en proyectos que no nos necesiten, que sea tan bueno el equipo como para eso. Si te necesitan mucho suele ser mala señal. Eso no quita que el emprendedor tiene un conocimiento muy profundo de su sector y su negocio, y nosotros tenemos un conocimiento poco profundo, pero mucho más ancho de muchos sectores. Hemos vivido casos de éxito desde el principio hasta el final, entonces hay cierto conocimiento de que sí que se puede ir inoculando con mucho cuidado. El emprendimiento tiene que hacerlo quien está al mando del proyecto. Nosotros podemos hacer un poco de reto en alguna idea, generar ese tipo de debate y poner un poco de presión para que se hagan las cosas bien. Nosotros lo que queremos es ser muy buenos compañeros en un viaje que sabemos que es una montaña rusa. Cuando están muy arriba intentamos bajarlos un poco, y si están abajo subirlos. 

Samuel Gil

Has hecho hincapié en la importancia de las personas dentro de los proyectos. ¿Qué tiene que tener un equipo para amarlo?

Es una buenísima pregunta y nunca sé responder. Si me preguntas: ¿tienes un checklist? Sí que hay algo que buscas idealmente, y es que la gente sea más o menos complementaria. Si hay uno que sepa mucho de negocios, es importante que haya otro que sepa mucho de tecnologías. A veces es positivo que tengan experiencia en el sector que están emprendiendo, a veces es mejor que vengan con la cabeza limpia totalmente, eso les da la capacidad de encontrar formas muy innovadoras de hacer las cosas. Sí que es muy positivo por ejemplo que se conozcan previamente. Que hayan sido compañeros de estudio o de trabajo, porque en las relaciones entre socios va a haber tensiones seguro. De hecho, uno de los principales problemas por los que las empresas fracasan es por problemas entre los socios.

Lo que yo utilizo como regla muchas veces es preguntarme: ¿yo me vería trabajando en ese equipo? Quizás es poco modesto, pero me considero una persona capaz y si a mí me atrae trabajar con ese equipo, eso es porque lo que están haciendo es probablemente interesante y también me dice mucho de si van a ser capaces ellos de atraer talento. Al final en las startups lo más importante es la captación de talentos. Hay una sentencia muy famosa del juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, en la que le pidieron juzgar si un vídeo era pornográfico o erótico. Dijo: «No hay una definición de lo que es pornografía o no, pero yo lo reconozco cuando lo veo» (risas). Un equipo que me gusta, lo reconozco cuando lo veo. 

De vuestro portfolio de inversiones actuales, ¿qué proyectos son los que más te seducen? ¿Hay alguno que sea rentable? 

Hay muchos que me seducen y rentables no son casi ninguno. Y eso no es que vayan a ser malas compañías, sino que es casi inherente al propio modelo de venture capital. Nosotros invertimos en compañías que no son rentables y les damos los recursos que les faltan. Que no sean rentables hoy no significa que no estén creando valor. No son rentables porque están haciendo un montón de inversiones que se rentabilizarán con el tiempo si todo va bien. Ese es un poco el juego. Si una empresa viene siendo rentable, ya te digo, hay excepciones, pero lo normal es que no lo veamos como algo positivo. Lo que eso significa es que no tiene oportunidades, no sabe dónde invertir el dinero para crecer. Nosotros lo que buscamos son compañías con mucho potencial de crecimiento.

El deployment del primer fondo de JME de 2012 ha tenido muchos exits, ha ido muy bien. ¿Cómo es la vida de un fondo y dónde están las claves para que todo vaya bien? 

Un fondo dura unos diez años. Tienes como cinco años para hacer las inversiones y los cinco siguientes para ir desinvirtiendo. Las inversiones se van haciendo de forma progresiva: en el año uno se hace una serie, en el dos otras y además se te junta que vuelves a reinvertir. Y en el año seis o siete empiezas a darle inversiones. Diría que la clave fundamental es, como decíamos al principio, invertir en las compañías que importan. Al final hay muy pocas compañías que lleguen a convertirse en los megaéxitos que nosotros necesitamos. Tu deber como inversor es hacer todo lo que esté en tu mano para estar en esas compañías. Que estés en una de esas es lo que lo cambia todo. Otra cosa que es más técnica es cómo construyes la cartera. Saber más o menos cuantas inversiones tienes que hacer, cuánto dinero poner en cada una de ellas, en cuáles tienes que volver a invertir y en cuáles no, etc. Pero ya te digo que no hay un manual, creo que hay muchos estilos diferentes y todos funcionan bien si los haces bien.

En venture hay un estilo que lo llaman spread and pray, riega y reza: haz muchísimas inversiones muy pequeñas, porque tus probabilidades de entrar en esas compañías grandes se multiplican. Eso implica, claro, que vas a tener un porcentaje pequeño. El otro extremo es hacer muy pocas inversiones, pero con un porcentaje muy grande de cada compañía. En ese caso, tu probabilidad de encontrar un «unicornio» es más baja, pero si lo encuentras lo revientas. Las dos estrategias funcionan bien, si te quedas entre medias es cuando pueden surgir problemas.

¿En que os parecéis y os diferenciáis con otros proyectos como Lanzadera (Mercadona) o Wayra (Telefónica)? ¿Son las comunidades un motor de crecimiento necesario para el éxito de las startups?

Somos muy diferentes. Wayra es un acelerador, un fondo de inversión asociado a un corporate. Ellos, además de la producción de retornos financieros, tienen otros intereses: buscar compañías que estratégicamente sean beneficiosas para Telefónica. En Lanzadera creo que no tienen esa componente estratégica, a pesar de estar muy vinculados a Juan Roig, el propietario. Pero creo que tienen independencia, no buscan cosas que tengan que ver con Mercadona, invierten en lo que les apetece. Pero en su caso son más lo que se conoce como aceleradora, más que un fondo de inversiones. Aunque sean sabores parecidos de la misma cosa, sí que hay diferencias. 

¿Crees que las comunidades son un motor de crecimiento necesarios para el crecimiento de las startups?

Creo que sí, y cada día más. En un mundo como de la tecnología, en el que hay muchas cosas que son replicables con tiempo y con dinero, una de las cosas más difíciles de replicar es una comunidad. Creo que sí, que definitivamente es un factor importante.

Nos decía Javier Jiménez, director de Lanzadera, que «a la hora de emprender todo el mundo piensa que la idea es lo más importante, pero las ideas no valen para nada». ¿Compartes su opinión?

Sí, está muy ligado. Yo no diría que las ideas no valen nada, pero creo que está más en lo cierto que no. Las ideas también valen, lo que sí que es cierto es que la idea sin la ejecución es lo que no vale para nada. Puedes tener la mejor idea del mundo, y si la ejecutas mal no vale para nada. También es cierto que, si estás en una buena idea y la ejecutas de cine, es mejor. Es una obviedad.

Cuando analizas el equipo, además del que tiene las ideas, ¿buscas también que haya un buen gestor? 

Invertimos en proyectos tecnológicos, y a veces el que es muy tecnológico corre el riesgo de estar demasiado enamorado del producto. Por lo que sí que buscamos alguien que tenga el foco más comercial. Que tenga la idea de que esto va a tener tracción en el mercado porque resuelve el problema que tiene esta gente y se va a hacer de esa manera. Hay que tener esa mentalidad clara. 

Samuel Gil

Eres autor de una newsletter muy seguida que se llama Suma Positiva. ¿Cuándo y cómo surgió la idea de lanzarla?

Surgió en agosto de hace dos años, y es un poco la evolución de una newsletter que hacía bajo la marca de JME Ventures. Teníamos la necesidad de darnos a conocer entre los emprendedores, y para eso hacíamos marketing de contenidos. Empecé a hacer una newsletter en la que seleccionaba los diez artículos más interesantes que me había leído en esa semana. Como innovación, fíjate tú la innovación (risas), ponía un resumen de tres líneas de lo que había leído. Eso empezó a coger cierta tracción, a la gente le gustaba la selección de artículos. Al cabo del tiempo me cansé de hacerla, pero luego pasaron los meses y me volvieron las ganas de hacer algo. Ahí es cuando nace Suma Positiva, ella con otro enfoque. En lugar de hacer una selección de artículos decidí abordar diferentes temas en profundidad. Un volcado semanal de lo que estoy pensando y con un formato mucho más libre. Siempre intento que sea vinculado al mundo de las startups, emprendimiento y la empresa en general, aunque otras veces son temas que me interesan en general. Muchas veces han acabado transformándose en inversiones.

La newsletter además laestás monetizando. ¿Era un objetivo inicial o ha surgido la oportunidad con el crecimiento de la misma?

Nuestra web nos la diseñó Manu Gamero, de Sensa, que está en Sevilla. Cuando le conté la idea de esta newsletter, me propuso la posibilidad de monetizarla y se ofreció a ser el primero. Y hasta ahora. Pienso que es una motivación pero, más que la económica, lo es saber que me he comprometido con alguien a que voy a publicar. Lo más complicado a la hora de generar contenido es pensar en los temas, estructurarlos.

Supongo que contarás con ayuda de alguien para una primera lectura, porque además son temas que están a la vanguardia de la tecnología. 

Mi mujer es la editora, sí. Con ella chequeo que lo que digo se entienda y que es interesante, y luego después me hace revisiones. Cuando te has leído diez veces un párrafo puedes tener un error garrafal y no lo ves.

¿Qué te parecen otros modos de apoyo a los creadores como Patreon u OnlyFans, que surgen para monetizar desde hilos de Twitter al sexo virtual?

A mí me encanta. Una de las cosas que más me gusta de internet es que posibilita ese tipo de cosas, que la gente monetice sus habilidades y sus intereses. Luego obviamente todo no es tan bonito como esto que pinto, pero internet permite que, entre los siete mil millones de personas del mundo, encuentres, por muy raro que sea, algo que te guste a ti y a otros mil frikis y puedas monetizarlo.

¿Mejora Suma Positiva tu marca personal? ¿Es también un escaparate para JME Venture Capital?

Me gustaría creer que sí y sinceramente lo creo. Recibo muy buen feedback, que eso es importante y da mucho ánimo para seguir. Me escriben muchos lectores y me dicen que lo que leen les va bien para su empresa. Sobre todo, a mí lo que me gusta es que algo que en un principio haces para tu compañía luego vale para muchas más. Y cuanto mejor nos vaya a todos, mejor.

En Suma Positiva también escriben amigos o conocidos tuyos. En el «#88 Sobre emprendedores y salud mental» habláis de cómo el estrés crónico puede acabar en depresión. ¿Cuánto tiempo de tu día dedicas a JME, Suma Positiva y estar informado para ambos proyectos? ¿Tienes estrés? 

Yo tengo la inmensa suerte de que me encanta lo que hago, y que no soy una persona de 9.00h a 15.00h o de 9.00h a 19.00h y otra después. Para bien y para mal, mezclo lo personal y lo profesional. Eso me da mucha libertad en el sentido de que si me quiero ir hoy a las 17.00h a una fiesta de cumpleaños con mi hija me voy, pero eso no quita que a las 22.00h esté leyendo un informe. Y tengo la suerte de que, además, me interesa leerlo, no lo siento como trabajo. La dedicación es mucha, pero creo que el motivo por el que no me estresa es porque tengo mucho control sobre mi agenda y mi tiempo. Creo que lo que estresa es la sensación de ir por detrás o de deber algo a alguien. Creo que, por eso, o por mi carácter, de momento no he tenido estrés. 

Una de las cosas que ayuda contra estrés es el deporte. Eres cliente de la plataforma de fitness Volava, una de las empresas en la que participáis. ¿Invierte JM Ventures en startups del sector salud? ¿Tenéis puesto el ojo en proyectos que intenten ralentizar el envejecimiento? 

Sí, has dado en el clavo. Nosotros somos generalistas en cuanto a sector. Nuestro foco de inversión es España y las primeras etapas de las compañías, y en cuanto a sector, en un principio siempre y cuando esté ligado al mundo del software. Lo quieras o no, la innovación ocurre como por oleadas, entonces en nuestro segundo fondo, hace cinco años, invertimos muchísimo en temas de educación. Sin nosotros buscarlo, pero nos llegaron muchas compañías así. Ahora, en el fondo que estamos invirtiendo es el tercero y nos están llegando un montón de compañías de salud digital o wellness digital, entre las que está Volava. Se ha convertido de hecho en uno de los focos de inversión del fondo. Cuando vas desarrollando un cierto conocimiento del sector es más fácil hacer más inversiones. Desde luego tanto la salud digital como el tema de longevidad es de mi interés profesional y personal. 

Uno de los temas que abordas en Suma Positiva es el del envejecimiento. En tu opinión, ¿es un proceso irreversible? 

Más que en mi opinión, es que la última ciencia parece que apunta a lo contrario, a que el envejecimiento es un proceso incluso reversible. De hecho, hay algunas especulaciones de si nuestra generación va a alcanzar la velocidad de escape, si la esperanza de vida se va a extender lo suficiente como para que la medicina nos pueda hacer inmortales. 

El nuevo gurú de la longevidad es David Sinclair, un reconocido investigador británico que presume de tener en sus manos un cóctel de suplementos (NMN, riverastrol y metformina) que parece dar resultados. ¿Has probado o has estado tentado a probar su fórmula mágica?

La verdad que sí que la he probado, menos la metformina que es con receta, que en España es un medicamento que le dan a los diabéticos de tipo 2 y que parece que aumenta la esperanza de vida. Si he probado el resveratrol y el NR. El problema que tienen todas estas cosas es que no tienes feedback claro, en difícil medir el efecto que te está produciendo. 

Me parece muy curioso como mucha gente piensa que el cuerpo humano es una máquina perfecta, intocable y tomar medicamentos lo corrompe. Al final la naturaleza es un sitio inhóspito, vivimos en casas y todo lo que hacemos es contra natura, una lucha contra la naturaleza para sobrevivir. 

María Blasco nos contaba la importancia de la longitud de los telómeros en relación a la longevidad y cómo esta longitud podía mantenerse gracias a una enzima denominada telomerasa. Sinclair trabaja con las sirtuinas, otra enzima que ayuda al mantenimiento de la telomerasa. ¿La longevidad está más influida por la genética o por las enzimas?

Hay una parte que tiene que ver con la genética pero creo que es inferior al cincuenta por ciento. Tu estilo de vida condiciona mucho más tu longevidad que tu genética. Quitando, por supuesto, excepciones. Pero es un tema mucho más ligado al estilo de vida.

En la serie Altered Carbon aparecen multimillonarios con esperanzas de vida cercanas a los mil años. ¿Qué consecuencias puede traer a la sociedad el incremento notable de la esperanza de vida de los ricos? ¿Cuál es el precio que pagaremos como especie si alcanzamos la inmortalidad?

Es complicado. Casi siempre la tecnología al principio es muy cara, por lo que solo es accesibles a los ricos. Pero precisamente que estos la empiecen a utilizar hace que el precio caiga y sea accesible a todo el mundo. Creo que supondría algo igual. El debate creo que es bastante más heavy con el tema de la genética, que traté hace poco en la newsletter. Si las mejoras genéticas solo fueran accesibles a los ricos al principio, podría provocar que la especie se subdividiese y hubiese una superespecie de ricos y una infraespecie de pobres. Eso sería distópico total. Si fuéramos inmortales, creo que forzosamente tendríamos que convertirnos en una especie multiplanetaria, que suena a ciencia ficción, pero sí que se está trabajando en esto. Se me escapa, pero hay muchos mecanismos reguladores, y esto se lleva pensando en toda la historia. Malthus era un economista muy famoso que pensaba que iba a haber hambrunas terribles. Se nos da mucho mejor imaginar catástrofes que imaginar utopías. O suele ocurrir que a medida que el desarrollo económico avanza, la natalidad se controla, como se ha visto en muchos países subdesarrollados

Samuel Gil

Siguiendo con las series, ¿qué te pareció DEVS? ¿Crees que el planteamiento científico es factible?

¿Se pueden hacer spoilers?. La serie me gustó en general, porque el tema me ha pasmado. Los ordenadores cuánticos son fabulosos para simular la naturaleza. En cuanto haces una simulación que no sea con cosas muy elementales, los ordenadores clásicos se desbordan. El jefe de la empresa pierde una hija, entonces utiliza un ordenador cuántico para generar una especie de simulación en la que la hija sigue viva. Utiliza esa potencia de cálculo que dan los ordenadores cuánticos para representar el mundo con toda su complejidad. La mecánica cuántica deja entrever la posible existencia del multiverso. Es como que en cada instante el universo se está subdividiendo, entonces no existe una única realidad, sino que son universos paralelos que se van expandiendo. La verdad es que no tengo ni idea de si puede ser factible el planteamiento de la serie.

Dice el español Ignacio Cirac que el reto de la computación cuántica es encontrar aplicaciones y problemas que podamos resolver con ellos. ¿Sirven para algo los ordenadores cuánticos en este momento?

Yo lo veo al contrario. Creo que está clarísimo para qué servirían, lo que courre hoy es un problema de ingeniería. No se sabe cómo construirlos. Los ordenadores cuánticos utilizan qbits, bits cuánticos, que consiste en poner el estado de la materia de una forma muy inestable, que dura muy poco tiempo. Entonces el problema es de ingeniería, pero hay multitud de aplicaciones para ellos y se podrían hacer maravillas.

Parece que con la computación cuántica aumenta exponencialmente la capacidad de procesar información. ¿Será necesaria la computación cuántica con la inteligencia artificial para que un robot pase el test de Turing?

No lo tengo nada claro, la verdad. Sí que sé que hay una parte de la IA que se basa en cuántica y no sé hasta dónde nos podrá llevar eso. Pero yo creo que el principal problema de la IA no es que intentemos de alguna manera replicar la cognición humana, sino que no entendemos muy bien cómo funciona, por lo que estamos un poco limitados. A lo mejor llegamos ahí por otro lado, pero de momento no. 

¿Cómo lidiarán las inteligencias artificiales con los dilemas morales? Es un tema que está muy presente en la conducción autónoma.

Total. Qué buena pregunta. No tengo respuesta. Creo que por eso es tan importante que a pesar de lo importantísimas que son la física y las matemáticas y la informática, los filósofos y la gente de humanidades tienen que trabajan en esto problemas en los años venideros.

En Suma Positiva has comenzado una serie artículos sobre criptoeconomía. ¿Qué son las finanzas descentralizadas? 

Es la creación de un sistema financiero sobre un blockchain. Un blockchain es la creación de un sistema financiero en el que no se necesitan bancos. A través de los recursos informáticos y económicos que la gente libremente pone a disposición de la red, la red les recompensa. Fruto de esa colaboración descentralizada se van a poder hacer cosas como toma de préstamos, cambiar unos tipos de activos por otros y básicamente todo lo que puedes hacer hoy en el sistema financiero que está controlado con los bancos. 

Te diría que ahora esas son las áreas que más me interesan. Es verdaderamente revolucionario a muchísimos niveles, pero básicamente el mundo cripto y blockchain es un mecanismo en el cual podemos colaborar. Si piensas un poco en la flecha de la historia, para que pudiéramos colaborar entre más gente, casi siempre ha provocado más centralización. Una tribu, un Estado pequeño, la Unión Europea. Casi siempre parece que la colaboración entre grupos más grandes requiere la centralización del poder y esto es justo lo contrario. Es un mecanismo para que gente que no se conoce de nada y que a priori no confían entre sí puedan colaborar. Eso cambia el dinero, el sistema financiero, el arte digital y no digital, lo cambia todo. El potencial transformador que le veo a esta tecnología es brutal, a pesar que obviamente está en un estado inicial.

Samuel Gil

¿Crees que hay una burbuja en el mercado de las criptomonedas? 

No sé decir, es complicado. A veces en el mundo blockchain se producen burbujas porque la expectativa va muy por delante de la realidad. Eso lo que hace es animar a que mucha gente se interese por el espacio y es lo que hace que la expectativa se haya convertido en una realidad. Las burbujas tienen esa parte positiva. Todas las grandes revoluciones tecnológicas de los últimos doscientos años han llevado asociada una gran burbuja. 

¿Tenéis alguna inversión en alguna startup de este tipo?

No exactamente en blockchain, es algo más indirecto. Somos inversores en una compañía que se llama Atani, que lo que hace es facilitar que puedas participar en mercados de exchanges. La experiencia en general del usuario en el mundo cripto está muy fermentada, así qye esto es una plataforma que te ayuda a centralizar todo, a hacer más sencilla toda la experiencia. 

¿Te parecen éticas las operaciones en corto? ¿Cómo has vivido el #wallstreetbets? ¿Es legal que se organicen grupos minoristas para actuar coordinadamente?  

El tema de los cortos a mí no me gusta, porque no me gusta apostar a que las empresas fallen. Sin embargo, en los mercados financieros sí que juegan un rol. En esos descubrimientos del precio justo de los activos en los mercados pues sí que ayuda. Entiendo el rol que juega, pero no va conmigo. 

Traders como etoro o robinhood no cobran por operar con criptos o derivados. ¿Dónde está su negocio?

En vender el flujo de órdenes a hedge funds. Es controvertido. Por un lado, creo que es peligroso porque están gamificando la experiencia de la inversión. Por otro creo que es interesante que la gente joven se acerque a ese mundo. Hay gente que se está arruinando y haciendo barbaridades. Es un juego peligroso.

¿Qué opinas sobre los NFT como producto y sobre el nuevo mercado que están generando? ¿Tienes algún NFT? ¿Piensas comercializar como NFT el primer post de Suma Positiva?

(Risas) La verdad es que soy supercreyente. El bitcoins como almacén de valor descentralizado existe ya, el mundo que decíamos antes de las finanzas descentralizadas parece que empieza; y luego el mundo de los NFT es un ejemplo clarísimo del uso de la tecnología real. Claro, es polémico porque mucha gente no cree en pagar por un .jpg o un .gif. Invito a toda esa gente a que vaya a OpenSea o a un marketplace y que compre uno. Una fotografía es infinitamente replicable, pero cuando se vende una original del autor, una serie limitada, todo el mundo entiende que eso tiene más valor. Es lo mismo. El mero hecho de que tú sepas que tienes el original, aunque haya copias que sean en cuanto a bits réplicas exactas, le confiere valor. Eso por no decir que son programables. No sé si conocéis una colección que se llama Bored Ape, simios aburridos. Se ha creado una comunidad brutal entre la gente que los tiene. A los creadores les han regalado la mascota, y en cuanto se la regalaron ya tenía un valor de mercado. Tener el mono este te permite acceder a servicios en el mundo real. El tener un activo digital que por lo tanto es actualizable, es algo que nos explota la cabeza. Luego me fascina también la incapacidad de la gente de entender el arte no digital. Todos conocemos ejemplos. Viene un artista muy famoso, pone un vaso encima de la mesa y dice que es una obra de arte, y lo es. El valor está simplemente en la percepción. Creo que la creatividad es otra cosa. 

Una última pregunta. ¿Qué le dirías a alguien que quiere presentar su proyecto a JME Ventures? ¿Cómo lo animarías?

Yo animaría a todo el mundo, primero, a que se informe de los inversores. Hacemos mucho esfuerzo por explicar cuál es nuestro ámbito de inversión, por lo que intenten encontrar aquellos inversores que se ajusten más a los que ellos hacen. En ese caso estaremos encantados de trabajar con ellos.

Samuel Gil

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5 Comentarios

  1. Excelente entrevista y enhorabuena a Samuel por ser una persona fascinante con un trabajo no menos atractivo.
    Comparto toda su visión salvo en lo referente al “trader”, pues bajo mi experiencia tiene más de psicología que de estar delante de una pantalla viendo números y haciendo “apuestas”, al menos para quien gestiona su patrimonio y no es un trader institucional.
    Salu2

  2. Estoy engordando unos cerdos para dentro de unos meses hacer la matanza. Este año me voy a centrar en la producción de sobrasada y botifarrón (soy mallorquín). Me aconseja alguna mezcla de especias y picante para pastar los embutidos?
    No, en serio. No he entendido nada. De qué va la entrevista?

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