
Cuando nace en 1828, el único medio de transporte son las barcazas en los canales, y los carros, carruajes y demás vehículos tirados por animales. Los canales han aumentado su extensión por toda Europa y, si bien por ellos se pueden transportar grandes cantidades de mercancías, se hace de forma muy lenta. La mayoría de los viajeros va andando, en mula o a caballo. Recorren distancias muy cortas. La gente vive y muere en su pueblo o en su ciudad. Solo las epidemias, las grandes hambrunas o las guerras provocan grandes desplazamientos de población.
Nantes, lugar de nacimiento de Julio Verne, está en la costa, y además tiene un gran río, el Loira. Los grandes barcos del puerto y los pequeños barcos fluviales forman parte del paisaje de su infancia. Este paisaje ha cambiado poco en doscientos años. Pero Verne nace en el momento exacto: el momento en el que el humano occidental va a poner del revés su tranquila existencia, va a sacudir los pilares de su mundo.
La Revolución Industrial es solo una de las muchas que se están produciendo. Las fábricas son algo nuevo. Una irrupción en el paisaje de las ciudades y de los campos de la que los dibujantes y pintores de la época darán buena cuenta. Pero los cambios no afectan a una zona, afectan a todo el continente.
La máquina de vapor, que se usaba para la industria, se empieza a usar para el transporte. En 1828, cuando nace Verne, el tren ya existe, pero aún no funciona ninguna línea de pasajeros. Desde 1825 se transportan mercancías en la línea Stockton-Darlington, pero hasta 1830 no se inaugura la línea de pasajeros Manchester-Liverpool, que es considerada como el inicio del transporte ferroviario. Y puede que esto nos parezca algo trivial, pero el ferrocarril lo va a cambiar todo, desde la economía hasta la mentalidad de las personas. Los rebaños huyen despavoridos y los pastores reciben el tren a pedradas. Hay accidentes y sabotajes. Los pueblos se enfrentan entre ellos para que el ferrocarril pase o no pase por sus tierras. Los médicos dicen que la alta velocidad del tren (unos cuarenta kilómetros hora de media) es perjudicial para la salud. En las aldeas olvidadas, los que han visto el tren lo describen a sus paisanos como un «demonio con ruedas».
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Fantástico artículo.
Si, muy fantástico. Gracias!
Supongo que el autor si hubiese escrito sobre algún engendro de Marvel o DC esto estaría lleno de comentarios…
Un artículo muy interesante (y ameno).
Estoy de acuerdo, en que el SXX fue fantástico, gracias entre otros, a J. Verne.
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