
Los tiranos infravaloran las ganas humanas de luchar por la libertad, el wéstern no se originó en el cine sino en los periódicos, y las playas españolas acabarán en La Mancha. Cómo vivió el cantante Aznavour antes de su triunfo, la vida de los artistas de circo ucranianos exiliados, y el estreno de Elvis, la película del Rey. Nuestras publicaciones de la semana que, entre otras, te resumimos en este Jot Down News #28, artículo por artículo, sección por sección, para que no te pierdas nada.
Estrenos
No había director más perfecto para contar esta historia desde detrás de las cámaras, ni candidato menos ideal para escribirla. Baz Luhrmann cuenta la historia del rey del rock desde el punto de vista del villano de su vida, su mánager el coronel Parker. Pero cae en ser un biopic donde no hay sino una sucesión de acontecimientos privados y sentimentales tratando de explicar la grandeza creativa de sus protagonistas. «Elvis daría para dos horas y cuarenta minutos (pero no estos)». Por Claudia Lorenzo.
Esta película de Mia Hansen-Løve es una muestra más de ese cine suyo donde la arquitectura traspasa las barreras de la física, y que los espacios por donde transcurre condicionan la vida. La protagonista viaja a la isla de Fårö para sanarse, y encontrar la inspiración, en lo que puede parecer otro largometraje de escritor en crisis. Pero tienen algo más, como nos cuenta Cristina Aparicio en «La isla de Bergman: donde el cine convive con la vida».
Ciencias
Cómo se calculan las estructuras de los puertos para resistir el embate del mar. La tensión superficial del agua es la responsable del oleaje, que enfrentado al viento, se retroalimenta. Pero las olas que genera ni van en la misma dirección ni llegan a la costa con la misma fuerza, y calcular hasta dónde pueden llegar es un reto para la ingeniería, que Octavio Domosti nos explica en «Con la fuerza de los mares».
Arte y letras
Aunque quizá el narcisista reciente más sonado sea el cineasta español Albert Serra, que se define a sí mismo como «la madre Teresa de Calcuta del cine español», ejemplos como el suyo tenemos a puñados. Dalí o Picasso, por ejemplo, y antes que ellos Velázquez. Porque se necesita un gran ego para ser artista. Tenemos ejemplos en la música, en la literatura y sobre todo en el cine. Este es «El arte de creerse el puto amo». Por Bruno Padilla.
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