
El editorial publicado por Ángel Fernández en Jot Down es valiente y refleja algo que ambos hemos comentado antes: cómo las necesidades de los gigantes tecnológicos al pivotar su negocio para seguir ganando dinero han convertido el mercado digital en un chiste sin sentido y desigual, en especial para los medios.
Así como decía en mi artículo anterior en este newsletter sobre cómo el mercado digital nos está moldeando en tiempos y en vínculos, lo mismo pasa con los medios. Google ha transformado a todos los que trabajamos creando productos digitales. El SEO se ha ajustado para que obtengamos tráfico, en especial desde Google Discover —ese feed de noticias “personalizadas” que Google le muestra al usuario según su historial de búsquedas, como bien explicó Mar Manrique en su Substack—. Las redes sociales son ahora pequeñas cárceles donde todo debe consumirse dentro de sus plataformas. Y ahora, como golpe final, han llegado las inteligencias artificiales (LLM): ChatGPT, Gemini, Perplexity, Jasper, Claude, DeepSeek y pare usted de contar. No solo no nos van a dar tráfico: vamos a tener que preguntarle a la IA del navegador (o como se llame próximamente) directamente.
¿Cómo afecta esto a quienes trabajamos en posicionamiento y creación de contenidos en medios?
«Durante los primeros cinco meses de 2025, la versión digital de Jot Down ha perdido un 35,8 % de sus lectores. Las sesiones han bajado un 40,5 %, las páginas vistas un 15,9 %. Google nos ha traído un 31,8 % menos de visitas que el año pasado. Twitter, un 56 % menos. Facebook, un 35 %. No son errores de medición ni una caída puntual. Es el principio de una era sin clics», dice Ángel Fernández.
Y lo dice claro: el periodismo digital puede morir si no reaccionamos. Los grandes medios pasaron de lo gratuito —esa belleza de Internet en los 2000— a los muros de pago como forma de sobrevivir, porque la publicidad programática (ese sistema de monopolio montado por Google y sus amigos de la data) ya no sostiene redacciones de 500 personas.
La llegada de las LLM es, como él dice, una nueva amenaza —me encanta lo épico que suena esto—. «El modelo de gratuidad masiva está muriendo y los medios que no se conviertan en marcas con sentido, en refugios de pensamiento, desaparecerán». Aquí es donde deberíamos desempolvar esa frase de Bill Gates de 1996: “El contenido es el rey”.
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