
El episodio de Javier Ortega Smith, cofundador de Vox y durante años uno de sus rostros más reconocibles de la agrupación política mas trumpista del panorama patrio, sirve como recordatorio práctico de cómo funcionan las cosas cuando un partido se convierte en la prolongación orgánica de su líder. Expediente, suspensión y una frase tan pedagógica como innecesaria: la dirección manda. Atrás quedan las performances de Ortega Smith con ropa militar, los posados de pecho henchido y verbo marcial. El del militante disciplinado que descubre que, en política, las medallas —aunque sean imaginarias— pesan menos que la firma del jefe.
Comparar a Santiago Abascal con Pablo Iglesias provoca alergias instantáneas en ambos electorados. ya que uno invoca patria y orden y el otro hablaba de asaltar los cielos. Sin embargo, cuando se examina la estructura interna en lugar de los eslóganes y la «democracia interna» de ambos, la distancia se acorta hasta la Delta de Dirac. Los dos han ejercido liderazgos intensamente personalistas, con creciente centralización de decisiones y un espacio cada vez más estrecho para figuras con vuelo propio. Ideologías incompatibles, arquitectura organizativa análoga. Quién se acuerda ya de los famosos círculos que mezclaban el ágora griega con terapia de grupo.
La ciencia política no suele escribir tuits, pero a veces acierta. Thomas Poguntke y Paul Webb describieron en The Presidentialization of Politics cómo los líderes de partido adquieren autonomía frente a sus organizaciones, concentran agenda y visibilidad, y convierten al partido en plataforma de su figura. En Podemos, durante años, pensar en morado era pensar en Iglesias. En Vox, sucede lo mismo con Abascal. La ventaja es la claridad; el inconveniente es que el sistema planetario solo admite una estrella y cualquier planeta que en su órbita se acerque demasiado al al foco acaba abrasado o expulsado al espacio profundo, convertido en satélite errante con nostalgia de gravedad propia.
En el caso de Iglesias, la pugna con Íñigo Errejón no fue un simple desacuerdo estratégico, sino una batalla por el modelo de partido. Vistalegre II selló la victoria del secretario general y consolidó una dirección más vertical. Después vinieron las consecuencias previsibles con Errejón fundando Más País; Carolina Bescansa de tertuliana en Onda Cero; Ramón Espinar dimitido de sí mismo; Teresa Rodríguez fuera del grupo parlamentario andaluz y Juan Carlos Monedero relegado al papel de Sancho Panza sin responsabilidad orgánica. La horizontalidad prometida y el asamblearismo se disiparon en un abrir y cerrar de reels.
Nada de esto adoptó forma de purga, bastó con reorganizar listas, redistribuir portavocías, redefinir mayorías internas o pasar a los medios información comprometedora. El resultado fue igualmente efectivo. Max Weber habría reconocido el patrón. El liderazgo carismático, descrito en Economía y sociedad, se sostiene en la atribución de cualidades excepcionales al líder y en la devoción que genera. Esa devoción requiere coherencia externa y disciplina interna. Las discrepancias pueden ser intelectualmente estimulantes, pero no siempre contribuyen a la épica.
Vox ha desarrollado una lógica semejante con acentos propios. Abascal encarna el proyecto de manera inseparable con la disciplina del mensaje como virtud cardinal. Cuando figuras con capital político propio han ganado autonomía o han mostrado matices, la patada ha sido automática. Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario y perfil solvente, abandonó la primera línea tras tensiones internas. Macarena Olona se distanció después de su etapa andaluza donde la enviaron para que dejara de tener protagonismo nacional. Rocío Monasterio dejó la presidencia madrileña. Y, Ortega Smith pasó de cofundador imprescindible a nota al pie en el organigrama.
Desde fuera, estas salidas suelen interpretarse como pérdida de talento. Desde dentro, pueden verse como fortalecimiento de la cohesión. Todo depende del modelo que se adopte. Si el partido es concebido como espacio plural donde conviven corrientes, la salida de dirigentes con peso propio empobrece el debate. Si se entiende como instrumento de misión clara, compacta y sin fisuras, la homogeneidad resulta una virtud estratégica. Iglesias y Abascal han operado más cómodamente en este segundo registro.
Cas Mudde definió el populismo como una ideología de núcleo delgado que enfrenta al «pueblo puro» con la «élite corrupta» y sostiene que la política debe expresar la voluntad general. Aunque Iglesias y Abascal representen tradiciones ideológicas opuestas, ambos han recurrido a marcos de confrontación moral intensa. Cuando el líder se presenta como intérprete privilegiado de esa voluntad, la mediación interna pierde atractivo.
Conviene reconocer que la presidencialización no es patrimonio exclusivo de estos partidos. Afecta a formaciones tradicionales y responde a dinámicas más amplias: mediatización constante, personalización del voto, ciclos electorales acelerados. La diferencia es que en organizaciones jóvenes el fenómeno se percibe con mayor nitidez. Ortega Smith hoy, Errejón ayer. Monasterio en Madrid, Teresa Rodríguez en Andalucía. Nombres distintos, dinámica comparable. La política española ofrece así un espectáculo didáctico: los extremos se enfrentan con pasión, pero organizan el poder con sorprendente coincidencia.








Amén de pe a pa.
Populismo de derecha y populismo de izquierda. Dos caras de una misma moneda.
Que Pdms bajara de 70 a lo que es hoy, una alegría.
Que Vox esté donde está, una pena.
Si Juanet, bipartidismo estructural para que todo siga igual…pobreza demoras en este país.
Por favor, ¿Economy and society? Economía y sociedad o Wirtschaft und Gesellschaft.
En cuanto al liderazgo fuerte, lo normal es que acabe mal en casos de poco éxito de la formación. Cuando el partido triunfa, el resultado es peor, ya que nada destruye tanto una sociedad como un dictador que sabe manejar los engranajes del partido: sólo la muerte acaba con él.
Toda la razón. Cambiado al español y enlazado al libro.
Vean la norma de dos mandatos máximo en los estatutos de Podemos para entender la degeneración del movimiento. Sobre Vox habrá que remitirse al Fuero de los Españoles franquista.
Hombre, en uno había y hay primarias y en el otro ¿nunca?.
Uno se autoinmoló cuando era Vicepresidente y al otro no lo van a echar ni con agua hirviendo.
Pablo Echenique en el programa de Mejide, enfrentado a las imágenes tachadas de dos fotografías en las que aparecen los purgados de VOX y Podemos, lo resumió bien:
«Querían mandar y no podían hacerlo».
Chao, JD
Hasta nunca.
No encaja con tus esquemas?
Para el diferenciador. Las primarias son un invento propio del sistema americano que no funciona en Europa. Aquí es pura pantomima para todos, empezando por Podemos.
Sobre lo de la inmolación. Más bien salir por patas. La cuestión de ese tipo es medrar. Para ganarse la vida ya tenía los mimbres. Gran parte de su hundimiento (de Podemos, no de él, él de hundido, nada) viene de esa «inmolación» interesada. Que, oiga, mejor que mejor.
Si es una pantomima, lo que habría que demostrar, lo democrático sería hacerla real, pero no descartarla. Con ésa apatía apolítica así nos va.
¿Medrar? ¿cómo?Siempre decimos que los políticos están chupando del bote y uno que se va es criticable precisamente porque se va. Algunos sois como la gata Flora.
De los productores del anuncio de Campofrio, supongo
Se ha ido? A chupar donde hay más?
es obsceno este comentario
ciao
Está visto que hay ¿podemitas/voxitas? que no aguantan la discrepancia. Después dirán los unos que si pluralismo y democracia y los otros que si libertad y ley. Pero sí, bastante parecidos a poco que se rasca.
Me temo que es difícil ser más injusto que tú, Ángel L. Fernández Recuero. Y no por la conclusión, sino por la ligereza con la que la sostienes.
Encadenar nombres propios y salidas mediáticas no equivale a demostrar un patrón organizativo. Repetir titulares del ABC y El Mundo con envoltorio de Weber no convierte el artículo en análisis serio. Si quieres afirmar que las arquitecturas internas son análogas, tendrás que probarlo con algo más que episodios conocidos y comparaciones fáciles.
¿Dónde están los datos? ¿Los mecanismos internos concretos? ¿El conocimiento real de cómo se toman decisiones en cada partido? Sin eso, la comparación se queda en superficie.
Aporta pruebas y documentación si puedes o si es que quieres. Entonces podremos discutir en serio y no dará la sensación de que el texto estaba escrito antes de reunir las pruebas.
Tampoco hay que ser tan duros con ellos. Trabajar es jodido si no tienes costumbre. Y empezar a ciertas edades…
La única diferencia entre ellos es que Iglesias está más cultivado. El otro, encima de vago, es un tarugo.
Otra pequeña diferencia es que a Abascal lo amenazaron de muerte, a él y a toda su familia; vivieron durante los años duros de ETA, cuando hacer un tipo de política podía costarte la vida.
Iglesias años después daba akelarres políticos con los simpatizantes de asesinos en Herriko Tabernas…
Que te amenacen de muerte y ser un vago y un tarugo no son fenómenos excluyentes.
Pero si se queda más tranquilo ya le digo que con Iglesias tampoco voy ni a apañar duros.
Pues habla mejor y con más coherencia y concisión el Abascal
Me hace gracia cómo se ofenden algunos. O comen de esto o son colegas o familiares de los citados o lo ven como una religión.
Nueva política, viejo populismo: Podemos y Vox.
https://www.elasterisco.es/populismo-podemos-y-vox/
Parecidos y diferencias entre dos extremos: el caso de Vox y Podemos en España
https://www.clarin.com/opinion/parecidos-diferencias-extremos-caso-vox-podemos-espana_0_Io2jrMORk9.html
Pedro Insua, jur que tiempos! ¿todavía se viste como cuando tenía 17 años?
Precioso ad hominem colorado.
Pues mira, me parece muy interesante y acertado el de Innerarity, y deberían de leerlo los del extremo centro. El de Insua es o delirante o muy desactualizado cuando dice que las dos formaciones buscan «más democracia». ¿Vox busca más democracia cuando no respeta derechos fundamentales?
No hace falta tener simpatía ninguna hacia Vox para saber que, si no respeta los artículos 15 y ss de la Constitución, eso lo determina un tribunal, no los contertulios de este espacio virtual. Lo que está claro es, como decía aquel, el fundamentalismo democrático de Podemos. Piensan que la democracia y su sentido son un diamante que solo ellos poseen. Los voxeros, por su parte, creen que solo ellos son gente decente y patriota. Entre unos y otros, un buen dibujo del cerrilismo español.
Es que hay que ser demócrata radical. Claro que sí . ¿O te van las dictaduras?.
«VoTontos Radicales» es lo que hace falta para legitimar psicópatas demagogos «radicalmente democraticos» (vía voto cautivo, voto por correo, nacionalizaciones ad hoc o manipulaciones de cotejo vía Indra…).
No se entera usted de que la democracia desliga al político de cualquier responsabilidad política: la culpa es de los «voTontos» que no saben votar…
Usted ya vive en una Dictadura: en España manda más Mohamed VI que el Dr. Cum-Fraude Sánchez, al que tiene comiendo de su mano desde hace 7 años. Los saharauis están de testigos, entre muchos otros…
Pffff
Pfff. Vaya sofisma. Primero, he dicho fundamentalismo, no radicalismo. Segundo, aunque te cueste entenderlo, para rechazar las dictaduras solo hace falta ser demócrata a secas, los adjetivos vienen luego. ¿O te va el cerrilismo?
Pues claro que hay que ser radical en cuanto a la democratización del poder, en cuanto a que los trabajadores puedan sentarse en los consejos de administración de las empresas, en cuanto a que se le pare los pies a los que especulan con lo más básico de las necesidades humanas, en cuanto a que haya igualdad real, en cuanto a que haya transparencia y menos jerarquía, en cuanto podamos decidir el espacio público de nuestras ciudades y que no sea un medio para especular de grandes inmobiliarias y políticos afines. Más democracia que defienda lo público y no privatice: sanidad, educación, servicios. La democracia hay que exigirla porque si no se queda a medias y corre el riesgo de ir para atrás como está ocurriendo.
Y por cierto, no me hace falta que un tribunal dictamine que bombardear personas en alta mar es un acto que atenta contra los derechos fundamentales.
Diferenciador.
No se es menos demócrata por no apoyar primarias. En la izquierda europea no las ha habido tradicionalmente y no por eso era menos democrática. Aquí no pega con nuestro sistema parlamentario y de partidos. En EEUU los «partidos» son coalición provisional de electores, por eso son otra cosa, con otra organización. Así que de apatía, nada. Rechazo puro y duro porque es un bluf.
Segundo. Yo no sé lo que dicen otros. Yo no digo que los políticos vengan a chupar del bote. Yo digo que Iglesias vino a colocarse y que está mejor (para él y su chalet) haciendo lo que haga en Diario Red, que siendo vicepresidente de un gobierno.
Arryn.
Cuando Podemos se arrima tanto a Bildu, por ejemplo, busca más democracia?
Iglesias en las herriko tabernas hace 10 años buscaba más democracia?
Con el madurismo Monedero busca más democracia?
Con la financiación iraní (ojo, no digo que sea ilegal) buscaban más democracia?
Podemos y Vox, distintos, claro. Populistas y demagógicos, ambos también, más claro.
Buenas Juanet.
1) Bildu es la consecuencia de que la violencia terrorista no tiene cabida en un estado democrático, y en ése sentido creo que es un triunfo. Que sean independentistas no los hace antidemocráticos. Se pueden defender las ideas en los Parlamentos y no con pistolas o bombas. Y Bildu en ése caso es más democrático que Vox, que no respeta derechos fundamentales, y habla de bombardear barcos con inmigrantes.
2) Digo lo mismo que en el punto 1.
3) ¿,Que financiación iraní de Podemos? Te recuerdo que éso se archivo por la AN y el TS por no estar acreditado y que además coincide en el tiempo con la guerra sucia de la cúpula policial dirigida por el PP contra otros partidos políticos que sí está en los tribunales. Bulos no.
fantástico!
j
Arryn deja de hacerte cuentas porfa, que huele
Estoy de acuerdo en que el separatismo per se no es antidemocrático (aunque tiene toda mi antipatía, huele intensamente a xenofobia y supremacismo, lo cual tiene para mí poco que ver con la democracia). A mí me parece correcto que defiendan lo que quieran, pero Bildu jalea a los etarras con total desenvoltura en los ongi etorris. Muy democrático y muy limpio no lo veo. ¿Que Hispan TV no financió a Iglesias? Me parece a mí que sí. De bulo, nada. Lo reconoció el propio Iglesias cuando lo del famoso «cabalgar contradicciones». Cuando Podemos empezó había detrás (de su líder al menos) dinero de una teocracia que persigue a homosexuales y a mujeres desveladas.
más links y menos anécdotas
j
https://www.casadellibro.com/libro-charlatanes/9791387600426/17495254
Charlatanes
Primero, la democracia nada tiene que ver con un consejo de administración de una empresa privada, salvo que Vd., además del complejo de clase, pretenda imponer un estado totalitario y policial que regule por Ley todos los extremos de la vida (pública y privada).
Segundo, la calidad democrática depende de la calidad de sus instituciones; Vd. en comentario más arriba dice directamente que no necesita que un Tribunal haga su trabajo y cumpla su función democrática para concluir si alguien conculca o no DD.FF.
Todo un ejemplo de división de poderes y respeto a la independencia del Poder Judicial.
Tercero, el actual Gobierno de España, que es un mix de todos los partidos de izquierda y extrema izquierda, encabezado por el PSOE, lleva casi 8 años gobernando; las quejas sobre el avance o retroceso de la democracia se las tendrá que hacer a ellos.
No sólo lleva 8 años gobernando, es que además, Pedro Sánchez ha utilizado la vía del decreto para saltarse el consenso en las cámaras, cientos de veces. Es lo menos democrático que puede hacer un presidente para gobernar.
Dentro de lo sesgado, de lo demagogo, lo más estúpido que pasa en este bendito pais es que cada vez que la izquierda gobierna y se acercan elecciones empiezan a analizar los problemas actuales como si ellos no pintaran nada, como si fueran la oposición, como si no hubieran ostentado un poder ejecutivo absoluto las últimas dos legislaturas.