El fuego es gaseosa
caliente y luminosa.
(Refranero 2.0)
¿Qué es el fuego?
El fuego es un fenómeno caracterizado por la emisión de calor y de luz.
Si te preguntaran qué es el hielo, ¿dirías que es un fenómeno caracterizado por la emisión de frío y de blancura?
Diría que es agua congelada, agua en estado sólido.
O sea que dirías, ante todo, de qué está hecho el hielo, cuál es su materia constituyente, como harías al definir el pan, la pólvora o la seda. ¿Por qué no haces lo mismo al definir el fuego, por qué no dices de qué está hecho?
¿Cómo que de qué está hecho? El fuego es energía, es inmaterial…
Veo que en esto, como en tantas otras cosas, querido lado oscuro o sombra cavernaria, te has quedado atascado en el siglo XVIII.
El diccionario de la RAE define el fuego igual que lo he definido yo.
Igual que tú, la RAE, en esto como en tantas otras cosas, se ha quedado atascada en el siglo XVIII. Pretende definir el fuego y apenas alcanza a describir el imaginario flogisto del alquimista Becher.
Del Becher alquimista, querrás decir, pues con el tiempo dejó atrás la alquimia y se convirtió en un químico digno de ese nombre… En cualquier caso, ¿de qué está hecho el fuego?
Básicamente, de agua. Al quemar madera o hidrocarburos, u otros materiales orgánicos compuestos sobre todo de carbono e hidrógeno, se produce una intensa reacción exotérmica en la que estos elementos se combinan con el oxígeno del aire para dar lugar a una mezcla de vapor de agua y dióxido de carbono. O sea que el fuego es agua con gas muy caliente
¿El fuego es agua? Yo me habré quedado en el siglo XVIII, pero tú, mi arrogante lado supuestamente iluminado, has vuelto al siglo VI antes de nuestra era, a Tales de Mileto. Todo es agua…
Tales no iba desencaminado. Casi todo es agua, en el torrencial mundo de los seres vivientes. Y una parte menor pero fundamental de esa agua, de ese río en el que estamos inmersos y nos permea sin cesar, es fuego: agua que arde, agua viva (aguardiente, aquavit).
¿Por eso algunos pueblos ancestrales creían que el fuego estaba vivo?
Una creencia comprensible, puesto que el fuego tiene todas las características de un ser viviente: respira y se alimenta, nace y muere, crece y se reproduce, se desplaza y palpita… El fuego es vida, la vida es fuego: una combustión lenta y poco calorífica, cuya tenue luz infrarroja nosotros no vemos pero las serpientes sí.
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Sólo el fuego puede lamer su propia lengua.
(Malcolm de Chazal)
¿En Apparadoxes, tal vez?
No, en «Poèmes» (Éditions Jean-Jacques Pauvert, 1968) – que en realidad son aforismos (del mismo estilo que los de su genial «Sens-plastique»).
Gracias, Pablo. Chazal merecería ser más conocido. No sé si está traducido al español.
Totalmente de acuerdo. Yo tampoco sé si está traducido, y prefiero no saberlo, porque en el caso de que lo estuviera imagina uno el desastre de su traducción, dado el lamentable historial de las traducciones del francés de autores «sutiles» (comenzando por Montaigne o Proust, de los que sigue sin existir una traducción sin errores gordos). La misma incompetencia de los editores españoles que publican traducciones macarrónicas sin revisar hace que no se enteren de la existencia de grandes escritores de posteridad discreta pero publicación continua que circulan por el país vecino. Hay unos cuantos, entre los cuales Audiberti.
Hay una edición bilingüe de los Ensayos que no está mal, pero no recuerdo la editorial. De Audiberti no creo que haya nada traducido. En su día, su película La Poupée tuvo cierta difusión en los cineclubs y entre los fans de la ciencia ficción, pero por lo demás es un perfecto desconocido por estas latitudes.
Se olvida, sin duda, de la capacidad de cocinar los alimentos. Un deseo que permite transformar la comida. La energía ahorrada en predigerir los alimentos, se pudo usar para aumentar la capacidad encefálica. Menos intestinos, más cerebro.
Cierto, muy importante también; aunque no tan urgente como superar las amenazas más inmediatas. De hecho, aún sigue habiendo crudívoros.
Si, y jainistas!
Como yo, sin ir más lejos. Practicante pero no creyente, aclaro.
Todos los fuegos el fuego.
Magnífico título y magnífico libro. Aunque no se note, me acordé de él al escribir este artículo.
El agua es tan peligrosa como el fuego, pero pocos le tienen miedo. Me recuerda a la mención que en Sandman hace Muerte, al no entender cómo las personas se adentran sin temor en el reino de su hermano pero le tienen pavor al suyo.
Por otro lado, Carlo, no pude encontrar disponible su novela «Detective íntimo», así que si no fuera molestia, acepto su ofrecimiento de enviármela por correo, como señaló en una publicación anterior.
Saludos.
Te la mando encantado si me das un correo electrónico.
Cómo no, Carlo. Gracias por la gentileza.
Mi correo es [email protected].
Un abrazo.
Me ha rebotado el envío por dirección no válida. ¿Eres Ronald Guillermo?
Sí, soy Ronald Guillermo. ¿Por qué habrá rebotado?
Fallo mío: al copiar y pegar tu dirección, salió también el punto final. Ya está enviado correctamente.
Me apunto, si hay lugar.
[email protected]
Gracias de antemano y post todas las lecturas.
Por supuesto que hay lugar. Gracias a ti por tu interés.
Me da error. ¿Está bien escrita la dirección?
Hay disculpa. Errata.
[email protected]
Gracias
Yo también me apunto. Mi correo es [email protected]
Gracias!
Una lectura iluminadora que me ha hecho recordar un vídeo de Feynman en el que, sentado en su sillón, explicaba qué es el fuego. Creo que la aparentemente infantil explicación «es un trocito de sol» (como diría Flam) tiene más sustancia que la definición de la RAE. Por cierto, un diálogo tuyo con Feynman no estaría nada mal.
Lo que habría dado yo por ese diálogo… Gracias por la idea, tal vez lo intente.
Qué lindo artículo, Carlo. Deslumbrante, lleno de novedades (¡el fuego emparentado con el agua!), con lecturas inolvidables. No saber algo más de Química sigue siendo un gran remordimiento para mí. Extraño y paradójico geniecillo es el fuego: hay que tenerlo para encender otro. Pienso en otro tipo de estado “flogisto”, el estado febril en este mundo infernal que termina en incendios. La primera chispa habrá sido un fugaz instante de maravilla y terror para nuestros antepasados. Una gran lectura, gracias, Carlo.
Yo también querría saber más química, y más biología, su hija viviente. Gracias a ti por tus asiduos y estimulantes comentarios.