
(Viene de la segunda parte)
Los años setenta y España. No, no todo eran misas y Seiscientos. Muchos de ustedes ya sabrán que durante aquella década nuestro país fue un prolífico productor de terror cinematográfico de serie B. Es más, mucha de esa producción obtuvo una notable repercusión a nivel internacional. Cuando en tiempos más recientes se ha producido un auge del cine español de terror, ha habido comentaristas que lo han hecho notar con sorpresa, tanto aquí como fuera, pero en realidad no estábamos asistiendo a un fenómeno nuevo, sino al revival de una antigua tradición que creíamos olvidada y que continuaba viva en nuestro subconsciente. En España, todos hemos crecido viendo las pinturas de Goya; es algo que llevamos en el ADN. Y en el subgénero que nos ocupa, España se abrió el mercado exterior en 1971-72, e inmediatamente después sobrevino un periodo (1973-1975) en que el ritmo de producción de cine zombi en nuestro país alumbró más títulos relevantes que ninguna otra industria del planeta durante aquellos mismos años, incluida la estadounidense. Fue el Trienio de los Castizombis.
En este episodio vamos a hablar fundamentalmente de cine español de los setenta. Pero antes, recordarán, íbamos siguiendo un orden cronológico y da la casualidad de que nos quedamos en vísperas de un acontecimiento central en el desarrollo del subgénero. Hablo, cómo no, de la película de zombis más importante de todos los tiempos.
Night of the Living Dead (1968)
En mis historias, los zombis nunca se apoderan completamente del mundo, porque necesito que continúe habiendo humanos. Los humanos son los que más me desagradan; ellos son los que de verdad causan los problemas.
A mediados de los años sesenta, el joven estadounidense George A. Romero era un ignoto aspirante a cineasta cuya exigua carrera se reducía a un puñado de cortometrajes publicitarios y poca cosa más. Gran aficionado a la ciencia ficción y el terror, estaba deseoso de rodar un largometraje, pero siendo un completo desconocido no le quedaba otra que embarcarse en una aventura independiente. Carecía de dinero, recursos o apoyo de la industria, pero el empeño lo llevaría a dirigir uno de los grandes clásicos del cine de terror de todos los tiempos.
Romero había escrito un relato inspirado en la novela I Am Legend de Richard Matheson. Estaba tan, tan directamente inspirado, que el propio Romero no se corta en calificarlo como «plagio». Este relato se convertiría en la base de su primera película cuando desarrolló un guión a partir del mismo, junto a su amigo John A. Russo. Sin embargo, yo no sería tan expeditivo a la hora de hablar de plagio. Romero copió la idea de Matheson, sin duda, pero creo que, más que un plagio como tal, lo que estaba intentando crear era una precuela que abordase algunos matices que Matheson había pasado por alto en su propia novela, al hablar de una epidemia que transformaba a los seres humanos en monstruos:
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Espléndida tercera parte.
Pero yo incidiría en la buena factura y, sobre todo, en la importancia de la peli de Grau (No Profarnar El Sueño De Los Muertos). No sólo es correcta. Es una muy buena película de zombis «romerianos» que forma parte -de hoz y coz- del canon. Y, encima, es de 1974.
Quizás diga una barbaridad; pero siempre he creído que, a pesar de la incuestionable y absolutamente bestial importancia generatriz de The Night Of The Living Dead de Romero, con la que (de verdad-de verdad) empezó el canon actual, los que realmente lo establecieron (el canon, digo) fueron los españoles y los italianos. Siguiendo a Romero, por supuesto. En su estela. Según sus enseñanzas, sí.
Pero fueron ellos. Los españoles y los italianos.
Vaya, buen artículo para los amantes del horror-vintage y de todas esas pelis de coproducción italo-hispano-mexicana con los nombres de los actores y director «americanizados».
En «La noche del terror ciego» de Ossorio, destaco un momento que hoy parecería alucinante, en vista de los avances en los derechos de la mujer: Un tipo viola literalmente a una chica y mientras ella está llorando, con la ropa destrozada e insultándole, el tipo la despacha tan pancho con un sonoro «Bah !»… y se enciende tranquilamente un cigarrillo ! Como si fuese algo «normal», vamos. Creo recordar que luego los templarios-zombis le dan su merecido (aunque por razones ajenas a la solidaridad para con la chica: Es que son zombis y se cargan a todo quisque.)
En cuanto a la mítica de Romero, decir que lo que debió impactar terriblemente es el paso del terror «higiénico» (un vampiro en frac que chupa limpiamente sangre) a la «guarrería» del canibalismo (terror ancestral) viendo zombis degustar miembros y vísceras humanas como el que se come un pollo asado. Ese es, a mi entender, el paso fundamental (algo que imitan ipso facto las dos del Conde Yorga – Count Yorga, Vampire, de 1970 & The return of Count Yorga – donde una «no-muerta» se pasea arrastrando en su mano… un bebé! Algo nunca visto antes excepto en Romero).
El otro tanto «brutal» que se marca NOTLD es el final (no lo piso, pero creo que lo conoce todo el mundo), político de narices, máxime por los tiempos que corrían. Ese final es de una «modernidad» cruda que se asemeja al de otra mítica peli de aquellos años, «Easy Rider» y, de golpe, los zombis nos parecen más patéticos y casi «entrañables» que los vivos. Romero insistirá en esa dimensión «nostálgica» en la siguiente, donde tanto los héroes en el centro comercial rozan por momentos algo parcido a la felicidad, como que los zombis que los acosan siguen sus insitintos de vivos – uno de ellos con el carrito de la compra – tanto como en la dimensión «política», al asimilar la horda de motoristas supervivientes a las hordas linchadoras «sureñas».
De todos modos, en la Europa de los 70, el género de horror se fusionó con el destape: Pasaba mejor lo de la chicas desnudas y un poco de lesbianismo «artístico» en una peli de género que en una descaramente pornográfica. Nace así lo que yo llamo «el Porror» – POrno-hoRROR – cuyos máximos exponentes fueron Mario Bava, Jean Rollin y Jesús Franco, con iconos como Lina Romay o Jutte Steensgaard: Drácula, asaz hierático, había cedido el paso a la más sexy y posibilista Carmilla de Le Fanu y sus variantes «lésbicas», muy del gusto del público masculino. Aconsejo «Nella stretta morsa del ragno» de Margheriti (con Tony Franciosa y el omnipresente Klaus Kinski) filme de horror, pero con gran carga erótica y echarle un ojo a la black-xploitation con «Blacula», el primer vampiro de color. Por último, «Alucarda» es otra que no se pueden perder. (Me tiraría horas chateando sobre el género). Gracias por este buen articulote y… que sigan más !
Sí…
Y abundando en una de las cosas que comenta usted, don Pepinus, quizás el autor del (excelente) artículo se ha excedido un tantico al relacionar el fin de la época del Boom del Fantaterror español con el advenimiento del «destape». Porque lo cierto es que lo que caracterizaba a las producciones españolas e italianas(y en menor medida a las gabachas -porque eran menos, no por otra cosa-) de Horror era la abundancia de desnudos femeninos (aunque sólo fuera «de fronteras para afuera»… Para las versiones internacionales, quiero decir. Que, al fin y al cabo, han terminado siendo las canónicas).
Otro de los puntos es lo de la violencia. La crudeza. Bien traído lo del díptico del Conde Yorga como piedra de toque. Pero ya la Hammer se había vuelto más explícita en ese sentido (aunque no tanto como en las cintas del Keljan) a partir de 1968, con la tercera y cuarta pelis de la saga draculesca.
En cualquier caso, es curioso cómo suele incidirse casi siempre (no digo que lo haga vuesa mercé) en la explicitud casi pre-gore de NOTLD cuando, en realidad, la peli de Romero es bastante contenida en ese sentido. Contenidísima, de hecho. Pasa algo similar con La Matanza De Texas, que todos los aficionados al gore citan como ejemplo seminal cuando apenas muestra una gota de sangre (la que le extraen a la chica del dedo durante la comida familiar).
Por eso, precisamente, defiendo la conexión hispano-italiana en la configuración del canon zombie, sobre todo en el aspecto gore. De la misma forma que los desnudos y la cosa erótico-parafílica era una característica clara del euroterror, lo era la brutalidad y la explicitud en cuanto al tratamiento visual de la violencia. El proto-gore, vaya… El primer destripamiento-deglución delante de la cámara del cuerpo de un vivo por parte de un zombi no tiene lugar en NOTLD (de forma explícita, digo) sino en No Profanar El Sueño De Los Muertos. Ahí es donde aparece, por primera vez y con focos y primeros planos, lo que es el despedazamiento en cuarto y mitad y su posterior degustación. Tal cual.
De hecho, la segunda parte de NOTLD rodada por el mismo Romero (Dawn Of The Dead, que en España se estrenó como Zombi) es ya una peli producida por Argento e influida, de algún modo (de muchos) por lo que los españoles e italianos habían estado haciendo con el género a mediados de los 70. Todas esas explicitudes y burradas son puritito euroterror (o eurotrash, o como queramos llamarlo).
Es un feedback curiosísimo, en el que el maestro termina aceptando las enseñanzas de los discípulos, por explicarlo de algún modo.
Hoy estamos de luto todos los amantes del fantaterror: HA MUERTO CRISTOPHER LEE.
Ostras ! EL Drácula-Hammer, con sus lentes de contacto rojas… Y no sólo: El único actor que ha estado en las dos mayores sagas de la reciente historia del cine; Star Wars y The Lord of the Rings… ( amén de un episodio de la saga-catástrofe «Aeropuerto»!). Snif! Muere el símbolo de toda una generación de actores de terror, con Vincent Price y Peter Cushing. Resucitará con colmillos ? DEP, Drácula.
Muy buen articulo. En cuanto al canon creo que se fue forjando con las sucesivas entregas romerianas que iban dejando cada vez patente el nuevo imaginario. Concretamente con El amanecer de los muertos 1978 pienso que sube mucho la popularodad del subgenero. Tambien puede que a partir de esta peli se haya empezado a usar la palabra zombi debido al nombre que se le dio en Europa. Aunque en realidad lo que creo Romero no tiene relacion alguna con lo que se conocia en la epoca por zombi. Españoles e italianos rara vez hacian films realmente cercanos a lo que seria el canon excepto por la estupenda No profanar el sueño de los muertos. Otras pelis tempranas en la que se ve la influencia romeriana son Niños no jueguen con cosas muertas (la primera comedia de zombies romerianos), Shivers (Infectados pero con la misma variante de atacar en numero y con fuerte trasfondo de analisis social) o Las uvas de la muerte. Tambien es interezante Shockwaves, la primera de zombies nazis.
Me vale la de Rollin. Y, en cierto sentido, Children Don’t Play With Dead Things. Pero la de Shivers no tanto… Es otra cosa. Para lo mismo me valdría Raw Meat (que no es de zombis pero sí de caníbales sub-humanos).
El canon, evidentemente, lo ha fijado siempre Romero. Pero creo que se da poca importancia a la influencia hispano-italiana. E, insisto, en la cinta de Grau es la primera vez en la que aparece, claramente, el punto gore. La explicitud tal cual (en el tema zombi, digo). Algo que el propio Romero asumiría en 1978.
Por otra parte (también es volverlo a decir) me gustaría incidir en el hecho de que, precisamente Dawn Of The Dead es la más «italiana» de las pelis de Romero. Todo eso del feed-back y tal y tal…
En cuanto al gore depende de como cada uno lo entienda supongo. En la de Romero de 1968 hay un nivel de gore significativo con zombies rascando huesos, masticando carne y viceras, la niña que se lleva un pedazo del padre a la boca mientras este tiene un braso amputado, etc. La percepcion de falta de gore puede tener que ver con el color pero lo que se dice haber, hay.
En Shivers cierto que Cronenberg toma sus propios caminos por suerte pero la siento una peli mas cercana a lo romeriano que lo que pueden ser los templario o la propia zombie 2 que es una peli que sigue insistiendo con lo caribeño y hasta con el vudu dentro de un guion disperso.
Por ultimo, en cuanto a la importacia que se le da a las pelis de España e Italia pienso que a Fulci por ejemplo se lo sobrevalora mientras que la peli de Grau la veo como lo mas significativo del cine zombie en la primera etapa (sacando Romero claro) y creo que tiene una muy buena repercucion general. Lo mejor que leo veo a Grau es que supo ver los codigos y reproducirlos (algo que tambien veo en Shivers pero con desviaciones propias de su autor). En su epoca creo que se le critico por eso a Grau pero con el tiempo su peli se revelo como pionera de una tendencia.
Por cierto! Me apunto Raw Meat que no la vi ;)