
Después de los disparos y los morteros quedan las heridas. Y los muertos. Y los desaparecidos. Como Amar y Alja, los hijos de Jasna Ploskiç. Así hasta más de mil personas de las ocho mil que fueron asesinadas solo en una pequeña región cuyo nombre ha pasado a la lista negra de los lugares malditos: Srebrenica-Potocari, en la República Sprska (zona serbia), dentro de Bosnia-Herzegovina, después de la división marcada por los Acuerdos de Dayton. Allí todavía se afanan médicos forenses, arqueólogos y antropólogos por buscar hasta la saciedad en las fosas comunes. Por hallar huesos y todo tipo de restos para darles un enterramiento y para que sus familiares y amigos supervivientes puedan despedirse al fin de ellos. Allí trabajaba hasta hace no mucho la doctora forense Ewa Klonowski. La protagonista de Como si masticaras piedras. Sobreviviendo al pasado en Bosnia, el largo reportaje que el reportero polaco Wojciech Tochman escribió en 2002 sobre las consecuencias de la tragedia bosnia y que ahora acaba de ser traducido al español por Libros del KO.
Quedo con Tochman en una terraza del centro de Madrid. Ha venido unos días para presentar su libro y dar una charla sobre la guerra en Bosnia y la masacre de Srebrenica, de la que el próximo 11 de julio se cumplirán veinte años. El periodista es alto y viste como si fuera un galerista de arte. No tiene el clásico aspecto del reportero de guerra. Tal vez porque él tampoco se considera uno. «Soy escritor de libros de no ficción, ya no soy más periodista, no escribo regularmente en los periódicos», me dice mientras se pide un cortado y enciende —y ofrece— un cigarrillo.
Es serio. Igual porque el asunto del que vamos a hablar lo es. Igual porque ha visto demasiadas cosas. Esas que nadie quiere ver.
Su relación con los Balcanes comenzó en las Navidades de 1992, cuando la guerra ya se había iniciado aunque el mundo todavía mirara para otro lado y aquello fuera cosa de nacionalistas impetuosos. Tochman llegó a Bosnia con un convoy que había puesto en marcha la ONG Polish Humanitarian Action, que también había organizado un autobús para periodistas. Un chollo en la Polonia de entonces. «El colapso del comunismo era reciente, los medios eran pobres y era la mejor forma de ir sin cargas económicas», cuenta el periodista, que entonces tenía veintitrés años y trabajaba para la Gazeta Wyborcza. Dice que hasta la frontera aquello fue un cachondeo. «¡Imagínate un autobús lleno de periodistas! ¡Una juerga!». Todo cambió una vez atravesada la línea. La atmósfera festiva se diluyó cuando empezaron a aparecer los pueblos en ruinas, carreteras cortadas y los disparos. La constancia de la guerra quedó clara al llegar al perímetro que los serbios habían creado en Sarajevo para cercar la ciudad. Aquello sucedió la noche del 31 de diciembre de 1992. No pudieron pasar hasta la mañana siguiente. Fue la primera vez que sintió miedo. «Había disparos por todas partes», relata. Bienvenidos al año nuevo en Bosnia.
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Pingback: Las heridas de Bosnia veinte años después
Este artículo ayuda a agrandar el «mito de Srebenica». Os animo a leer al profesor Francisco Veiga (que de hecho hace un mes concedió una entrevista a esta página), que es el mayor conocedor del mundo balcánico en España.
¿Veiga el mayor conocedor del mundo balcánico en España?
Anda ya. Venderse bien no implica calidad.
Taibo, sin el sobradismo típico de Veiga -para muestra la entrevista en Jot Down- tiene más que aportar.
Saludos desde Belgrado (sí, capital de Serbia).
exactamente david, y los serbios no fueron los unicos malos ni menos malos que los otros malos…. a estas alturas ya no se si tiene validez lo de que «en occidente se cree que los serbios fueron los malos», todo esta mucho mas claro hoy…
Lee a Susann Sontang antes de opinar. Y la ortografía de la RAE de paso.
El ayuso «Herr Chutt» autodenominado. en Serbo-Croata » Cargado de M,,,,,» o Mladen, cita a la gran turiferaria «Washingtoniana» de Hannah Arendt, la » cancre»–en francés– Susan Sontag, alias la «dominguera»
— por cierto ¿ quien es esa tal «Susann Sontang»? de quie habla el asuso señor «cargado de M.» cuando dice :
—————Mladen 08/07/2015 at 10:52
Lee a Susann Sontang antes de opinar. Y la ortografía de la RAE de paso.——
Y encima da consejos de lengua, cuando él demuestra ser un indocumentado!!!!!!!!!
Y el «rien va plus des conneries » es cuando cita a un escribidor plano y romo,desconocer de todo– le conozco personalmente y he leído algunos de sus ¿libros? — cómo es Rafael Taibo. y en que sobre todo sus textos sobre la U:R:S:S, dan vergüenza, para ser benévolo,con el gran FRANCISCO VEIGA!!
Enfin!!
Parece que los «Bosnios» musulmanes armados por Alemanía y ayudados por los países satélites de los USA en el Golfo Pérsico, no hicieron nunca cientos de Razzias, desde Srebenica hacia sus alrededores , su campiña y pequeñas poblaciones, asesinando alevosamente miles de campesinos y civiles SERBIOS indefensos, meses y ,meses. y luego refugiándose en la ciudad, Dixit el general MORILLON.. francés de las fuerzas de la O:N:U, y decente, que lo presenció.
SALUT!!
GRAMSCIEZ.
Erratum:
en la tercera línea es.
«Herr Schutt». o en ………..
Disculpas!!
Reenvio, corregido!
GRAMSCIEZ 08/07/2015 at 12:23
Tu comentario está a la espera de ser moderado.
El ayuso “Herr Schutt” autodenominado. en Serbo-Croata ” Cargado de M,,,,,” o Mladen, cita a la gran turiferaria “Washingtoniana” de Hannah Arendt, la ” cancre”–en francés– Susan Sontag, alias la “dominguera”
— por cierto ¿ quien es esa tal “Susann Sontang”? de quie habla el asuso señor “cargado de M.” cuando dice :
—————Mladen 08/07/2015 at 10:52
Lee a Susann Sontang antes de opinar. Y la ortografía de la RAE de paso.——
Y encima da consejos de lengua, cuando él demuestra ser un indocumentado!!!!!!!!!
Y el “rien va plus des conneries ” es cuando cita a un escribidor plano y romo,desconocer de todo– le conozco personalmente y he leído algunos de sus ¿libros? — cómo es Rafael Taibo. y en que sobre todo sus textos sobre la U:R:S:S, dan vergüenza, para ser benévolo,con el gran FRANCISCO VEIGA!!
Enfin!!
Parece que los “Bosnios” musulmanes armados por Alemanía y ayudados por los países satélites de los USA en el Golfo Pérsico, no hicieron nunca cientos de Razzias, desde Srebenica hacia sus alrededores , su campiña y pequeñas poblaciones, asesinando alevosamente miles de campesinos y civiles SERBIOS indefensos, meses y ,meses. y luego refugiándose en la ciudad, Dixit el general MORILLON.. francés de las fuerzas de la O:N:U, y decente, que lo presenció.
SALUT!!
GRAMSCIEZ.
Una vez más – parece que de nada han servido veinte años de distancia histórica – la guerra de Bosnia se nos presenta como lo que no fue: la lucha del bien contra el mal, las víctimas inocentes contra los verdugos despiadados, la división artificial de un país siempre unido… En la mejor tradición de los escritos sobre la guerra de Bosnia en los años noventa, tenemos maniqueísmo, cortinas de humo, y muchas omisiones que sólo sirven de coartada al intervencionismo “humanitario” de los EEUU. Las más escandalosas son estas:
1. “La división de Bosnia-Herzegovina marcada por los Acuerdos de Dayton”. Dayton no marcó la división, tan sólo puso fin a una guerra de un país ya dividido después de un referéndum de independencia inconstitucional, y cuya mayoría de la población – si en este momento se les permitiera votar en otro – estaría a favor de disolverlo. Pero, igual que con la Constitución Europea, Crimea o Grecia, sólo serían buenos aquellos plebiscitos que nos dicen lo que ya queremos oír.
2. “Cuando la guerra se inició, el mundo miraba para otro lado”. Puede que el mundo sí, pero EEUU desde luego que no, ya que justo después de haberse firmado el Acuerdo de paz de Lisboa – el único que pudo evitar la guerra – intervino directamente para reventarlo.
3. “La ONG Polish Humanitarian Action”. Aquí realmente no estaría de más un poco de “background”: se trata de una ONG vinculada al famoso movimiento “Solidarność”, que, entre tantos sitios del mundo necesitados, ha optado por intervenir, entre otros, en países como Ucrania, Sudan del Sur o Siria. Los intereses geoestrátegicos manifiestos de EEUU en esos mismos países son, esperemos, pura coincidencia.
4. “La masacre del mercado de Markale”. No se dice, pero debemos sobreentender que los autores fueron los serbios. Sin embargo, existen dudas más que fundadas de que fueron los propios bosniomusulmanes los que lo cometieron para provocar la intervención norteamericana a su favor (como ocurrió después).
5. “La limpieza étnica fue muy exitosa en Srebrenica y esta ciudad ya no es una ciudad musulmana.” Aunque no existe un censo actualizado de los habitantes de Srebrenica, se nos omite que el alcalde actual es un bosniomusulmán. Si creemos en la democracia, es de suponer que fue elegido por la mayoría.
6. “(Srebrenica) cometió un único gran error. Estaba dentro de lo que los serbobosnios consideraban la República Sprska y, por tanto, debía ser serbia. Nada de mezquitas ni de Coranes.” El error fue más bien otro: un enclave protegido por la ONU, pero no desmilitarizado, del que salían en repetidas ocasiones las fuerzas del comandante musulmán Naser Oric para masacrar a la población civil serbia en los pueblos de los alrededores de la ciudad, y – para mayor provocación – en vísperas de grandes festividades ortodoxas. Ya entonces muchos lo tenían claro: si los serbios alguna vez llegan a entrar en Srebrenica, se vengarán. En Zepa no lo hicieron cuando podrían haberlo hecho de la misma manera que en Srebrenica.
7. “No se hizo nada porque eran enclaves musulmanes”. Pero sí se hizo todo para cambiar el curso de la guerra a su favor y se hace para mantener a una Bosnia dominada por ellos, en contra de la voluntad da la mayoría no musulmana del país que – si pudiera expresar libremente su opinión – preferiría unirse a Serbia o a Croacia. Se dice que Yugoslavía – el país multinacional como pocos – no debió seguir existiendo porque en él dominarían los serbios. Bosnia, esa “Yugoslavía en pequeño” parece que debe existir porque en él dominan los bosniomusulmanes. ¿Estaremos ante un caso de “discriminación positiva”?
8. “En Polonia hay gente que tiene miedo de la guerra por culpa de la política agresiva de Putin“. Sí, fue Putin quien montó un golpe de estado en Ucrania a un presidente democráticamente elegido, prooccidental y apoyado por EEUU y Polonia.
Ante tanta manipulación y desinformación de unos y otros y tantos intereses en conflicto sobre éste y otros temas parecidos sólo nos queda, quizá, Wikileaks. Hay que estar atento a sus revelaciones.
me han gustado mucho tus comentarios.
Interesante aportación.
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Es un poco aburrido señalar siempre a los serbios.
Y tienen todo el derecho del mundo a pensar que sólo se les persigue a ellos cuando personajes como Nasser Oric, Gotovina, el fallecido Tudjman o la dinastía Izetbegovic se han ido de rositas.
Los bosniacos fueron también carniceros, no sólo víctimas.
¿Cómo demonios se pronuncia Sprska?
Butros Galli, por favor… Brutos son los que lo escriben así de mal.
Y por cierto, yo también recomiendo la visión de Francisco Veiga, de la que fui afortunada alumna en la época en que la guerra ya estaba finalizando y gracias a sus aportaciones no me quedé con la copla de que los serbios eran el mal y los demás unas hermanitas de la caridad.
Y viajando a Serbia aún he tenido más la oportunidad de darme cuenta de que en esa guerra no hubo ningún ciudadano malo, sino mucho idiota en el poder con la mente perturbada. Y de todas las nacionalidades.
Al final, casi todos los habitantes de actuales países balcánicos de cierta edad echan de menos algunas cosas de la época de Tito como la sensación de ser todos parte de un mismo proyecto (aunque como siempre, como aquí mismo en España a día de hoy, hubiera cerriles anclados en nacionalismos sin demasiada sustancia).
Es SRPSKA, no *SPRSKA, como aparece en el artículo. La palabra srpska significa «serbia» (adjetivo; para referirse al país, se diría Srbija)
Sobre la pregunta de Atticus, la pronunciación sería «Serpska».
Cada vez que se menciona el Holocausto nazi se destapan los antisemitas. Cuando se mencionan las masacres a los bosnios-musulmanes en la antigua Yugoslavia los estalinistas trasnochados y más perdidos que un pulpo en un garaje, perdida toda dignidad, brotan como setas para justificar lo injustificable. Triste.
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