Deportes

Nikolai Starostin y el Spartak de Moscú (y II): el fútbol en la URSS de Stalin

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Partido de exhibición entre el Spartak y el Dinamo en la Plaza Roja, 1936. Fotografía: DP.

(Viene de la primera parte)

El Spartak no estaba incluido, con su fama de divos, entre los partidos que iba a disputar el combinado de la selección de Euzkadi en la URSS, pero como los vascos habían ganado a todo lo que les pusieron por delante, a última hora se intentó prolongar su estancia para que se midieran al Spartak. El último recurso para salvar la cara. Los euskaldunes aceptaron y, esta vez sí, perdieron. El Spartak les metió 6-2. Los soviéticos plantearon el partido con un marcaje al hombre a Isidro Lángara, algo revolucionario tácticamente en aquel momento. Toda la nación había estado pendiente de ellos, de su proeza. Les llegaron telegramas, hubo llamadas del Politburó: habían acudido al auxilio de la patria. Los Starostin salvaron la cara de todo el fútbol soviético. Se convirtieron en el orgullo de la URSS.

Como premio, se eligió al Spartak para representar a la URSS en unos partidos en la Exposición Internacional de París de 1937. Y otra vez se volvió a lo mismo. La estancia en Francia fue maravillosa. Cabarets, tiendas caras, restaurantes de lujo. Iban con la compañía de teatro, con la que los Starostin tenían gran amistad de los años de la bohemia moscovita. A los espectáculos soviéticos acudían emigrantes rusos en Francia, los futbolistas se mezclaban con ellos, alternaban. Aquello fue un viaje de placer inolvidable en todos los aspectos, sobre todo porque en casa les esperaba una sorpresa. Al regresar la expedición, Pravda cargó contra ellos por sus veleidades burguesas, por pagar primas a los jugadores —que había permitido el ministro Anastas Mikoyan— y empezaron los arrestos.

Starostin recordó así el episodio en sus memorias —escritas realmente por el periodista deportivo Alexander Vainshtein como negro—: «Cientos de atletas y docenas de mis amigos fueron arrestados. Incluyeron al marido de mi hermana, Viktor Prokofiev, un exjugador del Spartak, Volodya Strepikhleev, con quien había jugado en la selección de hockey sobre hielo durante varios años y que estaba a cargo del Burevestnik, tuvo la mala suerte de arbitrar un partido entre el Dinamo y Euzkadi que perdieron 7-4, Viktor Ryabokon, el árbitro más importante y el primer jefe del Lokomotiv, un grupo de esquiadores, incluidos los del Spartak, Alexander Kosarev y mis tres hermanos y yo. Lo más extraño es que nadie sabía por qué».

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6 comentarios

  1. Pingback: El fútbol en la Rusia de Stalin

  2. Bravo! He disfrutado mucho del artículo.

  3. Excelentes artículos en sus dos partes.

  4. Pingback: La gira internacional de la Selección de Euzkadi durante la Guerra Civil española: el viaje hacia la URSS (y II) – Que la Historia te acompañe

  5. Pingback: La gira internacional de la Selección de Euzkadi durante la Guerra Civil española: el viaje hacia la URSS (y II) - La Historia Viva

  6. Pingback: La fundación del Spartak de Moscú - La Historia Viva

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