
El universo Warcraft arrancó mucho antes de que hordas de humanos vírgenes pegados al teclado invadieran las tierras de Azeroth en busca de aventuras online en World of Warcraft (2004). Porque aquellos parajes fantásticos nacieron durante los noventa cuando la compañía Blizzard presentó Warcraft: Orcs & Humans, un excelente juego de estrategia que fusilaba sin disimulo la estética de los juegos de tablero Warhammer y permitía comandar tropas de orcos o humanos en campañas donde ambas facciones estaban a la gresca. El juego propició dos exitosas secuelas centradas en la estrategia, Warcraft II: Tides of Darkness (1995) y Warcraft III: Reign of Chaos (2002), pero entre ambas se gestaría otra entrega que no vería la luz.
Warcraft Adventures: Lord Of The Clans se anunció a finales de los noventa, una nueva entrega que inesperadamente se distanciaba de la estrategia para probar suerte con la aventura gráfica, un género donde empresas como Sierra o LucasArts amasaban elogios. Las imágenes promocionales con aspecto de película de dibujos animados fueron avivando el interés de los yonquis del point’n click, pero cuando el programa estaba casi finalizado la compañía lo canceló alegando que les había salido flojo, y que la escasa audiencia del género aventurero estaba centrada en una competencia que había abandonado los mundos en 2D (LucasArts estaba a punto de lanzar Grim Fandango). Warcraft Adventures nunca llegaría a las tiendas y los amigos de la carne orca tuvieron que afrontar el coitus interruptus con dignidad. Pero a partir del año 2010 comenzaron a brotar en YouTube fragmentos del juego, revelando que algún listo había sisado de las oficinas de Blizzard una copia del producto inacabado. La versión beta del juego se filtraría en internet y, aunque la aventurilla era poca cosa, resultaba evidente que existía mucho interés por descubrir una obra que oficialmente no llegó a existir. Para los curiosos alguien subiría a YouTube un vídeo de dos horas y media mostrando todo el material repescado.

No era lo único que tirarían a la papelera en Blizzard: en 2002 comenzaron a programar un juego de tiroteos e infiltración basado en el universo de StarCraft, otro clásico de la estrategia, titulado StarCraft: Ghost, pero nunca llegarían a completarlo, y todo quedó en una versión primigenia del juguete. Otro de sus descartes notables sería un nuevo juego multijugador online llamado Titan de ambientación futurista. Un producto que tras siete años de desarrollo fue suspendido en 2014 por desgana y falta de ilusión, aunque una parte de su contenido se reutilizaría en el reciente Overwatch.
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Lo único que echo en falta es que no mencionaron a Mytica o Mítica, un MMORPG basado en parte en AOEM, con el cual Microsoft planeaba competir con WOW de Brizar.
Hola. Soy el típico comentario quisquilloso que dice que os habéis dejado un juego importantísimo.
CRY ON
Lo que iba a ser el Shadow of the Colossus de Sakaguchi, cancelado por el espaldarazo inmenso que le dio el público japonés a la XBOX360 y a uno de sus más talentosos estudios, Mistwalker.
Después de ello, creador, compositor y medio equipo del Final Fantasy VII, VIII y IX (componentes de Mistwalker y Feelplus) han tenido que subsistir haciendo juegos de estrategia para móviles y tablets. Entre ellos, por no decir su principal proyecto, el GENIAL Terra Battle. Un juego de tablero rpg tan original que solo ellos podrían hacerlo. El mejor juego de iPad para un servidor. Aun así, la deriva del estudio da bastante lástima. Eso si que es desaprovechar talento.