Cine y TV

Autobiografía sentimental de Terrence Malick

El homenaje de Terrence Malick a su hermano muerto en El árbol de la vida. Imagen: River Road Entertainment.
El homenaje de Terrence Malick a su hermano muerto en El árbol de la vida. Imagen: River Road Entertainment.

En 1986 tuve una reunión con Malick en Westwood. Se levantaba cada cinco minutos a esconderse tras una columna, convencido de que había visto a alguien conocido. Otro día me llamó por teléfono, se oían camiones de fondo en la autopista. Le pregunté dónde estaba y me dijo «caminando hacia Oklahoma». «¿Desde Texas?», le pregunté. «Sí, observo a los pájaros», contestó. (Rob Cohen, director de cine)

Vi a Terry hace poco en Texas y comprobé que salir al campo con su esposa a observar pájaros es su pasatiempo preferido. Terry siempre ha sido un enigma para mí, pero es imposible no quererle. (Sam Shepard, protagonista de Días del Cielo, en una carta fechada en 2006)

Terrence Malick es extremadamente tímido y de ninguna manera deben tratar de establecer contacto directo con él. (Nota a los medios invitados al Festival de Cine de Roma de 2007)

El problema de Terry es que necesita desesperadamente un guionista. Quiere rodar absolutamente todo, y luego escribe y reescribe hasta que el diálogo suena terriblemente pretencioso (…) La primera media hora de El nuevo mundo es pura magia, pero después la historia no hace más que empezar otra vez, y otra vez (…) Colin Farrell le decía: «Terry, no son más que dos putas águilas, no ruedes eso» (…) Tras el rodaje le escribí una carta, le dije «¡eres muy aburrido, búscate un guionista!». Así que mi carrera con él ha terminado. (Christopher Plummer contando su experiencia en El nuevo mundo en un coloquio de nominados al Óscar en 2012)

Trabajar con Terry me ha cambiado la vida. Soy un padre diferente, un marido diferente, un amigo diferente. Ahora veo la naturaleza de otra manera. Es uno de los profesores más importantes de mi vida. (
Emmanuel Lubezki, director de fotografía)

Extraña época esta en la que los estrenos de Terrence Malick, para los que en ocasiones hubo que esperar hasta veinte años, se agolpan en la cartelera internacional. El mismo director que antaño entregaba películas al compás de las eras glaciales ha acelerado el ritmo hasta tal punto que casi le ha cogido la rueda al mismísimo Woody Allen. En lo que llevamos de década Malick lleva realizadas nada menos que cinco películas. Según Imdb Voyage of Time, ese documental sobre la creación del universo en el que lleva trabajando años e incluso décadas, ha sido finalmente completado. En paralelo, varios medios han anunciado el inminente estreno mundial de Weightless, su último largometraje de ficción, aunque finalmente parece que se retrasa. Y Knight of Cups, que fue presentada en el Festival de Berlín de 2015 y distribuida después en varios países, sigue lamentablemente sin fecha de estreno en España. El director se ha vuelto por tanto extrañamente prolífico, pero sigue siendo el mismo en lo que respecta a su imagen pública: su timidez es legendaria, no se hace ver por nada del mundo y no concede una entrevista desde 1979.

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9 comentarios

  1. Maravilloso artículo sobre uno de mis directores favoritos. Muchas gracias

  2. Maestro Ciruela

    Estupendo artículo sobre este enorme creador. Volví a ver hace poco «Malas tierras» y para mí es algo que podría haber rodado Malick ahora mismo, al igual que hace ¡43 años! Hay cine en el que hay que abandonarse y «sentir», solamente. Cuando el film acaba, deja una sensación casi de drogadicción; me ha pasado con «Las horas», «Vania en la calle 42», y en todas las que he visto de este director al que, curiosamente, su físico propio de aventurero audaz, parece querer desmentir esa enorme timidez de la que se habla. ¿No será que el tío está harto de la gente y lo que siente es asco, más que timidez? También se me ha hecho curioso el hecho de que sea fan absoluto de «Zoolander» vicio que compartimos.

  3. Malick es uno de los directores más sobrevalorados de la historia reciente. Y su religiosidad es ridícula. Podría aprender de Tarkovski, que ese sí que era un director grande de verdad.

    • Las opiniones sin ningún tipo de argumentación son insustanciales… incluso para quien podría estar de acuerdo.

      • En estos comentarios yo no he visto argumentaciones, sólo apelaciones a los sentimientos (que es precisamente lo que hace Malick, ni que fuera Michael Moore). Pero parece que tú estás diciendo que sólo puedes comentar aquí si tus sentimientos son favorables hacia Malick, algo que te exime de la necesidad de cualquier argumentación, que en cambio es imprescindible en caso contrario. Pues no me parece equitativo con aquellos a los que Malick nos produce sueño (o aun peor, risa). Algo similar me ocurre con Antonioni. Y siento mucho si con mis sentimientos escandalizo a alguien.

        • Con todo respeto, Luis, no lo pillas. Esto no tiene que ver con Malick, o con Tarkovski, o con Antonioni. Para aclarar las cosas, te diré que Malick me ha emocinado en una sola película y las demás me han aburrido indeciblemente. No es un tipo que esté en mi agenda. Tiene que ver con los comentarios estériles del tipo «…es uno de los directores más sobrevalorados de la historia reciente». ¿Así? ¿Ya está? ¿Por qué lo dices tú? Mi comentario es una defensa de una buena controversia, de una conversación decente entre personas con ganas de compartir. Todo lo demás es eso… insustancial. Sinceramente, me gustaría más que nos cuentes porqué te aburre. Del mismo modo que sería igual de interesante escucharte en caso contrario.

          • Mi opinión, como la de cualquier otro, no tiene ningún valor: es sólo eso, una opinión de uno que pasa por aquí. Pero si somos serios, deberíamos hacer un análisis crítico en profundidad, en plan universitario, de todas las pelis de Malick, secuencia a secuencia (como mínimo). Esto sería un poco largo y, sinceramente, no tengo demasiadas ganas de hacerlo gratis (se trate de Malick o de cualquier otro director, que tampoco quiero personalizar). Así que me limito a expresar una opinión, tan infundada, sentimental y en el fondo irrelevante y que suena a simple desahogo como la de todos los que han escrito aquí, comenzando por el autor del post, que parece más interesado en analizar las correspondencias entre las pelis de Malick y la vida personal de éste que las pelis en sí (sí, ya, la vida es arte, etc, pero gente como Henry James no pensaba así y yo lo comparto).

  4. Muchísimas gracias por el artículo. Me convertí en un fan absoluto de Malick tras ver El árbol de la vida. Es lo más parecido a la poesía en el mundo audiovisual que yo he tenido el placer de conocer. Me dediqué a explorar sus anteriores films (La delgada línea roja la había visto con catorce añitos y me gustó pero apenas la recordaba) y quedé fascinado. Luego salió To the wonder y tuve esa sensación de parodia de sí mismo. Lo curioso es que la volví a ver un par de años más tarde y, esta vez sí, me encantó (especialmente el personaje de Kurylenko y el del tipo negro que habla de su conexión con lo religioso). Knight of cups me dejó indiferente. Una de las peores cosas que te puede suceder cuando intentas disfrutar de una pieza artística es salirte de lo que pretenden contar y observar el engranaje, el modus operandi. En un momento dado sólo veía dos cosas: una pareja de actores improvisando acciones corporales y alguien en una sala de montaje diciendo «esto sí, esto no». Lo que resultaba más obvio y alienante era lo primero.

    En cualquier caso me sigue encantando. Creo que abusa de las impros actorales (o quizá éstas no sean los suficientemente inspiradas) pero sigo esperando con ansias sus nuevos proyectos.

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