Arte y Letras Historia

August Kubizek y Adolf Hitler: una amistad en la edad del pavo

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Foto: Cordon.
En el Jot Down trimestral número 14, especial amor, escribimos sobre el extraño romance entre Eva Braun y Adolf Hitler. La principal fuente del texto era el libro de Nerin E. Gun Hitler y Eva Braun, un amor maldito (1968). En estas páginas, contextualizando, el autor señalaba que el Führer tuvo un amigo en la adolescencia con el que se cogía de la mano. Ese pequeño detalle ha dado lugar a múltiples especulaciones durante años.
El nombre de su amigo era August Kubizek. En la única obra que nos legó el propio Kubizek, Hitler, mi amigo de juventud (1956) el autor relata dos episodios en los que ambos se cogen de las manos como una muestra de afecto efusivo. Nerin E. Gun advirtió de que estas memorias son pura fantasía. Pero en la actualidad, Heike B. Görtemaker, autora de Eva Braun, una vida con Hitler (2012) ha denunciado que Nerin E. Gun estaba involucrado en actos de espionaje, falsificación de documentos y lo que es más pecado aún en Alemania: era comunista. Sea como fuere, Gun manejó fuentes primarias en su día. Y Kubizek, por su parte, aunque añadiera cosecha propia a sus memorias, como hace todo el mundo, aportó información sobre Hitler desde su adolescencia. De algún modo, es el testimonio de la edad del pavo del Führer.

August, renombrado Gustav o Gustl por Hitler, que en plan simpático le cambió el nombre, era un crío con problemas. Quería ser músico, pero su padre le obligaba a trabajar de tapicero, el negocio familiar. No obstante, August acudía siempre que le era posible a la ópera él solo. Un día vio que había otro joven que también iba sin compañía alguna y se fijó en él, naturalmente. Le llamó incluso «competidor», suponemos que en soledad. Así nos lo describe:

Era un joven curiosamente pálido, delgado, de la misma edad aproximadamente que yo, que seguía con ojos resplandecientes la representación. No cabía duda de que era de una casa acomodada, pues iba siempre pulcramente vestido y se mostraba sumamente reservado.

La versión de Nerin E. Gun confirma que el joven Hitler vestía con nivel, aunque la descripción que hace recuerda más a Vlad Tepes seduciendo chavalas en su encarnación de fucker por las calles de Londres:

Cierto es que las muchachas le miraban, pues atraía la atención cuando con su traje a cuadros, su gran sombrero de fieltro negro con el ala caída sobre los ojos y un pequeño bastón con puño de marfil, se paseaba en compañía de Gustl por la calle principal de Linz, con aquel aire inquietante y con la ardiente mirada que parecía desnudar a las mujeres en las que fijaba los ojos.

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17 comentarios

  1. Genial, me he reído a pesar de el enorme sufrimiento que causó el niñato en cuestión y todos los que le siguieron la bola. Me quedo particularmente con esta frase: «, el chico que se describe no es más que otro acomplejado que sueña con la restauración de un pasado edénico. Para encontrar a alguien así hoy en día no tienen más que salir de casa en esta Europa nuestra» y añado que si hubiera tenido, al menos, un ápice de sentido del humor y no se hubiera tomado tan en serio. Si hubiera tenido un hermano que le diera una colleja o se burlara de su ridículo atildamiento ( sí, los hermanos varones cumplen una excelente función) este chico se hubiera mirado el ombligo un poco menos y no habría pasado de engreído insoportable. Pero hay algo extremadamente misterioso en el destino de los hombres… tenemos destino los seres humanos? Esta idea intuitiva de ser un pelele en manos del destino debería ser explorada en otro artículo de Jot Down.

  2. Con respecto a la mundanidad de Hitler, la descripción que hace este Kubizek de su amigo adolescente no coincide con las noticias que nos dejó Rosemberg, aquel culto y rico antisemita, filósofo del nacionalsocialismo, que descubrió en Hitler un mesías del dogma de la raza ariana. Cuenta que, cuando lo introdujo en las altas esferas de la sociedad alemana para conseguir el apoyo financiero, se llevó la sorpresa de que su líder no sabía comportarse en la mesa, y escandalizaba con sus modales y lenguaje a las aristocráticas señoras. No sabremos nunca a ciencia cierta lo que le pasaba por la cabeza a ese funesto personaje. Reflexionando sobre el «destino» del que habla Emma, me permito, sin ánimo de polemica, cambiar un término de su divertente frase…»Esta idea intuitiva de ser un pelele en manos del AZAR…» El destino es NECESARIO, y a veces fatal. El azar, no. Prescinde de lo necesario. Muy buen artículo, como siempre.

    • Cuando pienso en el holocausto, en todo lo que supuso para la humanidad ( y no podría, aunque quisiera, ponerlo en palabras) me parece ver ahí un Poder Más Alto que no podría llamar azar. El adolescente Adolf, niño engreído y embebido en su soberbia como cualquier joven acomplejado de hoy en día ( como bien se subraya en el artículo), cumplió perfectamente a mi parecer el papel que el destino había escrito para él. El inmenso sufrimiento que provocó de alguna manera «redimió» a la humanidad más de lo que hizo en su día la crucificación de Jesús. Es más, diría que la shoah podría considerarse como la «segunda» crucificación de Cristo en la tierra. Hitler y su delirio hizo posible la construcción de un mundo nuevo, además de una enorme sacudida de conciencias y una apertura acuciante de corazones a la percepción de la belleza de lo significa ser humano, y creo que no exagero al decir esto. Está claro que una serie de inesperadas circunstancias en la vida de un joven enmadrado y zafio ( azar) dificilmente pueden provocar hecatombe de tal envergadura en la humanidad. Mi corazón me dice que la destrucción que vino de la mano ejecutora del sonrosado lechoncito es obra de un destino del que no hubieramos podido zafarnos aunque quisieramos ( y ojo, considero que las consecuencias de tal horror aun las estamos sufriendo, de múltiples y sutiles maneras) Pero esto, claro está, no puede ser probado con hechos y mucho menos con la razón. Precisamente por eso es por lo que me parece tan magnífico.

  3. Talvez estemos hablando de lo mismo, Emma, pero con distintas sensibilidades. Todo es posible en este absurdo universo que, a un cierto e inimaginable momento, desaparecerá para comenzar de nuevo su obra des-y- constructora. También puede ser posible que la toma de conciencia de tan espantoso desastre haya sido el odio hacia los hebreos que nos inculcaron a través de la religión, en especial modo con las cartas de San Paulo. En mis tiempos recuerdo las misas en donde se pedía la reconversión de los hebreos, malvadas personas por haber crucificado a Cristo. Tanto va el cantaro a la fuente… que al final terminamos por creerlo. Puede ser, Emma, que ese Poder Más Alto haya elegido tan tortuoso camino. Pero no estoy de acuerdo que con lo hecho por Hitler hayamos descubierto un mundo nuevo. Ese y su socio italiano, han codificado la maldad en el hombre que continuará a generarla.

    • Creo que el cambio es individual, siempre. El cambio que trajo la locura de Hitler se produjo en las conciencias. Es el cambio individual el que provocará el advenimiento de una manera nueva de ver la vida. Algo tan brutal como la shoah tuvo ( todavía lo está haciendo) que cambiar corazones más que regímenes políticos. Y la intención quizá era esa. Por otro lado Cristo era judío, nunca entendí que el odio hacia los mismos se justificara por ahí. Cristo era judío y nunca pidió a nadie que le vengaran. Desde luego lo único que podemos hacer aquí es decirnos que no sabemos nada, porque en realidad no sabemos nada…qué horror tiene que ser ir a misa en tus tiempos de juventud y darte cuenta, más tarde, que algo realmente íntimo y único para alguien joven te había sido arrebatado por las amenazas ridículas de los falsos. Aunque de eso sin duda se aprende también muchísimo.

  4. Una lectura entretenida, es cierto que siempre se ha rumoreado su homosexualidad, y según como describen las situaciones y el hecho de que se quedase sin un duro, pudiera ser que trabajase durante un tiempo en el edificio que nombran hasta sacarse algún durillo.

  5. Muy interesante artículo.
    Creo q cometemos el gran error de pensar siempre en Hitler como una especie d diablo personificado, sin tener en cuenta q su partido político (y en consecuencia sus ideas) fue el más votado en unas elecciones alemanas con varios millones de seguidores. Es decir, el pueblo alemán q además destacaba por no ser inculto precisamente apoyó sin dudar las ideas absurdas de este tipo. Esa desgraciadamente es la realidad, nos gustaría pensar q fue un loco q manipuló simplemente a la gente, xro esa gente era muy consciente d lo q hacia y por supuesto se podrá repetir en el futuro. Basta con comprobar la manipulaciones simplistas de una le pen, el ridículo presidente de estados unidos o el victimismo en el tema catalán.
    Es más esperanzador pensar q fue una única persona el diablo sin saber q el diablo somos precisamente nosotros.

    • Blackthorne

      Victimismo en el tema catalán.

      Claro, claro. Otr@ que escribe desde la meseta sin tener ni castaña.

      Y así todo.

      • Trataré de explicar el por qué del victimismo,pero conviene hacer 2 precisiones antes. Ni soy votante de derechas, al contrario, ni te escribo desde la meseta como despectivamente dices, sino desde Galicia, una comunidad q convendrás conmigo ha sido bastante más maltratada económica y lingüísticamente q la tuya.

        Uno puede querer independiendizarse por mil motivos, pero no todos son igual de legítimos. Si yo quiero independizarme pq pienso q es posible una sociedad más justa lejos de un país q no para de votar a un partido corrupto, lo entiendo y me parece lógico. Sin embargo si mis argumentos son esos y a quien apoyo es a un partido heredero del pujolismo indiscutiblemente corrupto entonces mis argumentos empiezan a tambalearse, si a eso le sumo una capa de victimismo histórico basándose en temas económicos cuando curiosamente junto con Madrid, Cataluña y el País Vasco han gozado d muchas ventajas en ese sentido todo cojea.

        No entiendo q en a nivel estatal se vote al PP después de Barcenas, pero tampoco q en Andalucía se vote al psoe después d los ERES, ni a Puigdemont después d Pujol y Artur mas. En esencia falta mucha autocritica y menos forofismos político.

        No comparo lógicamente la Alemania nazi con Cataluña, xro si hay similitudes en la facilidad para manipular a las masas. Te aconsejo ver la película alemana «La ola» basada en un experimento real con alumnos y creo q entenderás muy bien a q m refiero.

        Saludos.

        • Lo has explicado muy bien. Para mí, el resumen está claro : Inmadurez o infantilismo de una sociedad compuesta por individuos infantiles. En ese sentido la infancia perenne del hombre es un gran peligro para la humanidad.

      • Si “amigo”….VICTIMISMO,o si lo prefieres el RIDICULO.Hay cierta similitud entre el pueblo aleman de los años 30 y el nacional-catalan de estos tiempos.Solo ellos sufren de deficit economico y democratico,son mas inteligentes y mas guapos que el resto.

  6. Enrique Fuentes

    Lo que fascina de este caso es que una persona normal, incluso vulgar, pueda convertirse en algo como lo que se convirtió este hombre, nos hace pensar en la banalidad del mal enunciada por Arendt y transportarla al mundo entero. Podría ser que cualquiera este potencialmente dispuesto a ser malvado y si no lo es, es por la circunstancia más que por su condicion.

  7. Muy interesante y amena su lectura.
    No había leído «Historia de un alemán» hasta hace dos meses, Pero me impresionó el paralelismo con Cataluña y PV.

  8. Bolches yarboclos

  9. A pesar de que los datos que tira Kubizek sobre Hitler deben de ser tomados con pinzas por los motivos que ya se han dicho en la entrada, es sorprendente que exista un libro así sobre un dictador genocida. Uno de los “momentos” que más recuerdo del libro, que me leí hace como dos años, es cuando se compran un boleto de lotería y planean vivir juntos si es que ganan el premio. Si Hitler no se hubiera convertido en el führer entonces el libro de Kubizek sería visto como simplemente la vida de unos jóvenes que vivieron en los últimos años del Imperio Austrohúngaro. Uno es un chico bastante sensible, soñador y callado mientras que el otro es el arquetipo de artista/genio narcisista que además sufre complejo de personaje principal, de temperamento impredecible…aunque como casi todos los adolescentes, vamos. La tragedia de Hitler es que jamás maduro, es más, de su pobreza sufrida en Viena surgió su eterno victimismo, complejo de inferioridad y en busca de alguien a quien culpar. Su situación psicológica empeoraría al hacerse con la jefatura del NSDAP y progresivamente convencerse de ser superior a los demás, de algún modo divino estaba predestinado a llevar a Alemania a la grandeza, a la categoría de potencia mundial. Pero como dijo cierto alemán en los últimos años de la guerra “La providencia nos ha mandado a Hitler, pero no para engrandecer a Alemania, sino para destruirla”.

    • Álvaro Corazón Rural

      Gracias por tu comentario, Lourdes. A mí se me quedaron grabados los planes megalómanos del adolescente y su incapacidad para siquiera empezarlos. Me refiero a la composición de óperas y obras que iban a marcar un antes y un después, pero no podía ni escribir una línea, lo que le llenaba de más rencor. Es, efectivamente, un rasgo de profunda inseguridad adolescente. Lo que me extraña menos es que alguien así acabase al frente de un grupúsculo de ultraderecha, porque por lo que sea estos movimientos siempre han logrado estar capitaneados por elementos de este tipo, al igual que los partidos comunistas de siglas infinitas.

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